Qué ver y hacer en Atenas en dos días

La vibrante capital griega es una ciudad tan fascinante como histórica. Atenas es a ratos bohemia y ecléctica, y a ratos melancólica y soñadora. Si nunca has estado y estás planeando una escapada a Grecia, aquí van los mejores lugares que ver y las mejores cosas que hacer en Atenas en un fin de semana.

Normalmente cuando alguien me dice que una ciudad no me va a gustar suele producirse el efecto contrario. Todavía recuerdo cuando alguien me comentó que Roma me iba a parecer sucia, ruinosa y caótica. Quizás tuvieran parte de razón (sólo parte) pero a mi me fascinó y volvería con los ojos cerrados y sin pensármelo dos veces. El truco, supongo, es saber encontrar la belleza (pese a lo subjetivo de la palabra) en cada lugar.

Y algo parecido me sucedió con Atenas. La capital de Grecia tiene fama de caótica, de sucia, de anodina… Pero a mi no me pareció ninguna de estas cosas. La ciudad tiene muchísimas cosas buenas y no hace falta rascar demasiado para encontrarlas. Así que, si tuviera que volver por primera vez, estas serían las cosas que vería en dos días en Atenas. ¿Preparado? Pues nos vamos.

Las 16 mejores cosas que hacer y lugares que ver en Atenas en dos días

Acropolis de Atenas

1. Templo de Zeus Olímpico

A pesar de que queda poco del que fue el templo más grande de Grecia, las ruinas del Olimpeion (como también se conoce al Templo de Zeus Olímpico) son un testigo mudo del paso del tiempo… y de sus azares. Este monumento se inició en el siglo V aC pero las obras no finalizaron hasta el siglo II dC, bajo el mandato del emperador Adriano.

De las 104 columnas corintias de 17 metros de alto que lo componían tan sólo quedan en pie 16, 13 de las cuales están en el lado oeste. El resto o se han perdido y fueron reutilizadas como materiales de construcción o están donde cayeron. Nada se conserva de la gigantesca estatua de oro y marfil de Zeus que se supone que albergaba la cella del templo.

Templo de Zeus Olímpico en Atenas

En uno de los extremos de este lugar plácido en el que los perros callejeros toman el sol se puede ver el Arco de Adriano, otro prodigio de la Antigüedad. Fue uno de los lugares que más me gustaron, seguramente por la paz que se respiraba y por la melancolía que inspiran las ruinas.

El templo de Zeus Olímpico está muy cerca de la Acrópolis y de la Plaza Sintagma.

2. La Acrópolis

Si vas a Atenas, aunque sólo sea un fin de semana, la Acrópolis será una constante. El símbolo de Grecia se alza sobre una colina a 156 metros sobre el nivel del mar que domina el panorama de la capital griega y no verla es imposible.

Acrópolis de Atenas

Es un icono y mis expectativas estaban muy altas. Seguramente te la encuentres abarrotada y los trabajos de conservación y restauración continua que la han llenado de andamios pueden decepcionarte un poco. Pero que no decaiga el ánimo. Yo conseguí abstraerme y disfrutar de la experiencia imaginando cómo debía ser en los días de Fídias, qué aspecto tendrían los templos pintados… Cruzar los Propileos, el paseo junto al Templo de Atenea Niké, la majestuosidad del Partenón, el Erectéion y sus seis cariátides. Casi casi podía oir a Pericles organizando su reconstrucción.

El Partenón en la Acrópolis de Atenas

Vistas desde la Acrópolis de Atenas

Durante el ascenso por la ladera de la colina te encontrarás con los restos de otros edificios. El Teatro de Dioniso, en un estado bastante lamentable, fue el lugar donde Sófocles, Esquilo o Eurípides estrenaron sus obras. Desde la última fila las vistas de la ciudad son fabulosas.

Teatro de Dioniso en la Acrópolis de Atenas

Vistas de Atenas desde la Acrópolis

Un consejo: ve o muy pronto por la mañana o cuando falte poco para el cierre o te toparás con hordas (literalmente, hordas, lo has leído bien) de turistas acabados de bajar de un crucero que tomaran el espacio y estarán por todos lados. Una experiencia que no le deseo a nadie. ¡Ah! Y lleva calzado cómodo. Tus pies te lo agradecerán.

Y si te quedas con ganas de más, una visita al nuevo y flamante Museo de la Acrópolis (inaugurado en 2009) te permitirá ver los tesoros rescatados de la colina por los griegos junto a objetos que otros museos le han devuelto a Grecia para que se expongan en su lugar original. Las vistas desde su restaurante son espectaculares.

Nuevo Museo de la Acrópolis de Atenas

3. Odeón de Herodes Ático

En una de las laderas de la colina de la Acrópolis y en un estado de conservación bastante decente está el Odeón de Herodes Ático. Este edificio para audiciones musicales del siglo II dC fue construido por el cónsul romano Herodes Ático en honor a su esposa recién fallecida. Todavía hoy se celebran eventos en este recinto histórico, así que si coincides con alguno intenta conseguir entradas. No te arrepentirás.

4. El barrio de Plaka y Anafiótica

Los barrios de Plaka y Anafiótica son los más pintorescos y antiguos de Atenas. Ambos están a los pies de la Acrópolis, aunque Anafiótica se encarama más a la roca y, con sus casas encaladas y sus buganvillas en flor, está pegado a las murallas de esta atalaya. Los dos distritos son bastante pequeños y un buen lugar para dar un paseo sin un destino fijo, hacer algunas compras o comer.

Mientra que Plaka, que va desde Monastiraki a Lisikratou, es su cara más comercial, Anafiótica es un pedacito de las islas Cícladas en el corazón de la ciudad. Sus casas encaladas pequeñas y cuadradas se modelaron según los patrones isleños y todavía hoy tiene uno la sensación de estar en otro lugar.

5. Ágora Antigua

A los pies de la Acrópolis y a continuación del barrio de Plaka, el Ágora Antigua de Atenas (del siglo VI aC) fue su centro político, administrativo, comercial y social, además de un foco cultural, religioso y de justicia. Este enorme espacio abierto, hoy en ruinas, nos permite hacernos una idea de lo que fue. De los templos, el único que se mantiene en pie (y en un estado excepcional) es el Hefestión, dedicado al dios del fuego, Hefesto. Mientras que, también reconstruida, la Stoa de Átalo es uno de los antiguos pórticos y hoy acoge un pequeño museo. Ejemplo perfecto de cómo la historia de una civilización se construye sobre los cimientos de otra es la iglesia bizantina de los Santos Apóstoles.

La visita compensa, pero dedícale, por lo menos 2 o 3 horas o no te dará tiempo a nada.

6. Ágora Romana

A pocos metros del Ágora Antigua y también en las faldas de la colina de la Acrópolis (aunque más cerca de la plaza de Monastiraki), el Ágora Romana se construyó entre los años 19 y 21 aC, bajo el mandato del emperador Augusto, y fue agrandada por Adriano siglos más tarde. Mayormente en ruinas, fue un lugar de reunión, poder y mercado en el que hoy destacan la puerta de Atenea Arquegetis (su entrada occidental), el Propileo Oriental, los restos de la Mezquita de Fethiye (que hoy es un almacén de restos arqueológicos), las letrinas públicas, lo que queda de la antaño enorme Biblioteca de Adriano y la Torre de los Vientos, un reloj público que cuando yo estuve se estaba restaurando. La mayoría de las cosas se pueden ver desde fuera del recinto.

Agora Romana de Atenas

7. Monastiraki

La bulliciosa plaza de Monastiraki es un lugar peatonal y un buen rincón para comprar recuerdos de la visita a Atenas, además de para comer. Está conectado a la calle peatonal de Ermou, donde están casi todas las tiendas de la ciudad. Pero también comunica con la encantadora calle Pandrossou, donde hay tantos puestos de artesanía que no darás abasto. Si quieres comprar cualquier cosa, prepárate para regatear.

Plaza de Monastiraki Compras en la calle Pandrossou

8. Compras en Ermou

La calle Ermou, que va desde la famosa plaza Sintagma hasta Monastiraki, es la arteria comercial peatonal del centro de Atenas. A ambos lados hay tiendas de las principales cadenas y para todos los bolsillos. No es una calle especialmente bonita, pero tiene un par de iglesias ortodoxas (como la de Panaghia Kapnikarea) encajadas que merecen una visita… y que son un respiro frente al calor y las aglomeraciones.

Iglesia ortodoxa en la calle Ermou de Atenas

9. Plaza Sintagma y Cambio de la Guardia frente al Parlamento Helénico

A mi la plaza Sintagma me pareció un lugar bastante anodino, pero debo reconocer que tiene mucha vida y que los atenienses se concentran allí de forma masiva para ver pasar el tiempo, charlar con los amigos o, sencillamente, ver a la gente pasar. Así que si te duelen los pies de tanto andar, toma asiento e imita a los lugareños.

Plaza Sintagma de Atenas

Por el contrario, si te apetece hacer algo completamente guiri dirígete al Parlamento Helénico para ver el cambio de la guardia que cada hora ejecutan los guardias nacionales (évzones) frente a la tumba del soldado desconocido vestidos con sus famosos uniformes tradicionales. Verles andar a zancadas mientras hacen ruido con sus zuecos con enormes borlas es muy entretenido.

Cambio de la guardia frente al Parlamento de Grecia

10. Estadio Panatenaico

El Estadio Panathinaikó (en griego Kallimármaro) es uno de los estadios más antiguos del mundo y espectacular… Pero casi lo mejor es que lo puedes ver desde fuera. Reconstruido a partir de los restos de un antiguo estadio íntegramente en mármol blanco, es una visión. Aquí se celebraban en la antigüedad los Juegos de la Panateneas en honor a la diosa Atenea, en 1896 acogió la primera edición de los Juegos Olímpicos Modernos y hoy en día, además de eventos deportivos, se organizan conciertos.

Estadio Panatenaico de Atenas

11. Museo Arqueológico Nacional

Que vaya por delante que vas a necesitar tiempo para verlo todo, así que tómate tu tiempo para disfrutar del Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Entre más de 11.000 obras de arte divididas en 7 colecciones, es fácil sentirse abrumado. Si dispones sólo de un par de horas, hazte con un mapa y céntrate en las piezas que más te interesen. Eso sí, por lo que más quieras, no te vayas sin ver la misteriosa máscara de oro de Agamenón. Y sí, ve, aunque creas que la Historia Antigua no te interesa. Este museo te demostrará lo equivocado que estabas.

12. Monte Licabeto

Esta colina de 278 metros de altura situada en el centro de Atenas es uno de los lugares favoritos de los atenienses para relajarse, hacer deporte o disfrutar de las vistas. En su parte baja un boque frondoso lleno de senderos, las vistas desde la cima son espectaculares y podrás ver los atardeceres más bonitos sobre la capital griega. Es el monte más alto de la ciudad y en la antigüedad lo coronaba un templo dedicado a Zeus pero hoy hay una pequeña iglesia bizantina, además de un restaurante y un teatro al aire libre. Si no te apetece andar, sube con el funicular y disfruta del entorno.

Monte Licabeto en Atenas

13. Mercado Central de Atenas

Pasear por el Mercado Central de Atenas (Dimotiky o Kentriki Ágora, en griego) es adentrarse en los aromas y los sabores de la cocina griega. Es un buen lugar para degustar (y comprar) productos gastronómicos locales como las deliciosas aceitunas Kalamata, frutos secos, queso feta, yogur o carnes y pescados que te harán salivar. Para matar el gusanillo nada mejor que tomar algo en alguno de los restaurantes del sótano. Eso sí, si eres mujer, prepárate porque te van a llover piropos de los vendedores a diestra y siniestra.

14. Arte urbano en Exarquía

No dejes que el aspecto ecléctico, alternativo y algo decadente del barrio de Exarquía te eche para atrás. El bastión anarquista de Atenas le debe a su profunda implicación con la actualidad política y económica del país una colección de grafiti y arte urbano de artistas locales que ya querrían muchas ciudades. De carácter bohemio y llena de cafeterías ideales para que saborees el café griego y charles con los locales, Exarquía es un lugar fascinante. Sí, aquí es donde se produjeron la mayor parte de los disturbios durante los primeros años de la crisis… Pero también es donde se cuece lo más moderno. No te lo pierdas por nada.

Grafiti en Atenas

15. Galería Nikos Hatzikyriakos – Ghika

La galería Nikos Hadjikyriakos – Ghika es un pequeño tesoro oculto en Atenas. Entre sus muchos museos de arte y arqueología, este rincón secreto destaca por acoger obra de pintores, escultores, escritores e intelectuales griegos desde finales del siglo XIX hasta la actualidad. Aunque sólo sea por curiosidad, acércate a ver dos premios Nobel en persona y sube hasta el último piso del edificio para disfrutar del estudio del artista Nikos Hatzikyriakos-Ghika. Yo lo visité durante un tour literario de Atenas y me encantó.Tour literario por Atenas con Big Olive City Walks

16. Estaciones de metro

Además de cumplir su función como modo de transporte, algunas de las estaciones de metro de Atenas son verdaderos museos bajo tierra. En concreto, paradas como la de la Acrópolis, la de Cerámico, la de Monastiraki o la de la plaza Sintagma nos permiten disfrutar de excavaciones arqueológicas, piezas de museo o muestras fotográficas que nos hablan de la historia de la ciudad.

Estación de metro de Atenas

Mapa de la ruta de 2 días por Atenas en Google Maps

Si tienes tiempo, también puedes optar por hacer una ruta por Atenas con Big Olive Tours como el tour literario que tanto me gustó. O, si te apetece salir de la ciudad, una excursión a Maratón con comida en la playa siempre es una buena opción.

Dónde dormir en Atenas

Los días que estuve en Atenas me alojé en el céntrico hotel boutique Grecotel Pallas Athena. Situado super cerca de Monastiraki y con varias estaciones de metro al lado (línea roja, Omonia y líneas azul y verde, Monastiraki), es una delicia de lugar. Todas las habitaciones han sido decoradas por artistas de lo más ecléctico y respira autenticidad por todas partes. Es, en cierta manera, la cara moderna de Atenas, una ciudad que siempre ha sabido reconstruirse y sobrevivir. Las habitaciones dobles más sencillas tienen un precio a partir de 98€ la noche.

Hotel Grecotel Pallas Athena

Más información sobre el Grecotel Pallas Atena

Dirección: 65, Athinas str. & Likourgou GR-10551, Kotzia sq. Athens

Teléfono: +30 210 32 50 900

E-mail: reservations.pa@grecotel.com

Cómo moverse por Atenas

Es una ciudad de dimensiones reducidas y a muchos lugares podrás acceder andando. Pero si no te apetece gastar la suela de los zapatos, la mejor manera de moverse por Atenas es usando su red de transporte público y, en especial, el metro.

Desde la modernización del antiguo ferrocarril eléctrico y la creación del metro de Atenas, llegar a cualquier sitio es fácil, rápido y bastante económico. El billete sencillo vale poco más de 1€ y es válido durante una hora y media, con transbordos ilimitados dentro de la zona metropolitana y para cualquier medio de transporte (bus, tranvíaa, trolebús y metro). Hay paradas cerca de todos los monumentos, que están muy bien comunicados gracias a las tres líneas de metro de Atenas: la verde, la roja y la azul. Por cierto, los billetes de metro se compran en los kioskos o en las estaciones.

Aunque estuve en Atenas por motivos de trabajo para asistir a la feria TBEX Europe, pude aprovechar la visita para explorar la cuna de la democracia y el conocimiento. Y, de paso, para conocer a gente estupenda que hizo de mi paso por la capital griega una experiencia inolvidable como Heather, Joss o CC.

Por cierto, si buscas una experiencia diferente, no te pierdas este tour cultural por Atenas (en inglés).

TBEX aTHENS bloggers

¿Has estado en Atenas? Comparte tu experiencia o tus rincones favoritos dejando un comentario… Y si no has estado pero te gustaría y tienes cualquier pregunta, no seas tímido/a.

Periodista, viajera y soñadora enamorada de Escocia y sus paisajes pero siempre dispuesta a descubrir nuevos rincones del mundo.

2 thoughts on “Qué ver y hacer en Atenas en dos días

  1. Arantxa BL

    Por desgracia no he estado en Atenas, pero me encantaría ir 🙂 Si voy, ya sé por dónde empezar a organizarme gracias a tu post. Un saludo viajera!

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    1. Patricia Post author

      Yo me moría de ganas de ir… así que cuando en el trabajo me mandaron casi di saltos de alegría 😉 No es una ciudad bonita al estilo de París o Roma pero tiene muchísimo encanto y tanta historia por todas partes que te encantará. Gracias por el comentario, guapa!

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