Qué ver en Nancy

Nancy es una de las ciudades más importantes de la Lorena, de la que fue capital en algún momento de su historia y todavía hoy atesora un patrimonio cultural, artístico y natural increíble. Injustamente olvidada por el turismo, pasear por sus calles que mezclan el arte gótico con el Art Nouveau, disfrutar de sus parques y degustar su gastronomía es un pequeño placer que os recomiendo encarecidamente. Durante mi visita la pasada Semana Santa volví a lugares que ya conocía y los descubrí con ojos nuevos.

Siempre en terreno fronterizo, francesa, alsaciana, alemana y lorenesa, Nancy tiene una gran oferta. Pero… ¿qué hay que ver en Nancy? Aquí van mis imprescindibles, que se pueden disfrutar callejeando por una ciudad que tiene tres plazas que son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, algo poco común en Francia.

Plaza Stanislas, en Nancy

Plaza Stanislas, en Nancy, con el arco de triunfo de la Puerta Heré al fondo

QUÉ VER EN NANCY, FRANCIA

1. La place Stanislas

La plaza Stanislas de Nancy es la joya de la corona y está considerada la plaza real más hermosa de Europa y uno de los mejores ejemplos del clasicismo francés. Fue un encargo del Duque de Lorena y rey destronado de Polonia Stanislas Leczinski en 1752 para homenajear a su yerno, el monarca Luis XV. Punto de unión entre la ciudad nueva y la ciudad medieval de Nancy, la plaza Stanislas resplandece bajo el sol con sus rejas labradas y realzadas con oro, sus fuentes majestuosas y los edificios clasicistas que la rodean. Las puertas de oro son de Jean Lamour, y el diseño del lugar de Emmanuel Heré. Aunque al principio en su centro había una escultura del rey francés, después de la Revolución Francesa el que la domina es el mismo Stanislas. La plaza Stanislas, junto con la Place d’Alliance y la Place de la Carriere, es uno de los tres lugares patrimonio de la Humanidad de la Unesco de Nancy.

Place Stanislas de Nancy

Place Stanislas de Nancy

Terracitas en la Plaza Stanislas de Nancy

Terracitas en la Plaza Stanislas de Nancy

La plaza Stanislas ha sufrido los avatares del tiempo (llegó a ser un parking público hasta 1983) aunque afortunadamente una reforma en 2005 le devolvió su carácter imperial. Es el centro neurálgico e histórico de Nancy, el lugar de las celebraciones populares y de terraceo chic, y la rodean edificios de aires clásicos que son testimonio de la huella del duque Stanislas en la ciudad como el Hotel de Ville (Ayuntamiento), el Hotel de la reina, el Teatro de la Ópera o el Museo de Bellas Artes.

2. La place de la Carriere

Patrimonio de la Humanidad y situada en un extremo de la plaza Stanislas (con la que la une el arco de triunfo o Puerta Heré), la Plaza de la Carrière de Nancy le debe su nombre y su forma a las justas y torneos que se celebraban allí en el siglo XVI. Fue remodelada en el XVIII para potenciar su simetría y hoy es un paseo precioso bajo los árboles entre el Hôtel de Craon y la Bourse de Commerce hasta el Palacio del Gobierno, al final, plagado de deidades antiguas.

Plaza de la Carrière de Nancy

Plaza de la Carrière de Nancy

Detalle de una farola en la Plaza de la Carrière de Nancy

Detalle de una farola en la Plaza de la Carrière de Nancy

3. Plaza de la Alianza

La place d’Alliance, junto a las dos anteriores, completa un conjunto arquitectónico excepcional. Más pequeña, íntima y menos grandiosa, me gustó precisamente por esos mismos motivos. Es un rincón encantador con una fuente preciosa en el centro inspirada por la de Bernini en la plaza Navona de Roma. Debe su nombre a la alianza entre las casas nobiliarias de Lorena-Habsburgo y Francia. No os la perdáis.

Calles de la Ciudad Medieval de Nancy

Calles de la Ciudad Medieval de Nancy

Pero además de plazas Patrimonio de la Humanidad Nancy tiene mucho más. Su Ciudad Antigua es una sucesión de bastiones y edificios medievales construidos entorno al castillo ducal. Os recomiendo que os dejéis llevar y descubráis poco a poco sus rincones más bonitos. Pero hagáis lo que hagáis, mis imprescindibles son:

4. La puerta de la Craffe

Puerta de la Craffe en Nancy

Puerta de la Craffe en Nancy

La Porte de la Craffe es el resto de fortificación más antiguo de Nancy y el claro ejemplo de la monumentalidad del recinto protector de la ciudad a finales del siglo XIV.  Sus dos torres gemelas de 1463 tienen muros de tres metros de grueso que fueron capaces de resistir indemnes a los asedios de la ciudad. Me contaron que, por lo visto, las ventanas de las torres están orientadas para que puedas disparar en todas las direcciones. Cool! Está pegada a la Porte de la Citadelle, del siglo XVII. Hasta que se drenaron, las unían unos fosos.

5. Palacio Ducal

Fachada del Palacio Ducal de Nancy

Fachada del Palacio Ducal de Nancy

Edificado en el siglo XV, el Palacio Ducal en Nancy es un diamante en el corazón de la ciudad. Se construyó sobre el castillo en ruinas que había en el lugar en estilo “Gótico de Transición”, a medio camino entre el Gótico y el Renacimiento Italiano. Gárgolas, balaustradas y pináculos góticos decoran su fachada y su patio interior es una maravilla. Los Duques de Lorena lo abandonaron en el siglo XVIII para mudarse a otra ciudad, sufrió el deterioro del tiempo, el uso como cuadras y como cuartel de gendarmes hasta que en 1848 la Sociedad de Arqueología lo restauró de forma integral e instaló allí el Museo de Lorena, con una colección muy interesante.

Detalle de gárgolas y el tejado del Palacio de los Duques de Lorena

Detalle de gárgolas y el tejado del Palacio de los Duques de Lorena

6. Plaza y basílica de Saint Epure

La antigua plaza del mercado durante la Edad Media tiene una fuente central muy bonita coronada con una estatua del legendario Renato II, el duque de Lorena que venció a Carlos el Temerario (¡menudos apodos se ponían en esa época!) en la Batalla de Nancy de 1477. La basílica que se alza a su lado es del siglo XIX y tiene unas vidrieras muy interesantes donadas por Napoleón III y la Emperatriz.

Plaza y basílica de San Epure en Nancy

Plaza y basílica de San Epure

Detalle de la basílica de Saint Epure en Nancy

Detalle de la basílica de Saint Epure en Nancy

Si queréis más, la Iglesia de los Cordeleros y palacios medievales como el Hôtel d’Haussonville, el Hôtel Ferraris o el Hôtel des Loups no os defraudarán.

La Ciudad Nueva de Nancy también tiene sus encantos, además de un centro comercial interesante y uno de los mejores mercados de la zona, pero lo que me roba el corazón siempre que vuelvo son los parques de la ciudad.

Glorieta en el parque de la Pepinère de Nancy

Glorieta en el parque de la Pepinère de Nancy

7. Parque de la Pepinière

Nancy tiene una gran dosis de verde, la mayor parte concentrada en el precioso parque de la Pepinière. Con 23 hectáreas de superficie es el parque más grande de la ciudad, un paraíso para hacer deporte y disfrutar del aire libre. En su origen fue el Vivero Real y lo fundó Stanislas en el lugar donde estaban los jardines y fortalezas de la Ciudad Antigua.

Está prácticamente al lado de la Plaza Stanislas y la de la Carrière y es el lugar ideal para relajarse. Tiene un minizoo de acceso libre, fuentes, una glorieta preciosa y varios kioskos donde probar la gastronomía local. Como el día que estuvimos hacía mucho frío, no pude resistirme a catar un gofre y unos barquillos con sabor a la famosa ciruela autóctona, la Mirabelle. Y no dejéis de probar los Macarons, que por lo visto se inventaron en Nancy 😉

Pavo real albino en el parque de la Pepinère de Nancy

Pavo real albino en el parque de la Pepinère de Nancy

Recuperando fuerzas con un gofre en Nancy

Recuperando fuerzas con un gofre en Nancy 

Y si os habéis quedado con ganas de más, Nancy tiene un patrimonio Art Nouveau enorme y es la sede del Museo de la Escuela de Nancy. Este estilo artístico floreció a principios de siglo en la ciudad lorenesa y la sembró de detalles preciosos.

¿Os animáis a visitar Nancy? Seguro que no os arrepentiréis 😉

Periodista, viajera y soñadora enamorada de Escocia y sus paisajes pero siempre dispuesta a descubrir nuevos rincones del mundo.

9 thoughts on “Qué ver en Nancy

  1. Viajeros Vagabundos

    Tengo que reconocer que no conocía siquiera que existía Nancy, pero por lo que veo no se queda para nada atrás de muchas de las otras ciudades francesas que cuenten con un poco mas de popularidad.

    Que rico gofre! 😉

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    1. Patricia Cuni Post author

      Mucha gente no conoce esa parte de Francia. Al final todo el mundo acaba yendo a los mismos sitios… injustamente, porque la Lorena tiene muchísimo por ofrecer y todavía no está nada masificada turísticamente. La zona es preciosa y está llena de lugares encantadores.

      Muchas gracias por comentar!

      PS: El gofre estaba de vicio

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