Bruselas en 6 horas: qué ver y qué hacer

No hay nada como una escapada de chicas con las Fashion Travel Bloggers para recargar pilas. En marzo nos fuimos de fin de semana a Bélgica para celebrar la despedida de soltera de Meri. Y, como siempre en nuestro caso, aprovechamos para explorar nuevos destinos. En este caso, a lo largo de casi 3 jornadas pudimos disfrutar de algunos de los mejores rincones de Flandes y de Bruselas. A pesar de sólo poder disfrutar de la capital belga una mañana, le saqué tanto jugo como pude.

Imagen de Tintín en Bruselas

Así que si tienes poco tiempo para explorarla (ya sea porque tienes una escala o estás de paso) no te pierdas mi guía para disfrutar de Bruselas en 6 horas. Si hace algún tiempo ya conseguí disfrutar de París en una mañana, aquí va mi aproximación a lo que ver y hacer en la capital de Bélgica en poco rato. El truco está en saber priorizar.

Qué hacer y qué ver en Bruselas en 6 horas

1. Desayuno en Arcadi Café

Después de nuestro súper fin de semana de chicas en Andorra, ya era hora de otra escapada de chicas. Y nada mejor para empezar la mañana que un desayuno consistente en Arcadi Café. Esta encantadora cafetería en el corazón de Bruselas es el mejor lugar para empezar el día con energía. Justo al lado de las Galerías Saint-Hubert, aquí la especialidad son sus increíbles quiches y tartas (dulces y saladas). Aunque yo me comí un par de cruasanes deliciosos acompañados de un zumo de naranja, varias de mis amigas cataron sus quiches y afirman que son las mejores que nunca han probado. Así que ni lo dudes.

Más información sobre Arcadi Café

Dirección: Rue d’Arenberg 1b, 1000 Bruselas

Teléfono: +32 (0) 2 511 33 43

2. Galerías Reales Saint Hubert

Nada más cruzar el umbral de este lugar entenderás por qué son tan famosas y tan especiales. Las Galerías Saint Hubert se abrieron en 1847 y fueron el primer centro comercial de Europa. Todavía hoy, son uno de los más elegantes. Cubiertas por una enorme cúpula de cristal que las ilumina de una forma ligera y estilosa, son un verdadero paraíso de las compras (si tienes mucho dinero, porque hay marcas carísimas) y del chocolate (porque en sus 200 metros de largo albergan varias de las mejores tiendas de chocolate de la ciudad).

GAlerías Saint Hubert en Bruselas 

Dirección: Rue du Marché-aux-Herbes, 1000 Bruselas

Página web oficial: http://www.grsh.be/

3. Grand-Place (Grote Markt)

La Grand-Place es uno de los lugares más inconfundibles y más bonitos de Bruselas. A pesar de que muchos me había comentado que la ciudad carece del encanto de algunas de sus vecinas, no me pareció cierto. La capital belga tiene rincones increíbles y preciosos que hacen que cualquier visita valga la pena. Y la Grote Markt (su nombre en neerlandés) es la joya de la corona.

Grand Place de Bruselas

Esta plaza adoquinada del siglo XVII es bonita la mires por dónde la mires y si no, que se lo pregunten a Victor Hugo, que la consideraba la más bella del mundo. Rodeada de edificios sencillamente espectaculares, es fácil sentirse sobrecogido ante las casas con motivos decorativos dorados, el feamente ayuntamiento, los mil detalles que están por todas partes… No es de extrañar que sea Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y que cada día pasen miles de personas por ella.

Grand Place de Bruselas

Deja que tu mirada recorra las diferentes casas de los gremios, repartidas en todas las alas de la Grand Place: La Carretilla (del gremio de lecheros y hoy una cervecería), El Saco (los toneleros, ebanistas y carpinteros), La Loba (el gremio de arqueros), El Cuerno (el gremio de barqueros… y si no fíjate en que la fachada parece la popa de un barco), el Zorro (gremio de los merceros), el Cisne, el Árbol de Oro (gremio de cerveceros)… Además de la casa de los duques de Brabante (en el número del 13 al 19), la sede de los Chocolates Godiva, El Pavo Real, el Zorrito y muchísimas más. Si te fijas bien, en todas verás detalles que se remontan a su origen.

Grand Place de Bruselas

Y, por supuesto, no te vayas sin contemplar de cerca y estudiar el Ayuntamiento, el único testigo de arquitectura medieval de la plaza ya que fue construido entre 1402 y 1455. Su espectacular torre de estilo gótico de 96 metros de altura es una verdadera maravilla. Si te fijas bien, el edificio no es completamente simétrico, algo que se debe a que ambas partes no fueron construidas a la vez.

Grand Place de Bruselas

El edificio imponente que se alza frente al Ayuntamiento es la llamada Casa del Rey. Nada se conserva del edificio de madera del siglo XII donde se vendía el pan y que fue sustituido por uno de piedra del Duque de Brabante. Carlos V lo hizo reconstruir en estilo gótico tardío pero tras el bombardeo de 1695 tuvo que ser reconstruido en neogótico. Hoy es la sede del Museo de la Ciudad de Bruselas.

4. Sorprenderte ante el Manneken Pis

El minúsculo Manneken Pis (tan sólo mide 61 centímetros y es fácil pasarlo por alto). Cuando nosotras vimos al famoso niño meón iba vestido con el traje de la órden académica de Saint Michel y la multitud se arremolinaba para hacerle una foto. Es una escultura curiosa, pero no me llamó especialmente la atención. Por lo visto también hay una niña (Jeanneke Pis) y un perro (Zinneke Pis) que hacen lo propio en otros rincones de la ciudad pero no los vi… y no me importó demasiado.

Manneken Pis

Ya que estás en la zona, no te pierdas el bonito mural de Tintín que decora una de las paredes de la calle que conduce hasta el Manneken Pis. Es fácil de ver y podrás comprobar como Tintín, Milú y el Capitán Haddock bajan por una escalinata. Por desgracia, esta vez un tuve tiempo para ir ni al Museo del Cómic ni al Museo Hergé, que está en otro pueblo.

Mural de Tintín en el centro de Bruselas 

Dirección del Manneken Pis: está entre las calles L’Étuve y Chene, al sur de la Grand-Place.

5. Comprar chocolate

Visitar Bruselas y no comprar (ni comer) chocolate es casi misión imposible. La capital belga es el paraíso de los golosos y su centro histórico está plagado de chocolaterías cuyos escaparates te harán la boca agua. Hay muchísimas marcas y estilos de chocolate pero algunas de las más clásicas son Neuhaus y la mítica Godiva. Su calidad no te decepcionará. Si no quieres gastarte demasiado dinero, siempre puedes optar por Leonidas o por Le Comptoir de Mathilde, que tiene opciones la mar de modernas como unos bloques de chocolate que se deshacen cuando los sumerges en leche caliente. Y, ya puestos a innovar, el resto de las Fashion Travel Bloggers me recomendaron fervientemente los bombones de frutas exóticas de Laurent Gerbaud que ellas pudieron catar y aprender a hacer con el mismísimo maestro chocolatero el viernes antes de mi llegada.

Si todavía no te han salido caries en los dientes después de tanto dulce, no te olvides de pasar por Maison Dandoy a por una cajita de sus galletas más típicas: los speculoos, una galleta crujiente de azúcar moscado y especias para chuparse los dedos. Esta pastelería lleva en funcionamiento desde hace casi 200 años y su reputación les precede.

6. Admirar las vistas desde el mirador del Mont des Arts (o Kunstberg)

A un rato de la Grand Place está el bonito jardín del Monte de las Artes. Justo encima, hay un mirador desde el que se disfruta de unas vistas fabulosas de la famosa plaza y del centro histórico de Bruselas. Hay una fuente en el centro y las escaleras están decoradas con relieves y esculturas. El enlace entre la ciudad antigua y un foco de museos, vale la pena detenerse a disfrutar del paisaje.

Vistas de Bruselas

7. Arquitectura modernista

Bruselas es una de las ciudades más tocadas por el Modernismo (o Art Nouveau, Art Déco o como quieras llamarlo). El genial arquitecto Victor Horta dejó su huella en varios de los edificios de la ciudad e incluso tiene un museo que yo no pude visitar por falta de tiempo. Aún así, si te gusta el modernismo, un paseo por las calles de la capital belga te regalará la vista más de una vez.

Edificio modernista en Bruselas

Uno de los edificios que más me impactó fue el Museo de los Instrumentos Musicales (el MIM) y que está ubicado en el edificio modernista que alojaba los almacenes comerciales Old England. Obra del arquitecto Paul Santenoy, es un prodigio de la arquitectura en acero forjado y vidrio y su ascensor es deliciosamente bonito. Y si te apetece algo desde su cafetería hay unas vistas fabulosas de la ciudad en un entorno irrepetible.

Museo de los Instrumentos Musicales

Más información sobre el MIM

Dirección: Rue Montagne de la Cour 2, 1000 Ville de Bruxelles, Bélgica

Teléfono: +32 (0)2 545 01 30

Precio: de 2 a 8€. Los menores de 3 años y los estudiantes de arte en Bélgica entran gratis. La entrada a la colección permanente es GRATIS el primer miércoles de mes a partir de las 13h.

8. Admirar el surrealismo en el Museo Magritte

Con tan poco tiempo para explorar Bruselas tuvimos que elegir un solo museo para visitar. Por unanimidad, el Museo Magritte fue la decisión final. Y una muy acertada. Pese a la cola (que había bastante), pudimos disfrutar de su magnífica colección de arte dedicada al artista surrealista belga por excelencia: René Magritte. Si te gusta el surrealismo, ni se te ocurra perdértelo. Te sorprenderán las 200 pinturas, esculturas y dibujos originales que se exponen en sus salas, además de videos y experimentos fotográficos de este genio.

Te obligarán a dejar la chaqueta y cualquier tipo de bolso/mochila/bolsa en las taquillas del museo, completamente gratis.

Más información sobre el Museo Magritte

Dirección: 1 Place Royale (si ya tienes la entrada) o 3 Rue de la Régence (si no tienes entrada todavía).

Teléfono: +32 (0) 2 508 32 11

Abierto de martes a domingo de las 10 a las 17h. Cerrado los lunes.

Precio: de 2 a 8€

Nosotras entramos gratis con la Brussels Card, una tarjeta estupenda con entrada gratis a 30 museos de la ciudad y ofrece descuentos en atracciones, tours, restaurantes, bares y algunas tiendas de Bruselas.

9. Dar una vuelta por la Place Sainte-Catherine y comer pescado fresco en Noordzee

Al filo del mediodía, cuando aprieta el hambre, nada mejor que un paseo hasta la zona de la Plaza Sainte-Catherine. Aquí encontrarás un restaurante-pescadería estupendo en el que a diario se amontonan los ciudadanos de Bruselas en busca de buen pescado y marisco cocinado al momento. Elige lo que te apetece y te lo prepararan al momento. Fuera de Noordzee hay unas mesas altas en las que podrás comértelo de pie… o buscar algún banco para sentarte en algún otro lugar.

Noordzee en Bruselas

Dirección de Noordzee / La Mer du Nord: Rue Ste. Catherine, 45, 1000 Bruselas

Teléfono: +32 (0)2 513 11 92

10. Degustar las deliciosas patatas fritas de la Friterie Tabora

Y si todavía tienes hambre, nada mejor que catar las mejores patatas fritas de toda Bélgica (y quizás del mundo). La Friterie Tabora es uno de esos lugares que respiran autenticidad por los cuatro costados. Está más céntrica imposible y es un buen lugar para matar el gusanillo por muy poco dinero. Las largas colas lo atestiguan… Si sólo quieres picar algo, pide sus patatas fritas con alguna de las 46 salsas que tienen (la andaluza está de vicio). Y si estás hambriento de verdad híncale el diente a una mitraillette, un bocadillo de la carne que elijas con patatas fritas encima y salsa. Quizás no sea lo más sano del mundo, pero está riquísimo.

Patatas fritas de la friterie Tabora 

Dirección de la Friterie Tabora: Rue de Tabora 2, Bruselas

Ruta para explorar Bruselas en 6 horas

Dónde alojarse en Bruselas

Al igual que cuando estuvimos de fin de semana en Roma, en Bruselas las Fashion Travel Bloggers también nos alojamos en un apartamento. Este tipo de alojamientos nos dan la libertad de movimiento que nos gusta y, a la vez, nos hacen sentir como en casa. Y son ideales para estar todas juntas, haciendo de la experiencia algo todavía más especial.

En este caso, optamos por los apartamentos Sydney y Theme New York, dos alojamientos súper coquetos muy cercanos a la estación de tren de Bruxelles-Midi (o Brussels-Zuid, en neerlandés). En concreto, yo dormí en el Sydney, decorado todo en rosa con muchísimo estilo. En cada uno de los dos apartamentos caben 3 personas y tienen un precio de 115€ por noche. Los reservamos en Only-apartments.

Durante mi fin de semana de chicas en Flandes también visité la encantadora villa de Malinas, un lugar tranquilo pero precioso que lleva la historia a flor de piel. Haz clic en el enlace y sigue leyendo para descubrir una excursión perfecta a un pueblo a las afueras de Bruselas. Y si todavía necesitas ideas, toma nota de qué ver en Lovaina en un día.

Y tú, ¿qué verías en Bruselas si sólo tuvieras 6 horas para explorarla? Déjame un comentario y sorpréndeme.

 

*Aunque esta escapada de fin de semana a Bélgica estuvo organizada conjuntamente con Turismo de Flandes y Only-apartments nos cedió los apartamentos, todas las opiniones vertidas en el artículo son 100% honestas y sinceras. ¡No podría ser de otra manera!

Periodista, viajera y soñadora enamorada de Escocia y sus paisajes pero siempre dispuesta a descubrir nuevos rincones del mundo.

3 thoughts on “Bruselas en 6 horas: qué ver y qué hacer

  1. Ameseros Viajeros

    Pues mira, hace años pasé solamente un día en Bruselas y no me causó demasiada buena impresión, pero en junio vuelvo para un viajecito exprés de un fin de semana y solo dispondré del domingo para ver Bruselas! Seguiré tus consejos a pies juntillas! 🙂

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    1. Patricia Post author

      Me alegro muchísimo de que te venga bien mi ruta! Era mi primera vez y aunque no es una ciudad increíblemente bonita tiene cosas para ver y hacer estupendas. Y más si te gusta comer bien 😉

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  2. Pingback: Qué ver y hacer en una mañana en Malinas | Madaboutravel

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