Archivo de la etiqueta: Gastronomía

Escapada al Priorat: Hostal Sport tradición y enoturismo

¿A quién no le gusta sentirse como en casa cuando viaja? Esa sensación de “hogar” es algo que en el Hostal Sport de Falset saben conseguir mejor que nadie. Desde el momento en el que crucé la puerta con mi hermana hasta el que nos fuimos Marta Domènech y su equipo se encargaron de que este hotel con encanto en el Priorat fuera nuestra casa por un par de días.

El Hostal Sport es perfecto para descubrir una de las regiones más bonitas de Cataluña y hacer enoturismo. Quizás no es tan verde como la Garrotxa, pero tiene tantos encantos que una sola visita no es suficiente para degustarlos todos, y es ideal para una excursión o escapada desde Barcelona. Pero de eso ya os hablaré otro día.

Precioso dibujo en el Hotel Hostal Sport de Falset

Precioso dibujo en el Hotel Hostal Sport de Falset

Viñedos en el Priorat

Viñedos en el Priorat

Con 90 años de historia a sus espaldas y las vicisitudes del tiempo y la historia, el Hostal Sport de Falset es el claro ejemplo de un negocio familiar que ha sabido reconvertirse, orientarse hacia el futuro, sobrevivir a un incendio y, mantener el “caliu”, el corazón y el alma intactos. Este establecimiento emblemático nació en 1923 como un bar para los vecinos de Falset en el que trabajaba toda la familia y fue creciendo con los años y las generaciones. Fue lugar de parada y fonda de los viajeros que pasaban por la zona y hoy es un icono del turismo enológico en Cataluña y España.

Marta Domènech, su directora y cuarta generación de la familia, nos recibió como quien recibe a un familiar al que hace mucho que no ves… pero al que tienes mucho cariño. Ella y todo el servicio (algunos de los cuales llevan más de 20 años trabajando en el hostal) se convirtieron en una especie de segunda familia.

Habitación doble en el Hostal Sport

Habitación doble en el Hostal Sport

Teléfono vintage en mi habitación del Hostal Sport

Teléfono vintage

Fieles a su objetivo de hacer que cada huésped se sienta como en casa nos alojamos en una de sus 28 habitaciones. Era doble y estaba decorada con el mismo gusto que el resto del hotel. Me encantaron algunos detalles vintage como el teléfono. ¡Ojalá pudiera tener uno igual! Sus espacios comunes en los que el tiempo parece haberse detenido y ni el wifi gratis enturbia la paz y la tranquilidad del lugar.

El jardín privado es precioso y me recordó al de la casa de mis avis (abuelos en catalán), con su parra, su pozo y las mesas y las sillas… Y Marta también nos mostró varias de las salas, llenas de historia, en las que se pueden celebrar reuniones y celebraciones. En el Saló de les Voltes, un antiguo molino de aceite, es imposible no enamorarse de los enormes arcos de piedra.

Terraza del Hostal Sport

La terraza perfecta

Saló de les Voltes en el Hostal Sport

Saló de les Voltes, un antiguo molino reconvertido en comedor

Jardín privado del Hostal Sport

Un jardín privado con mucho encanto

Pero más allá del excelente trato al cliente, si os gusta comer bien y beber buenos vinos, el Hostal Sport de Falset es el lugar perfecto. Aunque no os alojéis, no os podéis perder la cocina del mejor restaurante del Priorat, ni su carta de vinos, con más de 230 referencias, que Marta Domènech y su equipo maridan con mucho arte.

Compartimos con ella una comida de 10, posiblemente la mejor en muchísimo tiempo. A base de productos de temporada y de gran calidad, combinados con unos vinos exquisitos, cocinan un cóctel gastronómico imprescindible. La fusión de cocina tradicional catalana y contemporánea es un gran acierto y da forma a un menú que, sazonado con la pasión que ponen Marta y los suyos en el Hostal, se convierte en una experiencia para repetir. Así, entre aperitivos (croquetas caseras, pan de coca del Priorat con aceite de oliva virgen y tomate), primeros (“esqueixada” de bacalao), segundos (Pollo de “pagès” al vino del Priorat), postres (helado de chocolate fondant) y vinos como el excelente “Blanc d’Orto”, sellamos un fin de semana que permanecerá para siempre en el recuerdo. Y que espero repetir pronto, porque en ningún lugar se come ni se está tan bien como en casa.

Información Práctica

El Hotel Hostal Sport de Falset me invitó a disfrutar de un fin de semana pero, como siempre, todas las opiniones son totalmente honestas y sólo mías. 

Un test gastronómico por Il Tartufo Bianco

Hace algunos días mi amiga, compañera de profesión y blogger gastronómica Gemma Nadal me retó a contestar un pequeño test gastronómico que colgó en su delicioso blog Il Tartufo Bianco. Y, ¿qué queréis que os diga? Para mi la gastronomía es una parte esencial de cada viaje… Así que aquí van mis respuestas.

Captura de pantalla del blog Il Tartufo Bianco

Captura de pantalla del blog Il Tartufo Bianco

El momento gastronómico del día…

El desayuno. Sin ninguna duda es MI momento del día. Levantarme algo antes para poder disfrutar de de mis tostadas con mermeladas artesanas, de un buen bikini o quizás unos cereales con yogur… Yo no soy persona si no desayuno bien.

¿Cola Cao o Nesquik?

Teniendo en cuenta que ODIO el café (nunca he conseguido que me gustara… y lo he intentado), el Nesquik es un básico para mi. O eso o un buen zumo.

¿Desayunar con… tostadas o croissant?

Soy una persona de dulces pero ante la disyuntiva tostadas o croissant, la respuesta es clara: tostadas! Me encanta que estén algo hechas pero no demasiado, y tomarlas siempre con mermeladas lo más caseras posible (y si son de naranja amarga o de arándanos, mejor!).

¿Fruta entera o zumos?

Me gusta mucho la fruta entera… pero los zumos me vuelven loca. Supongo que lo ideal es combinarlos. Ah! Y los zumos, con pulpa, please… Los sucedáneos de agua con sabor no me van.

¿Comida o cena… de carta o menú?

Depende del tiempo, del lugar, del momento… Por motivos económicos, al mediodía suelo tirar de menú (a no ser que no me guste lo que ofrecen). Y para cenar carta. Pero soy flexible. Lo que sí que me gustaría probar es un menú degustación.

Un recuerdo de domingo

Los triángulos de bizcocho con virutas de chocolate que mi abuela nos compraba para merendar a mi hermana y a mi… O algo tan sencillo y bueno como pan tostado con aceite, sal y chocolate.

Un bar especial

El Portcullis de Stirling. Es mi pub favorito de la ciudad en la que viví casi un año en Esocia. Iba a menudo, tiene muchísimo encanto y una selección de cervezas y sidras escocesas espectacular… Cada vez que vuelvo es como si no me hubiera ido nunca.

Un restaurante especial

Ca La Sila en Granollers. Cocina de mercado sin complicaciones y de gran calidad en un restaurante ubicado en una casa de principios de siglo reformada y con un patio encantador. Su crema de limón es tan ligera que se funde en tus papilas gustativas.

Un plato

El “pollastre de pagès amb bolets” de mi àvia (mi abuela catalana). Su pollo guisado con setas era uno de mis platos favoritos… aunque desde que ella murió no he vuelto a catar nada parecido :( O eso o los spaghetti a la boloñesa caseros de mi madre, que son insuperables!

¿Pescado o carne?

Carne, aunque el pescado me gusta mucho (menos el marisco).

¿Vino o cerveza?

Una buena copa de vino blanco o rosado… O una pinta de sidra fresquísima, aún mejor.

Unos postres

La crema de limón de Ca La Sila en Granollers… Insuperable!

Una comida inolvidable

Mi primera cena en Kentucky con la familia Thomasson-Chao, que me preparó un menú sureño completísimo. La tarta de nueces pecanas de la abuela Thomasson se me quedó grabada.

Una cocina innovadora

La de Can Jubany, en Folgueroles. Estuve hace años de cena de empresa y todavía no la he olvidado.

Además de la comida, ¿qué tienes en cuenta a la hora de elegir un restaurante?

La comida es lo más importante: que sea de temporada y con productos frescos… Y que tengan una buena carta de postres.

Un país para comer bien

Coincido totalmente con Gemma: Italia y, en especial, Sicilia. La pasta “alla Norma” es de 10 si está bien cocinada. Aunque supongo que esto se podría extender a la gastronomía de todos los países del arco mediterráneo porque la gastronomía griega, turca o libanesa me pierden.

¿Y en Cataluña?

Como amante de la carne, Osona. La parte central del país tiene alguna de la mejor carne y embutido del mundo entero. La gastronomía catalana es mucho más rica y variada de lo que muchos creen y va más allá del pa amb tomàquet y la butifarra…

¿Y del resto del estado?

Andalucía, quizás porque he pasado largas temporadas allí, pero me gusta muchísimo. Aunque creo que está minusvalorada porque se la relaciona demasiado con el tapeo y las frituras, hay mucho más. Mi madre hace unos boquerones en vinagre que le quitarían el hipo al más gourmet ;)

No te gusta nada… 

Varias cosas: el marisco (no puedo, lo siento…), la nata (siempre me parece demasiado dulce) y la sopa (again, lo siento… soy un poco Mafalda). Y no me quiero ni imaginar si esos tres estuvieran mezclados!

¿Qué tres ingredientes salvarías?

Aunque no necesariamente deberían estar en el mismo plato: el chocolate, cualquier tipo de queso y el buen jamón de jabugo. O las anchoas, los boquerones, el aceite de oliva virgen, los frutos del bosque…

Y vosotros, ¿os animáis a compartir vuestras filias y fobias culinarias?

Cata de cervezas artesanas en el Montseny

El Parc Natural del Montseny tiene una oferta cultural, natural y gastronómica casi infinita. Pero más allá de bosques, pueblos preciosos, castillos y prados todavía hay espacio para la sorpresa y para las catas de cerveza. Y esto es así porque en el pueblo de Seva desde 2007 un grupo de amigos elaboran la Cerveza del Montseny ArtesanaHabía oído hablar bastante bien de ellos y cuando me enteré de que hacían degustaciones de cerveza los sábados por la mañana decidí aprovechar para hacerles una visita y, de paso, explorar una parte del Montseny que no conocía.

Visita a la fábrica de Cervesa del Montseny Artesana

Visita a la fábrica de Cervesa del Montseny Artesana

La cata empieza a las 11 de la mañana y dura hasta las 13h. Pero no os penséis que todo es darle a la cerveza… Primero uno de los fundadores de la empresa (Julià, muy majo) te introduce en la historia de esta microcervecería artesana en la que cada botella está cuidada al detalle.

La Cerveseria Artesana del Montseny es el proyecto de un grupo de amigos que liderados por Pablo Vijande como maestro cervecero (y con experiencia en el Reino Unido) se lanzaron a la aventura hace cinco años. Su objetivo era elaborar cerveza de la mejor calidad posible, artesana, integral y natural. Empezaron con tres variedades (Malta, Lupulus y Negra) y ahora ya producen ocho tipos de cerveza diferentes (Trigo, Malta Cuvée, Hivernale, Ecolúpulo e IPA Aniversario). Ni se filtran ni se pasteurizan, así que sus propiedades son siempre únicas.

Visita a la fábrica de Cervesa del Montseny Artesana

Cerveza del Montseny de Trigo

Cerveza del Montseny Hivernale

Cerveza del Montseny Hivernale

Después de esta pequeña introducción, se pasa a la pequeña fábrica donde la cata de la cerveza de trigo y la de malta se marida con un desayuno a base de pan con tomate y embutidos de la zona. A continuación Julià nos hizo bajar a la zona de producción para conocer de primera mano los elementos que forman parte del proceso cervecero: el tanque de agua caliente, el macerador, la caldera de cocción, el intercambiador, los fermentadores y la máquina de embotellar y etiquetar. Muy interesante… pero no más que la siguiente cata: la de la cerveza “Lupulus” y la “Negra”, con una consistencia casi alimenticia. Como bonus, pudimos probar la edición especial “Hivernale”, que con sus toques anisados es la que más me gustó.

Un consejo: desayunad bien, porque si no se os subirá la cerveza a la cabeza…

Fábrica de Cerveza Artesana del Montseny

Fábrica de Cerveza Artesana del Montseny

Visita a la fábrica de Cerveza Artesana del Montseny

Visita a la fábrica de Cerveza Artesana del Montseny

En resumen, las catas de cerveza artesana en el Montseny son la manera perfecta de empezar un día en una de las zonas más bonitas de Cataluña. La combinación ideal de gastronomía y naturaleza. ¿Habéis participado en alguna cata de cervezas en un lugar tan especial?

¿CÓMO LLEGAR A LA CERVECERÍA ARTESANA DEL MONTSENY?

  • En coche: por la carretera C-17 hasta Sant Miquel de Balenyà (Seva). La Companyia Cervesera del Montseny está a la entrada del pueblo, en la calle del Feu 15 del Polígono Industrial l’Avellanet. No tiene pérdida. 
  • En tren:  Renfe C3 BCN-Vic-Puigcerdà. Parada Balenyà-Tona-Seva
Visita a la fábrica de Cervesa del Montseny Artesana

Primer plano de una botella de Cerveza Artesana del Montseny

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Las aventuras de Dimoni en Viena

En mi última visita a los mercados de Navidad de Viena tuve un compañero muy especial. Dimoni llegó a mi vida hace poco pero ya me ha acompañado en todos mis viajes (y lo seguirá haciendo)… y no podía ser menos en esta ocasión. ¡Como para dejarlo en casa! En cuanto se enteró de lo bonita que es la capital austríaca y de que sus dulces son famosos, se puso tan contento :) La verdad es que es un placer viajar con Dimoni.

Dimoni volando a Viena

Dimoni volando hacia Viena

Cuando llegamos había nieve en las calles y estábamos a menos -2 grados, pero aún así él estaba en plan hiperactivo. Llegamos a casa de Isabella (mi amiga la que se merece un imperio) y ya empezó a entrar en el ambiente navideño que invade Viena por estas fechas.

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Fue precisamente en casa dónde conoció a un compañero de aventuras de su mismo color: Krampus, el demonio que se encarga de que los niños austríacos que se han portado mal no tengan sus regalos. Hicieron muy buenas migas y seguro que tramaron más de una travesura.

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Al día siguiente, ya con las pilas cargadas, combatimos el frío con una excursión al Belvedere para ver la exposición del 150 aniversario de Klimt.

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni mirando por la ventana del Belvedere

Dimoni mirando por la ventada del Belvedere, con el skyline de Viena en el horizonte

Coincidimos en gusto y le fascinó la obra del pintor romántico Caspar David Friedrich tanto como a mí.

Momento cultural de Dimoni en Viena

Momento cultural de Dimoni en Viena

Y luego, como un valiente, se rebozó en la nieve a gusto… ¡Como se nota que su temperatura corporal le hace inmune al frío!

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere, Viena

De vuelta hacia el centro, el bichillo alucinó con una estructura muy moderna justo enfrente del Monumento a la Liberación Rusa de Viena y no paró hasta que le hice varias fotos. En esta es en la que se gusta más.

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Pero donde mejor se lo pasó el muy pillín fue trasteando por los Mercados de Navidad de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

… catando la gastronomía típica :)

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

… y, por supuesto, probando mi ponche caliente favorito, el ponche de frutas del bosque.

Dimoni probando su primer ponche caliente

Dimoni probando su primer ponche caliente

Vamos, que se lo pasó tan bien y le gustó tanto Viena en Navidad, que creo que va a querer acompañarme siempre que vuelva. ¿Qué aventuras le deparará el año próximo?

El Mercat Medieval de Vic, una visita imprescindible

El Mercado Medieval de Vic

Cada año a principios de diciembre la ciudad de Vic viaja al pasado y se convierte en un gran mercado medieval. Todas las calles y plazas del centro histórico se engalanan para recordar el pasado medieval de la ciudad. El casco antiguo de Vic, ya de por si muy bien conservado, se puebla de artesanos, tabernas y feriantes que venden todo tipo de productos hechos a mano y de gran calidad (desde la gastronomía hasta la joyería). El evento congrega en cada edición a millares de personas que se acercan a la capital de la comarca de Osona para disfrutar de los espectáculos, exhibiciones y la gastronomía del Mercat Medieval.

Plaça Major de Vic

Plaça Major de Vic

Partiendo de la emblemática Plaza Mayor de Vic (que cada sábado desde hace siglos acoge uno de los mercados más populares de Catalunya), el itinerario del Mercado Medieval serpentea por las calles estrechas del centro, por plazas llenas de historia y por la rambla. El ambiente es único y permite descubrir lo bonita que es la ciudad.

Plano del Mercat Medieval de Vic

Plano del Mercat Medieval de Vic

Empecé a ir hace años porque unos amigos estudiaban en la ciudad y el Mercado era la excusa perfecta para vernos, pasear, comprar y disfrutar de la gastronomía local. Me gustó tanto que vuelvo en cada edición, aunque sólo sea un día o unas horas. Es una de esas citas ineludibles que están marcadas a fuego en mi agenda.

Algunas de las actividades que congregan más público son las demostraciones de oficios tradicionales como la herrería, el soplado de vidrio, el trabajo del cuero y muchos más. Es fascinante ver (en unos tiempos en los que todo parece producido en masa) cómo trabajando con las manos se pueden hacer maravillas.

Demostración de herrería en el Mercat Medieval de Vic

Demostración de herrería en el Mercat Medieval de Vic

Eso sí, hay que madrugar para llegar pronto, porque cuando avanza el día se va llenando de gente y es bastante más difícil disfrutar del evento.

Mercat Medieval de Vic

Mercat Medieval de Vic

También hay actores y músicos callejeros, espectáculos de malabares, demostraciones de tiro al arco, obras de teatro para todos los públicos… Todo pensado para que el ambiente sea auténtico y nadie se aburra.

Títeres en el Mercat Medieval de Vic

Títeres en el Mercat Medieval de Vic

Juglares en el Mercat Medieval de Vic

Juglares en el Mercat Medieval de Vic

Mercado Medieval de Vic

Mercado Medieval de Vic Mercat Medieval de Vic pont romà osona

Incluso hay unos burros la mar de monos que hacen las delicias de los más pequeños de la casa.

Intentando hacerme amiga de un burro en el Mercat Medieval de Vic

Intentando hacerme amiga de un burro en el Mercat Medieval de Vic

Pero a mi, además de las paradas de artesanía, lo que verdaderamente me gusta es la gran variedad gastronómica disponible en el Mercat. Desde los típicos fuets y quesos que huelen que alimentan a la repostería que me da hambre con sólo mirarla… Y si no, echadle un ojo a estas magdalenas y galletas.

Gastronomía típica en el Mercat Medieval de Vic

Gastronomía típica en el Mercat Medieval de Vic

Quesos en el Mercat Medieval de Vic

Quesos en el Mercat Medieval de Vic

Especias y colores en el Mercat Medieval de Vic

Especias y colores en el Mercat Medieval de Vic

Y aprovechando que la Navidad está a la vuelta de la esquina, en varios puntos del mercado y de la ciudad se colocan los típicos tiós que los niños harán cagar (somos escatológicos, lo sé… porque entre esto y los caganers…), mientras que en el centro se instala un árbol de los deseos que cada año acaba con las ramas rebosantes de papelitos con los sueños y las esperanzas de todos los visitantes.

Tió en el Mercat Medieval de Vic

Tió en el Mercat Medieval de Vic

Es, en definitiva, el plan perfecto para pasar un día diferente disfrutando de una ciudad preciosa, un entorno aún mejor y algo del típico frío del centro de Catalunya. ¿Os animáis?

¿Cuándo se celebra el Mercat Medieval de Vic?

Este año la 17a edición del Mercat Medieval de Vic tendrá lugar del 6 al 9 de diciembre, en horario de las 10 a las 20h.

¿Cómo llegar a Vic?

El Mercat Medieval de Vic suele coincidir con otra feria importante, la Feria del Abeto de Espinelvesasí que suele haber retenciones en las carreteras de acceso. Si podéis decidir, el tren es la mejor opción.

  • En coche: desde Barcelona, la carretera C-17 (que va hasta Puigcerdà) pasa por Vic; y desde Girona y Lleida se puede tomar el Eix Transversal.
  • En tren: la línea R3 de Cercanías os dejará en Vic en una hora (si salís de Barcelona).