7 excusas para visitar el Museo Leopold de Viena

Un enorme cubo blanco, el Museo Leopold de Viena es una de las joyas coronas que se pueden encontrar en el célebre Museums Quartier, el “barrio” de los museos de la capital de Austria. Esta maravilla de la arquitectura contemporánea oculta en su interior una de las mayores colecciones de arte moderno austríaco y es una delicia, de principio a fin, de Schiele a Klimt y de Kokoschka a Gerstl.

Formado con la colección de Rudolf y Elisabeth Leopold, el Museo Leopold es el hogar de la mayor colección del mundo dedicada a Egon Schiele y contiene las más de 5.000 piezas que el matrimonio adquirió a lo largo de cinco décadas. Te guste el arte o no, este museo de Viena es perfecto si te gusta el arte… o si hace mal tiempo o frío y necesitas un plan interesante para pasar el tiempo en la capital austríaca.

Museo Leopold de Viena

Si todavía no te he convencido, sigue leyendo y toma nota de mis 7 excusas para visitar el Museo Leopold de Viena:

1. Su arquitectura

Diseñado por el estudio de arquitectura Ortner & Ortner, el luminoso cubo blanco que alberga el Museo Leopold es, por sí mismo, una maravilla arquitectónica. Con unas vistas privilegiadas de los antiguos establos de la corte (de Fischer von Erlach) y el Mumok, este museo recubierto por dentro y por fuera de piedra caliza blanca del Danubio es terriblemente luminoso y está lleno de espacios diáfanos y abiertos perfectos para la exhibición de obras de arte.

Poner un pie en su enorme atrio bañado por la luz del día es una experiencia. Aquí empiezan y acaban todas las visitas al Museo Leopold, un lugar perfecto para admirar arte.

Museo Leopold de Viena

2. Su historia

Cinco décadas les llevó a Rudolph y Elisabeth Leopold reunir su colección de obras de arte hasta que en 1994 (con la ayuda de la República de Austria y el Banco Nacional de Austria) se consolidó la Fundación Privada Museo Leopold. 7 años más tarde, en 2001, el Museo Leopold abría sus puertas en uno de los extremos del Museums Quartier, una de las zonas más vibrantes y llenas de arte de todo Viena.

Como coleccionista, Leopold se centró en obras de arte austríacas del siglo XIX y piezas contemporáneas. En especial, puso un gran empeñó en adquirir obras de Egon Schiele, un artista austríaco denostado hasta hace relativamente poco, hasta convertirse en el dueño de la mayor colección de obras de Schiele de todo el mundo. Rudolph Leopold también fue un ávido coleccionista de obras de arte firmadas por genios como Gustav Klimt, el artista modernista Koloman Moser o Oskar Kokoschka.

Tras su muerte en 2010, a los 85 años, la Fundación Privada Museo Leopold gestiona el patrimonio de esta institución abierta a todo el mundo.

3. Su colección de obras de Egon Schiele

Como ya te he comentado, si eres fan de la obra de Schiele (12 de junio de 1890 – 31 de octubre de 1918) tienes que dejarte caer por el Museo Leopold sin falta. Esta institución alberga la mejor y mayor colección de obras del pintor austríaco y permite aproximarse tanto a su obra como su vida. Aquí podrás ver de cerca obras maestras suyas como el Retrato con physallis, Retrato de Wally Neuzil o Madre e hija.

Junto con Oskar Kokoschka, Schiele fue uno de los grandes artistas figurativos de principios del siglo XX y fue uno de los fundadores de lo que se conoce como Expresionismo Austríaco. Muerto con tan sólo 28 años y una vida dramática, su estilo es inconfundible y destaca por la sensualidad de sus mujeres y por un toque algo oscuro. En total, el Museo Leopold expone 41 pinturas y 188 obras en papel de este genio incomprendido en su tiempo. Imposible quedarte indiferente.

cuadro de egon schiele en el Museo Leopold de Viena

4. Las obras maestras de Gustav Klimt

La ciudad de Viena tiene repartidas sus obras maestras de Klimt (1862 – 1918) entre dos museos: el Belvedere y el Museo Leopold. En éste último verás el enorme lienzo Muerte y vida o Attersee.

Gustav Klimt es posiblemente uno de los artistas más importantes de Austria de finales del siglo XIX y principios del siglo XX y su obra colorista, luminosa y llena de simbolismo ha influenciado a incontables pintores. Pintor simbolista y uno de los mayores representantes del movimiento modernista de la secesión vienesa, Klimt destaca por la ornamentación de sus lienzos y murales llenos de romanticismo y evocación. Seguro que te suena El Beso, ¿verdad? Pues nada como una visita al Museo Leopold para descubrir otras de sus obras maestras.

cuadro de Gustav Klimt en el Museo Leopold de Viena

5. Su colección permanente

El Museo Leopold básicamente muestra obras de arte desde el siglo XIX hasta el final de la II Guerra Mundial. Se complementa así con el Museo de Historia del Arte (el Kunsthistorisches) y sus colecciones que van del arte Egipcio hasta el siglo XIX; y con el MuMok, que exhibe obras de arte posteriores a 1945. Juntos, los tres museos conforman un triángulo del arte en Viena totalmente imprescindible.

Uno de los mayores atractivos del Museo Leopold es su colección permanente, fruto del legado del Dr. Leopold. La muestra “Viena 1900” expone pinturas de la Secesión vienesa y del Expresionismo Austríaco, pero también le dedica un espacio a las piezas de diseño de lo que se llamó Wiener Werkstätte (en la cuarta planta) donde es fácil ver de dónde surge en parte la inspiración del escocés Charles Rennie Mackintosh, cuyas obras se pueden admirar en especial en Glasgow. Además, por supuesto, de obras maestras de Gustav Klimt, Richard Gerstl, Oskar Kokoschka o Egon Schiele. Por si fuera poco, la colección permanente del Museo Leopold también se adentra en la influencia del psicoanálisis en el arte, la historia de la ciudad y su apertura a corrientes internacionales.

6. Sus exposiciones temporales

El Museo Leopold de Viena también es interesante por sus exposiciones temporales, que cambian cada pocos meses y permiten aproximarse a artistas modernos o a otras obras y creadores del siglo XIX y principios del XX. Durante mi visita en junio de 2016 tenían en la planta baja una exposición muy sobrecogedora de la artista contemporánea belga Berlinde de Bruyckere: “Suture” y From Paris to the Secession del pintor del siglo XIX Theodor Von Hörmann.

7. Sus vistas

Desde la cuarta planta del Museo Leopold de Viena hay unas vistas sobre el Museums Quartier y los tejados de la ciudad incomparables. A pesar de no tener una terraza, los grandes ventanales que iluminan algunas de las obras de arte también permiten observar desde las alturas el epicentro de la vida cultural vienesa, en especial el imponente perfil del museo MuMok, una mole de piedra gris que te atrapará.

Vistas del Museums Quartier de Viena desde el Museo Leopold

Información práctica sobre el Museo Leopold de Viena

Dirección: Museumsplatz 1, 1070 Viena, Austria

Teléfono: +43 1 525700

Precio: 13€ (entrada general), 8€ (entrada reducida para menores de 28 años, estudiantes, aprendices desempleados y discapacitados), 9€ (estudiantes universitarios), 9’50€ (mayores de 60 años). Tienen una entrada conjunta con el Kunsthistorisches que cuesta 22€ por los dos museos. Gratis para menores de 7 años.

Las entradas se pueden comprar con antelación en la página web oficial

Horarios: 10 – 18h (cada día, excepto martes, cuando está cerrado). 10 – 21h (jueves). Los meses de junio, julio y agosto abre a diario.

Email: office@leopoldmuseum.org

Página web oficial: http://www.leopoldmuseum.org/de/sprachen/es

 

Mapa de localización del Museo Leopold de Viena

*La oficina de Turismo de Viena tiene mucha más información e hizo posible mi visita a uno de los mejores museos del Mundo. 

Periodista, viajera y soñadora enamorada de Escocia y sus paisajes pero siempre dispuesta a descubrir nuevos rincones del mundo.

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