Visita al Castillo de Craigmillar, la fortaleza desconocida de Edimburgo

Si estáis en Edimburgo y no os apetece hacer cola, ni pagar un pastón, ni tener que sufrir a las multitudes para visitar el castillo de Edimburgo, a unos 5 kilómetros del centro está el castillo de Craigmillar. Esta impresionante fortaleza es uno de los secretos mejor guardados de Edimburgo y uno de los castillos mejor conservados de Escocia. Además, está ubicado en una colina con unas vistas espectaculares del volcán extinguido de Arthur’s Seat y de toda la ciudad. El castillo de Craigmillar es perfecto para una excursión de medio día desde el centro y un verdadero remanso de paz e historia. A pesar de haber estado en Edimburgo tantas veces, hasta hace relativamente poco no sabía de su existencia así que no pude resistirme a visitarlo. Rodeado de verde, en un entorno tranquilo, estas piedras imponentes son uno de mis rincones favoritos de la ciudad. Está lleno de rincones, detalles y leyendas que lo hacen verdaderamente único.

Llegando al castillo de Craigmillar

Llegando al castillo de Craigmillar

Historia del Castillo de Craigmillar, el “segundo castillo” de Edimburgo

La familia Preston, propietaria de las tierras, levantó en la zona una residencia fortificada en forma de torre a principios del siglo XV. Sir Simon Preston era un firme defensor de la reina Mary Queen of Scots (María I de Escocia) y miembro de su consejo privado. El edificio más antiguo es la espaciosa torre con forma de L, en la que abundan os recovecos y está bastante bien conservada. Con los años, los Preston y a partir de 1660 la familia Gilmour fueron haciéndolo crecer. En el siglo XVIII fue abandonado y cayó en la ruina. Afortunadamente, su estado de conservación es bastante bueno y en una visita es fácil hacerse a la idea de cómo vivía la nobleza baronial de Escocia en la época. La Reina María de Escocia pasó varias épocas en el castillo de Craigmillar. Aquí encontraba el reposo y la tranquilidad lejos de la corte de Holyrood o el castillo de Edimburgo. Después de que su segundo marido, Lord Darnley instigara una conspiración para matar a su secretario privado y favorito, el italiano David Rizzio, la reina se refugió en Craigmillar.  Ese mismo año, su amante (y futuro tercer marido) el Conde de Bothwell y varios nobles firmaron  el “Pacto de Craigmillar” por el que meses más tarde asesinaron a Darnley. ¡Menudo culebrón!

Visita al Castillo de Craigmillar

La torre del homenaje tiene 17 metros de altura, muros de 3 metros de grosor y tiene muchísimas habitaciones entre las que destacan un gran salón en el primer piso (es precioso… resulta fácil imaginar los banquetes y los bailes que se celebraron aquí) y la llamada “Habitación de la Reina María”, donde se supone que se alojó. El interior del castillo de Craigmillar es un verdadero laberinto de habitaciones que se comunican entre ellas, escaleras de caracol, pasadizos oscuros e incluso una mazmorra en la que en 1813 se encontró un esqueleto emparedado. El patio interior, presidido por el escudo de la familia Preston, tiene un árbol precioso que crece junto a la puerta y que sustituye a uno que Mary Queen of Scots plantó  pero que se tuvo que talar hace algunos años. En la parte trasera del castillo se pueden ver en el terreno las marcas de lo que en su día fue un estanque con forma de letra “P” (por Preston, la familia dueña). Aún en un fin de semana el castillo de Craigmillar es un oasis de paz y son pocos los viajeros que llegan hasta aquí. Visitarlo en solitario, disfrutar del silencio, de sus habitaciones y de su historia sin nadie más alrededor es la mejor manera de entender la historia de la que nos hablan sus piedras.

No dejéis de bajar a las bodegas por la estrecha escalera de caracol y luego, subid a las torres y disfrutad del paisaje. En un día claro, es increíble. Y aunque a mi me llovió tuve la suerte de “cazar” un arcoiris. Así que ni el mal tiempo es excusa para no acercarse al castillo de Craigmillar. Antes de salir, acercaos al ala este del castillo para explorar la capilla y el palomar medieval.

Castillo de Craigmillar en Edimburgo

Castillo de Craigmillar en Edimburgo

Sin ninguna duda, descubrir el castillo de Craigmillar ha sido una buena manera de empezar el año en Edimburgo. Estoy segura de que esta ciudad me tiene guardada más de una sorpresa. Y vosotros, ¿lo conocíais? Hayáis estado ya en Edimburgo o no, es un lugar muy recomendable y una manera diferente de ver la ciudad y descubrir sus secretos.

Información útil del Castillo de Craigmillar

  • Cómo llegar al castillo de Craigmillar: en transporte público, los buses 30, 33, 42 y 49 de Lothian Buses. Luego hay que andar unos 10 minutos por el parque hasta llegar. Está bien señalizado. 
  • Horarios: todos los días de las 9.30 a las 17.30 (del 1 de abril al 30 de septiembre); lunes, martes, miércoles, sábado y domingo de las 9.30 a las 16.30h (del 1 de octubre al 31 de marzo). Cerrado el 25 y 26 de diciembre y el 1 y el 2 de enero.
  • Precio del castillo de Craigmillar: entre 5’50 libras y 3’30 libras (niños).
  • Teléfono: 0131 661 4445
  • Página web oficial: http://www.historic-scotland.gov.uk/

Déjame un comentario y cuéntame qué te ha parecido el “segundo castillo” de Edimburgo

Periodista, viajera y soñadora enamorada de Escocia y sus paisajes pero siempre dispuesta a descubrir nuevos rincones del mundo.

14 pensamientos en “Visita al Castillo de Craigmillar, la fortaleza desconocida de Edimburgo

  1. xipo

    Pues para ser el desconocido es bastante chulo!! Tengo gansa de pisar Escocia y perderme entre sus castillos… que por lo que veo me encantará!

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    1. Patricia Cuni Autor

      Es precioso! Menuda sorpresa agradable me llevé 😉 Cuando más vivo aquí más me doy cuenta de lo mucho que me queda por conocer… El día que vengas, te va a encantar!

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    1. Patricia Cuni Autor

      Es de lo mejor… Acostumbrada al barullo y el gentío que hay en el castillo de Edimburgo, poder disfrutar de éste en solitario está muy pero que muy bien 😉

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