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¿Dónde he estado en 2012?

En pocas horas se acaba este año. El funesto 2012 en el que el mundo tenía que acabarse llega a su fin y aunque no soy muy dada a mirar atrás, me ha parecido apropiado hacer memoria y recordar los lugares en los que he estado, lo que he visto y lo que he vivido.

No ha sido un año de grandes viajes, pero sí de muchas escapadas, de rutas senderistas y de una vuelta a las raíces. Y me hace muy feliz acordarme de todos los buenos momentos vividos en la carretera, en aviones, en la montaña o en el extranjero. Así que allá vamos.

Enero

Huesca

Empecé el año con una escapada a la comarca de la Litera, en Huesca. Fue una oferta de última hora y todo un descubrimiento. Un fin de semana descubriendo el castillo de Monzón, catando quesos y vinos y explorando los preciosos pueblos de Fonz y Azanuy fue la manera perfecta de empezar el año viajero. La combinación perfecta de relax, historia, gastronomía y naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?

Castillo de Monzón

Castillo de Monzón

Carcassonne

Una semana después de volver de Huesca, me fui con mis amigas defin de semana de chicas a Carcassonne. Además de explorar la ciudad (pasando mucho frío) y su impresionante ciudadela medieval, catamos en un chateau unos de los vinos más ricos que he probadoy descubrimos los encantos de la preciosa Lagrasse.

Ciudadela de Carcassonne

Ciudadela de Carcassonne

Abril: Núria y Queralbs

En plena Semana Santa fui con unos amigos a un apartamento en Queralbs, en los Pirineos catalanes. Además de hacer varias rutas a pie que tengo pendiente contaros, disfrutamos del Valle de Núria completamente nevado y con el lago helado… Quería volver al pueblo a pie, pero hacía tanto frío que tuve que desistir. Así que ya tengo excusa para volver :)

Valle de Núria nevado

Valle de Núria nevado

Mayo: Berlín

Gracias a un concurso gané un vuelo a donde quisiera… y acabé pasando un fin de semana fabuloso (aunque algo frío para ser mayo) en Berlín. Dos días para explorar el pasado de la capital alemana y para descubrir su cara más alternativa.  Eso sí, me di cuenta de que Berlín tiene tanto por ver y por ofrecer que sólo dos días no son suficientes. Tocará volver, y pronto.

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Junio: Ibiza

Por motivos profesionales, a principios del verano tuve que ir varias veces a Ibiza. Aunque normalmente no tenía tiempo para hacer turismo, me dio tiempo a callejear por las calles empedradas y medievales de Dalt Vila y a soñar en la zona de las Salinas… Suficiente como para darme cuenta de que la Ibiza fiestera no es lo mío, pero sus playas y pueblos sí.

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Julio: Viena

Después de varios años visitando Viena en Navidad para disfrutar de sus mercados de Navidad, este año fui por primera vez en verano. Aunque esperaba buen tiempo y poder bañarme en el Danubio, coincidí con una ola de frío. En lugar de frustrarme, aproveché para descubrir la Viena que sale en la película “Antes del Amanecer”, una de mis preferidas, para pasear por Naschmarkt, tomar muchos cafés y disfrutar de la ciudad como si viviera allí. El reto de bañarme sigue en pie… y no soy de las que se dan por vencidas, así que volveré.

Noria del Prater, Viena

Noria del Prater, Viena

Agosto

Cadiz

Por temas presupuestarios y sentimentales, este verano volví a la tierra de mi madre y de mis vacaciones cuando era pequeña. Además de visitar a la familia, que vive en la bahía de Algeciras, mi hermana y yo aprovechamos para visitar los pueblos blancos, redescubrir la tacita de plata, tapear en Tarifa, decepcionarnos con Tánger y bañarnos en algunas de las mejores playas que tiene el país (y el mundo). Fue una gran experiencia y no descarto repetirla más a menudo, porque me dejé muchos pueblos y playas en el tintero.

Playa en Barbate

Playa en Barbate

Roma

El último fin de semana de agosto (y primero de septiembre) pude cumplir uno de mis sueños: visitar Roma. Me acompañó Isabella, mi amiga de Viena y aunque sólo estuvimos 48 horas tuvimos tiempo de ver lo esencial y quedarnos con ganas de volver. Después de pisar el Coliseo y empaparnos de historia y arte el primer día, el segundo lo dedicamos al Vaticano. Fue el viaje del timo del helado y de la comida deliciosa

Río Tíber, Roma

Río Tíber, Roma

Huesca: Loarre, el Reino de los Mallos y San Juan de la Peña

A la semana de volver a Roma, aproveché una oferta de hotel en Loarre para ver su castillo, que hacía años que me llamaba la atención. Y, ya de paso, exploré la zona. El “Reino de los Mallos” es precioso, el turquesa del río Gállego una maravilla y el románico de San Juan de la Peña uno de los más espectaculares que he visto. La zona de la Hoya de Huesca tiene muchísimo por ver y el turismo rural es ideal para eso.

Castillo de Loarre, Huesca

Castillo de Loarre, Huesca

Octubre: Blogtrip a Albacete

Aunque tengo amigos en Albacete, nunca antes había estado. La oportunidad llegó de la mano de mi primer blogtrip, la #ABexperience. Con una compañía inmejorable, pudimos descubrir lo mucho que tiene por ofrecer una de las provincias menos explotadas turísticamente de España. Albacete vale la pena, y no sólo por sus ricas tapas o por el Museo de la Cuchillería, sino por una naturaleza privilegiada y escenarios de película a los que quiero volver para disfrutarlos con más calma.

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

Noviembre: Escocia

Aprovechando que una de mis mejores amigas organizaba un Ceilidh por su cumpleaños, me tomé 4 días para volver a mi lugar preferido en el mundo. Días de reencuentros con mis ex compañeras de piso, de mercados de Navidad, de excursiones, de rutas por valles poco conocidos, de visitar nuevos castillos y de fotografiar puentes y templos góticos, de probar nuevas comidas… Pero, sobre todo, días muy felices en los que mis amigas me recordaron que da igual que no nos veamos cada día porque sabemos que nos tenemos. En 2013 volveré, como cada año ;)

Castillo Campbell, Escocia

Castillo Campbell, Escocia

Diciembre: Viena

Dos veces en un año… pero no podía faltar a mi cita navideña con Viena. Esta vez nos centramos en curiosear los mercados de Navidad que hay en cada rincón con más calma, en saborear los cafés con más calma, recrearnos con las obras de Klimt… y en explorar por primera vez Viena bajo el manto de nieve que cubría todas las calles. Creo que no he pasado más frío en la vida, pero fue precioso!

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Además, 2012 ha sido un año de muchas rutas de senderismo (una al mes, como mínimo), de descubrir rincones que tenía al lado de casa y que apenas conocía… He visitado varias zonas de Osona (el Santuario de Cabrera, el poblado íbero de Roda de Ter, el santuario de Sant Feliu, el Mercado Medieval de Vic…), seguido los pasos de Gaudí en la colonia Güell, probado los mejores bocadillos de Barcelona en Sagàs, descubierto el patrimonio natural y cultural de la Serralada Litoral, probado las nuevas camas de los hoteles Ibis y mucho más. Y quizás ese sea el mayor descubrimiento: aprender a disfrutar de aquellos lugares que están cerca y que no deberíamos pasar por alto. Porque para viajar no hace falta cruzar el planeta, sino disfrutar de cada nueva experiencia.

Santuari de Cabrera, Osona

Santuari de Cabrera, Osona

¿Qué le pido al 2013?

Pues además de salud para todos, estabilidad laboral para poder seguir cumpliendo sueños viajeros… Puestos a desear:

  • Aprender a manejar un trineo tirado por huskys (el lugar me da igual)
  • Una escapada a Bélgica o Amsterdam con mis amigas
  • Volver a Praga a ver a uno de mis mejores amigos.
  • Brasil o Argentina en verano
  • Volver a Londres
  • Visitar de una vez por todas a mis amigas que viven en varios lugares de Alemania (Freiburg, Frankfurt, Munich)
  • Ir a ver a mis amigos del País Vasco, Cantabria y Asturias (sería ideal una ruta en coche)
  • Australia y Nueva Zelanda, please… Si no este año, ¡de 2014 no pasa!
  • Volar a Copenhague con Isabella, mi amiga de Viena
  • Relajarme varios días en Formentera
  • Descubrir el sureste asiático y, en concreto, Camboya y Vietnam.
  • y mucho más… aunque todo se andará, porque me da que tendré que improvisar mucho ;)

Y vosotros, ¿qué le pedís al año que viene?

¿Qué ver en Viena en Navidad?

Decir que la Navidad en Viena se vive con mucha intensidad es quedarse corto… La Navidad en Viena son días para perderse por todos los mercados de Navidad, tomar vino caliente o refugiarse en cualquiera de los encantadores cafés de Viena, disfrutar de las luces que decoran cada rincón, comprar artesanía, pasear por los parques nevados y ver alguna exposición de arte.

Para mí la ciudad es un destino ineludible en cuanto empieza a hacer frío y a oscurecer pronto. Y quizás por eso se que lo mejor es disfrutarla paso a paso, sin prisas… Hay mucho por hacer y por ver, pero si visitas Viena en Navidad hay algunas que no te puedes perder. Más aún si a pesar del frío helador, la ciudad te recibe con un cielo azul como éste.

Viena desde el avión

Viena desde el avión

DÍA 1: Mercados y luces de Navidad

Un buen plan puede empezar con un paseo por el centro de Viena bajo la luz de las iluminaciones de Navidad. Empezamos por el Mercado de Navidad del Ayuntamiento, como siempre lleno hasta los topes y con una gran selección de comida, ponches, artesanía y todas las decoraciones navideñas que se puedan imaginar. Seguir andando por Dr. Karl-Renner-Ring hasta el Burgring y adentrarse en el Mercado de Navidad que hay frente al Kunsthistorisches Museum, especializado en artesanía. Y luego cruzar el Hofburg hasta el centro de Viena.

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

El Hofburg iluminado

El Hofburg iluminado

Si toda Viena se engalana para recibir la Navidad, en el centro el esplendor es máximo. El Graben es la calle comercial por excelencia. Peatonal y decorada como si fuera un gran salón de baile, es un placer andar bajo sus arañas de luces, mirar los escaparates y llegar sin darte cuenta ante la imponente catedral Stephansdom. Desde allí, bajo más luces y en un ambiente único, se puede dar la vuelta y pasar por dos de mis mercados de Navidad preferidos: Freyung y Am Hof.

Luces de Navidad en Graben, Viena

Luces de Navidad en Graben, Viena

DÍA 2: Museos, mercados y cafés

Para aprovechar las pocas horas de luz de los días de invierno, nada mejor que levantarse temprano, disfrutar de un buen desayuno austríaco (abundante y riquísimo, y perfecto para tomar fuerzas) y ponerse en marcha. Aprovechando que este año Austria ha celebrado el 150 aniversario de Gustav Klimt, nada mejor que una visita al Belvedere para disfrutar de la exposición temática sobre el genio del modernismo austríaco que le han dedicado. Ver El Beso en primera persona es una experiencia que no olvidaré nunca… El dorado es más dorado, la fuerza de la expresión de la mujer, las flores a sus pies… No tiene precio! Y si de regalo puedes pasear por unos jardines nevados, aún mejor.

“El beso” de Gustav Klimt (fuente: Wikimedia Commons)

Jardines del Belvedere nevados

Jardines del Belvedere nevados

Después de comer, es el momento ideal para dejarse seducir por la variedad del Mercado de Navidad frente a la Karlskirche, en Karlsplatz. El lugar es ideal si vais con niños porque vacían el estanque central y sustituyen el agua y la escultura de Henry Moore por ponis y animales de granja que se pueden tocar y alimentar. Después de algunas compras, vale la pena acercarse a la plaza de Schwarzenbergplatz, donde está el Monumento a la liberación rusa, que los soviéticos levantaron tras el fin de la II Guerra Mundial.

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Monumento a la Liberación en Viena

Monumento a la Liberación en Viena

El atardecer es el momento perfecto para tomar el metro y acercarse al Palacio de Schönbrunn para disfrutar de uno de los mercados de Navidad más especiales de Viena. Increíblemente abarrotado, vale muchísimo la pena porque hay tal cantidad de piezas de artesanía únicas que le darán el toque especial a cualquier casa. Además, el lugar es ideal para reponer fuerzas o entrar en calor con una buena taza de vino especiado caliente. Ah! Y para disfrutar de un pedazo de tarta de campeonato!

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Tarta de vainilla y chocolate

Tarta de vainilla y chocolate

DÍA 3: MuseumsQuartier y Spittelberg

Una mañana de domingo es perfecta para pasear tranquilamente por algunas de las zonas con más encanto y más alternativas de Viena.

Empezamos el día en el precioso parque Volksgarden, entre rosales protegidos del frío y templos de estilo griego que se funden con la nieve… Y seguimos hasta el  MuseumsQuartier, el barrio de los museos. Verdadero templo del arte contemporáneo, hasta su tienda de regalos merece una visita. En su interior hay varios museos, pero como no hay tiempo para todos, son muy recomendables el Leopold Museum y el MUMOK, dos moles imponentes que saciaran todas vuestras ganas de arte.

Volksgarden en invierno, Viena

Volksgarden en invierno, Viena

Museums Quartier en invierno

Museums Quartier en invierno

Si todavía no os habéis cansado de Mercados de Navidad, el del barrio bohemio de Spittelberg es excepcional. Situado en una zona peatonal llena de edificios antiguos y monísimos, sus paraditas tienen un toque arty muy diferente. Lleno de gente joven y alternativa, sirven el mejor punsch de Viena, así que no os los perdáis.

Ponche de frutas del bosque

Ponche de frutas del bosque

 

Disfrutando de la Navidad en Edimburgo

He estado en la ciudad varias ocasiones (he perdido la cuenta, sorry!), viví en Escocia, vuelvo a menudo y la conozco casi mejor que Barcelona… y aún así, nunca había visitado Edimburgo en Navidad. Un pequeño fallo que he solventado este año con una visita exprés. Un día en la capital de Escocia fue suficiente para descubrir lo bonita que luce en invierno, a pesar del frío y del viento.

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

Justo al lado del espectacular monumento al escritor Walter Scott, en Princes Street Gardens, se colocan a finales de noviembre algunas de las atracciones más especiales de la Navidad en Edimburgo. Las exploramos por la mañana, nada más llegar a la ciudad, y antes de irnos, cuando la tarde ya había caído y las luces de colores les daban un aire muy especial al entorno.

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

La Feria de Navidad de Edimburgo la componen muchas atracciones que conservan el aire tradicional de las ferias ambulantes británicas. Está la Noria de Edimburgo con sus luces de colores y sus góndolas, el típico Tiovivo, las sillas voladoras o el clásico tobogán Helter Skelter. Para subir, se puede comprar la entrada al momento en la taquilla de cada atracción.

Helter Skelter en la Feria de Navidad de Edimburgo

Helter Skelter en la Feria de Navidad de Edimburgo

Tiovivo en la Feria de Navidad de Edimburgo

Tiovivo en la Feria de Navidad de Edimburgo

En el nivel inferior está la pista de patinaje de Edimburgo, desde donde miles de personas se deslizan sobre el hielo disfrutando de unas vistas privilegiadas.

Pista de patinaje de Edimburgo

Pista de patinaje de Edimburgo

A su lado hay otras atracciones que harían las delicias del más exigente: una bola de nieve gigante, los hinchables, una cúpula para acrobacias, una pequeña montaña rusa y mucho más.

Feria de Navidad de Edimburgo en Princes Street Gardens

Feria de Navidad de Edimburgo en Princes Street Gardens

Mercados de Navidad de Edimburgo

Otra de las grandes estrellas de la Navidad en mi ciudad preferida son los mercados de Navidad. Hay varios, pero los más importantes se concentran en la zona de Princes Street Gardens y The Mound. 

 

Highland Village Christmas Market, en Edimburgo

Highland Village Christmas Market, en Edimburgo

  • Highland Village Christmas Market es un mercado de Navidad de temática escocesa, lleno de paradas que venden productos y gastronomía típica. Ideal para comer o llevarse algún souvenir. Había incluso un pequeño carromato con una adivina que leía las palmas de las manos… Está en Princes Street Gardens, mezclado con las atracciones de feria.
Mercado de Navidad escocés en Edimburgo

Mercado de Navidad escocés en Edimburgo

Artesanía de Navidad en Edimburgo

Artesanía de Navidad en Edimburgo

Jabones en el Mercado de Navidad de Edimburgo

Jabones en el Mercado de Navidad de Edimburgo

Bolas de nieve en el Mercado de Navidad alemán de Edimburgo

Bolas de nieve en el Mercado de Navidad alemán de Edimburgo

Si pasáis por allí, no dejéis de probar el delicioso Glühwein (vino especiado y caliente, delicioso) o su selección de salsichas dulces alemanes. 

La oferta de actividades es espectacular y hay actividades para todos los gustos. Yo me quedé con ganas de más y ya estoy planeando volver el año que viene para poder disfrutar de los conciertos, el desfile de antorchas, los fuegos artificiales y las fiestas de Hogmanay, que se celebran en Edimburgo en Fin de Año.

Más información sobre la Navidad en Edimburgo

  • Las celebraciones duran del 29 de noviembre al 6 de enero. 
  • En la página web de la Navidad en Edimburgo hay toda la información, muy detallada.
  • En Edinburgh’s Hogmanay se pueden comprar entradas y hay información sobre precios, localizaciones y horarios para las celebraciones de esta gran fiesta pagana para dar la bienvenida al nuevo año.

Las aventuras de Dimoni en Viena

En mi última visita a los mercados de Navidad de Viena tuve un compañero muy especial. Dimoni llegó a mi vida hace poco pero ya me ha acompañado en todos mis viajes (y lo seguirá haciendo)… y no podía ser menos en esta ocasión. ¡Como para dejarlo en casa! En cuanto se enteró de lo bonita que es la capital austríaca y de que sus dulces son famosos, se puso tan contento :) La verdad es que es un placer viajar con Dimoni.

Dimoni volando a Viena

Dimoni volando hacia Viena

Cuando llegamos había nieve en las calles y estábamos a menos -2 grados, pero aún así él estaba en plan hiperactivo. Llegamos a casa de Isabella (mi amiga la que se merece un imperio) y ya empezó a entrar en el ambiente navideño que invade Viena por estas fechas.

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Fue precisamente en casa dónde conoció a un compañero de aventuras de su mismo color: Krampus, el demonio que se encarga de que los niños austríacos que se han portado mal no tengan sus regalos. Hicieron muy buenas migas y seguro que tramaron más de una travesura.

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Al día siguiente, ya con las pilas cargadas, combatimos el frío con una excursión al Belvedere para ver la exposición del 150 aniversario de Klimt.

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni mirando por la ventana del Belvedere

Dimoni mirando por la ventada del Belvedere, con el skyline de Viena en el horizonte

Coincidimos en gusto y le fascinó la obra del pintor romántico Caspar David Friedrich tanto como a mí.

Momento cultural de Dimoni en Viena

Momento cultural de Dimoni en Viena

Y luego, como un valiente, se rebozó en la nieve a gusto… ¡Como se nota que su temperatura corporal le hace inmune al frío!

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere, Viena

De vuelta hacia el centro, el bichillo alucinó con una estructura muy moderna justo enfrente del Monumento a la Liberación Rusa de Viena y no paró hasta que le hice varias fotos. En esta es en la que se gusta más.

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Pero donde mejor se lo pasó el muy pillín fue trasteando por los Mercados de Navidad de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

… catando la gastronomía típica :)

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

… y, por supuesto, probando mi ponche caliente favorito, el ponche de frutas del bosque.

Dimoni probando su primer ponche caliente

Dimoni probando su primer ponche caliente

Vamos, que se lo pasó tan bien y le gustó tanto Viena en Navidad, que creo que va a querer acompañarme siempre que vuelva. ¿Qué aventuras le deparará el año próximo?

El Mercat Medieval de Vic, una visita imprescindible

El Mercado Medieval de Vic

Cada año a principios de diciembre la ciudad de Vic viaja al pasado y se convierte en un gran mercado medieval. Todas las calles y plazas del centro histórico se engalanan para recordar el pasado medieval de la ciudad. El casco antiguo de Vic, ya de por si muy bien conservado, se puebla de artesanos, tabernas y feriantes que venden todo tipo de productos hechos a mano y de gran calidad (desde la gastronomía hasta la joyería). El evento congrega en cada edición a millares de personas que se acercan a la capital de la comarca de Osona para disfrutar de los espectáculos, exhibiciones y la gastronomía del Mercat Medieval.

Plaça Major de Vic

Plaça Major de Vic

Partiendo de la emblemática Plaza Mayor de Vic (que cada sábado desde hace siglos acoge uno de los mercados más populares de Catalunya), el itinerario del Mercado Medieval serpentea por las calles estrechas del centro, por plazas llenas de historia y por la rambla. El ambiente es único y permite descubrir lo bonita que es la ciudad.

Plano del Mercat Medieval de Vic

Plano del Mercat Medieval de Vic

Empecé a ir hace años porque unos amigos estudiaban en la ciudad y el Mercado era la excusa perfecta para vernos, pasear, comprar y disfrutar de la gastronomía local. Me gustó tanto que vuelvo en cada edición, aunque sólo sea un día o unas horas. Es una de esas citas ineludibles que están marcadas a fuego en mi agenda.

Algunas de las actividades que congregan más público son las demostraciones de oficios tradicionales como la herrería, el soplado de vidrio, el trabajo del cuero y muchos más. Es fascinante ver (en unos tiempos en los que todo parece producido en masa) cómo trabajando con las manos se pueden hacer maravillas.

Demostración de herrería en el Mercat Medieval de Vic

Demostración de herrería en el Mercat Medieval de Vic

Eso sí, hay que madrugar para llegar pronto, porque cuando avanza el día se va llenando de gente y es bastante más difícil disfrutar del evento.

Mercat Medieval de Vic

Mercat Medieval de Vic

También hay actores y músicos callejeros, espectáculos de malabares, demostraciones de tiro al arco, obras de teatro para todos los públicos… Todo pensado para que el ambiente sea auténtico y nadie se aburra.

Títeres en el Mercat Medieval de Vic

Títeres en el Mercat Medieval de Vic

Juglares en el Mercat Medieval de Vic

Juglares en el Mercat Medieval de Vic

Mercado Medieval de Vic

Mercado Medieval de Vic Mercat Medieval de Vic pont romà osona

Incluso hay unos burros la mar de monos que hacen las delicias de los más pequeños de la casa.

Intentando hacerme amiga de un burro en el Mercat Medieval de Vic

Intentando hacerme amiga de un burro en el Mercat Medieval de Vic

Pero a mi, además de las paradas de artesanía, lo que verdaderamente me gusta es la gran variedad gastronómica disponible en el Mercat. Desde los típicos fuets y quesos que huelen que alimentan a la repostería que me da hambre con sólo mirarla… Y si no, echadle un ojo a estas magdalenas y galletas.

Gastronomía típica en el Mercat Medieval de Vic

Gastronomía típica en el Mercat Medieval de Vic

Quesos en el Mercat Medieval de Vic

Quesos en el Mercat Medieval de Vic

Especias y colores en el Mercat Medieval de Vic

Especias y colores en el Mercat Medieval de Vic

Y aprovechando que la Navidad está a la vuelta de la esquina, en varios puntos del mercado y de la ciudad se colocan los típicos tiós que los niños harán cagar (somos escatológicos, lo sé… porque entre esto y los caganers…), mientras que en el centro se instala un árbol de los deseos que cada año acaba con las ramas rebosantes de papelitos con los sueños y las esperanzas de todos los visitantes.

Tió en el Mercat Medieval de Vic

Tió en el Mercat Medieval de Vic

Es, en definitiva, el plan perfecto para pasar un día diferente disfrutando de una ciudad preciosa, un entorno aún mejor y algo del típico frío del centro de Catalunya. ¿Os animáis?

¿Cuándo se celebra el Mercat Medieval de Vic?

Este año la 17a edición del Mercat Medieval de Vic tendrá lugar del 6 al 9 de diciembre, en horario de las 10 a las 20h.

¿Cómo llegar a Vic?

El Mercat Medieval de Vic suele coincidir con otra feria importante, la Feria del Abeto de Espinelvesasí que suele haber retenciones en las carreteras de acceso. Si podéis decidir, el tren es la mejor opción.

  • En coche: desde Barcelona, la carretera C-17 (que va hasta Puigcerdà) pasa por Vic; y desde Girona y Lleida se puede tomar el Eix Transversal.
  • En tren: la línea R3 de Cercanías os dejará en Vic en una hora (si salís de Barcelona).