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Las mejores playas de Cadiz, una maravilla de Andalucía

Cádiz tiene algunas de las mejores playas de España. Lejos de la masificación turística de otras partes de la costa nacional, esta provincia atesora trozos de costa todavía salvajes, dunas y paisajes de película. Mi madre es gaditana, parte de mi familia sigue viviendo allí y durante años veraneé o pasé las vacaciones de Semana Santa descubriendo algunos de sus rincones más bonitos. Y entre algunas de sus maravillas está su costa: de arena fina, con dunas, aguas poco profundas y cristalinas…

Aquí va una selección con mis playas favoritas de Cádiz de sur a norte, aquellas a las que siempre es un placer volver.

Playa de los Lances en Tarifa

Playa de Tarifa

Playa de Tarifa desde el espigón y con África al fondo

La ciudad de Tarifa (de la que os hablaré en otro post) tiene varias playas espectaculares en la que tostarse al sol o hacer deporte.  Me gustan tanto que incluso cuando sopla el Levante me siguen pareciendo ideales. A la izquierda del núcleo urbano queda la playa chica o del Rinconcillo, más una cala que otra cosa, y perfecta cuando es el Poniente el que se deja notar. Y justo al otro lado del espigón se extiende la playa de los Lances sur. Muy popular entre los aficionados al surf, al kite y al windsurf, bañarse en sus aguas casi siempre bravas es toda una experiencia. 

Es la playa urbana de Tarifa y no tiene pérdida ;)

Playa de Valdevaqueros

Playa de Valdevaqueros

Kitesurf en la playa de Valdevaqueros

Con su aspecto salvaje y nada urbanizado, Valdevaqueros es el paraíso del kitesurf y del windsurf. Tiene una duna enorme a la izquierda y el ambiente es muy surfero. Eso sí, hay tanta gente practicando el deporte en el agua (y tantas olas) que me gusta más para ir a relajarme o para ver la puesta de sol desde uno de los chiringuitos que para bañarme…

El ambiente de Valdevaqueros es lo que la hace única. Hay fanáticos del surf que plantan sus caravanas y furgonetas durante todo el año allí. Lamentablemente, en 2012 el Ayuntamiento de Tarifa decidió que sería buena idea urbanizar en este paraje salvaje con apartamentos de lujo. Además, llevaron a cabo varias acciones para intentar expulsar a los deportistas. En seguida se puso en marcha una campaña para salvar Valdevaqueros de la especulación inmobiliaria que tantos estragos ha hecho en nuestras costas… pero a día de hoy, su supervivencia sigue pendiendo de un hilo. Si los planes del gobierno local triunfan, perderemos un lugar único.

Playa de Bolonia

Playa de Bolonia

La playa de Bolonia vista desde su gran duna

La Playa de Bolonia no es sólo la playa más bonita de Cádiz, sino una de las más hermosas de todo el país. Me gusta por muchos motivos: su duna enorme, sus aguas de color turquesa, la arena fina, las barquitas que la motean, el pinar que está a su espalda y, sobre todo, las ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia. Pocas veces la he visto masificada pero es recomendable llegar más o menos pronto para poder aparcar. 

Puedes pasear entre los pinos gracias a unas pasarelas de madera que llegan casi hasta la duna. El esfuerzo de subir la cuesta se ve compensado con creces por las espectaculares vistas.

Playa de Zahara de los Atunes

Playa de Zahara de los Atunes

Pasarelas de madera en la playa de Zahara de los Atunes

Con más de 6 kilómetros de extensión, la playa de Zahara de los Atunes va desde el pueblo homónimo hasta el cabo de Gracia. En su lado sur, en la urbanización de Atlanterra hay algunas dunas interesantes y también un antiguo búnker de la II Guerra Mundial. Es una playa bastante salvaje y paradisíaca, sobre todo fuera de la temporada de verano. Cuando el viento sopla, sopla de verdad. Quizás por eso es perfecta para practicar deportes acuáticos. En verano está muy animada de día y de noche gracias a la gran oferta cultural y gastronómica de sus chiringuitos, que organizan sesiones de monólogos, conciertos y muchas más actividades.

Playa de Caños de Meca

Playa de Caños de Meca en Barbate

Playa de Caños de Meca en Barbate

Caños de Meca tiene un núcleo urbano muy pequeño… pero unas playas espectaculares y muy largas. Quizás las más bonitas son las que se esconden bajo los acantilados: las playas de los Castillejos, la nudista y la de los Chorros. Son sucesiones de pequeñas calas a las que se puede acceder a pie sin problemas cuando la marea está baja. Las rocas que las flanquean, el acantilado, el agua limpia y clara y el ambiente relajado… Es muy recomendable andar hasta la pequeña cascada de agua dulce.

La playa del Pirata, la más céntrica, es dónde están los chiringuitos y hay más vida. Pero esto no le resta atractivos. El agua es perfecta y la arena también.

En la zona del Faro de Trafalgar las playas son salvajes y turbulentas, con fuertes corrientes marinas y oleaje potente. Pero también son de lo más bonito, aunque sea peligroso bañarse en ellas. Para acceder hay que dejar el coche en la carretera y andar un rato por la carretera y luego por la arena. Al final de todo está el faro, en un promontorio que domina el paisaje y ofrece unas vistas de postal. Y justo debajo se forman unas “piscinas naturales” de poca profundidad en las que darse un chapuzón es un verdadero lujo.

 

INFORMACIÓN PRÁCTICA

En mis últimas vacaciones gaditanas me alojé en una cabaña de madera en el parque natural de los Alcornocales, a las afueras de Tarifa. Fue la manera perfecta de disfrutar de las vacaciones y la naturaleza a partes iguales. La oferta de casas rurales en Cádiz es enorme y tiene opciones para todos los gustos y bolsillos, así que no tenéis excusa para no descubrir algunas de las pocas playas salvajes y auténticas que nos quedan.

Si conocéis la zona, ¿me podríais recomendar alguna otra playa que valga la pena visitar?

¿Dónde he estado en 2012?

En pocas horas se acaba este año. El funesto 2012 en el que el mundo tenía que acabarse llega a su fin y aunque no soy muy dada a mirar atrás, me ha parecido apropiado hacer memoria y recordar los lugares en los que he estado, lo que he visto y lo que he vivido.

No ha sido un año de grandes viajes, pero sí de muchas escapadas, de rutas senderistas y de una vuelta a las raíces. Y me hace muy feliz acordarme de todos los buenos momentos vividos en la carretera, en aviones, en la montaña o en el extranjero. Así que allá vamos.

Enero

Huesca

Empecé el año con una escapada a la comarca de la Litera, en Huesca. Fue una oferta de última hora y todo un descubrimiento. Un fin de semana descubriendo el castillo de Monzón, catando quesos y vinos y explorando los preciosos pueblos de Fonz y Azanuy fue la manera perfecta de empezar el año viajero. La combinación perfecta de relax, historia, gastronomía y naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?

Castillo de Monzón

Castillo de Monzón

Carcassonne

Una semana después de volver de Huesca, me fui con mis amigas defin de semana de chicas a Carcassonne. Además de explorar la ciudad (pasando mucho frío) y su impresionante ciudadela medieval, catamos en un chateau unos de los vinos más ricos que he probadoy descubrimos los encantos de la preciosa Lagrasse.

Ciudadela de Carcassonne

Ciudadela de Carcassonne

Abril: Núria y Queralbs

En plena Semana Santa fui con unos amigos a un apartamento en Queralbs, en los Pirineos catalanes. Además de hacer varias rutas a pie que tengo pendiente contaros, disfrutamos del Valle de Núria completamente nevado y con el lago helado… Quería volver al pueblo a pie, pero hacía tanto frío que tuve que desistir. Así que ya tengo excusa para volver :)

Valle de Núria nevado

Valle de Núria nevado

Mayo: Berlín

Gracias a un concurso gané un vuelo a donde quisiera… y acabé pasando un fin de semana fabuloso (aunque algo frío para ser mayo) en Berlín. Dos días para explorar el pasado de la capital alemana y para descubrir su cara más alternativa.  Eso sí, me di cuenta de que Berlín tiene tanto por ver y por ofrecer que sólo dos días no son suficientes. Tocará volver, y pronto.

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Junio: Ibiza

Por motivos profesionales, a principios del verano tuve que ir varias veces a Ibiza. Aunque normalmente no tenía tiempo para hacer turismo, me dio tiempo a callejear por las calles empedradas y medievales de Dalt Vila y a soñar en la zona de las Salinas… Suficiente como para darme cuenta de que la Ibiza fiestera no es lo mío, pero sus playas y pueblos sí.

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Julio: Viena

Después de varios años visitando Viena en Navidad para disfrutar de sus mercados de Navidad, este año fui por primera vez en verano. Aunque esperaba buen tiempo y poder bañarme en el Danubio, coincidí con una ola de frío. En lugar de frustrarme, aproveché para descubrir la Viena que sale en la película “Antes del Amanecer”, una de mis preferidas, para pasear por Naschmarkt, tomar muchos cafés y disfrutar de la ciudad como si viviera allí. El reto de bañarme sigue en pie… y no soy de las que se dan por vencidas, así que volveré.

Noria del Prater, Viena

Noria del Prater, Viena

Agosto

Cadiz

Por temas presupuestarios y sentimentales, este verano volví a la tierra de mi madre y de mis vacaciones cuando era pequeña. Además de visitar a la familia, que vive en la bahía de Algeciras, mi hermana y yo aprovechamos para visitar los pueblos blancos, redescubrir la tacita de plata, tapear en Tarifa, decepcionarnos con Tánger y bañarnos en algunas de las mejores playas que tiene el país (y el mundo). Fue una gran experiencia y no descarto repetirla más a menudo, porque me dejé muchos pueblos y playas en el tintero.

Playa en Barbate

Playa en Barbate

Roma

El último fin de semana de agosto (y primero de septiembre) pude cumplir uno de mis sueños: visitar Roma. Me acompañó Isabella, mi amiga de Viena y aunque sólo estuvimos 48 horas tuvimos tiempo de ver lo esencial y quedarnos con ganas de volver. Después de pisar el Coliseo y empaparnos de historia y arte el primer día, el segundo lo dedicamos al Vaticano. Fue el viaje del timo del helado y de la comida deliciosa

Río Tíber, Roma

Río Tíber, Roma

Huesca: Loarre, el Reino de los Mallos y San Juan de la Peña

A la semana de volver a Roma, aproveché una oferta de hotel en Loarre para ver su castillo, que hacía años que me llamaba la atención. Y, ya de paso, exploré la zona. El “Reino de los Mallos” es precioso, el turquesa del río Gállego una maravilla y el románico de San Juan de la Peña uno de los más espectaculares que he visto. La zona de la Hoya de Huesca tiene muchísimo por ver y el turismo rural es ideal para eso.

Castillo de Loarre, Huesca

Castillo de Loarre, Huesca

Octubre: Blogtrip a Albacete

Aunque tengo amigos en Albacete, nunca antes había estado. La oportunidad llegó de la mano de mi primer blogtrip, la #ABexperience. Con una compañía inmejorable, pudimos descubrir lo mucho que tiene por ofrecer una de las provincias menos explotadas turísticamente de España. Albacete vale la pena, y no sólo por sus ricas tapas o por el Museo de la Cuchillería, sino por una naturaleza privilegiada y escenarios de película a los que quiero volver para disfrutarlos con más calma.

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

Noviembre: Escocia

Aprovechando que una de mis mejores amigas organizaba un Ceilidh por su cumpleaños, me tomé 4 días para volver a mi lugar preferido en el mundo. Días de reencuentros con mis ex compañeras de piso, de mercados de Navidad, de excursiones, de rutas por valles poco conocidos, de visitar nuevos castillos y de fotografiar puentes y templos góticos, de probar nuevas comidas… Pero, sobre todo, días muy felices en los que mis amigas me recordaron que da igual que no nos veamos cada día porque sabemos que nos tenemos. En 2013 volveré, como cada año ;)

Castillo Campbell, Escocia

Castillo Campbell, Escocia

Diciembre: Viena

Dos veces en un año… pero no podía faltar a mi cita navideña con Viena. Esta vez nos centramos en curiosear los mercados de Navidad que hay en cada rincón con más calma, en saborear los cafés con más calma, recrearnos con las obras de Klimt… y en explorar por primera vez Viena bajo el manto de nieve que cubría todas las calles. Creo que no he pasado más frío en la vida, pero fue precioso!

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Además, 2012 ha sido un año de muchas rutas de senderismo (una al mes, como mínimo), de descubrir rincones que tenía al lado de casa y que apenas conocía… He visitado varias zonas de Osona (el Santuario de Cabrera, el poblado íbero de Roda de Ter, el santuario de Sant Feliu, el Mercado Medieval de Vic…), seguido los pasos de Gaudí en la colonia Güell, probado los mejores bocadillos de Barcelona en Sagàs, descubierto el patrimonio natural y cultural de la Serralada Litoral, probado las nuevas camas de los hoteles Ibis y mucho más. Y quizás ese sea el mayor descubrimiento: aprender a disfrutar de aquellos lugares que están cerca y que no deberíamos pasar por alto. Porque para viajar no hace falta cruzar el planeta, sino disfrutar de cada nueva experiencia.

Santuari de Cabrera, Osona

Santuari de Cabrera, Osona

¿Qué le pido al 2013?

Pues además de salud para todos, estabilidad laboral para poder seguir cumpliendo sueños viajeros… Puestos a desear:

  • Aprender a manejar un trineo tirado por huskys (el lugar me da igual)
  • Una escapada a Bélgica o Amsterdam con mis amigas
  • Volver a Praga a ver a uno de mis mejores amigos.
  • Brasil o Argentina en verano
  • Volver a Londres
  • Visitar de una vez por todas a mis amigas que viven en varios lugares de Alemania (Freiburg, Frankfurt, Munich)
  • Ir a ver a mis amigos del País Vasco, Cantabria y Asturias (sería ideal una ruta en coche)
  • Australia y Nueva Zelanda, please… Si no este año, ¡de 2014 no pasa!
  • Volar a Copenhague con Isabella, mi amiga de Viena
  • Relajarme varios días en Formentera
  • Descubrir el sureste asiático y, en concreto, Camboya y Vietnam.
  • y mucho más… aunque todo se andará, porque me da que tendré que improvisar mucho ;)

Y vosotros, ¿qué le pedís al año que viene?

Vacaciones en Andalucía

Playa de Bolonia

Después de unos meses muy movidos a nivel laboral, por fin llegan las esperadas vacaciones. Y lo dicho, me voy a Andalucía y, más concretamente, a la provincia de Cadiz. Además de reencontrarme con la familia, me voy a bañar en algunas de las mejores playas del mundo, cruzaré el Estrecho, exploraré yacimientos arqueológicos, me perderé por los pueblos grandes y la serranía de Ronda, disfrutaré de la rica cultura del tapeo y del pescaíto frito y, sobre todo, desconectaré de la rutina, tomaré muchas notas y a la vuelta os lo cuento todo (o casi).

¡Nos vemos a la vuelta!  :)