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Ruta para descubrir la arquitectura del Glasgow Style

Una ruta temática siempre es una buena manera de descubrir un lugar con otros ojos. Quizás por eso disfruté tanto del tour para descubrir el “Glasgow Style” de la Escuela de Arte de Glasgow. Me permitió ver un lado diferente y muy bonito de una ciudad que tiene fama de gris y de dura. Si vosotros todavía no la conocéis o os quedasteis con mal sabor de boca, volved y hacedlo. Dejaréis Glasgow maravillados por la gran cantidad de edificios espectaculares de principios de siglo que hay… y por el impacto más que visible del genio de Charles Rennie Mackintosh en la urbe y en sus contemporáneos.

Una de las cosas que me convenció para hacer uno de estos paseos para descubrir la increíble arquitectura de la ciudad es que los guías son alumnos o ex alumnos de la Glasgow School of Art. Aunque llovía tímidamente, Anna (mi guía, estudiante de arquitectura y toda una experta) no se amedrentó. Nos lanzamos a la calle dispuestas a descubrir algunas de las joyas que Glasgow oculta y que, poco a poco, van saliendo a la luz.

Glasgow Style Tour

Arquitectura de cambio de siglo en las calles de Glasgow

Este tour de dos horas se centra en los avances arquitectónicos que dieron forma a esta ciudad industrial y cuyos diseños muestran con claridad una contribución única y singular al movimiento del Art Nouveau. Paseando por las calles de Glasgow descubrí lo mucho que cambió y creció la ciudad desde la grandilocuencia Victoriana hasta el nuevo estilo de Mackintosh durante el periodo de ebullición de la industria en esta urbe, que fue durante algunos años “la segunda ciudad del Imperio Británico”. Es increíble como un grupo pequeño de artistas, arquitectos y diseñadores formados en la Escuela de Arte local pudieron dar forma a un estilo que todavía hoy es admirado en todo el mundo.

¿Empezamos?

1. Grecian Chambers, de Alexander “Greek” Thompson, 1865

Fiel a su estilo influenciado por el arte antiguo griego y egipcio, Alexander Thompson (apodado “Greek”) levantó esta estructura simétrica que nos ha llegado casi intacta. En su origen fue un edificio comercial y hoy en día, además de algunas tiendas en su planta baja, alberga el Centre for Contemporary Arts (CCA)un espacio multidisciplinar en el que se organizan exposiciones, conciertos, talleres y todo tipo de actividades.

 2. Glasgow Art Club, alterado por John Keppie y Charles R. Mackintosh en 1892

Durante más de un siglo ha sido el lugar de reunión de artistas en activo, retirados y amantes del arte. El edificio original fue reformado por el arquitecto John Keppie, que contó con la ayuda de Mackintosh, que por aquel entonces era un joven pasante en su despacho. Su restaurante es estupendo.

Glasgow Lady Artists Club

Glasgow Lady Artists Club

3. Glasgow Lady Artists Club, puerta y entrada de Mackintosh, 1908

La contrapartida femenina al Glasgow Art Club (por aquella época el concepto de espacios “mixtos” no era el actual). Mackintosh realizó en su estilo distintivo la puerta y la entrada del edificio. La madera negra, las líneas puras y el estilo oriental le delatan.

 4. North British & Mercantile Building, Sir John James Burnet, 1925-27

La sede de la sociedad mercantil del Norte de Gran Bretaña es un edificio imponente y lo que más llama la atención son las esculturas que decoran su fachada.

Mercantile Chambers

Mercantile Chambers

5. Mercantile Chambers, James Salmon II, 1896-98

Este edificio imponente construído en la tradicional piedra rojiza que adorna todo Glasgow es muy diferente de los otros edificios de Salmon. Está adornado con cuatro esculturas femeninas que representan a la Industria, la Prudencia, la Prosperidad y la Fortuna. Además, un Mercurio (el dios romano de los talentos, la elocuencia y el comercio) se sienta sobre la puerta de Mercantile Chambers.

Waterloo Chambers, de John James Burnett

Waterloo Chambers, de John James Burnett

6. Waterloo Chambers, Sir John James Burnet, 1899

Otro magnífico ejemplo de la arquitectura de finales de siglo en piedra caliza.

7. Grand Central Hotel, Robert Rowand Anderson, 1882-84

Icono de la ciudad, el Grand Central Hotel es el hotel de la estación. Actualmente conserva gran parte de su elegancia y estilo y es uno de los mejores de la ciudad. Aunque no os alojéis en él, echad un vistazo. Vale la pena.

Glasgow Grand Central Hotel

Glasgow Grand Central Hotel

8. Ca’d'Oro,John Honeyman, 1872

John Honeyman se inspiró en la “Casa Dorada” de Venecia para diseñar este almacén de muebles. El resultado es precioso. Una estructura de arcos de hierro y obra, con grandes ventanas de formas redondeadas y enmarcadas por columnas dóricas y corínticas que sorprende. El nombre de Ca d’Oro se debe a un restaurante que se ubicó en el edificio a finales de los años 20. Desgraciadamente, de su interior y la azotea no nos ha quedado nada después del incendio que en 1987 lo destruyó. Afortunadamente, la estructura se conservó, restauró y hoy en día alberga a varios comercios.

Glasgow Herald Building

El antiguo edificio del periódico Glasgow Herald, “The Lighthouse”

9. Glasgow Herald Building, extensión de Charles R. Mackintosh, 1893-95

La vista también pasa y se adentra el “The Lighthouse” para descubrir uno de los primeros trabajos de Mackintosh. Este edificio, que se levanta como un faro sobre el centro de Glasgow, fue en sus inicios la sede del periódico Glasgow Herald.

Buchanan Street Tea Rooms

El edificio que albergó el salón de té diseñado por Mackintosh

10. Buchanan Street Tea Rooms, interior de Mackintosh, 1996-97

El primero de los salones de té de Miss Cranston, el de la calle Buchanan se ubicó en un edificio bastante recargado de George Washington Browne. Los interiores, mucho más modernos y sencillos, fueron uno de los mejores proyectos decorativos de Mackintosh. Desgraciadamente, cuando el salón cerró en 1918 el mobiliario todos los objetos decorativos fueron destruidos y ya no queda nada de ellos. El edificio, sin embargo, ha sido ocupado por varios comercios a lo largo de los años.

11. Daily Record Building, Charles R. Mackintosh, 1900-1

Este edificio enorme está entre dos callejones del centro, al oeste de Drury Street y es difícil contemplarlo por completo. Mackintosh rompió con la monocronía de la piedra rojiza de Glasgow y la combinó con un uso muy inteligente de piedra esculpida y baldosas blancas, azules y verdes para maximizar la luz. Hasta finales de los años 30 albergó la sede del periódico sensacionalista Daily Record. Hoy en su planta baja está el Stereo Caféun bar, cafetería y sala de conciertos imprescindible en la escena musical de la ciudad.

12. St. Vincent Chambers “The Hatrack”, James Salmon II, 1899-1902

Los glaswegians fueron muy rápidos en ponerle el mote de “The Hatrack” (“el perchero”) a uno de los edificios más icónicos de James Salmon Jr. Es quizás una de las construcciones más inusuales de la ciudad, muy alto y estrecho, con una cubierta ornamental compleja que se asemeja vagamente a la estructura de un colgador para sombreros. Es increíble la cantidad de detalles que se concentran en tan poco espacio: más de 40 ventanas, una vidriera que representa a un barco navegando, relieves Art Nouveau sobre la piedra caliza roja… La fachada se curva y tiene una gran capacidad de atracción.

The Hatrack Glasgow

¿Os parece un perchero o no?

79 West Regent Street

James Salmon Jr. reformó y redecoró en estilo Art Nouveau este edificio

13. 79 West Regent Street, paneles de James Salmon II 

James Salmon Jr. le añadió a esta casa de mediados del siglo XIX las ventanas panorámicas y su peculiar buhardilla con ventanas. Los paneles decorativos entre las plantas son un ejemplo excelente del estilo Art Nouveau de este arquitecto y diseñador.

14. Lion Chambers, James Salmon II y John Gaff Gillespie, 1904-7

El precioso edificio comercial de 8 plantas de Lion Chambers es el claro ejemplo de la decadencia de Glasgow. Abandonado desde 2010, su estado de conservación es pésimo. Está en manos privadas y de momento no parece que tengan intención de restaurar este icono del Art Nouveau de la ciudad ni de aceptar las ofertas de compra del Ayuntamiento, que quiere restaurarlo. Una situación muy triste, y más si tenemos en cuenta que fue uno de los primeros edificios de la ciudad en usar una estructura de cemento armado.

Lion Chambers fue un encargo del abogado William G. Black. El objetivo era instalar su buffet en las plantas bajas y las superiores alquilarlas como estudios para artistas (de ahí las grandes ventanas). No tuvo mucho éxito y ahora su futuro es muy incierto. Mientras, sigue languideciendo hasta que sea demasiado tarde y ya no se pueda salvar.

Lion Chambers

La decadencia de LIon Chambers

Fachada de the Willow Tea Rooms en Sauchiehall Street

Fachada de the Willow Tea Rooms en Sauchiehall Street

15. Willow Tea Rooms, Charles Rennie Mackintosh, 1903

El Salón de Té de Miss Cranston en la calle Sauchiehall fue el único en el que Mackintosh tuvo el control completo de todos los aspectos del diseño. Modeló tanto el exterior como el interior del edificio, que nos ha llegado en perfecto estado. Era tan detallista que incluso se encargó de diseñar la vajilla, la cubertería y los uniformes de las camareras. Os hablaré de él con más detalle otro día… Pero valga decir que el lugar es estupendo para disfrutar de un afternoon tea en un entorno único.

 

Si os animais a seguir mis pasos, la ruta es esta y si hacéis click en la imagen iréis a parar a un Google Maps con más información detallada.

Mapa Tour Glasgow Style

La próxima vez haré el tour para explorar el “milagro de Glasgow”para conocer de cerca su arte contemporáneo, arquitectura y diseño.

MÁS INFORMACIÓN

The Lighthouse, el faro de Mackintosh en el corazón de Glasgow

Semiescondida en la esquina de Mitchell Street con un callejón, The Lighthouse es otra de las perlas de Charles Rennie Mackintosh que se pueden encontrar en el centro de Glasgow. Menos conocido que la espectacular Escuela de Arte, se trata de uno de sus primeros trabajos, un ejemplo magnífico del Glasgow Style y toda una sorpresa.

The Lighthouse se construyó entre 1893 y 1895 para ser la sede del periódico The Glasgow Herald y fue el primer encargo público que completó Mackintosh. Su apariencia, a medio camino entre el estilo baronial de los castillos escoceses y un faro de piedra caliza roja no deja indiferente. Los tiempos en que las rotativas iban a toda marcha y los periodistas entraban, salían y escribían con frenesí hace tiempo que yacen en el olvido. El lugar estuvo abandonado 15 años pero no cayó en el olvido. Desde 2011, cuando terminaron las obras de restauración y reforma, se puede visitar.

The Lighthouse en un día de lluvia en Glasgow

The Lighthouse en un día de lluvia en Glasgow

Una perspectiva del faro de Mackintosh en Glasgow

Una perspectiva del faro de Mackintosh en Glasgow

El edificio es una mole en la que casi cada detalle evidencia la autoría de Mackintosh en el proyecto. Las cuatro primeras plantas, más sencillas, albergaban las oficinas y salas de producción. Separados por una cornisa hay dos pisos más, más ligeros y ornamentados. Y, en la esquina una torre que parece un faro y en cuya parte superior había camuflado un depósito de agua, una medida de seguridad fundamental a finales del siglo XIX para prevenir incendios. Hoy en día se puede subir hasta arriba por una escalera de caracol para disfrutar de la preciosa arquitectura y de algunas de las mejores vistas de Glasgow. La pared trasera, oculta en un callejón y ahora a la vista gracias a las obras de extensión, contrasta con la piedra gracias a sus azulejos blancos y azules.

Interior de la escalera de caracol de The Lighthouse

Interior de la escalera de caracol de The Lighthouse

Vistas de Glasgow desde la torre de The Lighthouse

Vistas de Glasgow desde la torre de The Lighthouse

Actualmente The Lightouse alberga el Centro Escocés de Diseño y Arquitectura, que incluye el Centro de interpretación sobre la obra de Mackintosh en el que se pueden ver maquetas para algunos de sus proyectos que nunca vieron la luz. La modernidad de la mayoría de ellas es vigente incluso hoy en día. Además de una exposición sobre su vida y obra en la que se intercalan mobiliario real, fotografías, vídeos y mucho más.

Centro de interpretación de Mackintosh en The Lighthouse

Centro de interpretación de Mackintosh en The Lighthouse

Maqueta de Mackintosh para una sala de conciertos que nunca se contruyó

Maqueta de Mackintosh para una sala de conciertos que nunca se contruyó

Un proyecto de Mackintosh convertido en maqueta por Ozturk Modelmakers

Un proyecto de Mackintosh convertido en maqueta por Ozturk Modelmakers

Proyecto para una estación de tren de Mackintosh

Proyecto para una estación de tren de Mackintosh

Una de las famosas sillas de Mackintosh

Una de las famosas sillas de Mackintosh

Bajo su nuevo nombre de The Lighthouse, el Centro Escocés de Diseño y Arquitectura quiere ser un faro de inspiración para las industrias creativas de Escocia y promover la arquitectura y el diseño con un programa de actividades y eventos muy interesante. Las obras de reconversión del edificio fueron obra de la firma de arquitectos de Glasgow Page & Park y han dotado a este lugar icónico de una nueva vida. Es moderno pero se complementa a la perfección con el trabajo de Mackintosh. Si tenéis tiempo y hace bueno, subid al mirador de la cuarta planta y también hasta arriba de la torre. Y si tenéis hambre, probad la carta de su cafetería.

Información práctica sobre The Lighthouse

La Escuela de Arte de Glasgow, una joya de Mackintosh

Estoy un poco harta de que me digan que en Glasgow no hay nada que ver, que es fea, gris y no se cuantas cosas más. Y aquí va el primero de varios posts para demostraros que en Glasgow hay mucho por ver y por hacer. Y aunque sólo sea para conocer la obra del genial Charles Rennie Mackintosh vale la pena que le dediquéis por lo menos un día.

La Escuela de Arte de Glasgow (Glasgow School of Art) es la obra maestra de Mackintosh y un prodigio de la arquitectura de finales del siglo XIX. Increíblemente moderna y funcional aún hoy, la mejor manera de conocer sus entrañas es disfrutar de una de las visitas guiadas que organizan y ofrecen sus estudiantes. Tuve la oportunidad de visitarla a principios del pasado mes de septiembre de la mano de Laura, una apasionada del edificio y del genio… ¿Queréis saber por qué me gustó tanto? Seguid leyendo… 

Maqueta de la Escuela de Arte de Glasgow de Charles Rennie Mackintosh

Maqueta de la Escuela de Arte de Glasgow

Entrada de la Escuela de Arte de Glasgow

Entrada de la Escuela de Arte de Glasgow

Detalle de la entrada de la Glasgow School of Art de Charles Rennie Mackintosh

Detalle de la entrada de la Escuela de Arte

Charles Rennie Mackintosh

Con tan sólo 29 años, en 1896 Mackintosh, entonces pasante en el despacho de arquitectos Honeyman & Keppie, recibió el encargo de proyectar la que se convertiría en una de sus obras cumbre. La Escuela de Arte de Glasgow había crecido tanto que necesitaban una nueva sede que se ajustara a sus necesidades y a las de sus estudiantes. Mackintosh diseñó un edificio único y ecléctico que fusiona la arquitectura baronial escocesa con sus grandes volúmenes de piedra, la delicadeza de los motivos florales y geométricos del Art Nouveau (el modernismo) y materiales y técnicas modernas como las ventanas enormes de estilo industrial. Nacía así el Glasgow Style, una nueva manera de concebir la arquitectura y el arte que

El “Gaudí escocés” no fue demasiado afortunado en vida y aunque nos ha legado joyas de la arquitectura y las artes decorativas su obra ha pasado desapercibida hasta hace relativamente poco tiempo. Fuertemente vinculado a Escocia consiguió crear un estilo propio en el que quizás no abundan los colores… pero sí la luz, las líneas puras y una atención al detalle raramente vista. Quizás fue un incomprendido, porque aún hoy sus trabajos son de una modernidad apabullante. No os perdáis todos los objetos decorativos, creados por su mujer, la brillante artista Margaret MacDonald.

Lateral de la Escuela de Arte de Glasgow

Lateral de la Escuela de Arte de Glasgow

Lateral derecho de la Glasgow School of Art

Lateral derecho de la Glasgow School of Art

Piedra, hierro y austeridad exterior

La Escuela de Arte de Glasgow se construyó en dos fases: 1896-1899 y 1907-1910. Y esto se puede percibir tanto en el interior como el exterior. Situado en la calle Renfrew sobre una fuerte pendiente, el edificio se alza imponente, como una mole de piedra, una fortaleza. Pero si lo miramos con atención tras esa fachada dura y austera se esconden detalles que la suavizan y la hacen especial, como si fuera una metáfora de Glasgow. Sus laterales parecen las torres de un castillo, mientras que sus dos fachadas (la norte y la sur) son una explosión de luz y simbolismo, con sus grandes ventanas perfectas para iluminar los estudios de los artistas, sus rejas con formas florales y detalles animales. Si os fijáis con atención, mientras que en el primer nivel los capullos brotan de las barandas, en el segundo ya tienen el aspecto de las rosas que Mackintosh tanto adoraba, y en el tercero su tamaño es mayor. El arquitecto quería simbolizar así el proceso del crecimiento y el aprendizaje. Aunque apenas visible desde la calle, Mackintosh también incorporó las leyendas asociadas a la ciudad y a su patrón, San Mungo, a la Escuela:

There’s the tree that never grew,
There’s the bird that never flew,
There’s the fish that never swam,
There’s the bell that never rang.

Buscad árboles, pájaros, peces y campanas en su trabajo de forja… porque están ahí.

Detalle de la verja de la Escuela de Arte de Glasgow de Mackintosh

Detalle de la verja de la Escuela de Arte de Glasgow de Mackintosh

Ventana de la Escuela de Arte de Glasgow

Ventana de la Escuela de Arte de Glasgow

Una explosión de luz y espacio ideal para crear

La Escuela de Arte de Glasgow es, como su nombre indica, un centro educativo dedicado desde mediados del siglo XIX a la educación artística. Por eso además de ser estéticamente bonito el nuevo edificio tenía que ser funcional. Algo de lo que es muy fácil darse cuenta al cruzar las mismas puertas que hace más de un siglo cruzan miles de estudiantes.

Tristemente, no dejan hacer fotos en el interior, pero el lugar es espectacular. Desde la recepción hasta las escaleras, pasando por los vestíbulos y un espacio central en la última planta de estilo oriental en el que se hacen exposiciones. La madera oscura se combina con el blanco inmaculado de las paredes, las líneas rectas se funden con las curvas en una sinfonía armónica en la que es fácil dejarse llevar. No os perdáis la Biblioteca ni sus lámparas futuristas que parece una metrópolis que irradia luz. Ni el pasillo que comunica las dos alas y que se conoce como “henrun”… desde allí hay unas vistas impagables de Glasgow.

Escalera Este de la Escuela de Arte de Glasgow. Foto (c) The Glasgow School of Art

Escalera Este de la Escuela de Arte de Glasgow. Foto (c) The Glasgow School of Art

Henrun.  Foto (c) The Glasgow School of Art

Henrun. Foto (c) The Glasgow School of Art

Biblioteca de la Escuela de Arte de Glasgow  Foto (c) The Glasgow School of Art

Biblioteca de la Escuela de Arte de Glasgow Foto (c) The Glasgow School of Art

Sala de Juntas de la Escuela de Arte de Glasgow  Foto (c) The Glasgow School of Art

Sala de Juntas de la Escuela de Arte de Glasgow Foto (c) The Glasgow School of Art

En mi visita pude además asomarme a algunos de los amplios estudios en los que los alumnos de la escuela crean, y echar un breve vistazo al Despacho del Director, que en aquel momento tenía la puerta abierta porque lo estaban limpiando.

Antes de salir dedicadle algo de tiempo a la Galería de Mobiliario de Charles Rennie Mackintosh que la Escuela ha podido reunir. Sus sillas de respaldos infinitos son quizás las más famosas, pero cada pieza es una joya…

Galería de mobiliario de Mackintosh en la Escuela de Arte de Glasgow Foto (c) The Glasgow School of Art

Galería de mobiliario de Mackintosh en la Escuela de Arte de Glasgow Foto (c) The Glasgow School of Art

Información práctica sobre la Glasgow School of Art

 

Visité la Escuela de Arte de Glasgow invitada por esta institución pero, como siempre, todas mis opiniones son absolutamente sinceras, honestas y sólo mías. El lugar es fascinante… y creo que me quedo corta ;)

Todas las fotografías de interiores han sido cedidas por la Glasgow School of Art. 

La ciudad de Metz se moderniza con el centro Pompidou

(Este post ha sido escrito desde un teclado francés, asi que os pido por adelantado disculpas por la falta de acentuacion de algunas palabras y por la ausencia de la letra enye. Cuando vuelva a casa lo corregiré)

Hay ciudades que se regeneran a raiz de algun cambio cultural. Como paso con Bilbao y el Guggenheim, la Metz que me he encontrado esta vez ha dado un cambio radical despues de la inauguracion en 2011 de una sucursal del Centro Pompidou de Paris. Como aperitivo, os dejo con una imagen del precioso edificio de Shigeru Ban que acoge las exposiciones…

Centre Pompidou Metz

¿Qué ver en Huesca? Del Románico al Modernismo

La ciudad de Huesca tiene muchísimos encantos y un tamaño perfecto para descubrirlos sin cansarte excesivamente. Después de nuestra escapada a Loarre y de explorar algunos de los tesoros de la zona, dedicamos el domingo a descubrir, paso a paso, lo bonita que es. Un paseo fácil para saber qué ver en Huesca y para quedarse con ganas de más.

PARQUE MIGUEL SERVET

Aparcamos justo al lado y fue el punto de partida para un día fructífero. Es, sin ninguna duda, el pulmón verde de Huesca. Justo al lado del centro urbano, está dedicado a uno de sus hijos más ilustres, el teólogo y científico Miguel Servet, tiene una superficie de más de 74.000 metros cuadrados y ocupa lo que antiguamente eran los jardines del famoso palacio de Lastanosa, del que no ha quedado nada, lamentablemente…

Monumento a las pajaritas en el parque Miguel Servet

Monumento a las pajaritas en el parque Miguel Servet

Además de más de 1.600 árboles (de 63 especies distintas), varios estanques y un espacio sombreado ideal para huir del calor, en su interior hay varios monumentos conmemorativos y artísticos interesantes como las Pajaritas de Ramón Acínel quiosco de música e incluso una réplica de la casa de Blancanieves.

CÍRCULO OSCENSE

El Círculo Oscense, o casino de Huesca, es una de las joyas del modernismo aragonés. Construido en 1901 por el arquitecto catalán Ildefons Bonells parece un gran castillo y se alza imponente en un extremo de la plaza de Navarra. Si su exterior es precioso, el interior es espectacular.

Plaza de Navarra de Huesca, con el Círculo Oscense al fondo

Plaza de Navarra de Huesca, con el Círculo Oscense al fondo

En la planta baja alberga un restaurante y el primer piso es una especie de centro social. Me gusta tanto el modernismo que no pude evitar subir su fantástica escalera central, maravillarme con la decoración art decó, explorar sus salones, ver sus vidrieras… Y todo esto con la inestimable ayuda de uno de los abuelitos que van allí a leer el periódico o a jugar al dominó. Encontrar un lugar tan auténtico que haya resistido tan bien los embates del tiempo y la modernidad es un verdadero lujo. Si vais a Huesca, entrad y viajad a principios del siglo XX.

Escalinata del Ateneo Oscense

Escalinata del Ateneo Oscense

En otro de los extremos de la plaza de Navarra, dentro del edificio de la Diputación Provincial están los únicos restos romanos de la ciudad… Pero como era domingo estaba cerrado y no pudimos verlos :(

PLAZA LOPEZ DE ALLUÉ

La plaza López de Allué, rectangular y porticada es uno de los espacios más concurridos del casco antiguo de Huesca. Las fachadas de sus edificios son preciosas, y aún lo es más una de las tiendas más antiguas de España: Ultramarinos “La Confianza”. Aunque lamentablemente dentro no dejan hacer fotos, el lugar es otro viaje en el tiempo. A lo largo de generaciones, sus dueños han sabido respetar la decoración de 1871.

Plaza López de Allué en Huesca

Plaza López de Allué, Huesca

IGLESIA DE SAN PEDRO EL VIEJO

Justo al lado de la plaza está la espectacular iglesia románica de San Pedro el Viejo, del siglo XII, también conocida como Monasterio de San Pedro el Viejo. Sencilla, robusta y construida con piedra sillar, es uno de los templos más antiguos de España. Su interior oculta el retablo mayor, renacentista, y pinturas murales que representan la lucha entre David y Goliat.

Iglesia de San Pedro el Viejo, Huesca

Iglesia románica de San Pedro el Viejo, Huesca

La guinda es el claustro del XII, con capiteles del maestro de San Juan de la Peña que reflejan episodios fantásticos y bíblicos… algunos de los cuales rozan el surrealismo y lo grotesco. Tiene varias capillas adosadas, entre las que destaca la capilla de San Bartolomé, la antigua sala capitular y el panteón de los reyes aragoneses donde están enterrados (entre otros), Alfonso I el Batallador y Ramiro II.

Claustro románico de la iglesia de San Pedro el Viejo

Claustro románico de la iglesia de San Pedro el Viejo

Capital románico en la iglesia de San Pedro el Viejo, Huesca

Capital románico en la iglesia de San Pedro el Viejo, Huesca

Si estáis interesados, podéis consultar los horarios de obertura en la página web oficial del Monasterio de San Pedro el Viejo. La entrada cuesta 2,50€ (1,50€ para los niños).

Como al salir era la hora de comer, aprovechamos para saciarnos en una brasería que está justo enfrente de la iglesia, en una plaza encantadora… Muy recomendable!

CATEDRAL DE HUESCA

La Catedral de Huesca se alza en el corazón de la ciudad antigua. Justo enfrente del precioso Ayuntamiento de estilo barroco, se alza uno de los mejores ejemplos del gótico en Aragón. Se construyó entre 1273 y 1515 sobre el lugar en el que antes hubo una acrópolis ibérica, un templo romano, una iglesia visigótica y una mezquita musulmana, de la que se conserva en buen estado la puerta del alminar.

Catedral de Huesca

Catedral de Huesca

Se construyó en varias etapas y su fachada evidencia el paso del gótico al renacimiento de la parte superior. La puerta de entrada, plenamente gótica, es espectacular y está adornada con siete arquivoltas ojivales adornadas con figuras de 16 mártires, 14 vírgenes, 10 ángeles y 8 profetas. En el tímpano están las figuras de la Virgen, el Niño y los Reyes Magos; en el dintel vemos los escudos de Aragón, Huesca y de la familia que patrocinó su construcción, los Azlor. En los laterales aparecen 14 figuras (los 11 apóstoles, san Juan Bautista, san Lorenzo y san Vicente).

Apóstoles en la fachada de la catedral de Huesca

Apóstoles en la fachada de la catedral de Huesca

La torre, adosada a la izquierda de la fachada, es imponente, aunque el piso superior del siglo XVIII se destruyó durante la Guerra Civil. El interior de la catedral de Huesca (que no pudimos visitar porque estaba cerrada) tiene muy buena reputación, en especial su retablo y la sillería del coro.

A su lado está el Museo Diocesano, que también estaba cerrado. Dentro del ayuntamiento se expone habitualmente el famoso cuadro “La Campana de Huesca“, que cuenta cómo de una forma muy sanguinaria el rey Ramiro II consiguió doblegar a los nobles rebeldes que tantos problemas le estaban dando.

PLAZA DE LA UNIVERSIDAD

Después de deshacernos de una loca que andaba por la plaza (hay gente loca en todas partes y yo debo tener un imán para atraerlos), seguimos andando hasta la preciosa plaza de la Universidad, deambulando por callejuelas y disfrutando del silencio de un domingo por la tarde. El antiguo edificio de la Universidad acoge hoy el muy interesante Museo Arqueológico Provincial de Huesca, de estilo barroco y en el que quedan restos del Palacio de los Reyes de Aragón -famoso en parte porque en la Sala de Doña Petronila, según cuentan, sucedió el horrible episodio de la decapitación de nobles por parte del rey Ramiro II.

MÁS LUGARES DE INTERÉS EN HUESCA

Nosotros nos quedamos sin tiempo y con las ganas de ver estos otros lugares:

  • Convento de San Miguel: situado junto al río, es una amalgama de estilos arquitectónicos (románico, gótico).
  • Muralla medieval: justo enfrente del convento es el único trozo que sigue en pie. De sus cuarenta torres, sólo queda una en pie.
  • Iglesia de San Lorenzode estilo barroco.