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Ruta por la Viena de Antes del Amanecer

Viena es una de esas ciudades que me tiene el corazón robado. Seguramente el romance empezó mucho antes de que pusiera los pies en ella por primera vez y descubriera sus estupendos mercados de Navidad, sus cafés que convierten la merienda en un arte y la gran cantidad de cosas que se pueden ver o hacer. Creo que todo se remonta a la película “Antes del Amanecer”, que me impactó de tal manera que he llegado a buscar y recorrer algunos de los lugares que son testimonio del romance entre Jesse y Celine, un americano y una francesa que se conocen en el tren y comparten una noche (hasta que se separan porque ella tiene que tomar un tren y él un vuelo) que les cambiará para siempre.

¿Recorremos las localizaciones de la película “Antes del Amanecer” juntos?

Aunque en su film Richard Linklater hace parecer fácil ir de un lugar a otro, si intentamos hacerlo nos daremos cuenta de varias cosas: 1) algunos están más lejos de lo que parece y 2) dudo que en una sola noche pudiera hacer tanto. El objetivo de este post es poner algo de orden y seguir sus pasos porque la ruta de la Viena de Antes del Amanecer permite ver algunos de los lugares más auténticos de la ciudad, y también algunos de los más alternativos.

Tranvía en Viena

Tranvía en Viena

El filme empieza en un trayecto de tren de Budapest a Viena. Jesse tiene que tomar un vuelo allí y Celine espontáneamente accede a pasar con él sus últimas horas en Europa. El primer escenario es la estación de tren Wien Westbahnhof. Aunque la han renovado tanto que está prácticamente irreconocible y poco queda de la de la película. El puente, que parece que esté al lado, no lo está. Se trata del Zollamtssleg Bridge y está bastante al norte.

Votivkirche (Iglesia Votiva) en Viena

Votivkirche (Iglesia Votiva) en Viena, que se ve de fondo mientras van hacia la tienda de discos en tranvía

Y, curiosamente la tienda en la que nuestros protagonistas escuchan a Kath Bloom cantando “Come here” está muy cerca del Museums Quartier. La Teuchtler Schallplattenhandlung es un verdadero paraíso para los amantes de la música y su colección de vinilos es espectacular. Recuerdo haber entrado una vez… y mi memoria vuela.

Muy cerca está la plaza Maria Theresien Platz, flanqueada por el Museu de Historia Natural y el de Bellas Artes. Jesse y Celine van desde allí hasta uno de los lugares más sobrecogedores de Viena. Aunque está algo lejos del centro (en el barrio de Simmering, distrito 11) y tendréis que tomar un tren (el U3) como ellos, el Friedhof der Namenlosen (el cementerio de los sin nombre) vale la pena. En este lugar se enterraba a los que se ahogaban en el Danubio y que no se podían identificar.

Noria del Prater

Noria del Prater

A continuación mis protagonistas preferidos ven el atardecer desde la magnífica noria del Prater, la Riesenrad que ya retrató Orson Welles en “El tercer hombre“. Pasean por el parque de atracciones bastante kitsch que la rodea y vuelven al centro donde toman el primer café (y toman muchos) en una de las plazas más bonitas de toda Viena: Franziskanerplatz. El Kleines Café, con su ambiente bohemio y su decoración encantadora, es el escenario perfecto. Creo recordar que el dueño del lugar es el actor que sale al principio de la película protagonizando una disputa marital en el tren.

El Kleines Café en Franziskaner Platz, Viena

El Kleines Café en Franziskaner Platz, Viena

Iglesia de Maria Am Gestade, Viena

Iglesia de Maria Am Gestade, Viena

Interior de la iglesia de Maria Am Gestade, Viena

Interior de la iglesia de Maria Am Gestade, Viena

Bastante cerca está la exquisita (y diminuta) iglesia de Maria Am Gestade, una de las más antiguas de la ciudad (es del siglo XV). Allí Jesse le cuenta a Celine la boda Quaker en la que estuvo. Un poco más al norte, siguiendo el curso del Donaukanal, a la altura de Schwedenplatz, se topan con el poeta que compone les escribe una oda con la palabra “batido”. A bordo del barco Johann Strauss, atracado en la zona, es cuando prometen no volver a verse.

Donaukanal, Viena

Donaukanal, Viena

La noche avanza y sus pasos les llevan al mayor complejo de artes alternativas de Viena, el Arena. Es un imprescindible de la noche en la capital austríaca y se aloja en un antiguo matadero. No os lo perdáis e intentad rememorar la conversación sobre los ex junto al pinball… Eso sí, está lejos y tendréis que tomar el tren U3 hasta Erdberg. De vuelta al centro, Celine y Jesse pasan por el Mölker Bastei, uno de los restos de las murallas del Renacimiento. Y acaban tomando otro café más en toda una institución del café: el Café Sperl. Sentarme en el mismo lugar en el que ellos juegan a confesarse cosas como si hablaran por teléfono fue uno de los puntos álgidos de una de mis visitas a Viena.

Mölker Bastei, Viena

Mölker Bastei, Viena

Café Sperl, Viena

Café Sperl, Viena

La pareja, interpretada por Julie Delpy y Ethan Hawke, consigue una botella de vino gratis y roba dos copas en el Roxy, uno de los clubs con más solera de Viena. Pasan la noche en un parque, miran las estrellas… Romántico, ¿verdad? Creo que es imposible no enamorarse de la película con escenas tan especiales.

Parque en Viena

Parque en Viena

Terraza del Albertina

Terraza del Albertina

Cuando la película se acerca a su fin, como sus horas juntos, pasan por Pressgasse y escuchan a alguien tocar un clavicémbalo. Con el tiempo escapándose de sus manos, desde la terraza del Albertina, Jesse le recita a Celine un poema de Auden mientras sale el sol en una de las escenas más bonitas del film.  Al final, las promesas de no verse quedan atrás y acuerdan encontrarse de nuevo en la misma estación de Westbahnhof seis meses más tarde. La respuesta llegó 9 años más tarde en París con otra película… pero eso ya es una historia diferente ;)

DÓNDE ALOJARSE EN VIENA

Encontrar alojamiento en el centro de Viena es relativamente fácil. Hay mucha oferta y aunque yo habitualmente me quedo en casa de una amiga, me han hablado muy bien de los apartamentos de Gowithoh.

Póster de Antes del Amanecer

Póster de Antes del Amanecer

Y vosotros, ¿alguna vez habéis hecho algún recorrido cinéfilo?

¿Dónde he estado en 2012?

En pocas horas se acaba este año. El funesto 2012 en el que el mundo tenía que acabarse llega a su fin y aunque no soy muy dada a mirar atrás, me ha parecido apropiado hacer memoria y recordar los lugares en los que he estado, lo que he visto y lo que he vivido.

No ha sido un año de grandes viajes, pero sí de muchas escapadas, de rutas senderistas y de una vuelta a las raíces. Y me hace muy feliz acordarme de todos los buenos momentos vividos en la carretera, en aviones, en la montaña o en el extranjero. Así que allá vamos.

Enero

Huesca

Empecé el año con una escapada a la comarca de la Litera, en Huesca. Fue una oferta de última hora y todo un descubrimiento. Un fin de semana descubriendo el castillo de Monzón, catando quesos y vinos y explorando los preciosos pueblos de Fonz y Azanuy fue la manera perfecta de empezar el año viajero. La combinación perfecta de relax, historia, gastronomía y naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?

Castillo de Monzón

Castillo de Monzón

Carcassonne

Una semana después de volver de Huesca, me fui con mis amigas defin de semana de chicas a Carcassonne. Además de explorar la ciudad (pasando mucho frío) y su impresionante ciudadela medieval, catamos en un chateau unos de los vinos más ricos que he probadoy descubrimos los encantos de la preciosa Lagrasse.

Ciudadela de Carcassonne

Ciudadela de Carcassonne

Abril: Núria y Queralbs

En plena Semana Santa fui con unos amigos a un apartamento en Queralbs, en los Pirineos catalanes. Además de hacer varias rutas a pie que tengo pendiente contaros, disfrutamos del Valle de Núria completamente nevado y con el lago helado… Quería volver al pueblo a pie, pero hacía tanto frío que tuve que desistir. Así que ya tengo excusa para volver :)

Valle de Núria nevado

Valle de Núria nevado

Mayo: Berlín

Gracias a un concurso gané un vuelo a donde quisiera… y acabé pasando un fin de semana fabuloso (aunque algo frío para ser mayo) en Berlín. Dos días para explorar el pasado de la capital alemana y para descubrir su cara más alternativa.  Eso sí, me di cuenta de que Berlín tiene tanto por ver y por ofrecer que sólo dos días no son suficientes. Tocará volver, y pronto.

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Junio: Ibiza

Por motivos profesionales, a principios del verano tuve que ir varias veces a Ibiza. Aunque normalmente no tenía tiempo para hacer turismo, me dio tiempo a callejear por las calles empedradas y medievales de Dalt Vila y a soñar en la zona de las Salinas… Suficiente como para darme cuenta de que la Ibiza fiestera no es lo mío, pero sus playas y pueblos sí.

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Julio: Viena

Después de varios años visitando Viena en Navidad para disfrutar de sus mercados de Navidad, este año fui por primera vez en verano. Aunque esperaba buen tiempo y poder bañarme en el Danubio, coincidí con una ola de frío. En lugar de frustrarme, aproveché para descubrir la Viena que sale en la película “Antes del Amanecer”, una de mis preferidas, para pasear por Naschmarkt, tomar muchos cafés y disfrutar de la ciudad como si viviera allí. El reto de bañarme sigue en pie… y no soy de las que se dan por vencidas, así que volveré.

Noria del Prater, Viena

Noria del Prater, Viena

Agosto

Cadiz

Por temas presupuestarios y sentimentales, este verano volví a la tierra de mi madre y de mis vacaciones cuando era pequeña. Además de visitar a la familia, que vive en la bahía de Algeciras, mi hermana y yo aprovechamos para visitar los pueblos blancos, redescubrir la tacita de plata, tapear en Tarifa, decepcionarnos con Tánger y bañarnos en algunas de las mejores playas que tiene el país (y el mundo). Fue una gran experiencia y no descarto repetirla más a menudo, porque me dejé muchos pueblos y playas en el tintero.

Playa en Barbate

Playa en Barbate

Roma

El último fin de semana de agosto (y primero de septiembre) pude cumplir uno de mis sueños: visitar Roma. Me acompañó Isabella, mi amiga de Viena y aunque sólo estuvimos 48 horas tuvimos tiempo de ver lo esencial y quedarnos con ganas de volver. Después de pisar el Coliseo y empaparnos de historia y arte el primer día, el segundo lo dedicamos al Vaticano. Fue el viaje del timo del helado y de la comida deliciosa

Río Tíber, Roma

Río Tíber, Roma

Huesca: Loarre, el Reino de los Mallos y San Juan de la Peña

A la semana de volver a Roma, aproveché una oferta de hotel en Loarre para ver su castillo, que hacía años que me llamaba la atención. Y, ya de paso, exploré la zona. El “Reino de los Mallos” es precioso, el turquesa del río Gállego una maravilla y el románico de San Juan de la Peña uno de los más espectaculares que he visto. La zona de la Hoya de Huesca tiene muchísimo por ver y el turismo rural es ideal para eso.

Castillo de Loarre, Huesca

Castillo de Loarre, Huesca

Octubre: Blogtrip a Albacete

Aunque tengo amigos en Albacete, nunca antes había estado. La oportunidad llegó de la mano de mi primer blogtrip, la #ABexperience. Con una compañía inmejorable, pudimos descubrir lo mucho que tiene por ofrecer una de las provincias menos explotadas turísticamente de España. Albacete vale la pena, y no sólo por sus ricas tapas o por el Museo de la Cuchillería, sino por una naturaleza privilegiada y escenarios de película a los que quiero volver para disfrutarlos con más calma.

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

Noviembre: Escocia

Aprovechando que una de mis mejores amigas organizaba un Ceilidh por su cumpleaños, me tomé 4 días para volver a mi lugar preferido en el mundo. Días de reencuentros con mis ex compañeras de piso, de mercados de Navidad, de excursiones, de rutas por valles poco conocidos, de visitar nuevos castillos y de fotografiar puentes y templos góticos, de probar nuevas comidas… Pero, sobre todo, días muy felices en los que mis amigas me recordaron que da igual que no nos veamos cada día porque sabemos que nos tenemos. En 2013 volveré, como cada año ;)

Castillo Campbell, Escocia

Castillo Campbell, Escocia

Diciembre: Viena

Dos veces en un año… pero no podía faltar a mi cita navideña con Viena. Esta vez nos centramos en curiosear los mercados de Navidad que hay en cada rincón con más calma, en saborear los cafés con más calma, recrearnos con las obras de Klimt… y en explorar por primera vez Viena bajo el manto de nieve que cubría todas las calles. Creo que no he pasado más frío en la vida, pero fue precioso!

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Además, 2012 ha sido un año de muchas rutas de senderismo (una al mes, como mínimo), de descubrir rincones que tenía al lado de casa y que apenas conocía… He visitado varias zonas de Osona (el Santuario de Cabrera, el poblado íbero de Roda de Ter, el santuario de Sant Feliu, el Mercado Medieval de Vic…), seguido los pasos de Gaudí en la colonia Güell, probado los mejores bocadillos de Barcelona en Sagàs, descubierto el patrimonio natural y cultural de la Serralada Litoral, probado las nuevas camas de los hoteles Ibis y mucho más. Y quizás ese sea el mayor descubrimiento: aprender a disfrutar de aquellos lugares que están cerca y que no deberíamos pasar por alto. Porque para viajar no hace falta cruzar el planeta, sino disfrutar de cada nueva experiencia.

Santuari de Cabrera, Osona

Santuari de Cabrera, Osona

¿Qué le pido al 2013?

Pues además de salud para todos, estabilidad laboral para poder seguir cumpliendo sueños viajeros… Puestos a desear:

  • Aprender a manejar un trineo tirado por huskys (el lugar me da igual)
  • Una escapada a Bélgica o Amsterdam con mis amigas
  • Volver a Praga a ver a uno de mis mejores amigos.
  • Brasil o Argentina en verano
  • Volver a Londres
  • Visitar de una vez por todas a mis amigas que viven en varios lugares de Alemania (Freiburg, Frankfurt, Munich)
  • Ir a ver a mis amigos del País Vasco, Cantabria y Asturias (sería ideal una ruta en coche)
  • Australia y Nueva Zelanda, please… Si no este año, ¡de 2014 no pasa!
  • Volar a Copenhague con Isabella, mi amiga de Viena
  • Relajarme varios días en Formentera
  • Descubrir el sureste asiático y, en concreto, Camboya y Vietnam.
  • y mucho más… aunque todo se andará, porque me da que tendré que improvisar mucho ;)

Y vosotros, ¿qué le pedís al año que viene?

¿Qué ver en Viena en Navidad?

Decir que la Navidad en Viena se vive con mucha intensidad es quedarse corto… La Navidad en Viena son días para perderse por todos los mercados de Navidad, tomar vino caliente o refugiarse en cualquiera de los encantadores cafés de Viena, disfrutar de las luces que decoran cada rincón, comprar artesanía, pasear por los parques nevados y ver alguna exposición de arte.

Para mí la ciudad es un destino ineludible en cuanto empieza a hacer frío y a oscurecer pronto. Y quizás por eso se que lo mejor es disfrutarla paso a paso, sin prisas… Hay mucho por hacer y por ver, pero si visitas Viena en Navidad hay algunas que no te puedes perder. Más aún si a pesar del frío helador, la ciudad te recibe con un cielo azul como éste.

Viena desde el avión

Viena desde el avión

DÍA 1: Mercados y luces de Navidad

Un buen plan puede empezar con un paseo por el centro de Viena bajo la luz de las iluminaciones de Navidad. Empezamos por el Mercado de Navidad del Ayuntamiento, como siempre lleno hasta los topes y con una gran selección de comida, ponches, artesanía y todas las decoraciones navideñas que se puedan imaginar. Seguir andando por Dr. Karl-Renner-Ring hasta el Burgring y adentrarse en el Mercado de Navidad que hay frente al Kunsthistorisches Museum, especializado en artesanía. Y luego cruzar el Hofburg hasta el centro de Viena.

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

El Hofburg iluminado

El Hofburg iluminado

Si toda Viena se engalana para recibir la Navidad, en el centro el esplendor es máximo. El Graben es la calle comercial por excelencia. Peatonal y decorada como si fuera un gran salón de baile, es un placer andar bajo sus arañas de luces, mirar los escaparates y llegar sin darte cuenta ante la imponente catedral Stephansdom. Desde allí, bajo más luces y en un ambiente único, se puede dar la vuelta y pasar por dos de mis mercados de Navidad preferidos: Freyung y Am Hof.

Luces de Navidad en Graben, Viena

Luces de Navidad en Graben, Viena

DÍA 2: Museos, mercados y cafés

Para aprovechar las pocas horas de luz de los días de invierno, nada mejor que levantarse temprano, disfrutar de un buen desayuno austríaco (abundante y riquísimo, y perfecto para tomar fuerzas) y ponerse en marcha. Aprovechando que este año Austria ha celebrado el 150 aniversario de Gustav Klimt, nada mejor que una visita al Belvedere para disfrutar de la exposición temática sobre el genio del modernismo austríaco que le han dedicado. Ver El Beso en primera persona es una experiencia que no olvidaré nunca… El dorado es más dorado, la fuerza de la expresión de la mujer, las flores a sus pies… No tiene precio! Y si de regalo puedes pasear por unos jardines nevados, aún mejor.

“El beso” de Gustav Klimt (fuente: Wikimedia Commons)

Jardines del Belvedere nevados

Jardines del Belvedere nevados

Después de comer, es el momento ideal para dejarse seducir por la variedad del Mercado de Navidad frente a la Karlskirche, en Karlsplatz. El lugar es ideal si vais con niños porque vacían el estanque central y sustituyen el agua y la escultura de Henry Moore por ponis y animales de granja que se pueden tocar y alimentar. Después de algunas compras, vale la pena acercarse a la plaza de Schwarzenbergplatz, donde está el Monumento a la liberación rusa, que los soviéticos levantaron tras el fin de la II Guerra Mundial.

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Monumento a la Liberación en Viena

Monumento a la Liberación en Viena

El atardecer es el momento perfecto para tomar el metro y acercarse al Palacio de Schönbrunn para disfrutar de uno de los mercados de Navidad más especiales de Viena. Increíblemente abarrotado, vale muchísimo la pena porque hay tal cantidad de piezas de artesanía únicas que le darán el toque especial a cualquier casa. Además, el lugar es ideal para reponer fuerzas o entrar en calor con una buena taza de vino especiado caliente. Ah! Y para disfrutar de un pedazo de tarta de campeonato!

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Tarta de vainilla y chocolate

Tarta de vainilla y chocolate

DÍA 3: MuseumsQuartier y Spittelberg

Una mañana de domingo es perfecta para pasear tranquilamente por algunas de las zonas con más encanto y más alternativas de Viena.

Empezamos el día en el precioso parque Volksgarden, entre rosales protegidos del frío y templos de estilo griego que se funden con la nieve… Y seguimos hasta el  MuseumsQuartier, el barrio de los museos. Verdadero templo del arte contemporáneo, hasta su tienda de regalos merece una visita. En su interior hay varios museos, pero como no hay tiempo para todos, son muy recomendables el Leopold Museum y el MUMOK, dos moles imponentes que saciaran todas vuestras ganas de arte.

Volksgarden en invierno, Viena

Volksgarden en invierno, Viena

Museums Quartier en invierno

Museums Quartier en invierno

Si todavía no os habéis cansado de Mercados de Navidad, el del barrio bohemio de Spittelberg es excepcional. Situado en una zona peatonal llena de edificios antiguos y monísimos, sus paraditas tienen un toque arty muy diferente. Lleno de gente joven y alternativa, sirven el mejor punsch de Viena, así que no os los perdáis.

Ponche de frutas del bosque

Ponche de frutas del bosque

 

Las aventuras de Dimoni en Viena

En mi última visita a los mercados de Navidad de Viena tuve un compañero muy especial. Dimoni llegó a mi vida hace poco pero ya me ha acompañado en todos mis viajes (y lo seguirá haciendo)… y no podía ser menos en esta ocasión. ¡Como para dejarlo en casa! En cuanto se enteró de lo bonita que es la capital austríaca y de que sus dulces son famosos, se puso tan contento :) La verdad es que es un placer viajar con Dimoni.

Dimoni volando a Viena

Dimoni volando hacia Viena

Cuando llegamos había nieve en las calles y estábamos a menos -2 grados, pero aún así él estaba en plan hiperactivo. Llegamos a casa de Isabella (mi amiga la que se merece un imperio) y ya empezó a entrar en el ambiente navideño que invade Viena por estas fechas.

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Fue precisamente en casa dónde conoció a un compañero de aventuras de su mismo color: Krampus, el demonio que se encarga de que los niños austríacos que se han portado mal no tengan sus regalos. Hicieron muy buenas migas y seguro que tramaron más de una travesura.

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Al día siguiente, ya con las pilas cargadas, combatimos el frío con una excursión al Belvedere para ver la exposición del 150 aniversario de Klimt.

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni mirando por la ventana del Belvedere

Dimoni mirando por la ventada del Belvedere, con el skyline de Viena en el horizonte

Coincidimos en gusto y le fascinó la obra del pintor romántico Caspar David Friedrich tanto como a mí.

Momento cultural de Dimoni en Viena

Momento cultural de Dimoni en Viena

Y luego, como un valiente, se rebozó en la nieve a gusto… ¡Como se nota que su temperatura corporal le hace inmune al frío!

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere, Viena

De vuelta hacia el centro, el bichillo alucinó con una estructura muy moderna justo enfrente del Monumento a la Liberación Rusa de Viena y no paró hasta que le hice varias fotos. En esta es en la que se gusta más.

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Pero donde mejor se lo pasó el muy pillín fue trasteando por los Mercados de Navidad de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

… catando la gastronomía típica :)

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

… y, por supuesto, probando mi ponche caliente favorito, el ponche de frutas del bosque.

Dimoni probando su primer ponche caliente

Dimoni probando su primer ponche caliente

Vamos, que se lo pasó tan bien y le gustó tanto Viena en Navidad, que creo que va a querer acompañarme siempre que vuelva. ¿Qué aventuras le deparará el año próximo?

Los mejores cafés de Viena, para relajarte, descansar y disfrutar

El café en Viena es toda una institución. Famosos por ambiente auténtico, por su gran calidad y por sus algo elevados precios, los cafés de la capital austríaca llevan más de un siglo siendo lugar de reunión para vieneses, artistas, intelectuales y turistas de todo tipo. Están por todas partes y todos tienen algo que los hace únicos… Pero los mejores son aquellos que más frecuentan los locales y para eso, como siempre que voy a Viena, tengo una guía excepcional que siempre intenta que su ciudad me guste tanto como a ella.

Así que aquí va mi selección de los mejores cafés de Viena.

El elegante Café Central, ubicado en el Palais Ferstel de Viena

El elegante Café Central, ubicado en el Palais Ferstel de Viena

Las mejores cafeterías de Viena

  • Café Centralsituado en el precioso y señorial Palais Ferstel (llamado así en honor al arquitecto que lo ideó, Heinrich von Ferstel), es un clásico y a la vez un imprescindible. Con más de 130 años de historia, abrió sus puertas en 1876 en el centro de Viena (está justo al lado del Hofburg) y desde entonces (excepto un parón tras la II Guerra Mundial) se ha encargado de dar de beber y comer a los vieneses, que todavía se reúnen allí para disfrutar del excelente café, de la deliciosa repostería y de los conciertos de piano que se dan a menudo. He ido varias veces y el lugar tiene algo… Quizás por eso intelectuales como Arthur Schnitzler, Sigmund Freud, Peter Altenberg o Leo Trotski eran habituales ;)
Té de frutos rojos en el Café Central, Viena

Té de frutos rojos en el Café Central, Viena

Detalle del techo del Palais Ferstel, sede del Café Central de Viena

Detalle del techo del Palais Ferstel, sede del Café Central de Viena

O quizás iban por las tartas…

Repostería en el Café Central de Viena

Repostería en el Café Central de Viena

  • Demel: otro de los clásicos, que se ha adaptado a la modernidad a la perfección. En pleno centro de Viena también (y a tiro de piedra del Hofburg también), su historia se remonta a 1786. Fueron proveedores de la casa real austrohúngara durante muchísimo tiempo y Sisí adoraba su sorbete de violeta. Es uno de los lugares más elegantes de la ciudad y conserva los aires señoriales de hace siglos… Su tarta de chocolate rivaliza con la del Hotel Sacher y a mi incluso me gusta más… Pero con tanta variedad, lo bueno es ir probando ;) Sus escaparates decorados son famosos en toda la ciudad.
Té en el Café Demel, Viena

Té en el Café Demel, Viena

Interior del aristocrático Café Demel, Viena

Interior del aristocrático Café Demel, Viena

Pastel de chocolate en el Café Demel, Viena

Pastel de chocolate en el Café Demel, Viena

  • Café Sperlauténtico hasta la médula, sus sofás de terciopelo rojo, sus muebles de madera oscura, sus mesas de billar… el café Sperl empezó a servir a su fiel clientela en 1880 y por allí han pasado muchos músicos y artistas…
Letrero del Café Sperl, Viena

Letrero del Café Sperl, Viena

Y a mi me encanta (además de porque todo está riquísimo) porque es la localización de una de las mejores escenas de “Antes del Amanecer”, una de mis películas preferidas :) Tanto que no pude evitar sentarme en el asiento de Céline, deseando que Jesse estuviera enfrente…

Interior del Café Sperl, Viena

Interior del Café Sperl, Viena

  • Café Dommayer: situado muy cerca del palacio de Schonbrunn, hace años Strauss tocaba aquí (o eso dicen). Es muy típico y básicamente frecuentado por vieneses. Quizás por eso los camareros hablan poco inglés, pero con semejante selección de tartas, macarons, tes, todo tipo de cafés y un ambiente tan bueno, creo que no se puede pedir más. Volvería sin dudarlo para probar todos sus pasteles…
Los macarons de Café Dommayer

Los macarons de Café Dommayer

Tarta Sterhazy en Café Dommayer

Tarta Sterhazy en Café Dommayer

Chocolate caliente en Café Dommayer

Chocolate caliente en Café Dommayer

Tarta de yogur de fresa

Tarta de yogur de fresa

  • Hotel Sacher: típico, tópico e injustamente conocido únicamente por su deliciosa Tarta Sacher, el Hotel Sacher es un lugar ideal para refugiarse del frío con una buena taza de te o de café entre las manos… Suele haber colas para conseguir mesa, así que si podéis reservar, mejor! Que no se diga que habéis estado en Viena y no habéis catado el pastel de chocolate más famoso del mundo.
Tarta Sacher original para llevar

Tarta Sacher original para llevar

Si os queréis llevar un trocito de la ciudad a casa, venden minitartas empaquetadas para su transporte aéreo en perfectas condiciones…

Y vosotros… ¿habéis estado en Viena? ¿Cuál es vuestro café favorito?