El Museo de los Barcos Vikingos de Oslo, donde la historia y la leyenda se dan la mano

Quizás he visto demasiados episodios de Vikings. O quizás sencillamente me gustan un poco demasiado las cosas antiguas. Y cuando más antiguas, mejor. O quizás todas las leyendas y mitos nórdicos me han dejado un poso imborrable. Sea por lo que sea, el Museo de los Barcos Vikingos de Oslo es uno de los lugares que más me gustaron de la capital de Noruega.

Un solo día en Oslo no es suficiente para disfrutar de los encantos de esta ciudad cosmopolita. Pero me organicé bien y me aseguré de no perderme el Museo de los Barcos Vikingos. Estaba muy alto en mi lista de lugares que visitar y no me decepcionó, a pesar de sus reducidas dimensiones. Si te gusta la historia y te apasionan las historias de estos guerreros rubios y barbudos, lo vas a flipar en este museo.

Museo de los barcos vikingos de Oslo

Me acerqué al Museo de los Barcos Vikingos un martes por la tarde, justo después de pasarme por el Museo del Pueblo Noruego (también en el barrio de Bygdoy) y de comer allí mismo. Me apetecía muchísimo ver en persona algunas de las embarcaciones vikingas mejor conservadas del mundo, admirar sus detalles, descubrir sus secretos…

En un espacio diáfano y luminoso, el Museo de los Barcos Vikingos es el lugar donde los restos arqueológicos de Tune, Gokstad, Oseberg y el túmulo funerario de Borre se muestran al mundo. Secretos ocultos durante siglos, conservados bajo tierra, dormidos… que hoy ven la luz y hablan del pasado, de un pueblo orgulloso, de una cultura perdida, y que nos dicen mucho de cómo vivían y sentían (y morían) los vikingos.

Museo de los barcos vikingos de Oslo

Porque sí, hay barcos. Barcos enormes, sorprendentemente bien conservados, muy increíbles… Pero también hay todo tipo de objetos encontrados en estos entierros ceremoniales como trineos decorados con todo tipo de detalles, camas, carros de caballos… y muchos más. Porque, en efecto, los barcos vikingos de este museo tuvieron una segunda vida y se usaron para enterrar de manera ceremonial a personas de alto rango de la sociedad vikinga. Más de mil años después, hoy vuelven a la vida.

¿Vas a visitar el Museo de los Barcos Vikingos de Oslo y no sabes por dónde empezar? Yo te cuento lo que más me gustó:

1. El Barco Vikingo de Oseberg

Sin lugar a dudas, el más espectacular de todos los que hay en Oslo, el barco vikingo de Oseberg es sencillamente precioso. Quien fuera que lo construyó en el siglo IX le prestó una gran atención a los detalles y se encargó de que estuviera decorado con grabados de animales entre los que destaca una serpiente que se curva en espiral en la proa. Debió ser todo un espectáculo ver surcar las aguas de los fiordos… casi tanto como verlo en todo su esplendor, elegante y soberbio, en el museo.

Si te fijas bien, verás que tiene 15 orificios para los remos en cada lado que se han conservado perfectamente y que podían haber estado pintados. El barco vikingo de Oseberg, de madera de roble, concluyó su vida útil como la cámara funeraria de dos mujeres que, si se tiene en cuenta la riqueza de sus entierros, debieron ser muy importantes para la comunidad.

Museo de los barcos vikingos de Oslo

Las excavaciones que devolvieron este barco al mundo en 1903 descubrieron un navío prácticamente completo en el que había restos de tapices fabulosos, ropas, zapatos, peines, tres trineos ornamentados, camas y todo tipo de regalos para ayudar a estas dos misteriosas damas en su trayecto al otro mundo. Nadie sabe quienes eran esas dos mujeres ni qué justificó tan suntuoso entierro… pero en muchos casos los misterios no hacen más que añadirle magia a los objetos, ¿no crees?

Museo de los barcos vikingos de Oslo

Museo de los barcos vikingos de Oslo

2. El Barco Vikingo de Gokstad

Si el barco vikingo de Oseberg es el más bonito, el de Gokstad es el mejor conservado de todo el mundo. Desde que se descubrió en 1880 no ha dejado de hacer soñar al mundo con historias de guerreros surcando el mar… y luego siendo enterrados con todos los honores.

Por sus características, los historiadores creen que el barco vikingo de Gokstad pudo haber servido tanto para explorar como para comerciar y saquear. Es el más grande del Museo de los Barcos Vikingos, como confirman sus 16 orificios para remos por cada lado. Intenté imaginarlo con los 32 escudos de madera fijados a lo largo de su superficie con el que lo encontraron enterrado, de color amarillo o negro…

Museo de los barcos vikingos de Oslo

Con una elegante simplicidad de líneas, este navío se usó sobre el año 900 DC para enterrar a un hombre rico y poderosos de unos 40 años y más de 1’80 metros de altura que pudo haber muerto en batalla (al menos eso indican las heridas en sus piernas y en uno de sus costados, según los historiadores). Un verdadero guerrero vikingo que quizás como Ragnar Lothbrok, se convirtió en el terror de los mares. Junto a él se encontró un juego de mesa con piezas hechas de hueso, algunos anzuelos, escudos, 12 caballos, 8 perros, dos pavos reales y tres barcos más pequeños… Aunque seguramente los saqueadores de tumbas se llevaron la mejor parte del botín.

Museo de los barcos vikingos de Oslo

Museo de los barcos vikingos de Oslo

Museo de los barcos vikingos de Oslo

3. El Barco Vikingo de Tune

Aunque es el peor conservado de los tres barcos vikingos que hay en el museo, el de Tune sigue siendo el tercero mejor conservado de todo el mundo. Pero no te decepciones. Esta maravilla fue encontrada en 1867 en una granja cerca de Fredrikstad, en un túmulo funerario de 80 metros de diámetro y cuatro de altura (uno de los más grandes de Noruega). Es más pequeño que sus dos vecinos y ha perdido su parte superior, pero eso permite ver cómo se construyó mejor.

Este barco vikingo del 900 DC se construyó en madera de roble y es muy posible que pudiera tener 12 remos por lado. Con sus 18’7 metros de largo y 4’2 de ancho, vale la pena fijarse en los detalles. Además de su quilla, en el museo podrás ver algunos de los objetos que se enterraron con él y que sobrevivieron al deterioro por el oxígeno que se filtró en el yacimiento.

Museo de los barcos vikingos de Oslo

Museo de los barcos vikingos de Oslo

Cuando lo excavaron, los arqueólogos encontraron los restos de un hombre de algo rango y de tres caballos, junto con lo que quedaba de sus armas, un escudo, algunos fragmentos de tejido y varios objetos de madera.

¿Has visitado el Museo de los Barcos Vikingos de Oslo? Va, anímate y cuéntame qué te pareció.

Más información sobre el Museo de los Barcos Vikingos de Oslo

Horario de apertura: 9 – 18h (1 de mayo – 30 de septiembre), 10 – 16h (1 de octubre – 30 de abril). Cerrado el 24, 25, 26 y 31 de diciembre y el 1 de enero.

Precio: 80NOK (adulto), 50NOK (estudiante/jubilado), gratis (menores de 18 años).

Dirección: Huk Aveny 35, 0287 Oslo

Página web oficial: http://www.khm.uio.no/english/visit-us/viking-ship-museum/index.html

 

Si estás planeando un viaje a Noruega y no sabes a dónde ir escaparte a Trondheim, una preciosa ciudad universitaria llena de rincones bonitos, con mucho ambiente y una historia fascinante. Si quieres saber más, no te pierdas mi artículo sobre qué hacer y ver en Trondheim en dos días.

Periodista, viajera y soñadora enamorada de Escocia y sus paisajes pero siempre dispuesta a descubrir nuevos rincones del mundo.

Deja un comentario