Dónde comer en Roma: los mejores restaurantes y trattorias

Si por algo es conocida Italia (además de por sus monumentos) es por la gastronomía. Creo que no es arriesgado afirmar que en Italia se come bien en cualquier lugar (y no, no hablo sólo de la pasta)… Durante mi fin de semana en Roma a finales de diciembre pude comprobarlo una vez más por mi misma. ¡Mamma mia! ¡Buonissimo!

Desayunamos en el hotel cada día, pero toda la ciudad está llena de cafés que huelen que alimentan, con unas pastas en los mostradores para relamerse…

Aquí van los lugares que probé y que me gustaron.

¿Dónde comer en Roma?

La capital italiana está llena de trattorias, osterias, ristorantes y bares, pero como que teníamos poco tiempo, optamos por la versión romana del fast food. Por supuesto, estaba mucho más buena y era más saludable... y a tu alcance en casi cualquier momento!

Quiosco de comida cerca del Coliseo, Roma

Quiosco de comida cerca del Coliseo, Roma

  • Puestos de comida ambulantes en Roma: Tienen mucha variedad de comida para llevar (y te la calientan al momento): panini, foccacia, pizza… y todas las bebidas y tentempiés que te puedas imaginar. Había leído que eran caros, pero no nos lo pareció. Después de visitar el Coliseo, el Foro i el Palatino, compramos un par de panini y nos los comimos tan tranquilas sentadas en el césped del Circo Máximo, disfrutando de las vistas y del buen tiempo. Ideal si tienes poco tiempo y no te apetece dedicarle más de una hora a la comida.
Quiosco de comida cerca de los Foros Imperiales, Roma

Quiosco de comida cerca de los Foros Imperiales, Roma

Aún así, las trattorias que probamos por la noche también abren al mediodía y son una opción recomendable si os queréis recrear algo más.

Y ahora vamos a lo bueno… Nos habían recomendado muchísimo el barrio del Trastevere para cenar. Y después de la primera noche, nos enamoramos del ambiente de la zona. Así que repetimos. Estos son los dos lugares que probamos. Nadie nos los había recomendado, los encontramos dando vueltas, dejándonos llevar y guiándonos por los lugares llenos de italianos (y con poca presencia guiri). Normalmente esto no falla. Donde comen los locales es donde mejor se come.

  • Sette Oche in Altalena fue un gran descubrimiento por pura casualidad (y, si no, mirad estupendas críticas en Tripadvisor). Ristorante pizzeria, tiene una terracita en una calle poco transitada preciosa… Y lo mejor es la comida: hornean a mano su propio pan y pasta con productos de primera calidad, y eso se nota. Es cocina italiana de la de toda la vida, de la de la “nonna”, y está deliciosa. Repetiríamos ahora mismo. Empezamos con un par de raciones de bruschetta. La mía era de olivada casera… mmmm…
Bruschetta de Olivada en el ristorante Sette Oche in Altalena, Roma

Bruschetta de Olivada en el ristorante Sette Oche in Altalena, Roma

Y luego no me pude resistir a uno de mis platos preferidos: pennette all’arrabbiata, picantes y deliciosos.

Pennette all'arrabbiata en el restaurante Sette Oche in Altalena, Roma

Pennette all’arrabbiata en el restaurante Sette Oche in Altalena, Roma

Regados con una botella de vino de la casa, la cuenta no llegó a los 20 euros por persona.

Trattoria Il Ponentino, Roma

Trattoria Il Ponentino, Roma

  • La Trattoria Il Ponentino también surgió por azar. Situada en la piazza del Drago del Trastevere, es el típico lugar de postal. La terraza es ideal y nos costó algo encontrar mesa, pero lo conseguimos! La comida es casera y sencilla, precisamente lo que buscábamos, y la relación calidad precio es excelente. En esta ocasión no me pude resistir a sus gnocchi alla bolognesa, que estaban justo como a mi me gustan. 
Gnocchi alla bolognesa en la Trattoria Il Ponentino, Roma

Gnocchi alla bolognesa en la Trattoria Il Ponentino, Roma

Mientras que Isabella, mi compañera de escapada, disfrutó de una lasagna de carne riquísima.

Lasagna de carne en la Trattoria Il Ponentino, Roma

Lasagna de carne en la Trattoria Il Ponentino, Roma

Otra opción muy interesante en verano son los bares y restaurantes que se instalan a la orilla del río Tíber. La zona, pegada a la Isola Tiberina, se convierte en una zona de ocio al aire libre muy popular, con sesiones de cine, conciertos, tiendas y muchos lugares donde comer.

Orilla del río Tíber iluminada por la noche

Orilla del río Tíber iluminada por la noche

Concierto a la orilla del río Tíber, Roma

Concierto a la orilla del río Tíber, Roma

Dulces i gelattos…

En cualquier pastelería, panadería o heladería italiana es fácil caer en la tentación… y más con pastas y cannoli como estos.

Tartaletas en una pastelería de Roma

Tartaletas en una pastelería de Roma

Cannoli en Roma

Cannoli en Roma

Y una última advertencia… ¡cuidado con los carísimos gelattos de las zonas turísticas! Curiosamente, los precios nunca están a la vista y a nosotras nos sablaron 12 euros (12!!!!!!) por un helado que en cualquier otro lugar no hubiera superado los 5 o 6. El “robo” fue perpetrado en la Gelateria Antica Roma, cerca de la Piazza Espagna.

Helados en la gelateria Antica Roma

Helados en la gelateria Antica Roma

Gelatto a precio de oro de la heladería Antica Roma

Gelatto a precio de oro de la heladería Antica Roma

Y vosotros, ¿os animáis a compartir vuestras experiencias gastronómicas en Roma?

Me encanta viajar, descubrir rincones, perderme por callejuelas, encantarme con la inmensidad del mar, soñar despierta mientras me tomo un chocolate caliente con vistas a algun paisaje, explorar y dejarme llevar por la intuición. Con este blog, la idea es contaros mis experiencias viajeras, compartir información y aprender cada día un poco más.