Nace Fashion Travel Bloggers: planes de chicas y experiencias chic

¿Qué sucede cuando juntas a siete blogueras una vez al mes? Pues que al final acaban tramando algo y surge un proyecto en común. Eso es Fashion Travel Bloggers: un grupo de amigas que se reúnen para hablar de sus cosas, tomar un té, un cóctel, ir a ver una exposición o de compras y luego lo comparten en sus redes sociales y en un blog en común.

Logo de Fashion Travel BloggersAunque ya conocía a alguna de estas chicas encantadoras, a lo largo de 2013 es cuando se afianzó la amistad con Isabel del blog Diario de a Bordo, Roser de Sempre Viaggiando, Vero de Viajandopor, Is de La 5th con Bleecker, Esther de Miss Viajes y Meritxell de Tourism With Me. Somos 7 chicas curiosas, inquietas, viajeras y a las que nos encanta vivir experiencias únicas (y muy chic) y darlas a conocer a nuestros seguidores. Seguiremos escribiendo en nuestros blogs… pero también en el que acaba de nacer y que llevamos entre todas: Fashion Travel Bloggers.

De momento hemos descubierto una joya del modernismo y nos hemos tomado unas copas en la terraza Alaire del Hotel España en Barcelona, disfrutamos del afternoon tea del Hotel Mandarín Oriental y vivimos las Noches del Arola en el Hotel Arts de Barcelona.

PLANES DE CHICAS

El pasado mes de diciembre el proyecto se consolidó con un día entero de planes de chicas, de los que nos gustan (aunque nos faltó Meritxell, que estaba mala :( ) . De las 10 de la mañana hasta las tantas de la tarde: nos pusimos guapas, fuimos de compras, visitamos una exposición de arte, conocimos un espacio increíble en el corazón de Barcelona y, además, todo un chef profesional nos cocinó una comida para chuparse los dedos.

Fashion Travel Bloggers en el centro de imagen Marisol Jiménez de Barcelona

Poniéndonos guapas en el centro de imagen de Marisol Jiménez

Empezamos la mañana con una sesión de belleza en el centro de imagen Marisol Jiménez. Allí ella y su fantástico equipo se encargaron de ponernos guapas para la larga jornada y para la sesión de fotos oficial de Fashion Travel Bloggers a cargo de nuestra fotógrafa oficial: Laura Massana de Three Feelings. Aunque me gusta arreglarme, es toda una experiencia que te maquille una profesional. ¡Ni punto de comparación!

Y después, como unas princesas (a todas nos gusta sentirnos así de vez en cuando) nos fuimos hacia el Born para hacer algo de shopping. Ese barrio de Barcelona es uno de los mejores lugares para ir de tiendas. Casi todos los comercios son pequeños, con un trato muy personalizado y con productos únicos. Es el caso de Ivori, una tienda pequeñita pero con muchísima personalidad. El local, de techos antiguos de madera pintada está especializada en ropa y complementos de diseñadores españoles y catalanes. Tienen cosas preciosas y… no pude resistir la tentación y me probé un vestido precioso de color azul noche de CUS.

Al acabar, nos acercamos a la galería de arte Artur Ramon Art. Este espacio casi centenario en el barrio Gótico (esta al lado de la Catedral de Barcelona) tiene una selección excelente de arte contemporáneo y antiguo, que se mezclan con muchísimo estilo. Sus exposiciones son gratis y siempre suponen una sorpresa.

Fashion Travel Bloggers en Up Art BCN

Fashion Travel Bloggers en Up Art BCN

Tantas actividades dan hambre, así que a la hora de comer nos dirigimos a Up Art BCN, donde nos esperaban las mejores anfitrionas de Barcelona: Marta y Anna. Este piso principal escondido en el corazón de Barcelona es el lugar perfecto para un evento, una reunión familiar o una comida especial. Nosotras disfrutamos del exquisito menú que el chef personal Joan Gurguí creó para nosotras y además pudimos hacer la sesión de fotos en sus espectaculares salas y habitaciones.

Con una copa de cava en la mano empezaron a llegar los entrantes: jamón ibérico, espuma de aguacate con tartar de salmón, queso tête de moine y chupitos de calabacín con parmesano y jamón. Tanto el menú como la decoración estaban inspirados en los viajes. Todo un detalle por parte de Anna y Marta, que se encargaron de que nos sintiéramos como en casa. Los globos terráqueos y los salvamanteles con carteles turísticos retro fueron todo un hit.  Y todos y cada uno de los platos que Joan Gurguí creó para nosotras estaban deliciosos. Mini hamburguesas con gorgonzola, cocas de samfaina con bacalao confitado y mi parte favorita: ¡dos postres! Un crumble de frutos rojos y coulants de chocolate pusieron la guinda a esta comida entre amigas en la que las ideas fluyeron y nacieron nuevos proyectos.

Al acabar, ocupamos el espacio, nos arreglamos y posamos para nuestra sesión de fotos más especial. Ni que decir que maquilladas y en un entorno tan chic nos sentimos como si fuéramos a salir en la portada de la revista Hola. El resultado final es este y la verdad es que salimos todas muy estupendas, ¿no?

Fashion Social Travel: planes de chicas

Fashion Social Travel: planes de chicas

En resumen, una jornada de chicas increíble y perfecta. Pronto repetiremos con una escapada a Roma que podréis seguir en redes sociales con el hashtag #FTBRoma. Si os habéis quedado con ganas de más podéis ver este vídeo que grabamos en el Hotel España con Ane Pujol de MissInstantaneas.com.

FASHION TRAVEL BLOGGERS from Fashion Travel Bloggers on Vimeo.

Todas las fotos son de Laura Massana de Three Feelings e Isabel Leyva de La 5th con Bleecker

 

Ruta de dos días por las Highlands: Glencoe, Fort William y el Lago Ness

Si viajas a Escocia hay una cosa que tienes que hacer sí o sí: ir de excursión a las Highlands. Aunque tengas sólo un día, intenta escaparte del bullicio de la ciudad para descubrir la autenticidad de las Tierras Altas, sus paisajes inhóspitos y dramáticos, las montañas con mil matices de colores y los lagos que parecen espejos.

Da igual si no os da tiempo de acercaros a la isla de Skye o tenéis un presupuesto ajustado. Siempre hay opciones para perderse (aunque sólo sea un fin de semana) en las Highlands de Escocia. Aquí va mi propuesta para una ruta en coche de dos días por las Tierras Altas: de Edimburgo a Fort William e Inverness pasando por Glencoe, el castillo de Kilchurn, el lago Ness y el castillo Urquhart. La hice en enero de este año con un grupo de amigos y fue una buena manera de “catar” un poquito de algunos de los paisajes más bonitos de este país.

DÍA 1

Empezamos el día recogiendo temprano el coche de alquiler (si conducís y soys unos cuantos es una opción bastante económica) en Edimburgo y nos pusimos en ruta. Autopista en dirección a Stirling y desde allí hacia Callander, la puerta de las Highlands. En ruta hacia Fort William, hicimos varias paradas técnicas. La primera, el precioso Loch Lubnaig. Este lago pequeño y estrecho es un espejo en el que se refleja el increíble paisaje que lo rodea.

Loch Lubnaig en Escocia

Loch Lubnaig en Escocia

Seguimos conduciendo por carreteras poco transitadas y, pese a la amenaza de lluvia, el tiempo aguantaba. Por eso antes de maravillarnos con Glencoe decidimos tomar un pequeño desvío y escaparnos al castillo de Kilchurn, situado en un lugar estratégico y precioso junto al Loch Awe en Glenorchy. Pues bien, estaba cerrado, no conseguimos encontrar el camino de acceso (a pesar de que dimos mil vueltas) y tuvimos que conformarnos con verlo desde el (también cerrado) hotel que hay a orillas del lago. Suficiente para saber que en primavera/verano tenemos que volver a por más.

Vista del castillo de Kilchurn en Loch Awe, Escocia

Vista del castillo de Kilchurn en Loch Awe, Escocia

Así que, un poco tristes por el fracaso de la incursión, pusimos rumbo a Glencoe. Conducir por carreteras remotas entre algunos de los paisajes más increíbles del mundo es toda una experiencia. Montañas, colinas, valles, cascadas… Es difícil resistir la tentación y no parar junto a la carretera todo el rato para hacer fotos. Glen Etive, los majestuosos picos de las Three Sisters… El lugar es tan fotogénico que creo que podría vivir aquí en una tienda de campaña y no cansarme (si no fuera por la lluvia, por supuesto). Glencoe está a medio camino y es un buen lugar para parar a comer. Como que no hacía muy buen día optamos por tomar algo en la cafetería del Centro de Visitantes de Glencoe. Tienen sopas, sandwiches y otros platos calientes. Organizan excursiones de exploración de la zona y cuando estuvimos había una exposición sobre las localizaciones del rodaje de “Skyfall” de James Bond en la zona.

Dos de las Three Sisters en Glencoe

Dos de las Three Sisters en Glencoe

Una cascada en Glencoe

Una cascada en Glencoe

Paisajes preciosos de Glencoe

Paisajes preciosos de Glencoe

Al caer la tarde (en invierno anochece pronto en Escocia) paramos en Fort William. En esta ciudad tranquila y poco atractiva pasamos la noche. Nos alojamos en el bed and breakfast Torlundy House. Situado en una zona que se llama “Happy Valley”, el nombre le viene al pelo: habitaciones cómodas y “full scottish breakfast”, no se puede pedir más. Su dueño, Michael, se encargó de que los cinco nos sintiéramos como en casa y nos recomendó un lugar genial para cenar en Fort William: The Grog and Gruel. Un consejito, no pidáis la salsa picante… ¡Os abrasaréis!

DÍA 2

Con las fuerzas recuperadas después de comer y descansar tan bien, el domingo por la mañana tocaba volver a la carretera para seguir explorando las bellezas de Escocia. La primera parada la hicimos en el Commando Memorial en Spean Bridge, de camino al Lago Ness. Este impresionante monumento a los oficiales y miembros de los comandos que murieron en la II Guerra Mundial ofrece unas vistas increíbles del Ben Nevis y Aonach Mòr. Los hombres que conformaban a los comandos entrenaban en la zona y hoy es un lugar para rendirles homenaje y recordarles. El día que fuimos, con el cielo plomizo y nieve sobre las cumbres, el entorno acompañaba a la reflexión.

Commando Memorial en Spean Bridge

Commando Memorial en Spean Bridge

Luego seguimos en dirección al lago Ness. Mi lugar favorito para ver el lago es desde uno de sus extremos, en el pueblo de Fort Augustus. Este rincón de Escocia tranquilo y menos explotado que Drumnadrochit permite ir en búsqueda de Nessie con calma. El Caledonian Canal lo cruza y cuando está en calma los barcos y las montañas se reflejan en sus aguas. En el otro extremo del pueblo está el Loch Ness, con su embarcadero, sus aguas oscuras y sus corrientes, rodeado de montañas y árboles. Disfrutadlo con calma… creo que a Nessie no le gusta mucho el ruido, así que si os sentáis y esperáis quizás salga a saludar. Andamos mucho, de un lado a otro, dejándonos llevar por el entorno… respirad y disfrutad del lugar. Viajar no es ir tachando lugares de una lista, es empaparte de ellos.

Siguiendo por la carretera que transcurre paralela al lago Ness fuimos a parar al castillo de Urquhart. Con una localización extraordinaria, esta fortaleza del siglo XII está en ruinas y aún así es majestuosa. La entrada cuesta 7.90 libras, pero si os sacáis el Explorer Pass podréis ahorrar bastante si tenéis previsto entrar en más de un castillo o monumento. Mis compañeros de viaje no habían estado, así que aprovechamos para entrar… Pero de eso ya os daré más detalles otro día ;) Valga decir, que vale la pena, aunque sólo sea para revivir la historia del lugar.

Castillo de Urquhart junto al Lago Ness

Castillo de Urquhart junto al Lago Ness

Castillo de Inverness

Castillo de Inverness

Después de la vista, y como broche final, pasamos la tarde en la ciudad de Inverness, paseando por sus calles. Aunque el domingo la mayoría de los sitios están cerrados, pudimos comer algo y callejear por su pequeño casco antiguo, hasta el castillo y junto al río Ness. Al caer la noche, volvimos a la carretera y 3 horas más tarde ya estábamos de vuelta en Edimburgo.

Esta es la ruta completa, por si os interesa repetirla ;)

HighlandTripMap

Algo tan sencillo como un viaje por carretera con cuatro personas que hasta hace nada eran completos extraños se convirtió en una aventura difícil de olvidar. Mis compañeros de trabajo, de piso, mis amigos… Gracias por un gran fin de semana. ¿Repetimos?

Excursión con raquetas de nieve en Espot en el Pirineo Catalán

En el Pirineo se pueden hacer más cosas que esquiar o rutas senderistas. Aún mejor, se puede combinar la nieve con descubrir nuevos lugares. Hacía años que me hacía ilusión probar las raquetas de nieve. No soy una gran esquiadora pero me gusta la nieve, y me gusta el frío (cuando hace sol) así que mi hermana me regaló por mi cumpleaños una excursión con raquetas de nieve en el Pallars, en la estación de esquí de Espot. Gràcies Marina per un dia fantàstic!

Fue una grandísima experiencia que volvería a repetir (si pudiera) cada fin de semana. Después de la ruta senderista por Esterri d’Àneu del dia anterior, nos levantamos pronto y nos preparamos para subir a grandes alturas y andar sobre la nieve fresca sin hundirnos hasta las rodillas.

Equipados los cuatro con ropa de esquí, abrigados con gorros, guantes y bufandas estábamos listos. Nada más llegar a la estación de Espot dejamos el coche y nos dirigimos al punto de encuentro, junto a las taquillas. Allí el personal de Alta Ruta nos esperaba para darnos los tíquets para subir hasta las alturas. Un salto y… ¡hacia arriba!

Telesilla de la estación de esquí de Espot en el Pallars, Pirineo de Lleida

Telesilla de la estación de esquí de Espot en el Pallars, Pirineo de Lleida

Hacía años que no me subía en uno y la sensación de volar por encima del paisaje (y más con un día tan soleado) es increíble. Poco a poco fuimos ascendiendo hasta los 1.800 metros con los pies colgando. Una vez arriba, localizamos a los guías de montaña, nos calzamos las famosas raquetas de nieve, nos dieron unos bastones y ya estábamos listos.

La ruta no revestía mucha complicación y la nieve era densa, esponjosa y estaba perfecta para ser pisada. Esta pista blanca, fría y mullida iba a ser nuestro camino. Cruzamos la pista de esquí, dejamos atrás a los esquiadores y nos sumergimos en un paisaje prácticamente virgen de árboles, montañas increíbles y nieve, mucha nieve.

Las chicas a punto para nuestra primera excursión con raquetas de nieve

Las chicas a punto para nuestra primera excursión con raquetas de nieve

Primos en la nieve

Primos en la nieve

La ruta desciende por la montaña hasta llegar a la base. El desnivel no es demasiado pronunciado y al ir con guía es difícil perderse. No sé si solos hubiéramos sabido llegar tan bien, pero después de unas 3 horas de marcha, finalmente conseguimos acabar. Cansados, pero muy satisfechos.

Consejos para andar con raquetas de nieve:

  • Separa las piernas (aunque no hace falta que parezcas un cowboy que se acaba de bajar del caballo) porque si no te vas a pisar las raquetas… y tragar mucha nieve ;)
  • Aprovecha los bastones para descargar el peso de las piernas y repartirlo mejor por todo el cuerpo. También son un excelente punto de apoyo.
  • Mantén un ritmo constante, el tuyo… y disfruta de la experiencia de descubrir el mundo sobre unas raquetas de nieve.
  • Ah! Y abrígate! Lo ideal es llevar varias capas, por si entras en calor o te da frío.
  • Gafas de sol, siempre. La nieve refleja, así que no os las olvidéis.

Por supuesto, después de quemar tantas calorías lo mejor es volver a recuperarlas. Así que preguntamos y fuimos a comer al restaurant Juquim de Espot. Este restaurante familiar de montaña está especializado en cocina catalana y del Pirineo y cocinan muy bien la carne de jabalí. Y el precio del menú de mediodía está muy bien. Antes de abandonar la zona, y con los estómagos llenos nos dimos una vuelta por Espot para admirar su arquitectura en piedra y las preciosas montañas que lo rodean.

Paseando por Espot

Paseando por Espot

Información sobre la excursión con raquetas de nieve

  • La ruta la hicimos con la empresa Alta Ruta Aventura, que se encargó de los tiquets para el telesilla, las raquetas de nieve y puso el guía.

Ruta senderista sobre la nieve de Esterri d’Àneu en el Pirineo catalán

Una de mis actividades favoritas es el senderismo. Adoro ir a la montaña o al campo y andar, seguir rutas y sendas, descubrir lugares en medio de la nada, estar rodeada de naturaleza. Quizás por eso el año pasado, cuando estuve con mi hermana y mis primos en el Pirineo de Cataluña no pude resistir la tentación. Esta es la ruta circular de 4 horas que hicimos desde Esterri d’Àneu y que pasa por varios pueblecitos de montaña del Alt Àneu.

La excusa inicial era hacer una excursión con raquetas de nieve en Espot el domingo por la mañana… Pero como llegamos el sábado a mediodía y hacía un sol buenísimo preguntamos en el hostal y nos recomendaron hacer la ruta que sale desde Esterri, pasa por València d’Àneu, Sorpe, Borèn e Isavarre para volver al punto de partida. La ruta es relativamente fácil, el desnivel es mínimo y está bastante bien señalizada si os fijáis en las pintadas que hay en árboles y piedras a lo largo del camino. Eso sí, nos dijeron que eran 2 horas… ¡y no! Son 4 horas. Así que entre que salimos un poco tarde y que no íbamos preparados para la noche el último tramo lo tuvimos que hacer algo rápido porque se nos echaba la oscuridad encima.

Esterri d'Àneu en el Pirineo Catalán

Esterri d’Àneu en el Pirineo Catalán

La ruta empieza saliendo de Esterri d’Àneu en dirección al precioso pueblecito de montaña de València d’Àneu, que está a 1,7kms. El sendero empieza a subir levemente y no tiene pérdida. Las vistas son increíbles e incluso ¡nos encontramos con un rebaño de cabras! En el pueblo, pequeño y muy típico, nos esperaba otra sorpresa. Un perro monísimo decidió acompañarnos y ser nuestro guía. Gracias a él no nos perdimos porque en pleno mes de febrero y casi un metro de nieve en algunos tramos algunas de las marcas del recorrido estaban ocultas.

Nuestro guía, esperándonos

Nuestro guía, esperándonos

Salimos de València en dirección a Sorpe, que está a unos 4 quilómetros. La subida es continua y el pueblo es el punto más alto de toda la ruta. A partir de aquí empieza el descenso. En cualquier caso, el recorrido transcurre entre bosques y prados, en un entorno precioso. Con nieve estaba increíble y seguro que en verano, todo verde, aún más.

El camino continua hasta Borén, un pueblo precioso junto al que pasa el río Noguera Pallaresa. Aquí (más o menos) empieza la segunda mitad de la ruta. El paisaje es algo más boscoso y con la nieve fue uno de los tramos por los que más nos costó orientarnos. Suerte que nuestro amigo de cuatro patas se conocía la ruta al dedillo y se paraba en todas las intersecciones. ¡Es increíble lo listos que son!

En otro momento, mientras bajábamos hacia Isavarre, nos encontramos con un pastor de ovejas que nos indicó que, en efecto, íbamos en la dirección correcta (llevábamos 2 horas andando… y por aquel entonces seguíamos creyendo lo que el recepcionista del hostal nos dijo). El momento divertido fue una zona con bastante desnivel que estaba llena de nieve. ¡Bajamos usando nuestros abrigos como trineos! Gran prueba de que puedes convertir en una aventura cualquier pequeño imprevisto.

Un alto en el camino... perfecto para inmortalizar una excursión en buena compañía

Un alto en el camino… perfecto para inmortalizar una excursión en buena compañía

Al llegar a Isavarre el sol se empezaba a poner. Nos quedaban 4 kilómetros de ruta, que teníamos que hacer sabiendo que teníamos que darnos prisa si no queríamos que se hiciera de noche. Como que nos habían dicho que la ruta eran 2 horas no llevábamos linternas ni agua. Por suerte, el recorrido no reviste ninguna complicación y no estábamos cansados.

Después de cruzar un riachuelo y subir una pendiente muy ligera empieza el descenso por un sendero pegado a la montaña. En algunos lugares hay que ir con cuidado porque no hay ninguna valla al lado. En cualquier caso, no tuvimos ningún problema más que toparnos con unos cuantos caballos sueltos, uno muerto y en descomposición en medio del camino y con otro perro que hizo buenas migas con nuestro amigo peludo y que nos acompañó hasta Esterri d’Àneu.

Llegamos a Esterri al caer la noche. El cielo estaba estrellado y justo se acababan de encender las farolas. Después de más de 12 quilómetros de caminata estábamos agotados. Por suerte, descubrimos una hamburguesería en Esterri d’Àneu que rivalizaría con cualquiera de las mejores de Nueva York: Sherry burger. Pequeñito pero con una carta increíble. Todas sus hamburguesas están hechas con productos de primerísima calidad, la carne es espectacular (también tienes opciones vegetarianas), el precio está muy bien y el lugar muy auténtico. La mía llevaba sobrasada… Creo que es la excusa perfecta para volver y la mejor recompensa después de quemar calorías andando.

Hamburguesa en Sherry Burger en Esterri d'Àneu

Hamburguesa en Sherry Burger en Esterri d’Àneu

Información práctica sobre la ruta

Desde aquí quiero dar las gracias a mi hermana, a Gio y a mi primo por un fin de semana maravilloso. Este tipo de cosas deberíamos hacerlas más a menudo. 

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