Descubriendo Fonz, un pueblo renacentista en Huesca

Nuestro último día en Huesca, y antes de volver a casa, visitamos Fonz. Los vecinos de la zona nos habían hablado maravillas de este municipio precioso en el que tan sólo viven poco más de mil habitantes y que destaca por esconder en su interior joyas arquitectónicas del Renacimiento español desconocidas para la mayoría de la gente. De hecho, antes de visitar la zona, no sabía prácticamente nada sobre Fonz… así que descubrirla paso a paso fue una muy agradable sorpresa.

Vista de Fonz desde la carretera

Vista de Fonz desde la carretera

A medida que nos acercábamos no podía dejar de admirarme de su perfil. Construida sobre un pequeño promontorio, la estampa de Fonz me recordaba a la de algunos pueblos del interior de Sicilia. La villa recibe su nombre del latín fontes (fuentes), haciendo honor a los abundantes manantiales que hay en su término municipal. En su centro histórico hay una fuente pública de seis caños que es un precioso monumento histórico-artístico de época renacentista (de 1567).

Fuente renacentista de Fonz

Fuente renacentista de Fonz

Fue una de las primeras cosas que vimos y nos encantó. La población se estructura en torno a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (1606-1617), una imponente construcción que se alza en lo alto de una solemne escalinata y que, bajo la luz de un domingo de enero, se me antojó propia de una ciudad más grande. Nos contaron que en la Guerra Civil desaparecieron sus bienes muebles, entre los que se encontraba el magnífico retablo mayor, obra del escultor Juan Miguel Orliens.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Fonz

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Fonz

El casco histórico de Fonz es una decadente y encantadora colección de vetustos palacios y casonas que reflejan el peso de la historia en la población y el paso del tiempo.

Casco antiguo de Fonz

Casco antiguo de Fonz

En total se conservan once casas-palacio. Aunque casi todas necesitan una urgente restauración para devolverles el esplendor pasado, aún hoy son el reflejo de antiguas maneras de vida y lucen en sus fachadas los escudos de armas de las familias que las fundaron.

Escudo de armas en la fachada de un palacio de Fonz

Escudo de armas en la fachada de un palacio de Fonz

Escudo de armas en una fachada de Fonz

Escudo de armas en una fachada de Fonz

El único de los palacios de Fonz que se puede visitar es la casa Ric, un edificio solariego de comienzos del siglo XVII que en 1987 fue donado a la Diputación General de Aragón y en cuyos bajos está el Archivo-Biblioteca de los Barones de Valdeolivos. Es muy recomendable pedir cita previa en la Oficina de Turismo de Fonz (tel. 974 41 20 01), ya que no siempre está abierto (en invierno, cuando nosotros fuimos, estaba cerrado). Las visitas son guiadas, duran unos 45 minutos y cuestan 2.5 euros.

Los diez restantes valen mucho la pena, aunque sólo sea verlos por fuera, por su decoración, los escudos de armas, las inscripciones y las huellas del tiempo en sus fachadas:

  • Casa de los Gómez Alba, situada justo al lado de la fuente, tiene una especie de torreón muy curioso en una de las esquinas de su fachada.
  • Casa de Codera
  • Casa Guilleuma, de estilo barroco, es uno de los pocos ejemplos de casa Isabelina del Altoaragón
  • Casa Camón
  • Ayuntamiento, es uno de los edificios más imponentes y hoy en día alberga, además del ambulatorio y otras dependencias municipales, el Centro de Interpretación del Renacimiento en Fonz. 
  • Casa Bardaxí
  • Casa Carpi, en un extremo de la plaza, frente a la Iglesia.
  • Casa Moner
  • Casa Montroset, donde nació Irene Montroset, la inventora de la mercromina.
  • Casa Gil, de la cual sólo se conserva la fachada.
Casco antiguo de Fonz

Casco antiguo de Fonz, con la casa Gómez de Alba y la fuente renacentista al fondo

También vale la pena admirar la Plaza Mayor de Fonz, parcialmente porticada, que es un ejemplo maravilloso de arquitectura civil altoaragonesa y por dónde los gatos campan a sus anchas y retozan al sol, igual que los abuelos.

Gato al sol en Fonz

Gato disfrutando del sol en Fonz

Si os habéis quedado con ganas de más y aún tenéis tiempo, no dejéis de visitar:

  • La Cruceta, justo enfrente de la casa Gómez de Alba.
  • El Hospital Capilla de Santa Ana.
  • El Portal de Febas y el Portalé, dos puertas de las antiguas murallas y…
  • La Forza, la zona más elevada de Fonz y en dónde antiguamente había con mucha probabilidad una fortaleza árabe.

Realmente, de esta escapada aprendí que a veces los sitios de los que menos esperas son los que más te sorprenden. Sin dudarlo un segundo volvería con más tiempo para dejarme llevar por el dolce far niente en una terracita mientras me sumerjo en la historia y la cultura locales.

Me encanta viajar, descubrir rincones, perderme por callejuelas, encantarme con la inmensidad del mar, soñar despierta mientras me tomo un chocolate caliente con vistas a algun paisaje, explorar y dejarme llevar por la intuición. Con este blog, la idea es contaros mis experiencias viajeras, compartir información y aprender cada día un poco más.