Qué ver en el castillo de Monzón en Huesca

Una de las actividades centrales de nuestro fin de semana en Huesca fue visitar el castillo de Monzón. Nos acercamos a esta imponente fortaleza medieval después de comer. El efecto de atracción era muy fuerte, ya que desde buena parte de la zona se divisa, en lo alto de una peña, dominando el paisaje de forma majestuosa durante más de diez siglos…

Vistas del castillo de Monzón

Vistas del castillo de Monzón

El origen del castillo de Monzón se remonta a una primera edificación y una torre árabe del siglo X, que en 1089 conquistó a los musulmanes el fundador del reino de Monzón, el rey Sancho Ramírez. Ya en manos cristianas, en 1143 la fortaleza pasó a manos de la orden del Temple. Los famosos caballeros templarios se encargaron de dotarlo en gran medida del aspecto que hoy en día presenta: le añadieron una iglesia, galerías subterráneas, nuevas torres, unas murallas más reforzadas, caballerizas, el refectorio y los dormitorios para estos monjes guerreros. Uno de los huéspedes más famosos del castillo de Monzón fue el rey de la corona de Aragón Jaume I, que pasó allí su niñez y fue educado bajo la tutela del comendador Guillem de Montredón. En su honor hay una estatua frente al Conservatorio Miguel Fleta.

Monumento al rey Jaume I en Monzón

Monumento al rey Jaume I en Monzón

Tras la orden de disolución del Temple en 1309, el castillo de Monzón fue el último bastión templario ante las tropas del rey Jaume II, que se encontraron ante una resistencia heroica. Finalmente, los habitantes del castillo acabaron capitulando y la fortaleza pasó a manos hospitalarias, en dependencia de la Castellanía de Amposta. Posteriormente, a partir del XVII y especialmente en el siglo XVIII el complejo fue transformado en una fortaleza moderna y se le añadieron los baluartes exteriores de ladrillo. La fortaleza fue un Cuartel de Artillería y mantuvo guarniciones hasta el siglo XIX, de ahí su excelente conservación y su impresionante aspecto. Actualmente alberga un Centro de Interpretación Templario incluído en la Ruta Domus Templi y es Monumento Nacional desde 1949.

Vistas del castillo de Monzón

Vistas del castillo de Monzón

Pues bien, llegamos hasta la misma entrada del castillo en coche, lo aparcamos allí (el parking es gratuito), recogimos las entradas (venían incluidas con la estancia en la casa rural El Pilaret), la audioguía (super recomendable) y empezamos a explorar. Nuestra visita duró unas 2 horas, pero podríamos haber estado mucho más rato :)

Cruzamos el foso, paseamos por los baulartes y nos hicimos mil fotos antes de emprender el ascenso por la cuesta que lleva hacia la Plaza de Armas.

Entrada al castillo templario de Monzón

Entrada al castillo templario de Monzón

En este punto, además de la espectacularidad de las murallas, nos llamó muchísimo la atención una especie de antiguo almacén que tenía más pinta de ser una lúgubre mazmorra que otra cosa…

Mazmorra del castillo de Monzón

Mazmorra del castillo de Monzón

Y luego continuamos el ascenso hasta la cima, que es donde se ubican los dormitorios de los templarios. Aunque no lo pudimos comprobar, cuentan que del interior de este edificio de dos plantas parte un túnel subterráneo que salía al río Cinca, en el valle.

Dependencias templarias en el castillo de Monzón

Dependencias templarias en el castillo de Monzón

Justo enfrente está la Torre del homenaje, en cuyo interior hay una exposición de planos, dibujos y materiales del Castillo de Monzón muy interesante. Vale la pena subir hasta la azotea, que es una estupenda atalaya desde la que se divisa toda la zona.

Torre del homenaje del castillo de Monzón

Torre del homenaje del castillo de Monzón

El conjunto lo completan otras muchas dependencias la Torre de Jaume I, la sala capitular o refectorio y el Templo, dónde se puede ver una muestra sobre la orden templaria, su expansión y su final.

Iglesia del Castillo de Monzón

Iglesia del castillo de Monzón

En plena plaza de armas alguien colocó una horrenda escultura de un Cristo que, afortunadamente, no empaña las maravillosas vistas que dominan todo el paisaje. En plena tarde, mientras caía el sol, disfrutamos de momentos de una gran belleza. Aún hoy me pregunto cómo debían sentirse los templarios mientras los asediaban y sus dominios acababan de desmoronarse…

Vistas de Monzón desde el castillo

Vistas de Monzón desde el castillo

Vistas de Monzón desde el castillo al atardecer

Atardecer sobre Monzón visto desde el castillo

Atardecer sobre Monzón

Atardecer sobre Monzón

QUÉ MÁS HACER EN MONZÓN?

Si aún tenéis tiempo, ahí van algunas recomendaciones que también valen la pena ver en Monzón:

  • Casa Natal del intelectual Joaquín Costa, máximo representante del Regeneracionismo político
  • Centro Temático del Canal de Aragón y Cataluña
  • Casa de la Cultura de Monzón
  • Centro de Historia de Monzón y Cinca Medio
  • La concatedral románica de Santa María del Romeral
  • La iglesia renacentista de San Juan Bautista
  • La Casa Consistorial, que preside la plaza mayor y alberga a la oficina de turismo.
  • Varios edificios históricos: Palacio de los Luzán, Palacio de los Fortones, la Casa Pano o la casa de la Zazurca.
  • El puente viejo

Una oferta muy variada que seguro que da para más de un día.

Me encanta viajar, descubrir rincones, perderme por callejuelas, encantarme con la inmensidad del mar, soñar despierta mientras me tomo un chocolate caliente con vistas a algun paisaje, explorar y dejarme llevar por la intuición. Con este blog, la idea es contaros mis experiencias viajeras, compartir información y aprender cada día un poco más.