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Ruta por la Viena de Antes del Amanecer

Viena es una de esas ciudades que me tiene el corazón robado. Seguramente el romance empezó mucho antes de que pusiera los pies en ella por primera vez y descubriera sus estupendos mercados de Navidad, sus cafés que convierten la merienda en un arte y la gran cantidad de cosas que se pueden ver o hacer. Creo que todo se remonta a la película “Antes del Amanecer”, que me impactó de tal manera que he llegado a buscar y recorrer algunos de los lugares que son testimonio del romance entre Jesse y Celine, un americano y una francesa que se conocen en el tren y comparten una noche (hasta que se separan porque ella tiene que tomar un tren y él un vuelo) que les cambiará para siempre.

¿Recorremos las localizaciones de la película “Antes del Amanecer” juntos?

Aunque en su film Richard Linklater hace parecer fácil ir de un lugar a otro, si intentamos hacerlo nos daremos cuenta de varias cosas: 1) algunos están más lejos de lo que parece y 2) dudo que en una sola noche pudiera hacer tanto. El objetivo de este post es poner algo de orden y seguir sus pasos porque la ruta de la Viena de Antes del Amanecer permite ver algunos de los lugares más auténticos de la ciudad, y también algunos de los más alternativos.

Tranvía en Viena

Tranvía en Viena

El filme empieza en un trayecto de tren de Budapest a Viena. Jesse tiene que tomar un vuelo allí y Celine espontáneamente accede a pasar con él sus últimas horas en Europa. El primer escenario es la estación de tren Wien Westbahnhof. Aunque la han renovado tanto que está prácticamente irreconocible y poco queda de la de la película. El puente, que parece que esté al lado, no lo está. Se trata del Zollamtssleg Bridge y está bastante al norte.

Votivkirche (Iglesia Votiva) en Viena

Votivkirche (Iglesia Votiva) en Viena, que se ve de fondo mientras van hacia la tienda de discos en tranvía

Y, curiosamente la tienda en la que nuestros protagonistas escuchan a Kath Bloom cantando “Come here” está muy cerca del Museums Quartier. La Teuchtler Schallplattenhandlung es un verdadero paraíso para los amantes de la música y su colección de vinilos es espectacular. Recuerdo haber entrado una vez… y mi memoria vuela.

Muy cerca está la plaza Maria Theresien Platz, flanqueada por el Museu de Historia Natural y el de Bellas Artes. Jesse y Celine van desde allí hasta uno de los lugares más sobrecogedores de Viena. Aunque está algo lejos del centro (en el barrio de Simmering, distrito 11) y tendréis que tomar un tren (el U3) como ellos, el Friedhof der Namenlosen (el cementerio de los sin nombre) vale la pena. En este lugar se enterraba a los que se ahogaban en el Danubio y que no se podían identificar.

Noria del Prater

Noria del Prater

A continuación mis protagonistas preferidos ven el atardecer desde la magnífica noria del Prater, la Riesenrad que ya retrató Orson Welles en “El tercer hombre“. Pasean por el parque de atracciones bastante kitsch que la rodea y vuelven al centro donde toman el primer café (y toman muchos) en una de las plazas más bonitas de toda Viena: Franziskanerplatz. El Kleines Café, con su ambiente bohemio y su decoración encantadora, es el escenario perfecto. Creo recordar que el dueño del lugar es el actor que sale al principio de la película protagonizando una disputa marital en el tren.

El Kleines Café en Franziskaner Platz, Viena

El Kleines Café en Franziskaner Platz, Viena

Iglesia de Maria Am Gestade, Viena

Iglesia de Maria Am Gestade, Viena

Interior de la iglesia de Maria Am Gestade, Viena

Interior de la iglesia de Maria Am Gestade, Viena

Bastante cerca está la exquisita (y diminuta) iglesia de Maria Am Gestade, una de las más antiguas de la ciudad (es del siglo XV). Allí Jesse le cuenta a Celine la boda Quaker en la que estuvo. Un poco más al norte, siguiendo el curso del Donaukanal, a la altura de Schwedenplatz, se topan con el poeta que compone les escribe una oda con la palabra “batido”. A bordo del barco Johann Strauss, atracado en la zona, es cuando prometen no volver a verse.

Donaukanal, Viena

Donaukanal, Viena

La noche avanza y sus pasos les llevan al mayor complejo de artes alternativas de Viena, el Arena. Es un imprescindible de la noche en la capital austríaca y se aloja en un antiguo matadero. No os lo perdáis e intentad rememorar la conversación sobre los ex junto al pinball… Eso sí, está lejos y tendréis que tomar el tren U3 hasta Erdberg. De vuelta al centro, Celine y Jesse pasan por el Mölker Bastei, uno de los restos de las murallas del Renacimiento. Y acaban tomando otro café más en toda una institución del café: el Café Sperl. Sentarme en el mismo lugar en el que ellos juegan a confesarse cosas como si hablaran por teléfono fue uno de los puntos álgidos de una de mis visitas a Viena.

Mölker Bastei, Viena

Mölker Bastei, Viena

Café Sperl, Viena

Café Sperl, Viena

La pareja, interpretada por Julie Delpy y Ethan Hawke, consigue una botella de vino gratis y roba dos copas en el Roxy, uno de los clubs con más solera de Viena. Pasan la noche en un parque, miran las estrellas… Romántico, ¿verdad? Creo que es imposible no enamorarse de la película con escenas tan especiales.

Parque en Viena

Parque en Viena

Terraza del Albertina

Terraza del Albertina

Cuando la película se acerca a su fin, como sus horas juntos, pasan por Pressgasse y escuchan a alguien tocar un clavicémbalo. Con el tiempo escapándose de sus manos, desde la terraza del Albertina, Jesse le recita a Celine un poema de Auden mientras sale el sol en una de las escenas más bonitas del film.  Al final, las promesas de no verse quedan atrás y acuerdan encontrarse de nuevo en la misma estación de Westbahnhof seis meses más tarde. La respuesta llegó 9 años más tarde en París con otra película… pero eso ya es una historia diferente ;)

DÓNDE ALOJARSE EN VIENA

Encontrar alojamiento en el centro de Viena es relativamente fácil. Hay mucha oferta y aunque yo habitualmente me quedo en casa de una amiga, me han hablado muy bien de los apartamentos de Gowithoh.

Póster de Antes del Amanecer

Póster de Antes del Amanecer

Y vosotros, ¿alguna vez habéis hecho algún recorrido cinéfilo?

¿Dónde he estado en 2012?

En pocas horas se acaba este año. El funesto 2012 en el que el mundo tenía que acabarse llega a su fin y aunque no soy muy dada a mirar atrás, me ha parecido apropiado hacer memoria y recordar los lugares en los que he estado, lo que he visto y lo que he vivido.

No ha sido un año de grandes viajes, pero sí de muchas escapadas, de rutas senderistas y de una vuelta a las raíces. Y me hace muy feliz acordarme de todos los buenos momentos vividos en la carretera, en aviones, en la montaña o en el extranjero. Así que allá vamos.

Enero

Huesca

Empecé el año con una escapada a la comarca de la Litera, en Huesca. Fue una oferta de última hora y todo un descubrimiento. Un fin de semana descubriendo el castillo de Monzón, catando quesos y vinos y explorando los preciosos pueblos de Fonz y Azanuy fue la manera perfecta de empezar el año viajero. La combinación perfecta de relax, historia, gastronomía y naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?

Castillo de Monzón

Castillo de Monzón

Carcassonne

Una semana después de volver de Huesca, me fui con mis amigas defin de semana de chicas a Carcassonne. Además de explorar la ciudad (pasando mucho frío) y su impresionante ciudadela medieval, catamos en un chateau unos de los vinos más ricos que he probadoy descubrimos los encantos de la preciosa Lagrasse.

Ciudadela de Carcassonne

Ciudadela de Carcassonne

Abril: Núria y Queralbs

En plena Semana Santa fui con unos amigos a un apartamento en Queralbs, en los Pirineos catalanes. Además de hacer varias rutas a pie que tengo pendiente contaros, disfrutamos del Valle de Núria completamente nevado y con el lago helado… Quería volver al pueblo a pie, pero hacía tanto frío que tuve que desistir. Así que ya tengo excusa para volver :)

Valle de Núria nevado

Valle de Núria nevado

Mayo: Berlín

Gracias a un concurso gané un vuelo a donde quisiera… y acabé pasando un fin de semana fabuloso (aunque algo frío para ser mayo) en Berlín. Dos días para explorar el pasado de la capital alemana y para descubrir su cara más alternativa.  Eso sí, me di cuenta de que Berlín tiene tanto por ver y por ofrecer que sólo dos días no son suficientes. Tocará volver, y pronto.

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Junio: Ibiza

Por motivos profesionales, a principios del verano tuve que ir varias veces a Ibiza. Aunque normalmente no tenía tiempo para hacer turismo, me dio tiempo a callejear por las calles empedradas y medievales de Dalt Vila y a soñar en la zona de las Salinas… Suficiente como para darme cuenta de que la Ibiza fiestera no es lo mío, pero sus playas y pueblos sí.

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Julio: Viena

Después de varios años visitando Viena en Navidad para disfrutar de sus mercados de Navidad, este año fui por primera vez en verano. Aunque esperaba buen tiempo y poder bañarme en el Danubio, coincidí con una ola de frío. En lugar de frustrarme, aproveché para descubrir la Viena que sale en la película “Antes del Amanecer”, una de mis preferidas, para pasear por Naschmarkt, tomar muchos cafés y disfrutar de la ciudad como si viviera allí. El reto de bañarme sigue en pie… y no soy de las que se dan por vencidas, así que volveré.

Noria del Prater, Viena

Noria del Prater, Viena

Agosto

Cadiz

Por temas presupuestarios y sentimentales, este verano volví a la tierra de mi madre y de mis vacaciones cuando era pequeña. Además de visitar a la familia, que vive en la bahía de Algeciras, mi hermana y yo aprovechamos para visitar los pueblos blancos, redescubrir la tacita de plata, tapear en Tarifa, decepcionarnos con Tánger y bañarnos en algunas de las mejores playas que tiene el país (y el mundo). Fue una gran experiencia y no descarto repetirla más a menudo, porque me dejé muchos pueblos y playas en el tintero.

Playa en Barbate

Playa en Barbate

Roma

El último fin de semana de agosto (y primero de septiembre) pude cumplir uno de mis sueños: visitar Roma. Me acompañó Isabella, mi amiga de Viena y aunque sólo estuvimos 48 horas tuvimos tiempo de ver lo esencial y quedarnos con ganas de volver. Después de pisar el Coliseo y empaparnos de historia y arte el primer día, el segundo lo dedicamos al Vaticano. Fue el viaje del timo del helado y de la comida deliciosa

Río Tíber, Roma

Río Tíber, Roma

Huesca: Loarre, el Reino de los Mallos y San Juan de la Peña

A la semana de volver a Roma, aproveché una oferta de hotel en Loarre para ver su castillo, que hacía años que me llamaba la atención. Y, ya de paso, exploré la zona. El “Reino de los Mallos” es precioso, el turquesa del río Gállego una maravilla y el románico de San Juan de la Peña uno de los más espectaculares que he visto. La zona de la Hoya de Huesca tiene muchísimo por ver y el turismo rural es ideal para eso.

Castillo de Loarre, Huesca

Castillo de Loarre, Huesca

Octubre: Blogtrip a Albacete

Aunque tengo amigos en Albacete, nunca antes había estado. La oportunidad llegó de la mano de mi primer blogtrip, la #ABexperience. Con una compañía inmejorable, pudimos descubrir lo mucho que tiene por ofrecer una de las provincias menos explotadas turísticamente de España. Albacete vale la pena, y no sólo por sus ricas tapas o por el Museo de la Cuchillería, sino por una naturaleza privilegiada y escenarios de película a los que quiero volver para disfrutarlos con más calma.

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

Noviembre: Escocia

Aprovechando que una de mis mejores amigas organizaba un Ceilidh por su cumpleaños, me tomé 4 días para volver a mi lugar preferido en el mundo. Días de reencuentros con mis ex compañeras de piso, de mercados de Navidad, de excursiones, de rutas por valles poco conocidos, de visitar nuevos castillos y de fotografiar puentes y templos góticos, de probar nuevas comidas… Pero, sobre todo, días muy felices en los que mis amigas me recordaron que da igual que no nos veamos cada día porque sabemos que nos tenemos. En 2013 volveré, como cada año ;)

Castillo Campbell, Escocia

Castillo Campbell, Escocia

Diciembre: Viena

Dos veces en un año… pero no podía faltar a mi cita navideña con Viena. Esta vez nos centramos en curiosear los mercados de Navidad que hay en cada rincón con más calma, en saborear los cafés con más calma, recrearnos con las obras de Klimt… y en explorar por primera vez Viena bajo el manto de nieve que cubría todas las calles. Creo que no he pasado más frío en la vida, pero fue precioso!

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Además, 2012 ha sido un año de muchas rutas de senderismo (una al mes, como mínimo), de descubrir rincones que tenía al lado de casa y que apenas conocía… He visitado varias zonas de Osona (el Santuario de Cabrera, el poblado íbero de Roda de Ter, el santuario de Sant Feliu, el Mercado Medieval de Vic…), seguido los pasos de Gaudí en la colonia Güell, probado los mejores bocadillos de Barcelona en Sagàs, descubierto el patrimonio natural y cultural de la Serralada Litoral, probado las nuevas camas de los hoteles Ibis y mucho más. Y quizás ese sea el mayor descubrimiento: aprender a disfrutar de aquellos lugares que están cerca y que no deberíamos pasar por alto. Porque para viajar no hace falta cruzar el planeta, sino disfrutar de cada nueva experiencia.

Santuari de Cabrera, Osona

Santuari de Cabrera, Osona

¿Qué le pido al 2013?

Pues además de salud para todos, estabilidad laboral para poder seguir cumpliendo sueños viajeros… Puestos a desear:

  • Aprender a manejar un trineo tirado por huskys (el lugar me da igual)
  • Una escapada a Bélgica o Amsterdam con mis amigas
  • Volver a Praga a ver a uno de mis mejores amigos.
  • Brasil o Argentina en verano
  • Volver a Londres
  • Visitar de una vez por todas a mis amigas que viven en varios lugares de Alemania (Freiburg, Frankfurt, Munich)
  • Ir a ver a mis amigos del País Vasco, Cantabria y Asturias (sería ideal una ruta en coche)
  • Australia y Nueva Zelanda, please… Si no este año, ¡de 2014 no pasa!
  • Volar a Copenhague con Isabella, mi amiga de Viena
  • Relajarme varios días en Formentera
  • Descubrir el sureste asiático y, en concreto, Camboya y Vietnam.
  • y mucho más… aunque todo se andará, porque me da que tendré que improvisar mucho ;)

Y vosotros, ¿qué le pedís al año que viene?