Archivo por meses: julio 2012

Lagrasse, un pueblo de cuento al lado de Carcassonne

Después de un día y dos noches estupendas en Carcassonne, el fin de semana de chicas llega a su fin. El domingo tocaba volver a casa… pero como no teníamos prisa y tampoco nos apetecía demasiado retomar la rutina decidimos dar un pequeño rodeo y explorar la campiña francesa del Languedoc. Una buena amiga y mejor blogger, Roser Goula, me recomendó pasar por “un des plus beaux villages de France”Ella había estado allí en una época algo más cálida que enero… pero el reclamo de su abadía románicasu casco histórico medieval y su buena reputación eran motivos más que suficientes para ir. 

Escudo de Lagrasse

Escudo de Lagrasse

Desde Carcassonne hasta Lagrasse el paisaje es una sucesión de valles y viñedos precioso. A pesar del frío que hacía, disfrutamos muchísimo de la experiencia de descubrir esta pequeña población cruzada por el río Orbieu y cuyos orígenes se remontan a la construcción de la abadía benedictina en el siglo VII y a una carta del mítico Carlomagno. Aunque he visto pueblos más bonitos, debo reconocer que hace honor a su nombre, que todo es monísimo y precioso… y que pasar unas horas allí fue una gran decisión.

Pueblo medieval de Lagrasse

Calle medieval de Lagrasse

Rincón de Lagrasse

Rincón de Lagrasse

Era todo tan mono que, obviamente, lo primero que hicimos fue dar una vuelta, callejear y explorar el casco histórico de Lagrasse. 

Plano de Lagrasse

Plano de Lagrasse

Nuestros pasos nos llevaron a l’église Saint Michel (s. XIV), aunque estaba cerrada igual que la oficina de turismo, a varias mansiones medievales, a una plaza porticada que me recordó a la Porxada de Granollersla Tour de Plaisance (s. XIV – XV). 

Plaza porticada de Lagrasse

Plaza porticada de Lagrasse

Tour de Plaisance, Lagrasse

Tour de Plaisance, Lagrasse

Cruzamos el maravilloso Pont Vieux de 1303…

Lagrasse y el Pont Vieux

Lagrasse y el Pont Vieux

… y llegamos a la famosa Abadía de Sainte Marie, para darnos de bruces con la cruda realidad de que estaba cerrada. Nuestro gozo en un pozo y un motivo más que suficiente para volver ;)

Abadía de Sainte Marie de Lagrasse

Abadía de Sainte Marie de Lagrasse

ABADÍA DE SAINTE MARIE DE LAGRASSE

Horarios de apertura (2012):

- De enero a marzo y de noviembre a diciembre: 10 – 12.30h 14 – 17h

- Abril, mayo, junio y octubre: 10 – 12.30h 14 – 18h

- Julio, agosto y septiembre: 10 – 19h

Tarifas

- Adultos: 4 €

- Niños (de 6 a 15 años): 1 €

- Grupos (mínimo 15 personas): 2.50 €

Abadía de Lagrasse

Abadía de Lagrasse

Un rato más tarde, con todo el dolor por no haber podido descubrir una de las joyas del románico francés, volvimos al coche y nos despedimos de Lagrasse… hasta la próxima, porque volveremos seguro, aunque sólo sea para bañarnos en verano en las cristalinas aguas del río Orbieu :)

Río Orbieu a su paso por Lagrasse

Río Orbieu a su paso por Lagrasse

De cata de vinos en un castillo de Carcassonne

El finde de chicas tuvo uno de sus momentos álgidos con una deliciosa cata de vinos en un château a 5 minutos a las afueras de CarcassonneEl Château Auzias, dentro del término municipal de Pennautier, es una agradable sorpresa escondida entre viñedos y elaboran unos caldos deliciosos que no tienen nada que envidiarle a los mejores vinos que uno pueda imaginar.

Entrada al Château Auzias, Carcassonne

Entrada al Château Auzias, Carcassonne

Era una tarde gris y amenazaba lluvia. La opción de pasar un rato catando diferentes tipos de vino y descubriendo cómo los galos se toman el arte de convertir la uva en un delicado néctar nos apetecía. Y la experiencia no solo satisfizo todas nuestras expectativas, sino que las superó.

UN POCO DE HISTORIA

La historia de este viñedo de Cabardès se remonta al siglo V aC. Desde entonces se sabe de la existencia de vides y uvas en la zona, que han sobrevivido a los avatares de la historia y el tiempo con la misma fuerza con que las plantas clavan sus raíces en la tierra y se empeñan en perdurar, para fortuna de los aficionados al buen vino, por supuesto. La casa, el château, el Domaine Auzias está documentada des de principios del siglo XII, aunque varios documentos históricos hablan de una villa gala en el mismo lugar.

Vista del patio del Château Auzias

Vista del patio del Château Auzias

Un poco vetusta y con un encanto rústico que únicamente los franceses pueden convertir en chic, el château pasó por las manos de varias familias hasta que en 1872 Léon y Emile Auzias se hicieron cargo del negocio, crearon la marca e impulsaron la producción y la distribución de un vino de producción familiar de una gran calidad. Hasta hoy, cuando Nathalie y Dominique Auzias (y sus cuatro hijos) se encargan del negocio con cariño y cuidado.

Château Auzias

Puerta con el escudo de los Auzias en el Château Auzias

LA CATA

La cata de vinos que hicimos fue totalmente gratis. Una trabajadora de las bodegas nos llevó primero al almacén donde están las cubas y donde se realiza todo el proceso de transformación de la uva en vino tinto, rosado y blanco. Nos explicó con todo detalle porqué hacer un buen vino es todo un arte y cómo es de importante la tierra.

Bodega del Château Auzias

Bodega del Château Auzias

Una cuba de vino en las bodegas del Château Auzias

Una cuba de vino en las bodegas del Château Auzias

Acto seguido llegó la mejor parte. Catamos una grandíiiiisima selección de los vinos que se producen en el château, y nos soprendieron por su gran calidad. He estado en catas de vinos en las que me gustaba 1 o, a lo sumo, 2… pues bien, en Carcassonne me gustaron todos! Algunos por su cuerpo, otros por su delicadeza… al final salí de la bodega con varias botellas (una de tinto, otra de rosado y otra de blanco) para disfrutar en casa. Además de ser deliciosos, tienen unas etiquetas vintage preciosas que han perdurado y le dan un valor añadido muy mono.

Vinos del Château Auzias

Vinos del Château Auzias

Como al salir el tiempo nos dio una tregua, nos paseamos un buen rato entre los viñedos. Libres de su carga (la visita fue en enero, y la vendimia ya se había producido), las vides huérfanas verdeaban y se extendían hacia el horizonte, en un paisaje espectacular justo al lado de Carcassonne. Verdaderamente, si pasáis por la zona y os gustan los buenos vinos, no dejéis de pasar por el Château Auzias. No os arrepentiréis ;)

Viñedos del Château Auzias

Viñedos del Château Auzias

Château Auzias

Verja de salida del Château Auzias

 

La magia de Carcassonne de noche

Carcassonne es una ciudad para disfrutarla de día y de noche. Aunque su vida nocturna es más bien escasa (estuvimos una hora buscando algún sitio donde celebrar el cumpleaños de una de nosotras, no encontramos nada… y los locales no nos supieron indicar), deambular por las callejuelas y murallas teñidas de amarillo de la ciudadela es un pequeño placer. El ascenso es rápido y fácil… sólo hay que seguir nuestros pasos en dirección al “castillo” que domina la zona.

La cité de Carcassonne iluminada por la noche

La cité de Carcassonne iluminada por la noche

De camino a la Cité de Carcassonne

De camino a la Cité de Carcassonne

El paseo por callejuelas tenuemente iluminadas y la soledad de una fría noche de enero ciertamente le dieron el toque especial a nuestra escapada nocturna. No había nadie y en momentos sentíamos que la ciudad estaba desierta… Al final de la subida nos esperaba, en exclusiva para nosotras, uno de los conjuntos monumentales más impresionantes que he pisado.

La cité de Carcassonne iluminada por la noche

La cité de Carcassonne iluminada por la noche

Las murallas de Carcassonne por la noche

Las murallas de Carcassonne por la noche

Nos tomamos nuestro tiempo para desandar los pasos que habíamos andado por la mañana, para recorrer los mismos paisajes y ver la ciudad bajo una luz diferente. Realmente, fue una noche para recordar toda la vida… Era tan fácil sentirse en plena Edad Media (lástima de las farolas y los focos). Vale muchísimo la pena!

Mural pseudo-gótico de vuelta a Carcassonne

Mural pseudo-gótico de vuelta a Carcassonne

Ya de vuelta al coche, bajando hacia la parte nueva de la ciudad, pasamos junto a unos murales que decoraban toda una pared con ilustraciones de batallas pintadas al estilo gótico. Pasado el río, el puente viejo nos obsequió con otra bella estampa de la ciudadela, de la que nos despedimos para continuar la escapada de chicas en otra parte ;)

Carcassonne de noche

Carcassonne de noche

Un fin de semana en Carcassonne

Este post llega con meses de retraso y quizás para contrastar con el calor espectacular que está haciendo últimamente, me apetecía compartir el fin de semana de chicas que pasé a finales de enero con unas amigas en Carcassonne. Llegamos un viernes cuando ya oscurecía y nos alojamos en uno de los prácticos y cómodos estudios del aparthotel a las afueras de Carcassonne Appart City. Medio muertas después de más de 3 horas de coche desde Barcelona, cenamos y cargamos las pilas para el día siguiente.

Nos levantamos muy temprano para visitar La Cité de Carcassonne, la antigua ciudadela fortificada y reconstruida en el siglo XIX por el controvertido Violet-le-Duc. Casi toda la gente que conozco me había advertido de las hordas de turistas, de la marea humana que a penas te deja disfrutar de las callejuelas de una de las construcciones medievales más impresionantes que he visto en la vida, perderte por sus rincones… Me habían dicho que era como las Ramblas… pues bien, hacía tantísimo frío que ¡no había casi nadie! Íbamos abrigadísimas y disfrutamos como niñas explorando lo mejor de Carcassona.

Entrada a Carcassonne por la Porte Narbonnaise

Entrada a Carcassonne por la Porte Narbonnaise

¿QUÉ VER EN CARCASSONNE EN UN DÍA?

Nada más cruzar la Porte Narbonnaise (la más habitual para entrar, ya que está justo al lado del parquing), a mano derecha, está la Oficina de Información Turística, donde nos dieron un plano estupendo del recinto de La Cité.

Mapa de La Cité de Carcassonne

Mapa de La Cité de Carcassonne

Nos dejamos llevar por sus calles empedradas, sus edificios con siglos de historia en cada piedra y por rincones encantadores a la vuelta de cada esquina. Quizá porque no era temporada turística, muchas de las tiendas de souvenirs estaban cerradas… pero casi que mejor, porque el nivel de horterada era similar al de tantos otros lugares…

Calle de La cité de Carcassonne

Calle de La cité de Carcassonne

… para acabar en el Chateau Comtal. Previo pago de una entrada de 8,50 €, tuvimos acceso libre a todas las salas del palacio, a una exposición bastante completa de capiteles y demás objetos de piedra góticos y a la joya de la corona: las murallas. El paso por pasarelas de madera y piedra, entre torres, ofrece algunas de las vistas más espectaculares de la ciudad vieja y de la nueva, que se extiende junto al río, fuera del recinto medieval.  Aunque prescindible si queréis ahorrar, la visita vale la pena.

Entrada al Chateau Comtal de Carcassonne

Entrada al Chateau Comtal de Carcassonne

La siguiente parada (atención, que cierran al mediodía) fue la Basílica de Saint Lazare y Saint Celse. Un prodigio de la arquitectura gótica reconstruido con maestría (no exenta de polémica) por el mismo Violet-le-Duc, que devolvió Carcassonne a su gloria pasada y la recuperó para que hoy la podamos conocer. Sus vidrieras son dignas de atención.

Puerta de la Basílica de Saint Nazare y Saint Celse en Carcassonne

Puerta de la Basílica de Saint Nazare y Saint Celse en Carcassonne

Y algunas de las gárgolas de su exterior, de lo más sorprendente ;)

Gárgola en la Basílica de Saint Nazaire en Carcassonne

Gárgola en la Basílica de Saint Nazaire en Carcassonne

Seguimos paseando y maravillándonos por la tranquilidad de Carcassonne en enero, degustandola como si fuéramos unas lugareñas y tomándonos nuestro tiempo.

Calles de Carcassonne

Calles de Carcassonne

Una vez escudriñado hasta el último rincón del núcleo de la Cité, otro de los platos fuertes: pasear por la muralla exterior. Dimos la vuelta entera a todo el recinto. Nos llevó un rato, pero nos permitió ver la ciudad desde otra perspectiva, conocer los sistemas defensivos de que disponía y alejarnos aún más de la poca gente que había.

Murallas exteriores de La Cité de Carcassonne

Murallas exteriores de La Cité de Carcassonne

Y es una de las mejores maneras de descubrir una puerta menos masificada, más desconocida y que a mi me encantó: la Porte d’Aude.

Porte d'Aude en Carcassonne

Porte d’Aude en Carcassonne

Después de una visita tan completa, bajamos tranquilamente, deshicimos nuestros pasos, nos perdimos por el entramado de la Carcassonne moderna que se extiende a los pies de la fortaleza y llegamos hasta el Puente Viejo, desde el que las vistas de la ciudadela en todo su esplendor son magníficas.

La Cité de Carcassonne vista desde el Pont Vieux

La Cité de Carcassonne vista desde el Pont Vieux

Volvimos por la noche, para hacer fotos de las murallas iluminadas… pero eso es otra historia.

¿CÓMO LLEGAR A CARCASSONNE?

En coche: Desde Barcelona, tomar la AP7 hasta Francia; seguir las indicaciones hasta Narbonne y, una vez allí, desviarnos en dirección a Toulouse. Carcassonne está a medio camino y muy bien señalizada.