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Qué ver y hacer en Dundee, Escocia

El penúltimo día en Escocia lo pasamos en Dundee… Bueno, realmente nos alojamos allí un par de días porque tengo una amiga que vive allí y como incluso los “dundonians” reconocen que la ciudad no tiene mucho encanto exploramos la zona de Perthshire y Aberdeenshire, que nunca me voy a cansar de decir que es preciosa, maravillosa y que es relativamente poco turística. Eso sí, ya que estábamos allí, visitamos algunas cositas que no están nada mal. Eso sí, Dundee sólo vale la pena como punto de partida para explorar la zona. Pero si, como nosotras, tenéis algo de tiempo, hay cosas que ver.

Puente sobre el río Tay en Dundee

Puente sobre el río Tay en Dundee

Algunos apuntes sobre Dundee

Conocida como la ciudad del Discovery (en honor al barco RRS Discovery con el que Robert Falcon Scott llegó a la Antártida en 1902 y que se construyó en sus astilleros) es la cuarta ciudad de Escocia en número de habitantes (aprox. 190.000) y tiene una de las ubicaciones más encantadores del país. Construida alrededor de la colina basáltica que hoy se conoce como Dundee Law, Dundee vivió su época de esplendor entre finales del siglo XIX y principios del XX cuando florecieron la industria del textil, de las conservas (en especial la mermelada) y la prensa. Su declive en la segunda mitad del siglo condujo a un incremento considerable del paro y la decadencia urbana que, aun hoy en día, se dejan sentir. En los años 60 y 70 se construyeron grandes bloques de edificios que desentonan con el resto de edificios y la ciudad fue languideciendo. Aún así, hace algunos años que el Ayuntamiento se ha puesto las pilas y las cosas están mejorando. Aún así, yo no le dedicaría más de 1 dia.

Qué ver en Dundee, entonces?

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VISTAS DE LA CIUDAD DESDE NEWPORT-ON-TAY

Cruzando el puente sobre el río Tay en dirección a Edimburgo se obtienen algunas de las mejores vistas de Dundee. Es un paseo agradable, sobre todo si hace buen tiempo, y las vistas de los campos, del río y del skyline de la ciudad valen realmente la pena. Aprovechando que toda la ciudad se había congregado en esta zona a finales de julio de 2011, nosotras nos fuimos de picnic a un campo en esta zona para disfrutar del “espectáculo” y de las vistas. Fue inolvidable, en especial por la rapidez con que esos cuatro gigantes de hormigón se vinieron abajo… Os dejo enlazado uno de los vídeos que circulan por Youtube del “evento”.

Demolición de los bloques de pisos de Hilltown en Dundee (31 de julio de 2011)

DUNDEE LAW

Subir la cuesta hasta la colina Dundee Law de 174 metros es una de las mejores maneras de ver Dundee desde el aire y disfrutar de unas vistas fantásticas del río Tay, de los dos puentes que lo cruzan (el Tay Rail Bridge, para los trenes, y el puente para coches y peatones). Se llega después de un paseo corto desde el centro de la ciudad por Constitution Road y es lo que queda de un antiguo volcán extinguido. El sitio ha estado habitado desde la prehistoria y se han encontrado restos romanos. Hoy en día en la cima hay un monumento a los soldados locales caídos en la Primera y la Segunda Guerra Mundial y ofrece una tranquilidad maravillosa.

Dundee Law

Monumento a los caídos en la primera y la segunda Guerra Mundial en la cima de Dundee Law

RRS DISCOVERY

Los tres mástiles del famoso navío que llevó en su expedición polar al capitán Robert Falcon Scott y a Ernest Shackleton dominan la orilla del río al sur del centro de Dundee. El barco se construyó en la ciudad en 1901 con un casco de madera de más de medio metro de grosor para sobrevivir a las capas de hielo antártico. El RRS Discovery partió de Dundee en primavera de ese año y alcanzó la Antártida en enero de 1902. Tras dedicar unos meses a cartografiar las costas antárticas, el navío quedó atrapado en el hielo en el Estrecho de McMurdo, en la Isla de Ross, durante dos años. En ese tiempo, los dos aventureros establecieron que la Antártida era un continente y resituaron el Polo Sur magnético. Una vez liberado del hielo por causas naturales ayudadas mediante explosivos, el Discovery emprendió el viaje de regreso, que completó en el puerto de Spithead el 10 de septiembre de 1904.

RRS Discovery

RRS Discovery

Después de varias vicisitudes posteriores que os contarán si lo visitáis, en 1985 lo compró el Dundee Heritage Trust, que lo musealizó y convirtió en un punto de interés turístico. La entrada es un poco cara (8.25 pounds) pero es una buena alternativa si estáis en la ciudad.

Además, justo fuera del museo hay unos pingüinos monísimos :)

Pingüinos en el exterior del RRS Discovery

Pingüinos en el exterior del RRS Discovery

Y, si os habéis quedado con ganas de más, ahí van otras opciones:

  • HM Frigate Unicorn:  el barco de vela británico construido más antiguo que se conserva.
  • Verdant Works: es uno de los museos industriales más interesantes de Europa. Explora la historia de la industria del yute (el tejido estrella durante décadas en Dundee)
  • Las Galerías McManus: están situadas en un edificio gótico victoriano diseñado por Gilbert Scott en 1867 y alberga el museo y la colección de arte de Dundee
  • Dundee Contemporary Arts: situado en el West End de Dundee, es un centro ultramoderno donde se exhiben las obras de arte, diseño y cine más moderno. Se puede ver a los artistas en acción y participar en talleres.
  • Centro: destaca la escultura del héroe del cómic infantil The Dandy Desperate DanCity Square, la fachada de Caird HallSt. Mary’s Parish Church. 

Y más o menos ya está… La última mañana del viaje la dedicamos al shopping en dos de mis tiendas favoritas de Edimburgo, pero eso mejor lo dejamos para otro post, no?

Qué ver y hacer en día en Saint Andrews

El penúltimo día de nuestro viaje a Escocia lo pasamos en Saint Andrews, ciudad universitaria, cuna del golf y uno de los sitios más encantadores de la costa oriental del país. Era mi tercera visita y quería enseñarle a mi compañera de viaje lo mejor de la ciudad, así que la recorrimos de pe a pa para descubrir porqué Saint Andrews tiene una reputación tan buena.

West Sands beach in Saint Andrews

Playa de West Sands en Saint Andrews

Con una población que no llega a los 20.000 habitantes, Saint Andrews es conocida básicamente por 4 cosas (el orden de los factores no altera el producto):

  1. Por ser la cuna del golf (según cuentan, ya se jugaba en el siglo XV y era tan popular que en 1457 el rey James II lo prohibió porque interfería con las prácticas de tiro al arco de sus tropas; poseen el mítico y antiguo campo de golf Old Course, junto al mar, a las dunas… precioso!; y es la sede del Royal and Ancient Golf Club, que se fundó en 1754 y que es el órgano superior de todo el golf que se juega en todo el mundo mundial).
  2. Porque alberga la tercera universidad más antigua del mundo anglosajón, la primera de Escocia y una de las más prestigiosas del Reino Unido: la Universidad de Saint Andrews. Si a esto le sumáis que allí estudiaron y se conocieron el príncipe Guillermo y Kate Middleton… entenderéis porque hay tantos grupos de jubilados monárquicos de visita.
  3. Su catedral y su castillo: antiguos, en ruinas y maravillosos.
  4. Por la playa de West Sands por dónde corrían los protagonistas de la película Carros de Fuego a cámara lenta mientras sonaba de fondo la banda sonora de Vangelis.

¿Qué ver en un día en Saint Andrews?

La ciudad es relativamente pequeña, accessible y con un día para explorarla (incluso menos) es suficiente. Saint Andrews conserva muy bien el modelo de ciudad medieval con calles conectadas por callejones y, al igual que Oxford y Cambridge, la universidad no tiene campus: sus edificios históricos están distribuidos por todo el casco urbano, dando lugar a plazas verdes y jardines encantadores donde dejar pasar el tiempo.

Así que, si vais a Saint Andrews (como nosotras) no podéis dejar de visitar todos estos sitios:

Catedral de Saint Andrews

Catedral de Saint Andrews

CATEDRAL DE SAINT ANDREWS

Las magníficas ruinas de la que una vez fue la catedral más grande y ricamente decorada catedral de la Gran Bretaña permiten hacerse una idea de lo espectacular que debía ser el lugar en la Edad Media, cuando era la meca de los peregrinos que iban hasta este remoto rincón del mundo para adorar los huesos de San Andrés (que estuvieron en algún momento enterrados bajo el altar). Fundada en 1160, la catedral de Saint Andrews no se consagró hasta 1318 (en una ceremonia en la que estuvo presente el rey Robert I) y tras la Reforma Protestante, en 1559 fue saqueada. Hoy en día las lápidas del cementerio han tomado el lugar, de la torre central y los seis torreones sólo quedan los dos de la cara este y uno de los dos del lado oeste, que se elevan más de 30 metros sobre el suelo.

Lápida funeraria de la catedral de Saint Andrews

Lápida funeraria de la catedral de Saint Andrews

En el recinto también está la imponente Torre de Saint Rule, que es lo único que queda en pie de la antigua Iglesia del mismo nombre que ocupaba el lugar antes de la construcción de la catedral y que albergó hasta ese momentos los restos mortales del santo. Francamente, si hace buen día vale mucho la pena subir hasta arriba de todo: las vistas de Sant Andrews y el mar son espectaculares.

En la misma zona también se pueden ver partes del Priorato del siglo XIII, con sus arcos góticos y el Museo de la Catedral, que expone una destacable colección de lápidas medievales (vale, si os van estas cosas… que a mi sí!) y el sarcófago del santo que es una obra maestra de la escultura picta (me va la arqueología, sorry :) ).

Horarios: 9.30 – 17.30h (primavera-verano) / 9.30 – 16.30h (otoño-invierno)

Precios: Gratis (cementerio y recinto de la catedral) / 4’50 – 2’70 pounds (Museo + torre) / 7’60 – 6’10 pounds (entrada conjunta con el castillo)

CASTILLO DE SAINT ANDREWS

Castillo de Saint Andrews

Castillo de Saint Andrews

Saliendo de la catedral y bordeando el acantilado… a poca distancia aparece el castillo de Saint Andrews. Básicamente en ruinas, el lugar tiene encanto y aunque sólo sea por visitar su complejo de túneles (el ejemplo más antiguo de Europa de lo horrible que debía ser vivir en estado de sitio en la Edad Media). Es fácil perder la noción del tiempo en los húmedos, lúgubres y bajos túneles que recorren el recinto bajo tierra… y 100% recomendable! Junto con la mazmorra, of course. El castillo data de alrededor del año 1.200 y fue durante siglos la residencia de los obispos y arzobispos de Saint Andrews.

Horarios: 9.30 – 17.30h (del 1 de abril al 30 de septiembre) / 9.30 – 16.30h (del 1 de octubre al 31 de marzo)

Precios: 5’50 – 3’30 pounds (Castillo) / 7’60 – 4’60 pounds (entrada conjunta con la Catedral).

Acantilados de Saint Andrews

Acantilados de Saint Andrews

CENTRO HISTÓRICO

Por su tamaño, Saint Andrews es perfecta para callejear. El ambiente universitario, sus edificios de piedra, los pequeños cafés… todo la hace ideal para deambular sin prisas y disfrutar del tiempo. Vale la pena pasar por la antigua puerta de la muralla de West Port, la principal puerta de entrada a la ciudad (si venís en bus, tendréis que cruzarla, porque está muy cerca de la estación), el callejón de Louden’s Close y la capilla del siglo XVI de la Blackfriars Chapel.

El ayuntamiento, en pleno centro, es de estilo victoriano. Enfrente está la iglesia parroquial Holy Trinity, del XIV, y muy cerca está el Saint Mary’s College (fundado en 1537), que hoy en día acoge la biblioteca de la Universidad. El árbol que hay en el patio central tiene más de 250 años y es perfecto para una siesta a media tarde, o para un picnic.

Campo de golf de Saint Andrews

Campo de golf de Saint Andrews

SAINT ANDREWS Y EL GOLF

Para los amantes del golf, además de poder practicarlo en los varios campos de Saint Andrews, junto a la playa está el British Golf Museum. Realmente, es muy interesante… pero después de verlo una vez, pues no volví. En lugar de eso nos dedicamos a pasearnos por el césped, pisar el legendario campo del Old Course para luego cruzar las fantásticas dunas (si no fuera por el frío y el verde, me hubiera creído que estaba en Tarifa) y pasear por las preciosas playas de arena blanca de la ciudad. Por supuesto, nos marcamos un sprint final en slow motion en honor a Carros de Fuego del que afortunadamente no hay constancia documental!

Saint Andrews dunes

Dunas de la playa de Saint Andrews

Para reponer fuerzas después del turisteo, nada mejor que un helado o un smoothie en Café Janneta B Janetta (31-33 South Street), disfrutado al sol. No hay mejor manera de despedir a una ciudad tan encantadora que tomando algo dulce y disfrutando del buen clima de Saint Andrews, donde parece que llueve menos y hace más sol que en el resto de Escocia.

CÓMO LLEGAR A SAINT ANDREWS

Aunque nosotras fuimos en coche, Saint Andrews es fácilmente accesible en transporte público:

  • Autobús: desde Edimburgo, la empresa Stagecoach Fife tiene por lo menos un bus cada hora a Saint Andrews (tarda 2 horas). Desde Stirling, hay que tomar el bus número 23.
  • Tren:  Saint Andrews no tiene estación de tren, pero la vecina Leuchars (está a 5 kilómetros) sí. Hay trenes desde Edimburgo cada hora y sólo tarda 1 horita. Una vez allí, hay bastantes conexiones vía bus local (el 96 y el 99), se puede tomar un taxi… o andar!