Georgian House, la vida en el Edimburgo del siglo XIX

La New Town de Edimburgo, su “ciudad nueva”, es uno de los mejores lugares para relajarte en la ciudad. Menos estresante, menos transitada pero tanto encanto como la Old Town (la “ciudad vieja”), es perfecta para pasear entre arquitectura y jardines del siglo XVIII y XIX, tomar un tentempié y descubrir rincones como Georgian House, una casa burguesa que se conserva como si el tiempo se hubiera congelado.

La New Town de Edimburgo

Si habéis estado en Edimburgo seguro que el parecido entre todos los edificios de la New Town os suena. Y si no, cuando vengáis lo comprobaréis por vosotros mismos.  Es algo buscado.

A mediados del siglo XVIII la Ciudad Vieja estaba tan superpoblada y era tan insalubre que se hacía necesario un cambio. El Ayuntamiento proyectó transformar una zona agrícola al norte de la ciudad en residencial y le encargó la tarea de diseñar la Ciudad Nueva al joven arquitecto James Craig. A él le debemos el trazado de calles anchas paralelas en formato de cuadrícula y plazas que pronto se convirtieron en el mejor lugar para vivir de Edimburgo.

Charlotte Square Edimburgo

Charlotte Square

Charlotte Square es una de estas plazas y todavía hoy conserva a su alrededor los edificios históricos georgianos. Y es precisamente aquí donde está Georgian House, una casa de estilo georgiano diseñada por el famoso arquitecto escocés Robert Adam. Hoy es propiedad del National Trust of Scotland y testigo mudo del paso del tiempo y un trozo de historia que se ha detenido. Quizás no sea uno de los monumentos más conocidos de Edimburgo, pero es especialmente interesante si queremos saber cómo vivía la alta burguesía escocesa a finales del siglo XVIII y principios del XIX.

La vida burguesa en Georgian House

Aprovechando una tarde soleada me acerqué a esta Casa Georgiana para sentirme como si estuviera en una novela de Jane Austen. Nada más cruzar la puerta viajé al 1800, la época en la que el primer propietario de la casa, John Lamont, vivió aquí.

Empecé la visita por el sótano, la zona de servicio. Aquí se puede ver un audiovisual sobre la historia de la ciudad y el estilo de vida de los habitantes de la casa. Pero lo más interesante es la magnífica cocina de principios del siglo XIX, perfectamente equipada, y en la que trabajaban los sirvientes de la familia. Me pareció curioso ver cómo cada noche la vajilla y la bodega se cerraban bajo llave, para evitar robos.

© The National Trust of Scotland

© The National Trust of Scotland

En la planta baja, por la que en cualquier momento podría pasar la madre de la heroína de “Orgullo y Prejuicio” quejándose de sus “pobres nervios” o dando órdenes, es donde están el elegante comedor y el dormitorio principal. El primero está preparado para que lleguen los comensales en cualquier momento, con la vajilla sobre la mesa y los cubiertos a punto. La moda de la época dictaba que se colgaran muchos retratos de las paredes para presumir del linaje familiar. La habitación principal está directamente sobre la cocina, un lugar estratégico para aprovechar el calor, y la cama con dosel es impresionante, aunque no me pareció muy cómoda.

Salón de la Georgian House © The National Trust of Scotland

Salón de la Georgian House © The National Trust of Scotland

En el primer piso está la Sala de Dibujo, una habitación bastante grande con vistas a Charlotte Square en la que la familia celebraba los bailes y socializaba con sus invitados… a la vez que exhibía su lujoso estilo de vida. Por un momento pude imaginar a Elizabeth Bennet bailando con Mr. Darcy, casi oía la música, entre las paredes de color verde agua y junto al piano. El Salón, algo más pequeño, está detrás y es donde la familia se reunía a diario para hablar, tomar el té y cotillear.

El segundo piso tiene una sala que ahora se usa para hacer actividades y en las que te puedes probar ropa de finales del siglo XVIII para ver qué pintas tendrías si vivieras en la época; y también una pequeña exposición con la historia de las familias que vivieron en la Georgian House. La tercera planta, cerrada al público, es donde vivía parte del servicio.

La visita es libre pero en cada planta y habitación hay folletos con información y miembros del personal que muy amablemente te cuentan de todo. La atmósfera del lugar y el personal hicieron de la visita a Georgian House una gran experiencia y muy recomendable, y no sólo porque a mi me encante la historia. Si estáis en Edimburgo y queréis huir de las multitudes, acercaos a la New Town para disfrutar de un ritmo más tranquilo y de un tiempo diferente.

Más información sobre Georgian House

Teléfono: (+44) 0844 493 2118

Dirección: Charlotte Square, Edimburgo

Fechas de obertura: 1 de marzo – 30 de noviembre

Horario: varía en función de la temporada pero, por lo general, está abierta de las 10 a las 17h. Más información en su página web.

Precio: (reducida), 6.5£ (adulto), 16.50£ (familia).

Cómo llegar: a pie, está en pleno centro, a menos de 5 minutos de Princes Street.

Periodista, viajera y soñadora enamorada de Escocia y sus paisajes pero siempre dispuesta a descubrir nuevos rincones del mundo.

4 thoughts on “Georgian House, la vida en el Edimburgo del siglo XIX

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