Qué ver en Berlín en 2 días (día 2)

Con las pilas cargadas después de un día tan intenso como la primera jornada en Berlín, el domingo nos tocó madrugar por un muy buen motivo. La primera visita del día era a un búnker de la II Guerra Mundial.

BERLINER UNTERWELTEN

La asociación Berliner Unterwelten promueve, patrocina y lucha por la conservación del rico patrimonio subterráneo e histórico de la capital germana. Las entradas sólo se pueden comprar el mismo día de la visita y cuando llegué ya no quedaban para el tour en castellano… así que lo hice en inglés. Fue espectacular y una de las experiencias más interesantes y enriquecedoras que podía haber vivido.

Entrada al búnker de la estación de metro de Gesundbrunnen

Entrada al búnker de la estación de metro de Gesundbrunnen

Nos contaron cómo vivieron la guerra los berlineses, comprobamos cómo era un búnker por dentro (y alucinamos, porque los alemanes pensaron en todo, todo, todo), aprendimos mucho y salimos con el corazón en el puño y la cabeza llena de datos. Pero todo esto lo contaré en un post especial :)

Las visitas salen de la estación de Gesundbrunnen, justo al lado de dónde tiene su sede Berliner Unterwelten. Tienen muchos más tours y me hubiera gustado tener más tiempo para hacer alguno más…. pero, como tantas cosas, se quedó en el tintero para cuando vuelva.

MAUERPARK

Mauerpark, Berlín

Mauerpark, Berlín

Como que el barrio de Prenzlauer Berg estaba relativamente cerca, andamos hasta el Mauerpark. Un amigo me lo había recomendado por activa y por pasiva, así que no podíamos dejar pasar la oportunidad. Era domingo y subimos primero a ver el trozo de muro del que toma su nombre este parque tan alternativo. Haciendo honor al entorno, está lleno de grafitti. Debajo, en la esplanada del parque, el popular mercadillo era un hervidero. El recinto es lo más variado y ecléctico que uno pueda imaginar: hay desde antigüedades hasta ropa, artesanía, objetos de segunda mano, puestos de comida y un karaoke alternativo en el que con más o menos gracia todo el mundo da lo mejor de sí mismo.

Cámaras vintage en un puesto del mercadillo del Mauerpark, Berlín

Cámaras vintage en un puesto del mercadillo del Mauerpark, Berlín

Si hace buen día, es ideal para comprar algo de comida y bebida y comer al aire libre... Como no era el caso, pasamos… muy a nuestro pesar, porque toda la comida en exposición tenía una pinta estupenda.

Después de comer y callejear por Prenzlauer Berg decidimos tomar el metro para ir hasta otro de los iconos del Berlín más alternativo. 

EAST SIDE GALLERY

East Side Gallery, Berlín

East Side Gallery, Berlín

La East Side Gallery es uno de los fragmentos del Muro de Berlín más visitados. Este tramo de la barrera que dividió al bando oriental del occidental presenta unos 106 murales de diferentes artistas a lo largo de 1.3 km. Es verdaderamente impresionante y aunque empezaba a lloviznar y en algún momento hubo que sacar el paraguas, me encantó.

Mural de la East Side Gallery, Berlín

Mural de la East Side Gallery, Berlín

Oberbaumbrücke, Berlín

Oberbaumbrücke, Berlín

Al acabar cruzamos el Oberbaumbrücke, que es precioso, y pudimos contemplar nuevas vistas del río Spree y adentrarnos en el singular barrio de Friedrichshain y Kreuzberg, con sus grafittis, su vida vibrante y su decadente encanto.

Río Spree, Berlín

Río Spree, Berlín

CHECKPOINT CHARLIE

Andamos hasta la sugerente plaza de Mehringplatz y subimos andando por Friedrichstrasse, dejando a lado y lado edificios grises de estética comunista, hasta llegar al mítico Checkpoint Charlie.

Checkpoint Charlie, Berlín

Checkpoint Charlie, Berlín

El lugar, apodado por los berlineses como el Disneyland de Berlín, recrea con bastante fidelidad (aunque faltan las barreras, y las armas, y el muro) uno de los pasos fronterizos entre las dos alemanias, la del Este y la del Oeste. Apostados en la caseta hay siempre actores caracterizados de soldados que te cobran por hacerte una foto con ellos.

Más interesante que la caseta en sí es el Museo del Muro en Checkpoint Charlie, justo al lado y con muchísima información sobre la historia del lugar, los intentos de fuga y mucho más.

TACHELES

Lo dejamos atrás, seguimos andando. Entramos a echar un vistazo en la estación de metro de Mohrenstrasse, recubierta por parte de los mármoles rojos que un día cubrieron las paredes de la cancillería del Reich. Allí tomamos el metro y nos plantamos una vez más en el barrio de Mitte. Allí nos esperaba la casa okupa más famosa de Berlín: el edificio Tacheles. 

Casa okupa Tacheles

Casa okupa Tacheles

Desgraciadamente, el lugar cerró hace unas semanas (después de años de lucha por parte de sus inquilinos) y dudo que se pueda entrar… El sitio era una orgía de grafittis, arte y creatividad llevado al extremo. Realmente, el lugar tenía un aire único y especial. Y durante años fue lugar de visita obligada. Debo confesar que me sorprendió muy gratamente… y también que me da algo de pena que ese trozo del Berlín alternativo ya no exista.

Interior de la casa okupa Tacheles

Interior de la casa okupa Tacheles

De camino al restaurante donde cenamos, paseamos un buen rato por Oranienburger Strasse y vimos desde fuera la Synagoga nueva. Construida en un estilo bastante oriental, antes de y durante la II Guerra Mundial sufrió daños severos, así que la que vemos hoy es en gran parte una reconstrucción. Su cúpula es visible desde varios sitios y toda una maravilla. Nos quedamos con las ganas de entrar, porque estaba cerrada.

Sinagoga nueva de Berlín

Sinagoga nueva de Berlín

Después de cenar en un restaurante estupendo y muy auténtico decidimos dar un paseo nocturno hasta otro segmento de muro que me habían recomendado.

SITIO CONMEMORATIVO DEL MURO DE BERLÍN EN NORDBANHOF Y BERNAUER STRASSE

Aunque era de noche y no había mucha luz, es un trozo del muro de Berlín conservado casi intacto y con muchísima información que permite hacerte una idea exacta de cómo debía ser verlo cada día…

Muro de Berlín en Bernauer Strasse

Muro de Berlín en Bernauer Strasse

Entre las calles Ackerstrasse y Gartenstrasse todavía no se ha edificado y es muy fácil hacerse una idea del ancho de las zonas de cierre fronterizo y de la profunda sensación de aislamiento que vivieron los ciudadanos de un lado y otro. En el sitio hay varios puntos de interés que ayudan a entender mejor la historia de la ciudad y del muro:

  • El monolito conmemorativo a las víctimas del Muro de Berlín
  • La milla histórica, donde cuatro placas marcan los lugares de varios intentos de huida.
  • El Centro de Documentación del Muro de Berlín, que estaba cerrado pero que quiero ver cuando vuelva a la ciudad.
  • La Capilla de la Reconciliación, que sustituye a una iglesia que la RDA ordenó demoler para poder construir el muro.
  • La Galería de imágenes mural de la Bernauer/Ackerstrasse y la de la Bernauerstrasse y Schwedter Strasse.
  • Y la fantástica exposición en la estación de Nordbanhof, que alberga en su interior capítulos olvidados de la historia de la división de Berlín: las estaciones de metro y trenes abandonadas y vigiladas en Berlín Este, los intentos de fuga subterránea, etc.

Con datos, sensaciones y ganas de más, volvimos al apartamento y, el lunes por la mañana temprano, abandonamos Berlín. Eso sí, con la firme promesa de volver a por más en cuanto podamos.

Me encanta viajar, descubrir rincones, perderme por callejuelas, encantarme con la inmensidad del mar, soñar despierta mientras me tomo un chocolate caliente con vistas a algun paisaje, explorar y dejarme llevar por la intuición. Con este blog, la idea es contaros mis experiencias viajeras, compartir información y aprender cada día un poco más.