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Field of Light, la instalación artística de Bruce Munro en Edimburgo

Si estás en la ciudad de Edimburgo o la vas a visitar en los próximos meses tómate un respiro y acércate al atardecer o por la noche a St. Andrews Square, en plena New Town. Esta pequeña plaza que preside la columna del Monumento a Melville se convierte en un espacio mágico, casi sacado de un cuento de hadas gracias a la maestría del artista británico Bruce Munro. Sigue leyendo

Mimi’s Bakehouse, un paraíso dulce en el barrio de Leith en Edimburgo

Siempre he sido más de tomar té que café, así que la tradición británica del afternoon tea es una de mis favoritas. Es una opción dulce y riquísima ideal para pasar una tarde con amigas y en Edimburgo hay muchísimos sitios donde tomarlo. Uno de mis favoritos es Mimi’s Bakehouse pero… vayamos por pasos.

Mimi's Bakehouse by Helen Pugh

Mimi’s Bakehouse by Helen Pugh

¿Qué se toma en el té de la tarde inglés?

También conocido como low tea, el afternoon tea es una de las tradiciones más esencialmente británicas que se pueden disfrutar y es un verdadero placer. Este ritual gastronómico se remonta a principios del siglo XIX, cuando la Duquesa de Bedford empezó a pedir que le sirvieran el té de la tarde acompañado de dulces porque tenía hambre a esa hora y por aquel entonces la cena no se servía hasta las 9. La moda prendió entre las clases altas y desde entonces tomar el afternoon tea es, además de una tradición una manera de merendar de lo más chic pero al alcance de casi todos los bolsillos. Además, un capricho siempre sienta bien, ¿verdad?

Bandeja de pasteles en Mimi's Bakehouse en Edimburgo

Bandeja de pasteles en Mimi’s Bakehouse en Edimburgo

Las bandejas de tres pisos a rebosar de dulces y mini bocadillos, la vajilla de porcelana, la tetera humeante… Ésta es la imagen más iconica del afternoon tea.

El “menú” suele empezar con los sándwiches fríos a base de salmón, carne picada, jamón con mostaza, huevo y cualquier otro ingrediente que os podáis imaginar. Luego llega el turno de mis favoritos, los scones, unos panecillos muy típicos que se untan con mermelada de fresa y clotted cream. Los scones pueden ser normales o llevar desde pasas hasta manzana o arándanos y son toda una delicia que a mi me vuelve loca. El “postre” del festín son las tartas, cupcakes y, en Navidad, los irresistibles mince pies. Y todo esto regado con té con leche y azúcar, aunque últimamente está de moda servir el afternoon tea con bebidas espumosas como el prosecco o el champán. 

Un consejo: desayunad y comed ligero… porque si no no os podréis acabar todo lo que os traerán.  O no comáis y dejad espacio para tantas cosas buenas.

Mimi’s Bakehouse, uno de los mejores afternoon tea de Edimburgo

Mimi’s Bakehouse, en The Shore en el barrio portuario de Leith, es quizás uno de los mejores lugares para tomar el té de la tarde en Edimburgo. Estuve por primera vez antes de Navidad con una amiga y desde la decoración del lugar hasta la presentación de toda la comida, pasando por todos y cada uno de los pastelitos, fue excelente.

El lugar es increíble. Mimi y su familia llevan sirviendo dulces en este establecimiento con encanto desde 2010. Este negocio familiar se inspira en la estética vintage de las pin ups de los años 40 y 50 transpira autenticidad y mucha clase. Están abiertos todo el día y sirven desayunos y almuerzos… aunque su principal reclamo son las tartas, cupcakes, pasteles y demás locuras dulces que decoran su mostrador de pasteles. Si queréis una recomendación, no os vayáis sin catar su tarta Red Velvet. ¡Es de lo mejor que he probado! 

Y si no os podéis acabar todo lo que os hayan traído, podéis pedir que os lo empaqueten para llevar.

Si vais a estar en Edimburgo poco tiempo y no os da tiempo a escapar hasta el barrio de Leith siempre os podéis acercar a Mimi’s Picnic Parlour. La hermana pequeña de la Bakehouse está en plena Royal Mile y es ideal para comprar tartas o sandwiches para llevar.

¿Todavía hay quien duda de que en Edimburgo se puede comer (y beber) bien?

 

Información práctica sobre Mimi’s Bakehouse

  •  Precio: varía, pero el afternoon tea normal cuesta 14.50 pounds (21 pounds si lo quieres con champán)
  • Dirección de Mimi’s Bakehouse: 63 Shore, Edinburgh EH6 6RA
  • Dirección de Mimi’s Parlour PIcnic: 250 Canongate Edinburgh EH8 8AA
  • Página web de Mimi’s Bakehouse
  • Correo electrónico: info@mimisbakehouse.com
  • Teléfono: (+44) 0131 555 5908 Mimi’s Bakehouse / (+44) 0131 556 6632 Mimi’s Picnic Parlour

Los mejores hoteles de Edimburgo

La ciudad de Edimburgo es grande, preciosa y está llena de hoteles, bed and breakfasts y hostels en los que alojarse. Hay opciones para todos los bolsillos pero, sin ninguna duda, Edimburgo tiene varios hoteles de prestigio mundial. Desde iconos históricos como el Balmoral, el Scotsman o el Caledonian hasta opciones más económicas como el Grassmarket Hotel y el Royal Scots Club, aquí van cinco de los mejores en los que alojarse.

Casi todos los rincones de Edimburgo rebosan historia y toda la ciudad –dividida en Old Town, New Town y el puerto de Leith, entre otros- tiene una personalidad única e inimitable. Quizás por eso es normal que muchos de sus hoteles sean pedazitos de su legado.

THE SCOTSMAN HOTEL

The Scotsman Hotel es quizás uno de los hoteles más emblemáticos e interesantes de Edimburgo. Este hotel de 5 estrellas destaca por su ubicación y por el propio edificio en el que se encuentra. El edificio preside North Bridge, que conecta la New Town y la Old Town de Edimburgo y fue sede hasta 2001 del periódico escocés que le da nombre The Scotman. Desde ese año, no obstante, el edificio se convirtió en uno de los hoteles más simbólicos de la capital escocesa, con huellas de su pasado periodístico en todos y cada uno de sus detalles.

The Scotsman Hotel cuenta ahora con 69 habitaciones y suites de lujo. Con sus vistas de la Old Town desde la New Town algunas de ellas son un lugar privilegiado para contemplar Calton Hill o el Castillo de Edimburgo. Mientras que el espacio que ocuparon en su día las rotativas de The Scotman alberga ahora un SPA de más de 1.850 m2.

La parte negativa es que dormir en The Scotman Hotel no es precisamente la opción más barata de la ciudad. Con una media de 170 € por noche en una habitación doble, desde luego no se antoja como una opción accesible para todos los públicos. No obstante, bien vale la pena entrar al hall del propio hotel e incluso atreverse a probar la carta del restaurante del hotel, la North Bridge Brasserie, que ofrece servicio de Full Scotish Breakfast por 16.95 libras o su tradicional Afternoon tea por el mismo precio. ¿Barato? Desde luego que no, pero a veces vale la pena darse un capricho si la comida es excelente y el lugar es lo suficientemente especial.

Más información en la página web oficial de The Scotsman Hotel

BALMORAL HOTEL

Justo al otro lado del North Bridge, enfrente de The Scotsman, se erige otro de los hoteles en Edimburgo con más historia. El propio edificio forma parte de los atractivos de la ciudad y de él se cuentan historias tan curiosas como que desde el andén de la estación de Waverley en el que se apea la reina hasta la suite principal hay un ascensor del que sólo ella hace uso.

The Balmoral abrió sus puertas en 1902 con el nombre de North British, aunque más tarde, lo cambió por el actual Balmoral, una palabra que en gaélico significa morada Real. El hotel fue construido por la compañía de trenes nacional y su antiguo nombre fue elegido por los propios pasajeros. La empresa quería levantar un monumento más de la ciudad, no sólo un hotel. Y lo consiguieron con creces. Aún hoy la torre del reloj, que preside Princess Street, es uno de los símbolos de Edimburgo. Como curiosidad, el reloj marca la hora con dos minutos de adelanto para evitar que los viajeros pierdan el tren.

El hotel Balmoral tampoco es una opción barata (la media de precio por una noche en habitación doble son 191€), peros sus cómodas habitaciones de 28 m2 valen la pena. Cada una es única (ningún diseño de habitación se repite) y están decoradas manteniendo la tradición escocesa sin dejar de lado las últimas tendencias. El hotel cuenta además con una piscina de 15 metros, sauna, gimnasio y SPA.

Si os gusta comer bien, no os perdáis el restaurante con una estrella Michelin que dirige el chef Jeff Bland, ni tampoco su versión más económica e informal: Hadrian’s o el bar del hotel, perfecto para un cocktail al acabar el día.

Más información en la página web oficial del Hotel Balmoral

THE CALEDONIAN HOTEL

The Caledonian Hotel es otro de los hoteles en Edimburgo que conserva la arquitectura victoriana de la New Town. Entre los habitantes de la ciudad el hotel es conocido cariñosamente como The Caley y su ubicación y sus vistas son, probablemente, su principal atractivo.

¿Y dónde se encuentra? En New Town, justo enfrente del castillo de Edimburgo. The Caledonian Hotel puede presumir de ser el presidente de Princess Street, una de las calles con más vida de la ciudad, además de  ser el mirador perfecto del Castillo de Edimburgo.

Si la arquitectura victoriana de The Caley es señorial, el diseño interior no se queda atrás. El hotel dispone de 241 habitaciones reformadas con un estilo sobrio pero muy chic. Las más cotizadas, desde luego, son las que ofrecen vistas al castillo. Como el Balmoral, antes de convertirse en hotel, el Caledonian también era un edificio ferroviario.

Como no, el Caledonian Hotel tiene un spa… En este caso gestionado por la firma de lujo Guerlain. ¡Habrá que ir a probarlo algún dia! Y su oferta gastronómica (con 3 espacios distintos y restaurantes) es fabulosa. Especialmente recomendable es The Peacock Alley, el lugar más emblemático del hotel, perfecto para un buen scottish breakfast o un afternoon tea de lujo. Está situado en lo que fue el vestíbulo de la antigua estación de tren y lo preside el reloj original.

Pero, como todo, tiene sus incovenientes. El Caledonian Hotel es uno de los tres hoteles con más encanto de Edimburgo pero no es apto para todos los bolsillos: 140 € de media por noche y habitación doble, aunque dependiendo de la temporada los precios pueden llegar a dispararse hasta los 240€ por noche.

Más información en la página oficial del Caledonian Hotel. 

 

Y ahora un par de ofertas más asequibles… y muy cool ;) Estos dos hoteles chic y a buen precio son perfectos para cualquier viajero que se quiera alojar en lugar céntrico sin arruinarse.

ROYAL SCOTS CLUB

Si lo que quieres es sentirte como un rey a un precio aceptable, Royal Scots Club es uno de los hoteles en Edimburgo que no puedes dejar pasar. Fundado tras la primera guerra mundial, el Royal Scots Club surgió de la idea de la Royal Scots de conmemorar a todos los escoceses caídos en la guerra con un club distinguido para ellos. El propio hotel no se define como un hotel, si no que defienden la idea de ser un club social y, por lo tanto, ofrecen un trato muy cercano.

El Royal Scots Club está en una de las mejores calles georgianas de la ciudad y el edificio atrapa la atención de los viandantes. Aunque lo que verdaderamente destaca de este hotel es su decoración interna, que hace que te transportes al pasado con tan sólo cruzar la puerta. El hotel cuenta con 25 habitaciones totalmente equipadas y decoradas con mucho estilo, algunas de las cuales ofrecen unas vistas maravillosas de la ciudad.

Camas con dosel en Royal Scots Club

Camas con dosel en Royal Scots Club

El precio, además, es bastante competivo. Si se reserva con antelación se pueden encontrar precios que rondan los 70€ por habitación doble. Verdaderamente merece la pena.

Más información en la página web oficial del Royal Scots Club 

GRASSMARKET HOTEL

El Grassmarket Hotel ofrece precios bajos, una ubicación excelente y un ambiente mucho más juvenil y divertido. El hotel se encuentra en el corazón de Old Town, cerca de las principales atracciones turísticas de la ciudad y en una posición ideal para recorrerse los pubs de alrededor.

La decoración del Grassmarket Hotel es, sin lugar a dudas, uno de sus principales atractivos. Haciendo uso de madera clara y estampados modernos, el hotel se impregna de un estilo vintage que muchos seguidores de las tendencias más hipster sabrán apreciar. Es una opción perfecta para los viajeros con presupuestos ajustados pero que no quieran renunciar al estilo.

El hotel cuenta con cuatro tipos de habitaciones, desde las “Cosy” indicadas para los viajeros solitarios, hasta las “Comfy Quad”, habitaciones de cuatro personas para viajar con amigos, además de versiones dobles y triples.

Otra de las razones por las que el Grassmarket Hotel es una magnifica apuesta es que es uno de los hoteles en Edimburgo mejor ubicados: en la plaza que le da nombre y en el corazón de Edimburgo. Está donde casi todo pasa y en un lugar excelente para comer.

Los precios del Grassmarket Hotel, además, son bastante competitivos dada su ubicación y su atractiva oferta, con habitaciones dobles cuya media ronda los 52€ por noche hasta habitaciones para cuatro personas por algo más de 90€ si se reserva con antelación.

Más información en la página oficial del Grassmarket Hotel.

Prometo seguir ampliando esta lista pero… ¿me recomendáis alguno?

Visita a Rosslyn Chapel en Escocia

La capilla de Rosslyn es quizás uno de los lugares más fascinantes de Escocia. Rodeada de misterios, leyendas y una larga historia es de visita obligada. Vinculada al Santo Grial, a los templarios, a los masones e incluso a los avistamientos de ovnis es una pequeña joya a los pies de las Pentland Hills y el éxito de la novela y la película El Código Da Vinci no ha hecho más que acrecentar su fama.

Exterior de la Capilla de Rosslyn, con las obras de restauración en curso

Exterior de la Capilla de Rosslyn, con las obras de restauración en curso

Fuimos después de visitar los puentes sobre el Firth of Forth y antes de volver a casa. Las dos horas mejor aprovechadas del viaje, sin lugar a dudas. A unos 30 minutos del centro de la ciudad, es el lugar perfecto para hacer una excursión de un día desde Edimburgo.

Fundada a mediados del siglo XV por William St. Clair, 3r príncipe de Orkney y primer conde de Caithness, se empezó a construir en 1446 en el pequeño pueblo de Roslin, a las afueras de Edimburgo. Hoy en día se accede a través del centro de visitantes, donde hay muchísima información audiovisual e interactiva que nadie se debería saltar. Cruzas una puerta de cristal y voilà! Uno de los edificios medievales más singulares e inclasificables que has visto.

Aunque están restaurando parte de la fachada, la mayoría es visible. Nada más llegar, sorprende una pequeña exposición que explica el proceso de creación de las peculiares gárgolas que adornan la capilla de Rosslyn.

Gárgolas y detalles de la capilla de Rosslyn

Gárgolas y detalles de la capilla de Rosslyn

Gárgola de león en la fachada de la capilla de Rosslyn

Gárgola de león en la fachada de la capilla de Rosslyn

Quizás por el halo de misterio que la rodea o porque había leído tanto sobre ella, estaba expectante. Y no hay para menos, porque el edificio está cubierto de símbolos por todas partes tanto en el exterior como en el interior, donde es difícil no maravillarse ante el genio de los artesanos que tallaron cada una de las figuras, decoraron las columnas o se encargaron de uno de los techos más bonitos que he visto.

El edificio se proyecto originalmente como Capilla de San Mateo y se cree que debería haber sido más grande… pero después de la muerte de St. Clair en 1484, el proyecto se quedó tal cual nos ha llegado. Con una superfície de 21 metros de largo y 13 de alto, prácticamente no hay un centímetro de Rosslyn que no esté trabajado. Centenares de relieves y esculturas recubren el edificio y es difícil dejar de mirarlos.

Entrada a la capilla de Rosslyn

Entrada a la capilla de Rosslyn

La sorpresa es aún mayor cuando entras… Lamentablemente, no dejan hacer fotos en el interior -práctica que ni entiendo ni creo que vaya a entender nunca. Hay escenas bíblicas como la expulsión del Jardín del Edén, el ángel caído o la crucifixión de Cristo, que se mezclan con un par de arcos cubiertos por esqueletos que danzan, ángeles que tocan la gaita, esculturas relacionadas con los caballeros templarios, otras masónicas y varias de carácter pagano.  Entre estas destaca la presencia repetida del “Green Man”, que aparece más de 100 veces en toda la capilla de Rosslyn. 

Se trata de una figura pagana que simboliza el crecimiento y la fertilidad de la naturaleza y que está por todas partes. Admitiré que me da algo de miedo su cara… pero es tan misteriosa su presencia en un templo religioso que no podía dejar de buscarlo. De hecho, dentro de la capilla hay unas fichas para que busques algunas de las esculturas más interesantes y simbólicas, con sus explicaciones.

Green Man en la capilla de Rosslyn

Green Man en la capilla de Rosslyn (foto: Wikimedia Commons)

Otra de las joyas la capilla de Rosslyn es el llamado “Pilar del Aprendiz”, una columna decorada con profusión que se retuerce sobre sí misma y que debe su nombre a una leyenda relacionada con las tradiciones masónicas. Se cuenta que el albañil encargado de las obras fue a inspirarse para tallar un pilar a Roma… y cuando volvió, su aprendiz -que había soñado con el pilar acabado- terminó el trabajo con tal maestría que él, preso de la ira, lo mató con una maza.

Cripta de la capilla de Rosslyn

Cripta de la capilla de Rosslyn

Dejamos atrás la luz de colores que se filtra por las vidrieras y descendemos a la cripta, lugar donde según dicen algunos hay un tesoro, un túnel y mil cosas más… Algunas leyendas afirman que la verdadera cripta está todavía oculta debajo del pilar del aprendiz y que esconde algún secreto templario… Pero no lo pudimos comprobar porque había demasiados vigilantes, pendientes de que ni hiciéramos fotos ni tocáramos nada.

Hay tanto por ver, tantos detalles, tantos símbolos que es un lugar al que hubiera podido dedicarle toda la mañana… Desde lo alto de sus pináculos hasta la base de sus pilares, no hay nada que no me gustara. Si vais, tomadlo con calma y saboread cada rincón.

Pináculo en el exterior de la capilla de Rosslyn

Pináculo en el exterior de la capilla de Rosslyn

Monumento en la capilla de Rosslyn

Monumento en la capilla de Rosslyn

Después de visitar la capilla, si tenéis tiempo, dedicadle un rato al cementerio que hay a sus pies. El lugar tiene una atmósfera muy especial y las vistas de las Pentlands nevadas en una mañana de principios de diciembre fueron el colofón perfecto para esta excursión desde Edimburgo. Lástima de no haberme podido perder algunas horas por un sendero… Supongo que tendré que volver ;)

Las Pentlands vistas desde Roslin

Las Pentlands vistas desde Roslin

INFORMACIÓN PRÁCTICA DE LA CAPILLA DE ROSSLYN

Horarios

Abren todos los días (excepto el 24, 25 y 31 de Diciembre, y el 1 de Enero):

  • Lunes – sábado: 9.30 – 17h
  • Domingos: 12 – 16.45
  • Hay visitas guiadas cada día, varias veces. Para más información, consultad la web de la capilla de Rosslyn

Precios

  • Adultos: 9 libras
  • Entrada reducida: 7 libras
  • Menores de 18 años (con familia): gratis

CÓMO LLEGAR A LA CAPILLA DE ROSSLYN

La capilla de Rosslyn es bastante accessible tanto en transporte privado como público, y no tiene pérdida:

  • En coche: esta es su dirección en Google Maps (Rosslyn Chapel, Roslin, Midlothian, Scotland, EH25 9PU)
  • El bus número 15 de Lothian Buses va desde el centro de Edimburgo hasta el pueblo de Roslin, a 2 minutos a pie de la capilla. Los horarios están en su página web. 

Las mejores vistas de los puentes sobre el Firth of Forth en Edimburgo

En Escocia no todo es verde o medieval. Una de las cosas que más me llaman la atención cada vez que vuelvo son los puentes que, por ferrocarril o en coche, permiten salvar la distancia entre Edimburgo y la zona de Fife cruzando el estuario del río Forth, el famoso “Firth of Forth”.

Puente sobre el río Forth

Puente sobre el río Forth

Los he cruzado tantas veces que he perdido la cuenta pero nunca han dejado de fascinarme, en especial el del ferrocarril, una estructura imponente de metal rojo del siglo XIX que sigue pareciendo nuevo. Así que en mi última visita a Escocia quise verlos desde una perspectiva diferente.

El Forth Bridge

Detalle del puente del ferrocarril sobre el río Forth

Detalle del puente del ferrocarril sobre el río Forth

Si en Escocia decís Forth Bridge os mandarán al puente del ferrocarril. Al otro, paralelo y más moderno, lo llaman Forth Road Bridge, para dejar claro que por él pasan los coches.

El puente es una obra maestra de la ingeniería diseñado por Sir John Fowler y Sir Benjamin Baker, y construido por la la compañía de Sir William Arrol entre 1883 y 1890. El Príncipe de Gales y luego rey Eduardo VII lo inauguró el 4 de marzo de 1890 y desde entonces no ha dejado de funcionar. Es todo un emblema del país y está en perfecto estado, mucho mejor que su vecino.

Forth Bridge desde North Queensferry

Forth Bridge desde North Queensferry

Detalle del puente sobre el estuario del río Forth

Detalle del puente sobre el estuario del río Forth

Algunos datos interesantes sobre el Forth Bridge:

  • Fue el primer gran puente de acero del mundo
  • Tiene 2,5 km de longitud y su doble vía de ferrocarril se eleva a 46 metros sobre el nivel máximo del agua
  • Su altura máxima son 104 metros, que descansan sobre pilares de 21 metros de diámetro.
  • Sus cimientos están a una profundidad de 27 metros.
  • Llegaron a trabajar 4.600 personas a la vez en su construcción.
  • Hubo más de 26.000 accidentes, que dejan un cómputo de 98 muertes de obreros, 8 hombres rescatados por botes salvavidas y cientos de trabajadores inválidos o mutilados
  • En su construcción se emplearon: más de 8 millones de remaches, 55.000 toneladas de acero de gran calidad, 18.122 metros cúbicos de granito.
  • Todavía hoy lo cruzan unos 200 trenes al día.
  • Aparece en una escena de la película 39 escalones de Alfred Hitchcock y en su remake.

Forth Road Bridge

Forth Road Bridge

Forth Road Bridge

El puente para los coches que cruza el río Forth es el típico puente colgante. Se inauguró en 1964 para sustituir a los ferrys. A diferencia del viaducto del ferrocarril, se ha deteriorado rápidamente y está previsto que lo cierren en 2016. Actualmente los trabajos para construir un nuevo puente para el tráfico rodado ya están en marcha.

El puente en cifras

  • Tiene una longitud total de 2.512 metros y cuando se construyó era el puente colgante más grande de fuera de EEUU y el cuarto más largo del mundo.
  • Está hecho de 39.000 toneladas de acero y 115.000 metros cúbicos de cemento.
  • Los cables principales tienen 590 milímetros de grosor y cada uno soporta 13.800 toneladas de peso
  • Pasan por el puente cada año más de 11 millones de vehículos.
El Forth Road Bridge desde North Queensferry

El Forth Road Bridge desde North Queensferry

¿Desde dónde ver los puentes sobre el río Forth?

Hay bastantes buenas vistas tanto desde la costa de Fife como desde la de Edimburgo (Leith) pero la palma se la llevan los pueblos de South y North Queensferry.  Estas dos poblaciones casi gemelas están situadas en las dos orillas de la parte más estrecha del estuario del río Forth y toman su nombre de los primeros ferrys que cruzaban el Firth of Forth y, en concreto, de los ferrys que en el siglo XI llevaban a la reina Margaret de Escocia de la residencia real en Dunfermline hasta el castillo de Edimburgo.  Por este lugar también pasaron otros ilustres como la omnipresente Maria, Reina de los Escoceses, camino de su encierro en el Loch Leven, o el infame Oliver Cromwell, cuyo ejército realizó una verdadera masacre cerca de Inverkeithing.

North Queensferry

North Queensferry

Para verlos de cerca, por proximidad y porque había oído que las vistas eran buenísimas, me acerqué a North Queensferry. El pueblo, diminuto, está entre los dos puentes y tiene un aire muy pintoresco y pesquero. Aunque quedan lejos los años en que los ferrys la llenaban de turistas y pasajeros, conserva un encanto innegable. Con sus casitas y sus cottages frente al mar, tiene un muelle del siglo XIX, un pequeño faro, los restos de la capilla de San James (que fundó el mismísimo Robert The Bruce en el XIV) y desde hace algunos años el acuario más grande del Reino UnidoPero como no me gustan mucho los peces, exploré el pueblo y pasé de largo de esta atracción. Por cierto, en el Albert Hotel sirven unos desayunos de campeonato!

Albert Hotel y el Forth Bridge en North Queensferry

Albert Hotel y el Forth Bridge en North Queensferry

Faro de North Queensferry

Faro de North Queensferry

Si os gustan las fiestas populares y estáis por la zona el primer viernes de Agosto, en la vecina South Queensferry se celebra el festival pagano del Burry Man, en el que un curioso personaje se pasea ataviado de una manera muy… peculiar en una especie de ritual para dar suerte a todos los que le den dinero o whisky. ¡Muy escocés!

¿Cómo llegar a los puentes del Firth of Forth?

  • North Queensferry: (en coche) por la M90, a 20 minutos de Edimburgo; (en tren) hasta la estación de ferrocarril de North Queensferry. 
  • South Queensferry: (en coche) por la M90, a 10 minutos de Edimburgo; (en tren) hasta la estación de Dalmeny; (en bus) el número 43 de la compañía First.