El castillo de Bamburgh, una fortaleza espectacular en el norte de Inglaterra

Rodeado por las brumas del tiempo, leyendas y una historia turbulenta, el Castillo de Bamburgh es uno de los rincones más bonitos del norte de Inglaterra. Esta fortaleza milenaria se alza sobre un promontorio desde el que domina el minúsculo pueblo que le da nombre, una playa espectacular con dunas salvajes y un paisaje dominado por la Isla Sagrada (“Holy Island”). Si puedes, escápate en una excursión de día desde Edimburgo (o desde Newcastle).

Castillo de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

Castillo de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

El castillo de Bamburgh está súper bien situado, de eso no hay ninguna duda. Y seguramente por eso mismo la colina sobre la que se alza lleva ocupada desde el siglo IV. Quizás no tenía el aspecto actual, ni se llamaba como hoy (los bretones lo llamaban Din Guardi) pero ya entonces fue capital del reino británico de Bernicia. Poco se conserva de la época, aunque a las afueras de la fortaleza hay una réplica del trono de los reyes de Nortumbria en la que cualquiera puede sentarse y sentirse monarca por unos minutos. ¡Las vistas son impresionantes!

Castillo de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

En una de sus incursiones en costas inglesas, en el año 993, los vikingos saquearon y destruyeron la construcción original. Poco después, los Normandos levantaron un nuevo castillo sobre sus cimientos, que nos ha llegado hasta hoy en la forma de la fortaleza, una estructura masiva construida para resistir ataques. Sus muros tienen entre 3 y 4 metros de grosor y ocultan un pozo anglosajón en el que vive una cruel madrastra transformada en sapo (si hacemos caso de la leyenda). De hecho, el rey Guillermo II lo sitió sin éxito en 1095 durante una revuelta y el castillo no cayó hasta que la condesa de Northumberland lo rindió ante la amenaza del monarca de cegar a su marido, a quien tenía prisionero.

Castillo de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

Bamburgh pasó entonces a manos de la monarquía inglesa, sufrió los ataques de Escocia (está en tierra de frontera) y fue el primer castillo de Inglaterra atacado con artillería. La fortaleza, fiel a los Lancaster, fue asediada durante 9 meses y bombardeada por el Conde de Warwick, Richard Neville, en 1464, durante la Guerra de las Dos Rosas. Más tarde (y durante 4 siglos) el castillo de Bamburgh se convirtió en propiedad de la familia Forster, hasta que Sir William Forster se declaró en bancarrota en el año 1700 y todos sus bienes fueron vendidos al Obispo de Durham, Lord Crewe, que lo convirtió en una escuela de beneficencia.

En estado de semiruina y abandono, fue restaurado varias veces hasta que el industrial (e inventor) victoriano William Armstrong le dio su aspecto actual.

Castillo de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

Una de las mejores vistas de la fortaleza de Bamburgh es la que se tiene desde el patio interno. Aquí antiguamente se ubicó la basílica anglosajona de San Pedro. Poco queda, ya que sobre sus restos se construyó el palacio victoriano por el que transcurre parte de la visita. El gran salón está en su interior y es una maravilla victoriana que permite ver cómo es posible combinar la vida moderna… con la preservación del patrimonio. La entrada se realiza por la antigua cocina medieval, hoy una especie de museo dedicado a la historia del lugar.

Castillo de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

Más allá del trono de Nortumbria se alzan tres edificios bastante interesantes… y muy reconstruidos (pero no por ello faltos de encanto, que quede claro). En la biblioteca y Torre del Reloj hoy hay un salón de té de esos en los que pasarías horas… y más si es un día de tormenta y puedes ver el mar desde la ventana. Luego están los establos y, cerca de la costa, la Torre Neville, que lleva este nombre en honor a Lord Warwick, responsable de la caída del castillo de Bamburgh a finales del siglo XV.

Castillo de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

Castillo de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

Cruzando la Torre Neville se llega a la parte inferior de la fortaleza, donde hay un curioso Museo de la Aviación dedicado a los logros del primer Lord Armstrong, unas catas en las que cada verano se hacen excavaciones arqueológicas y, al final de todo, un molino del siglo XVIII y la puerta de San Oswald, la entrada más antigua, que comunica con la playa.

Castillo de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

Hay tanto por ver y por hacer que el castillo de Bamburgh da para una excursión de día. Si te gustan los castillos tanto como a mí te volverás loco yendo de un lado a otro, admirando la piedra, las construcciones y la historia que todo lo impregna, como la bruma de una mañana de sábado.

Si tienes tiempo, no te quedes sólo con la visita al castillo. Aprovecha para pasear por su larga playa de arena blanca y dunas llenas de vegetación. Si hay marea baja ve preparando la cámara para hacer fotos. Al otro lado de la fortaleza esta el pueblo de Bamburgh. Aunque es pequeño y se ve rápido, tiene encanto.

Playa de Bamburgh, Nortumbria, Inglaterra

 

Leyendas del Castillo de Bamburgh

Esta fortaleza Normanda está vinculada a varios fantasmas y leyendas. Supongo que habrá que estar allí por la noche para ver si los espectros aparecen o no, pero cuentan que la Dama Rosa recorre sus pasillos rota de dolor después de que su padre le mintiera y le dijera que su amado se había casado con otra. Otros dicen haber visto a una mujer con una capa verde, el espíritu de una madre que pedía limosna a las puertas de la fortaleza y que murió de forma trágica con su bebé. Mientras que el Dr. John Sharp, artífice de la restauración del castillo durante el siglo XVII, todavía pasea por sus salas.

 

Información práctica:

  • Horarios del castillo de Bamburgh: cada día 10 – 17h (8 de febrero – 2 de noviembre), fines de semana 11 – 16’30h (3 de noviembre – 6 de febrero). Última entrada 1 hora antes de la hora del cierre.
  • Precio: 9’95£ (adultos), 4’50£ (niños de 5 a 15 años), 9£ (jubilados), 25£ (familia). Menores de 5 años, GRATIS.
  • Dirección: Bamburgh Castle, Bamburgh, Northumberland, NE69 7DF, England.
  • Teléfono: +44 (0) 1668 214515
  • E-mail: administrador@bamburghcastle.com
  • Cómo llegar: El castillo de Bamburgh está en el pueblecito inglés del mismo nombre, a 67 kilómetros de Newcastle y a 112 de Edimburgo. Lo mejor es llegar en coche, pero desde las estaciones de tren de Chathill, Berwick upon Tweed y Alnmouth hay buses que llegan (empresas Arriva y Travelsure: 500, 501, 505, 515, 401 y 411). Consultad horarios y precios.
  • Página web del Castillo de Bamburgh

 

*Visité el castillo de Bamburgh en un tour de Viajar por Escocia. Por supuesto, como siempre, todas las opiniones son únicamente mías y completamente honestas.

Periodista, viajera y soñadora enamorada de Escocia y sus paisajes pero siempre dispuesta a descubrir nuevos rincones del mundo.

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