Archivo de la categoría: Gastronomía

Mimi’s Bakehouse, un paraíso dulce en el barrio de Leith en Edimburgo

Siempre he sido más de tomar té que café, así que la tradición británica del afternoon tea es una de mis favoritas. Es una opción dulce y riquísima ideal para pasar una tarde con amigas y en Edimburgo hay muchísimos sitios donde tomarlo. Uno de mis favoritos es Mimi’s Bakehouse pero… vayamos por pasos.

Mimi's Bakehouse by Helen Pugh

Mimi’s Bakehouse by Helen Pugh

¿Qué se toma en el té de la tarde inglés?

También conocido como low tea, el afternoon tea es una de las tradiciones más esencialmente británicas que se pueden disfrutar y es un verdadero placer. Este ritual gastronómico se remonta a principios del siglo XIX, cuando la Duquesa de Bedford empezó a pedir que le sirvieran el té de la tarde acompañado de dulces porque tenía hambre a esa hora y por aquel entonces la cena no se servía hasta las 9. La moda prendió entre las clases altas y desde entonces tomar el afternoon tea es, además de una tradición una manera de merendar de lo más chic pero al alcance de casi todos los bolsillos. Además, un capricho siempre sienta bien, ¿verdad?

Bandeja de pasteles en Mimi's Bakehouse en Edimburgo

Bandeja de pasteles en Mimi’s Bakehouse en Edimburgo

Las bandejas de tres pisos a rebosar de dulces y mini bocadillos, la vajilla de porcelana, la tetera humeante… Ésta es la imagen más iconica del afternoon tea.

El “menú” suele empezar con los sándwiches fríos a base de salmón, carne picada, jamón con mostaza, huevo y cualquier otro ingrediente que os podáis imaginar. Luego llega el turno de mis favoritos, los scones, unos panecillos muy típicos que se untan con mermelada de fresa y clotted cream. Los scones pueden ser normales o llevar desde pasas hasta manzana o arándanos y son toda una delicia que a mi me vuelve loca. El “postre” del festín son las tartas, cupcakes y, en Navidad, los irresistibles mince pies. Y todo esto regado con té con leche y azúcar, aunque últimamente está de moda servir el afternoon tea con bebidas espumosas como el prosecco o el champán. 

Un consejo: desayunad y comed ligero… porque si no no os podréis acabar todo lo que os traerán.  O no comáis y dejad espacio para tantas cosas buenas.

Mimi’s Bakehouse, uno de los mejores afternoon tea de Edimburgo

Mimi’s Bakehouse, en The Shore en el barrio portuario de Leith, es quizás uno de los mejores lugares para tomar el té de la tarde en Edimburgo. Estuve por primera vez antes de Navidad con una amiga y desde la decoración del lugar hasta la presentación de toda la comida, pasando por todos y cada uno de los pastelitos, fue excelente.

El lugar es increíble. Mimi y su familia llevan sirviendo dulces en este establecimiento con encanto desde 2010. Este negocio familiar se inspira en la estética vintage de las pin ups de los años 40 y 50 transpira autenticidad y mucha clase. Están abiertos todo el día y sirven desayunos y almuerzos… aunque su principal reclamo son las tartas, cupcakes, pasteles y demás locuras dulces que decoran su mostrador de pasteles. Si queréis una recomendación, no os vayáis sin catar su tarta Red Velvet. ¡Es de lo mejor que he probado! 

Y si no os podéis acabar todo lo que os hayan traído, podéis pedir que os lo empaqueten para llevar.

Si vais a estar en Edimburgo poco tiempo y no os da tiempo a escapar hasta el barrio de Leith siempre os podéis acercar a Mimi’s Picnic Parlour. La hermana pequeña de la Bakehouse está en plena Royal Mile y es ideal para comprar tartas o sandwiches para llevar.

¿Todavía hay quien duda de que en Edimburgo se puede comer (y beber) bien?

 

Información práctica sobre Mimi’s Bakehouse

  •  Precio: varía, pero el afternoon tea normal cuesta 14.50 pounds (21 pounds si lo quieres con champán)
  • Dirección de Mimi’s Bakehouse: 63 Shore, Edinburgh EH6 6RA
  • Dirección de Mimi’s Parlour PIcnic: 250 Canongate Edinburgh EH8 8AA
  • Página web de Mimi’s Bakehouse
  • Correo electrónico: info@mimisbakehouse.com
  • Teléfono: (+44) 0131 555 5908 Mimi’s Bakehouse / (+44) 0131 556 6632 Mimi’s Picnic Parlour

La Catedral del vino: la Cooperativa de Falset Marçà

Sin salir de Falset, en una excursión perfecta de un día desde Barcelona, se puede visitar la Cooperativa de Falset Marçà, una de las “Catedrales del Vino.  La preciosa bodega que el arquitecto modernista César Martinell –y discípulo de Gaudí- construyó en 1919 para el Sindicat Agrícola de Falset es una gema arquitectónica y, aunque no te guste el vino, es un placer descubrirla… Aunque mejor que os guste, porque los caldos de la DO Montsant que se elaboran en este templo del vino son deliciosos.

El Celler Modernista de Falset es el ejemplo perfecto del principio modernista según el que estética y funcionalidad tenían que estar unidas. Con su fachada preciosa, los detalles cuidados, y sus grandes dimensiones es una obra maestra del modernismo con todas las de la ley. Y fue la tercera parada de mi ruta de enoturismo en el Priorat y fin de semana en el Hostal Sport, después de catar los vinos ecológicos de Pinord y los de las bodegas de Scaladei.

Cooperativa de Falset Marçà

Cooperativa de Falset Marçà

Visita teatralizada a la Cooperativa de Falset Marçà con Blai

Visita teatralizada con Blai

Visita al Celler de la Cooperativa de Falset

La visita teatralizada a la bodega de la Cooperativa de Falset Marçà fue una de las más curiosas y divertidas. A la entrada del edificio nos esperaba Blai, un “trabajador” bastante atolondrado que nos acompañó en una ruta sorprendente y un punto accidentada por esta joya del modernismo. Entre toques de humor pudimos catar y descubrir los secretos de la elaboración del vino… ¡y del vermut!

Vermut de Falset

Vermut de Falset

La guía no llegaba, se había olvidado… así que Blai se hizo cargo de la visita y la empezó con una cata de Vermut de Falset. Ideal para empezar una mañana de domingo soleada ;) Paseamos por la sala de máquinas, la de tinas, la de botas –verdaderamente espectacular- y subimos hasta la terraza en la que se crean, bajo el sol del Priorat y siguiendo la técnica ancestral de sol i serena, sus famosos vinos rancios.

Vinos rancios en la Cooperativa de Falset Marçà

Vinos rancios a sol y serena

El punto final, y la guinda del pastel, fue la cata de vinos Ètim –la marca emblema de la Cooperativa- y la vendimia tardana, un vino dulce muy rico de la DO Montsant. Me gustó especialmente el rosado de Ètim, y los dulces –tanto el negro como el blanco- son deliciosos y perfectos para acompañar a cualquier postre.

Cata de vinos en la Cooperativa de Falset Marçà

Blai nos cuenta cómo catar los vinos de la DO Montsant

 La catedral del vino modernista

De la mano de nuestro guía improvisado nos adentramos en las entrañas de una bodega que parece un castillo. Una coincidencia que no es tal, porque César Martinell se inspiró en las formas del castillo de Falset para darle a la fachada del edificio dos torres con almenas y una puerta de estilo medieval.

Increíblemente funcional, es interesante ver que todo tiene un porqué. La nave principal (presidida por dos tinas ancestrales) tiene forma de planta basilical, con un cuerpo central más elevado y dos naves más bajas a cada lado, como si fuera una iglesia. Las vueltas catalanas que sostienen las tinas facilitan la buena ventilación del edificio y el almacenaje; el desnivel del terreno protege el sur del edificio del sol y, a la vez, situa el muelle de descarga a ras del suelo para hacer más sencilla la descarga de la uva.

La cubierta, a dos aguas, esconde en su parte trasera la terraza y el espectacular depósito de agua circular, sostenido por dos arcos parabólicos entrecruzados de ladrillo y cuatro pilastras. El conjunto es fantástico y un placer que se puede disfrutar con los cinco sentidos. ¡No os lo perdáis!

Información práctica

Visitas Teatralizadas

  • Horarios: Sábados y domingos a las 12h, de marzo a diciembre.
  • Precio: 10€ (descuentos para grupos)

Visitas Guiadas

  • Horarios: De martes a viernes a las 12.30h
  • Precio: 6€

Más información al teléfono 699 946 633 (Ferran) o al e-mail visita@etim.cat

Enoturismo en el Priorat: historia y vinos en els Cellers Scaladei

Una de las cosas más interesantes del turismo enológico en el Priorat es la cantidad de pequeñas bodegas que hay y lo diferentes que son entre ellas. Visitar los viñedos ecológicos de Pinord fue muy interesante, pero descubrir una bodega con siglos de historia como els Cellers ScalaDei todavía más. Es una excursión de un día perfecta desde Tarragona o Barcelona; está cerca… pero lejos de la civilización a la vez.

Els Cellers ScalaDei dicen ser “la cuna del Priorat” y no les falta razón. Nacieron vinculados a la preciosa Cartuja de Escaladei, casi al lado y la primera de su tipo en la Península. Su ubicación no podría ser más espectacular. En las faldas de la sierra del Montsec, el paisaje ha forjado a la gente… y a sus vinos. El lugar es único y las bodegas están en pleno centro del pequeño núcleo. Los edificios de piedra se distribuyen alrededor de una plaza llena de historia, perfecta para sentarse al sol en las tardes perezosas del verano.

Plaza de Escaladei

Plaza de Escaladei

Fuente con el emblema de las bodegas de Scaladei

Fuente con el emblema de Escaladei

Ya en 1775, el viajero británico Henry Swinburne afirmó que “el mejor vino para beber (en Reus) es el que se recoge en las montañas de los cartujos”. Una frase que no podría ser mas cierta. Doscientos años más tarde las cepas centenarias que crecen en la complicada orografía del Priorat siguen dando unos frutos excelentes. Los monjes se dieron cuenta en el siglo XIII y se encargaron de perfeccionar la técnica. Y después de la desamortización, en 1840, la familia que compró la cartuja fundó els Cellers d’Scaladei, historia viva del vino en la comarca.

Durante la visita guiada pudimos descubrir el proceso de recogida, creación y envasado de los vinos de Scaladei. Nuestro guía, un gran amante de la zona, de la enología y apasionado por la historia del Priorat, no ayudó a entrar en materia con un paseo por las instalaciones en las que durante siglos han visto la luz algunos de los mejores caldos del país. Salas antiguas, de piedra, entre las que destaca la antigua cava de los monjes cartujos, del siglo XVII, que sólo está abierta a las visitas guiadas.

Cellers Scaladei

Cava del siglo XVII donde todavía se envejecen vinos

Cellers Scaladei

Bodega de Scaladei

Bodega de Scaladei

De aquí salieron las primeras botellas de vino Priorat, en 1878, hacia la Exposición Universal de París. Y aquí se siguen creando verdaderas delicias. La uva con la que se producen los vinos de Scaladei proceden de viñas con más de 50 años de media, repartidas en sesenta hectáreas a lo largo de 42 fincas diferentes. Cada una es diferente de la otra, se trabajan de una manera bastante tradicional y las parcelas están situadas entre los 400 y 800 metros de altura sobre el nivel del mar, con lo que son algunas de las más altas del Priorat. La tierra, la altitud, el clima… todo se mezcla y se combina con maestría para dar lugar a unos vinos llenos de matices.

La mejor parte, como siempre, es la cata de vinos del Priorat. Durante un buen rato, pude degustar caldos de esos que hacen que tus papilas gustativas y tus sentidos se expandan. Me costaría elegir un favorito… Pero estos tres son los que más me gustaron: Negre 2012, Les Tres Creus La Creu Negra. ¡Más buenos imposible!

Al caer la tarde, como éramos las últimas visitas del día, el guía nos enseñó en primicia una antigua bodega del siglo XIX que me trasladó en el tiempo. Es un espacio único en el que la familia propietaria de Scaladei guardaba y envejecía unos vinos muy especiales. Si vais, pedid que os lo enseñen. Pero para mi, la gracia de este rincón, radica en lo parecido a la bodega de mi avi. Olía igual, la arquitectura era la misma, las texturas… el polvo que se acumulaba en todas partes. Era como estar en casa. Una sensación que me acompañó durante todo el fin de semana en el Priorat y que estará vinculada a mis recuerdos siempre.

Información práctica:

  • Horario de las visitas: 12h, 16h (de noviembre a marzo) y 17h (de abril a octubre) en los días laborables; 10:30h, 12h, 13:30h y 16h (Nov-Marzo) o 17h (Abril-Octubre). 
  • Precios: 3€ (cata comentada de 3 vinos), 6€ (visita y cata comentada de 3 vinos) y 10€ (visita y cata comentada de 5 vinos).
  • E-mail: info@cellersdescaladei.com
  • Página web: http://www.cellersdescaladei.com/
  • Dirección: Rambla Cartoixa, S/N (43379) Escaladei Priorat – Catalunya
  • Teléfono: +34 977 82 70 27

Escapada al Priorat: Hostal Sport tradición y enoturismo

¿A quién no le gusta sentirse como en casa cuando viaja? Esa sensación de “hogar” es algo que en el Hostal Sport de Falset saben conseguir mejor que nadie. Desde el momento en el que crucé la puerta con mi hermana hasta el que nos fuimos Marta Domènech y su equipo se encargaron de que este hotel con encanto en el Priorat fuera nuestra casa por un par de días.

El Hostal Sport es perfecto para descubrir una de las regiones más bonitas de Cataluña y hacer enoturismo. Quizás no es tan verde como la Garrotxa, pero tiene tantos encantos que una sola visita no es suficiente para degustarlos todos, y es ideal para una excursión o escapada desde Barcelona. Pero de eso ya os hablaré otro día.

Precioso dibujo en el Hotel Hostal Sport de Falset

Precioso dibujo en el Hotel Hostal Sport de Falset

Viñedos en el Priorat

Viñedos en el Priorat

Con 90 años de historia a sus espaldas y las vicisitudes del tiempo y la historia, el Hostal Sport de Falset es el claro ejemplo de un negocio familiar que ha sabido reconvertirse, orientarse hacia el futuro, sobrevivir a un incendio y, mantener el “caliu”, el corazón y el alma intactos. Este establecimiento emblemático nació en 1923 como un bar para los vecinos de Falset en el que trabajaba toda la familia y fue creciendo con los años y las generaciones. Fue lugar de parada y fonda de los viajeros que pasaban por la zona y hoy es un icono del turismo enológico en Cataluña y España.

Marta Domènech, su directora y cuarta generación de la familia, nos recibió como quien recibe a un familiar al que hace mucho que no ves… pero al que tienes mucho cariño. Ella y todo el servicio (algunos de los cuales llevan más de 20 años trabajando en el hostal) se convirtieron en una especie de segunda familia.

Habitación doble en el Hostal Sport

Habitación doble en el Hostal Sport

Teléfono vintage en mi habitación del Hostal Sport

Teléfono vintage

Fieles a su objetivo de hacer que cada huésped se sienta como en casa nos alojamos en una de sus 28 habitaciones. Era doble y estaba decorada con el mismo gusto que el resto del hotel. Me encantaron algunos detalles vintage como el teléfono. ¡Ojalá pudiera tener uno igual! Sus espacios comunes en los que el tiempo parece haberse detenido y ni el wifi gratis enturbia la paz y la tranquilidad del lugar.

El jardín privado es precioso y me recordó al de la casa de mis avis (abuelos en catalán), con su parra, su pozo y las mesas y las sillas… Y Marta también nos mostró varias de las salas, llenas de historia, en las que se pueden celebrar reuniones y celebraciones. En el Saló de les Voltes, un antiguo molino de aceite, es imposible no enamorarse de los enormes arcos de piedra.

Terraza del Hostal Sport

La terraza perfecta

Saló de les Voltes en el Hostal Sport

Saló de les Voltes, un antiguo molino reconvertido en comedor

Jardín privado del Hostal Sport

Un jardín privado con mucho encanto

Pero más allá del excelente trato al cliente, si os gusta comer bien y beber buenos vinos, el Hostal Sport de Falset es el lugar perfecto. Aunque no os alojéis, no os podéis perder la cocina del mejor restaurante del Priorat, ni su carta de vinos, con más de 230 referencias, que Marta Domènech y su equipo maridan con mucho arte.

Compartimos con ella una comida de 10, posiblemente la mejor en muchísimo tiempo. A base de productos de temporada y de gran calidad, combinados con unos vinos exquisitos, cocinan un cóctel gastronómico imprescindible. La fusión de cocina tradicional catalana y contemporánea es un gran acierto y da forma a un menú que, sazonado con la pasión que ponen Marta y los suyos en el Hostal, se convierte en una experiencia para repetir. Así, entre aperitivos (croquetas caseras, pan de coca del Priorat con aceite de oliva virgen y tomate), primeros (“esqueixada” de bacalao), segundos (Pollo de “pagès” al vino del Priorat), postres (helado de chocolate fondant) y vinos como el excelente “Blanc d’Orto”, sellamos un fin de semana que permanecerá para siempre en el recuerdo. Y que espero repetir pronto, porque en ningún lugar se come ni se está tan bien como en casa.

Información Práctica

El Hotel Hostal Sport de Falset me invitó a disfrutar de un fin de semana pero, como siempre, todas las opiniones son totalmente honestas y sólo mías. 

Brunch con vistas en el hotel Barceló Raval

Desde que se inventó el brunch las mañanas de domingo son mejores. Y eso en el Hotel Barceló Raval lo saben mejor que nadie. Su brunch es una delicia para el paladar y para los sentidos que por 25€ te permite fusionar dos comidas, disfrutar de un DJ en directo, de un entorno único y del éxtasis para las papilas gustativas.

Hotel Barceló Raval

Hotel Barceló Raval

B Lounge del Hotel Barceló Raval

B Lounge del Hotel Barceló Raval

El brunch es uno de los inventos americanos que han llegado para quedarse, afortunadamente. Deliciosa combinación de desayuno (breakfast) y comida (lunch), es perfecto para las mañanas perezosas de domingo, esas en las que no te apetece hacer más que salir a la calle y disfrutar del buen tiempo… Y si además le unes un buffet con muchísimos platos (dulces y salados) apetecibles, mejor que mejor.

La mañana en la que caté el brunch del Hotel Barceló Raval era así. El día anterior, sábado, había estado de ruta modernista por Barcelona, me había acostado tarde y lo único que me apetecía era relajarme, disfrutar de las vistas y comer cosas ricas.

Situado en el corazón del barrio, en plena Rambla del Raval, el futurista hotel Barceló es una sorpresa agradable. Con su interior cuidado al detalle, su decoración futurista y vibrante, es difícil no enamorarse del lugar a primera vista. El edificio es circular y está rodeado de ventanas en la planta baja, cubiertas por una malla que evitan que los curiosos te vean… pero que te permiten mirar desde el interior.

El brunch tiene lugar en el B Lounge bar, en la parte trasera, en una sala preciosa con uno de los techos más curiosos que he visto, y está amenizado por un DJ. La dinámica es la siguiente: de las 12 a las 16h puedes desayunar y comer, disfrutando de una experiencia brunch completa.

B Lounge del Hotel Barceló Raval

B Lounge del Hotel Barceló Raval

Donuts en el brunch del Hotel Barceló Raval

Donuts en el brunch del Hotel Barceló Raval

Selección salada en el brunch del hotel Barceló Raval

Selección salada en el brunch del hotel Barceló Raval

Huevo Benedict en el brunch del Hotel Barceló Raval

Huevo Benedict en el brunch del Hotel Barceló Raval

En un rincón está la barra de desayuno dulce, por la que según el chef se tiene que empezar para ir abriendo el apetito. Croissants, donuts, muffins, tostadas con mantequilla y una gran variedad de mermeladas, embutidos, quesos… Es la zona de los tés y los cafés. Con tanta variedad es difícil escoger. En la zona central está una mesa con más opciones, más propias de la comida y con más salado: ensaladas, bocadillos, aperitivos, brochetas de fruta… ¡Un paraíso para los amantes del buen comer! Además, en el brunch del Barceló Raval tienes la opción de pedir un plato de huevo poché (cocinado de varias maneras). Si os gustan, pedid los huevos benedict porque los hacen buenísimos.

Cuando el día acompaña es imprescindible subir a la terraza panorámica con vistas de 360º de Barcelona que hay en la azotea del hotel Barceló Raval. En su bar os darán un cocktail que podréis degustar mientras contemplais la trama urbana desde las alturas. Poder ver la ciudad desde esta perspectiva es uno de los principales atractivos del brunch (además de la comida de 10): ante la vista se despliegan la montaña de Montjuïc, el Tibidabo, el barrio Gótico y el Raval, los pináculos de los edificios góticos, las torres medievales, los rascacielos y el mar… Con semejante panorámica los mimosas y los mojitos saben mejor, ¿no creéis?

Vistas panorámicas de Barcelona desde la terraza del hotel Barceló Raval

Vistas panorámicas de Barcelona desde la terraza del hotel Barceló Raval

Unas de las mejores vistas de Barcelona, sin ninguna duda

Unas de las mejores vistas de Barcelona, sin ninguna duda

Vistas panorámicas de Barcelona desde la terraza del hotel Barceló Raval

Vistas panorámicas de Barcelona desde la terraza del hotel Barceló Raval

Y a vosotros… ¿os gustan los brunch tanto como a mi? ¿Me recomendáis alguno en especial?

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL BRUNCH DEL BARCELÓ RAVAL

  • Horario: Domingos de 12 a 16h. 
  • Precio: 25€
  • Dirección: Rambla del Raval 17-21, Barcelona. En pleno centro de la ciudad.
  • Teléfono: +34 93 320 14 90
  • E-mail: raval@barcelo.com
  • Metro: Liceu (L3), Sant Antoni (L2) y Paral·lel (L2 y L3)

El Hotel Barceló Raval me invitó a disfrutar de su espectacular brunch. Pero, como siempre, la opinión reflejada en este post es totalmente honesta, independiente y basada en mi experiencia.