Archivo por meses: mayo 2012

Restaurante Sagàs, los mejores bocadillos de Barcelona

La gastronomía es una parte muy importante de cada viaje… y en Barcelona ahora hace un año se inauguró la mejor bocadillería de Barcelona. Sagàs (adecuadamente subtitulado “Pagesos i cuiners”) es una apuesta conjunta del chef Oriol Rovira y del Grupo Sagardi, que han unido esfuerzos para volver a los orígenes del bocadillo y ofrecer una carta muy completa con productos de temporada. Tanto es así que toda la carne, productos de charcutería y hortalizas salen de los campos y la huerta que la familia de Rovira tiene en la pequeña población de Sagàs (dónde también está su restaurante insignia, Els Casals).

Pues bien, aprovechando que durante la semana de Sant Jordi el Gremi de Restauració de Barcelona lanzó una oferta muy interesante para disfrutar de la gastronomía nos acercamos al Sagàs.

Carta de Sagàs

Detalle de la Carta de Sagàs

El sitio es precioso, y la atención por parte de su staff aún mejor… pero lo bueno estaba por llegar :)

Barra de Sagàs

Barra de Sagàs

Nada más llegar, nos esperaba una deliciosa copa de bienvenida de cava Agustí Torelló Brut Reserva, acompañado de una selección de aceitunas para chuparse los dedos (y nunca mejor dicho, porque en el Sagàs ¡se come con las manos!)

Tapa de aceitunas en Sagàs

Tapa de aceitunas en Sagàs

Acto seguido llegaron a nuestro trozo de barra las mejores patatas bravas que me he comido en la vida. Un punto crujientes, cortadas gruesas, al punto de sal y con una salsa de Alioli, Romesco y Chile que haría las delicias del mismísimo Ratatouille.

Patatas bravas de Sagàs

Patatas bravas de Sagàs

Y luego fue el turno de los célebres bocadillos. Empezamos con la tradicional Chapata Sagàs hecha con una deliciosa combinación de tocineta, alcaparras, higos, rúcula, queso fresco de La Quar, olivada y vinagreta de “carquinyolis”. Un punto dulce y otro salada, es una explosión de sabor maravillosa… y, para muestra, nada mejor que una fotografía.

Chapata de Sagàs

Chapata de Sagàs

Si la chapata fue mi bocadillo favorito (y que conste que en varias visitas he probado unos cuantos y todos están buenísimos), mi compañero de cena alucinó con los “Pork Buns”. Originales de Shanghai y elevados a la gastronomía de Nueva York por David Chang, Oriol Rovira “reinventa” estos sabrosos mordiscos de pan al vapor rellenos de tocino y salsa picante de de cacahuete y jengibre. Con su textura suave y agradable son un verdadero placer para los sentidos.

Pork buns de Sagàs

Pork buns de Sagàs

Pork buns de Sagàs

Pork buns de Sagàs

Los que me conocen saben que hay un alimento que me pierde y es el chocolate. Y yo creo que en Sagàs también deben saberlo, porque el postre de Chocolate, aceite y sal sobre entrecoca del Mossèn de Folgueroles (aka Jacint Verdaguer) es mi perdición. Suerte que no vivo cerca del restaurante, porque me pasaría la vida comiéndolo… La combinación de una bola de chocolate gigante regada con aceite de oliva de primera calidad y algunas escamas de sal sobre un pan fino y crujiente es tan sencilla y a la vez tan sofisticada que se me hace la boca agua sólo con recordarla… Creo que realmente voy a Sagàs por el postre ;)

Y como sé que no soy la única golosa…

Chocolate, aceite y sal

Chocolate, aceite y sal

Chocolate, aceite y sal

Chocolate, aceite y sal

Todo esto nos costó 20 euros. Los precios de los bocadillos son un poco más caros de lo que es habitual, pero son muy completos y puedes cenar por unos 30, más o menos.

Si queréis ir os recomiendo reservar con antelación (es increíblemente popular, sobre todo por las noches).

Sagàs

Pla de Palau 13 (08003) Barcelona

Tel. +34 933102434 / Reservas: 902 520 522

Descubriendo Fonz, un pueblo renacentista en Huesca

Nuestro último día en Huesca, y antes de volver a casa, visitamos Fonz. Los vecinos de la zona nos habían hablado maravillas de este municipio precioso en el que tan sólo viven poco más de mil habitantes y que destaca por esconder en su interior joyas arquitectónicas del Renacimiento español desconocidas para la mayoría de la gente. De hecho, antes de visitar la zona, no sabía prácticamente nada sobre Fonz… así que descubrirla paso a paso fue una muy agradable sorpresa.

Vista de Fonz desde la carretera

Vista de Fonz desde la carretera

A medida que nos acercábamos no podía dejar de admirarme de su perfil. Construida sobre un pequeño promontorio, la estampa de Fonz me recordaba a la de algunos pueblos del interior de Sicilia. La villa recibe su nombre del latín fontes (fuentes), haciendo honor a los abundantes manantiales que hay en su término municipal. En su centro histórico hay una fuente pública de seis caños que es un precioso monumento histórico-artístico de época renacentista (de 1567).

Fuente renacentista de Fonz

Fuente renacentista de Fonz

Fue una de las primeras cosas que vimos y nos encantó. La población se estructura en torno a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (1606-1617), una imponente construcción que se alza en lo alto de una solemne escalinata y que, bajo la luz de un domingo de enero, se me antojó propia de una ciudad más grande. Nos contaron que en la Guerra Civil desaparecieron sus bienes muebles, entre los que se encontraba el magnífico retablo mayor, obra del escultor Juan Miguel Orliens.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Fonz

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Fonz

El casco histórico de Fonz es una decadente y encantadora colección de vetustos palacios y casonas que reflejan el peso de la historia en la población y el paso del tiempo.

Casco antiguo de Fonz

Casco antiguo de Fonz

En total se conservan once casas-palacio. Aunque casi todas necesitan una urgente restauración para devolverles el esplendor pasado, aún hoy son el reflejo de antiguas maneras de vida y lucen en sus fachadas los escudos de armas de las familias que las fundaron.

Escudo de armas en la fachada de un palacio de Fonz

Escudo de armas en la fachada de un palacio de Fonz

Escudo de armas en una fachada de Fonz

Escudo de armas en una fachada de Fonz

El único de los palacios de Fonz que se puede visitar es la casa Ric, un edificio solariego de comienzos del siglo XVII que en 1987 fue donado a la Diputación General de Aragón y en cuyos bajos está el Archivo-Biblioteca de los Barones de Valdeolivos. Es muy recomendable pedir cita previa en la Oficina de Turismo de Fonz (tel. 974 41 20 01), ya que no siempre está abierto (en invierno, cuando nosotros fuimos, estaba cerrado). Las visitas son guiadas, duran unos 45 minutos y cuestan 2.5 euros.

Los diez restantes valen mucho la pena, aunque sólo sea verlos por fuera, por su decoración, los escudos de armas, las inscripciones y las huellas del tiempo en sus fachadas:

  • Casa de los Gómez Alba, situada justo al lado de la fuente, tiene una especie de torreón muy curioso en una de las esquinas de su fachada.
  • Casa de Codera
  • Casa Guilleuma, de estilo barroco, es uno de los pocos ejemplos de casa Isabelina del Altoaragón
  • Casa Camón
  • Ayuntamiento, es uno de los edificios más imponentes y hoy en día alberga, además del ambulatorio y otras dependencias municipales, el Centro de Interpretación del Renacimiento en Fonz. 
  • Casa Bardaxí
  • Casa Carpi, en un extremo de la plaza, frente a la Iglesia.
  • Casa Moner
  • Casa Montroset, donde nació Irene Montroset, la inventora de la mercromina.
  • Casa Gil, de la cual sólo se conserva la fachada.
Casco antiguo de Fonz

Casco antiguo de Fonz, con la casa Gómez de Alba y la fuente renacentista al fondo

También vale la pena admirar la Plaza Mayor de Fonz, parcialmente porticada, que es un ejemplo maravilloso de arquitectura civil altoaragonesa y por dónde los gatos campan a sus anchas y retozan al sol, igual que los abuelos.

Gato al sol en Fonz

Gato disfrutando del sol en Fonz

Si os habéis quedado con ganas de más y aún tenéis tiempo, no dejéis de visitar:

  • La Cruceta, justo enfrente de la casa Gómez de Alba.
  • El Hospital Capilla de Santa Ana.
  • El Portal de Febas y el Portalé, dos puertas de las antiguas murallas y…
  • La Forza, la zona más elevada de Fonz y en dónde antiguamente había con mucha probabilidad una fortaleza árabe.

Realmente, de esta escapada aprendí que a veces los sitios de los que menos esperas son los que más te sorprenden. Sin dudarlo un segundo volvería con más tiempo para dejarme llevar por el dolce far niente en una terracita mientras me sumerjo en la historia y la cultura locales.

Cata de vinos y quesos en Huesca

Además de visitar el castillo de Monzón y de alojarnos en una de las mejores casas rurales en las que he estado, durante nuestro fin de semana en la comarca de la Litera (Huesca) también tuvimos tiempo para hacer actividades vinculadas con la rica gastronomía de la zona. Así, el sábado por la mañana, después de desayunar, nos desplazamos en coche hasta la vecina población de Fonz para catar un delicioso queso de oveja artesano el yogur de oveja más delicioso que he probado en la vida.

Yogur de oveja de la quesería Val de Cinca

Yogur de oveja de la quesería Val de Cinca

En la empresa artesanal alimentaria Val de Cinca llevan algunos años elaborando de forma artesana queso de leche cruda de las ovejas que la familia cría y cuida con mimo en su propia granja, en las afueras de Fonz. La visita a las instalaciones es totalmente gratis y permite conocer de primera mano como se elabora este alimento. Según nos contaron, la lecha de oveja tiene aproximadamente el doble de proteínas, materia grasa y valor energético que la leche de vaca… y cómo pudimos comprobar de primera mano en la cata, está riquísima!

Curación de quesos de oveja Val de Cinca

Curación de quesos de oveja Val de Cinca

Degustación de queso de oveja Val de Cinca

Degustación de queso de oveja Val de Cinca

Como buena amante del queso confesa, me encantó su sabor suave y su agradable aroma… eso sí, lo del yogur no tiene nombre. Increíblemente cremoso y con muchísimo sabor, el yogur estaba tan rico que me llevé un tarro de medio litro a casa. En esta pequeña empresa familiar nos contaron que la producción de yogures empezó como un experimento y que el éxito ha sido tal que ¡está eclipsando al queso! Tienen una pequeña tienda en la entrada donde se puede adquirir, y también hacen envíos a domicilio.

Después de llenar el estómago y abrir boca, nos desplazamos hasta el pueblo de Estadilla para conocer (y degustar) una selección de vinos D.O. Somontano. Fiel a su tradición vinícola, la comarca de la Litera ofrece una gran oferta de caldos y bodegas dónde catarlos. La elegida fue una de las bodegas más jóvenes de la regiónBodegas Aldahara.

Bodegas Aldahara (D.O. Somontano)

Bodegas Aldahara en Estadilla (D.O. Somontano)

Aunque la visita fue bastante breve, la cata larga y los vinos estaban bastante bien, en comparación con la experiencia quesera me quedé con ganas de más… O eso o que a mi me gusta más comer que beber ;)

En resumen, si tuviera que volver… creo que ¡me llevaría una nevera para cargar con más yogur!

Qué ver en el castillo de Monzón en Huesca

Una de las actividades centrales de nuestro fin de semana en Huesca fue visitar el castillo de Monzón. Nos acercamos a esta imponente fortaleza medieval después de comer. El efecto de atracción era muy fuerte, ya que desde buena parte de la zona se divisa, en lo alto de una peña, dominando el paisaje de forma majestuosa durante más de diez siglos…

Vistas del castillo de Monzón

Vistas del castillo de Monzón

El origen del castillo de Monzón se remonta a una primera edificación y una torre árabe del siglo X, que en 1089 conquistó a los musulmanes el fundador del reino de Monzón, el rey Sancho Ramírez. Ya en manos cristianas, en 1143 la fortaleza pasó a manos de la orden del Temple. Los famosos caballeros templarios se encargaron de dotarlo en gran medida del aspecto que hoy en día presenta: le añadieron una iglesia, galerías subterráneas, nuevas torres, unas murallas más reforzadas, caballerizas, el refectorio y los dormitorios para estos monjes guerreros. Uno de los huéspedes más famosos del castillo de Monzón fue el rey de la corona de Aragón Jaume I, que pasó allí su niñez y fue educado bajo la tutela del comendador Guillem de Montredón. En su honor hay una estatua frente al Conservatorio Miguel Fleta.

Monumento al rey Jaume I en Monzón

Monumento al rey Jaume I en Monzón

Tras la orden de disolución del Temple en 1309, el castillo de Monzón fue el último bastión templario ante las tropas del rey Jaume II, que se encontraron ante una resistencia heroica. Finalmente, los habitantes del castillo acabaron capitulando y la fortaleza pasó a manos hospitalarias, en dependencia de la Castellanía de Amposta. Posteriormente, a partir del XVII y especialmente en el siglo XVIII el complejo fue transformado en una fortaleza moderna y se le añadieron los baluartes exteriores de ladrillo. La fortaleza fue un Cuartel de Artillería y mantuvo guarniciones hasta el siglo XIX, de ahí su excelente conservación y su impresionante aspecto. Actualmente alberga un Centro de Interpretación Templario incluído en la Ruta Domus Templi y es Monumento Nacional desde 1949.

Vistas del castillo de Monzón

Vistas del castillo de Monzón

Pues bien, llegamos hasta la misma entrada del castillo en coche, lo aparcamos allí (el parking es gratuito), recogimos las entradas (venían incluidas con la estancia en la casa rural El Pilaret), la audioguía (super recomendable) y empezamos a explorar. Nuestra visita duró unas 2 horas, pero podríamos haber estado mucho más rato :)

Cruzamos el foso, paseamos por los baulartes y nos hicimos mil fotos antes de emprender el ascenso por la cuesta que lleva hacia la Plaza de Armas.

Entrada al castillo templario de Monzón

Entrada al castillo templario de Monzón

En este punto, además de la espectacularidad de las murallas, nos llamó muchísimo la atención una especie de antiguo almacén que tenía más pinta de ser una lúgubre mazmorra que otra cosa…

Mazmorra del castillo de Monzón

Mazmorra del castillo de Monzón

Y luego continuamos el ascenso hasta la cima, que es donde se ubican los dormitorios de los templarios. Aunque no lo pudimos comprobar, cuentan que del interior de este edificio de dos plantas parte un túnel subterráneo que salía al río Cinca, en el valle.

Dependencias templarias en el castillo de Monzón

Dependencias templarias en el castillo de Monzón

Justo enfrente está la Torre del homenaje, en cuyo interior hay una exposición de planos, dibujos y materiales del Castillo de Monzón muy interesante. Vale la pena subir hasta la azotea, que es una estupenda atalaya desde la que se divisa toda la zona.

Torre del homenaje del castillo de Monzón

Torre del homenaje del castillo de Monzón

El conjunto lo completan otras muchas dependencias la Torre de Jaume I, la sala capitular o refectorio y el Templo, dónde se puede ver una muestra sobre la orden templaria, su expansión y su final.

Iglesia del Castillo de Monzón

Iglesia del castillo de Monzón

En plena plaza de armas alguien colocó una horrenda escultura de un Cristo que, afortunadamente, no empaña las maravillosas vistas que dominan todo el paisaje. En plena tarde, mientras caía el sol, disfrutamos de momentos de una gran belleza. Aún hoy me pregunto cómo debían sentirse los templarios mientras los asediaban y sus dominios acababan de desmoronarse…

Vistas de Monzón desde el castillo

Vistas de Monzón desde el castillo

Vistas de Monzón desde el castillo al atardecer

Atardecer sobre Monzón visto desde el castillo

Atardecer sobre Monzón

Atardecer sobre Monzón

QUÉ MÁS HACER EN MONZÓN?

Si aún tenéis tiempo, ahí van algunas recomendaciones que también valen la pena ver en Monzón:

  • Casa Natal del intelectual Joaquín Costa, máximo representante del Regeneracionismo político
  • Centro Temático del Canal de Aragón y Cataluña
  • Casa de la Cultura de Monzón
  • Centro de Historia de Monzón y Cinca Medio
  • La concatedral románica de Santa María del Romeral
  • La iglesia renacentista de San Juan Bautista
  • La Casa Consistorial, que preside la plaza mayor y alberga a la oficina de turismo.
  • Varios edificios históricos: Palacio de los Luzán, Palacio de los Fortones, la Casa Pano o la casa de la Zazurca.
  • El puente viejo

Una oferta muy variada que seguro que da para más de un día.