Archivo de la categoría: Edinburgh

Tour de fantasmas en Edimburgo

Una de las actividades que todo el mundo debería hacer en Edimburgo es un tour de fantasmas. Y yo, que no soy de creer en estas cosas aunque me dan cosa llevaba años resistiéndome. Al final, caí y puedo afirmar que visitar la Edimburgo más misteriosa y encantada es una grandísima experiencia… que quizás debería haber hecho antes.

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Ruta a pie por Edimburgo con Conociendo Escocia

Cuanto más tiempo paso en Edimburgo más me doy cuenta de lo muchísimo que me queda por conocer de esta ciudad. Quizás por eso a finales del pasado mes de febrero disfruté tanto de la ruta a pie en castellano por el centro de Edimburgo a la que me invitó la empresa de tours Conociendo Escocia. Y, definitivamente, puedo afirmar que ver la ciudad de la mano de expertos como Benjamín es una experiencia super recomendable –en especial si tienes poco tiempo y quieres descubrir todo lo básico sazonado con anécdotas de lo más curioso (y gracioso).

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Visita al Castillo de Craigmillar, la fortaleza desconocida de Edimburgo

Si estáis en Edimburgo y no os apetece hacer cola, ni pagar un pastón, ni tener que sufrir a las multitudes para visitar el castillo de Edimburgo, a unos 5 kilómetros del centro está el castillo de Craigmillar. Esta impresionante fortaleza es uno de los secretos mejor guardados de Edimburgo y uno de los castillos mejor conservados de Escocia. Además, está ubicado en una colina con unas vistas espectaculares del volcán extinguido de Arthur’s Seat y de toda la ciudad. Sigue leyendo

Field of Light, la instalación artística de Bruce Munro en Edimburgo

Si estás en la ciudad de Edimburgo o la vas a visitar en los próximos meses tómate un respiro y acércate al atardecer o por la noche a St. Andrews Square, en plena New Town. Esta pequeña plaza que preside la columna del Monumento a Melville se convierte en un espacio mágico, casi sacado de un cuento de hadas gracias a la maestría del artista británico Bruce Munro. Sigue leyendo

Ruta de dos días por las Highlands: Glencoe, Fort William y el Lago Ness

Si viajas a Escocia hay una cosa que tienes que hacer sí o sí: ir de excursión a las Highlands. Aunque tengas sólo un día, intenta escaparte del bullicio de la ciudad para descubrir la autenticidad de las Tierras Altas, sus paisajes inhóspitos y dramáticos, las montañas con mil matices de colores y los lagos que parecen espejos.

Da igual si no os da tiempo de acercaros a la isla de Skye o tenéis un presupuesto ajustado. Siempre hay opciones para perderse (aunque sólo sea un fin de semana) en las Highlands de Escocia. Aquí va mi propuesta para una ruta en coche de dos días por las Tierras Altas: de Edimburgo a Fort William e Inverness pasando por Glencoe, el castillo de Kilchurn, el lago Ness y el castillo Urquhart. La hice en enero de este año con un grupo de amigos y fue una buena manera de “catar” un poquito de algunos de los paisajes más bonitos de este país.

DÍA 1

Empezamos el día recogiendo temprano el coche de alquiler (si conducís y soys unos cuantos es una opción bastante económica) en Edimburgo y nos pusimos en ruta. Autopista en dirección a Stirling y desde allí hacia Callander, la puerta de las Highlands. En ruta hacia Fort William, hicimos varias paradas técnicas. La primera, el precioso Loch Lubnaig. Este lago pequeño y estrecho es un espejo en el que se refleja el increíble paisaje que lo rodea.

Loch Lubnaig en Escocia

Loch Lubnaig en Escocia

Seguimos conduciendo por carreteras poco transitadas y, pese a la amenaza de lluvia, el tiempo aguantaba. Por eso antes de maravillarnos con Glencoe decidimos tomar un pequeño desvío y escaparnos al castillo de Kilchurn, situado en un lugar estratégico y precioso junto al Loch Awe en Glenorchy. Pues bien, estaba cerrado, no conseguimos encontrar el camino de acceso (a pesar de que dimos mil vueltas) y tuvimos que conformarnos con verlo desde el (también cerrado) hotel que hay a orillas del lago. Suficiente para saber que en primavera/verano tenemos que volver a por más.

Vista del castillo de Kilchurn en Loch Awe, Escocia

Vista del castillo de Kilchurn en Loch Awe, Escocia

Así que, un poco tristes por el fracaso de la incursión, pusimos rumbo a Glencoe. Conducir por carreteras remotas entre algunos de los paisajes más increíbles del mundo es toda una experiencia. Montañas, colinas, valles, cascadas… Es difícil resistir la tentación y no parar junto a la carretera todo el rato para hacer fotos. Glen Etive, los majestuosos picos de las Three Sisters… El lugar es tan fotogénico que creo que podría vivir aquí en una tienda de campaña y no cansarme (si no fuera por la lluvia, por supuesto). Glencoe está a medio camino y es un buen lugar para parar a comer. Como que no hacía muy buen día optamos por tomar algo en la cafetería del Centro de Visitantes de Glencoe. Tienen sopas, sandwiches y otros platos calientes. Organizan excursiones de exploración de la zona y cuando estuvimos había una exposición sobre las localizaciones del rodaje de “Skyfall” de James Bond en la zona.

Dos de las Three Sisters en Glencoe

Dos de las Three Sisters en Glencoe

Una cascada en Glencoe

Una cascada en Glencoe

Paisajes preciosos de Glencoe

Paisajes preciosos de Glencoe

Al caer la tarde (en invierno anochece pronto en Escocia) paramos en Fort William. En esta ciudad tranquila y poco atractiva pasamos la noche. Nos alojamos en el bed and breakfast Torlundy House. Situado en una zona que se llama “Happy Valley”, el nombre le viene al pelo: habitaciones cómodas y “full scottish breakfast”, no se puede pedir más. Su dueño, Michael, se encargó de que los cinco nos sintiéramos como en casa y nos recomendó un lugar genial para cenar en Fort William: The Grog and Gruel. Un consejito, no pidáis la salsa picante… ¡Os abrasaréis!

DÍA 2

Con las fuerzas recuperadas después de comer y descansar tan bien, el domingo por la mañana tocaba volver a la carretera para seguir explorando las bellezas de Escocia. La primera parada la hicimos en el Commando Memorial en Spean Bridge, de camino al Lago Ness. Este impresionante monumento a los oficiales y miembros de los comandos que murieron en la II Guerra Mundial ofrece unas vistas increíbles del Ben Nevis y Aonach Mòr. Los hombres que conformaban a los comandos entrenaban en la zona y hoy es un lugar para rendirles homenaje y recordarles. El día que fuimos, con el cielo plomizo y nieve sobre las cumbres, el entorno acompañaba a la reflexión.

Commando Memorial en Spean Bridge

Commando Memorial en Spean Bridge

Luego seguimos en dirección al lago Ness. Mi lugar favorito para ver el lago es desde uno de sus extremos, en el pueblo de Fort Augustus. Este rincón de Escocia tranquilo y menos explotado que Drumnadrochit permite ir en búsqueda de Nessie con calma. El Caledonian Canal lo cruza y cuando está en calma los barcos y las montañas se reflejan en sus aguas. En el otro extremo del pueblo está el Loch Ness, con su embarcadero, sus aguas oscuras y sus corrientes, rodeado de montañas y árboles. Disfrutadlo con calma… creo que a Nessie no le gusta mucho el ruido, así que si os sentáis y esperáis quizás salga a saludar. Andamos mucho, de un lado a otro, dejándonos llevar por el entorno… respirad y disfrutad del lugar. Viajar no es ir tachando lugares de una lista, es empaparte de ellos.

Siguiendo por la carretera que transcurre paralela al lago Ness fuimos a parar al castillo de Urquhart. Con una localización extraordinaria, esta fortaleza del siglo XII está en ruinas y aún así es majestuosa. La entrada cuesta 7.90 libras, pero si os sacáis el Explorer Pass podréis ahorrar bastante si tenéis previsto entrar en más de un castillo o monumento. Mis compañeros de viaje no habían estado, así que aprovechamos para entrar… Pero de eso ya os daré más detalles otro día ;) Valga decir, que vale la pena, aunque sólo sea para revivir la historia del lugar.

Castillo de Urquhart junto al Lago Ness

Castillo de Urquhart junto al Lago Ness

Castillo de Inverness

Castillo de Inverness

Después de la vista, y como broche final, pasamos la tarde en la ciudad de Inverness, paseando por sus calles. Aunque el domingo la mayoría de los sitios están cerrados, pudimos comer algo y callejear por su pequeño casco antiguo, hasta el castillo y junto al río Ness. Al caer la noche, volvimos a la carretera y 3 horas más tarde ya estábamos de vuelta en Edimburgo.

Esta es la ruta completa, por si os interesa repetirla ;)

HighlandTripMap

Algo tan sencillo como un viaje por carretera con cuatro personas que hasta hace nada eran completos extraños se convirtió en una aventura difícil de olvidar. Mis compañeros de trabajo, de piso, mis amigos… Gracias por un gran fin de semana. ¿Repetimos?