Los Kelpies, entre el mito y la historia en Falkirk

Desde que se inauguraron en abril de 2014 las esculturas gigantes de dos cabezas de caballo están en boca de todos en Escocia. Magníficas, monumentales y sobrecogedoras a partes iguales, estas maravillas se han convertido rápidamente en uno de los iconos del país, además de un buen lugar para pasar una mañana o una tarde en un día soleado si te cansas del bullicio de Edimburgo. Yo ya he estado. ¿Me acompañas?

Los kelpies en Escocia

Con sus 30 metros de altura y 300 toneladas de peso (cada uno), los Kelpies son en principio un monumento a los caballos de trabajo que durante siglos movieron la economía de Escocia. Pero en realidad son muchísimo más que un homenaje. Son el símbolo de un país que ha luchado y se ha esforzado, el símbolo de una tierra en la que las leyendas siguen a flor de piel, y un monumento maravilloso que haría soñar a cualquiera.

Los kelpies en Escocia

El artista Andy Scott modeló a los Kelpies a imagen y semejanza de los míticos caballos de tiro escoceses, los Clydesdale. A base de láminas de acero inoxidable, las esculturas de caballos más grandes del mundo les deben su nombre a los “kelpies”, unas bestias típicas de la mitología escocesa que según la leyenda tienen la fuerza de 10 caballos y a las que les gusta atraer hacia las aguas a los viajeros para ahogarles. No hay lago que se precie en Escocia del que no se haya dicho en algún momento que lo habitaba un kelpie, el más famoso de los cuales es el Lago Ness. Nessie, ¿quizás?

Los kelpies en Escocia

Afortunadamente, los preciosos kelpies de Falkirk no tienen nada de terrorífico. Tardaron 8 años en construirse y representan el legado de los caballos de tiro en la industria escocesa. Nacidos del agua, estos equinos dimensiones colosales, sorprenden cada vez que los miras. Se revuelven, se giran y escenifican el esfuerzo, la lucha y el tesón, además de la magia, de un lugar forjado por el componente líquido. En un día soleado se reflejan en la piscina y el canal, como si fuera un espejo. Por la noche, brillan iluminados con colores. Y en un día frío y helado de enero desafían a los elementos con elegancia.

Los kelpies en Escocia

Los kelpies en Escocia

Si en algún momento te cansas de mirarles, siempre puedes seguir el curso del canal, pasear junto a las barcazas de colores, tomar un chocolate caliente o sentarte a contemplar el reflejo de las cabañas de colores en un trozo del canal. Son una maravilla y un lugar que a mi siempre me encoge un poquito el corazón.

Los kelpies en Escocia Los kelpies en Escocia Los kelpies en Falkirk Los Kelpies están ubicados en The Helix, un parque situado a las afueras de Falkirk, que tiene por objetivo comunicar a varias comunidades de la zona y transformar la unión entre los canales del Forth y del Clyde con el río Forth, además de mejorar la navegación entre el Este y el Oeste de Escocia. De momento, además de admirar las esculturas gigantes de las cabezas de caballo, hay un parque infantil, varias compuertas del canal (que el día que yo fui estaban heladas), y muchas barquitas. Hay poco más, lo cual no le resta encanto al lugar. Atrévete a acercarte un día y me cuentas qué te ha parecido. ¡Ah! Y si te gusta la historia, ya que estás en Falkirk, acércate a su famosa rueda y a los restos del Muro de Antonino, la frontera más al norte del Imperio Romano.

The Helix, Falkirk

Más información sobre Los Kelpies

Cómo llegar a los Kelpies:

–       En coche: es la manera más rápida y más cómoda, pero para eso necesitas un coche. Desde Edimburgo, es tan fácil como tomar la M9 en dirección a Stirling, salir en la salida 5 en dirección a Falkirk/Grangemouth. Está bastante bien señalizado pero hay que estar atento. Hay dos parkings, pero el mejor para aparcar es el segundo, que queda más cerca de los Kelpies.

–       En transporte público: vayas en tren o en bus, tendrás que tomar un autobús desde Falkirk hasta el Helix Park. El número 5 y el 3 son los que te dejan más cerca.  O puedes intentar llegar a pie desde la Estación de tren de Falkirk High, pero es un rato largo.

–       Taxi: desde la estación de Falkirk High y Falkirk Grahamston puedes tomar uno.

Dirección: Grangemouth, Falkirk FK2 9EE, Escocia

Horario: los Kelpies están abiertos las 24 horas del día todos los días del año.

Precio: GRATIS

Visitas guiadas: Pese a que la visita es gratuita, hay tours guiados que te permitirán conocer  mucho mejor la historia del lugar y de estas dos maravillosas esculturas.  Duran unos 45 minutos, te permiten entrar dentro de las cabezas de caballo y tienen un precio de 4’95£ para adultos, 3£ para los menores de 15 años y 3’95£ para jubilados y estudiantes. Puedes reservar las entradas en la página web de The Helix.

Está proyectada la construcción de un centro de visitantes, pero todavía está en obras. Si te da hambre en el recinto hay una cafetería y, por supuesto, una tienda de recuerdos.

¿Has visitado ya los Kelpies? Anímate a dejarme un comentario y contarme qué te han parecido.

Periodista, viajera y soñadora enamorada de Escocia y sus paisajes pero siempre dispuesta a descubrir nuevos rincones del mundo.

6 thoughts on “Los Kelpies, entre el mito y la historia en Falkirk

    1. Patricia Post author

      Muchísimas gracias por las palabras! El lugar es muy fotogénico… y a mi esas cabezas de caballo llevaban meses fascinandome! Así que al final las pude ver en directo 😉 Son un buen alto en el camino si vas hacia Stirling o las Highlands…

      Un abrazo

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  1. Laura

    Increibles esculturas!! La verdad es que leyéndote entran ganas de pasear bajo sus crines de acero. Apuntado para el preóximo viaje a Escocia, que espero que sea pronto!

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    1. Patricia Post author

      Son maravillosas… y se ven desde la carretera, así que no hay excusa! Ven pronto, guapa… y traéte a Lena 😉 Un abrazo enorme

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  2. Nahir

    Ah divinos! Al bajarnos del avión en Edimburgo los vimos en la entrada al aeropuerto. Claro en otro tamaño! Y luego en la misma ciudad de Edimburgo también están.

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    1. Patricia Post author

      Son preciosos, Nahir! Ahora los pequeñitos están en el centro de Edimburgo, en el campus antiguo de la Universidad… Aunque los van moviendo de sitio. Eso sí, si quieres ver los impresionantes de verdad te toca ir a Falkirk 😉

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