Parte del encanto de Edimburgo está ligado a su herencia sombría que comenzó en la Edad Media y le ha valido la fama de ser una de las ciudades más embrujadas de Europa. Los cementerios de Edimburgo concentran buena parte de esta reputación inquietante y uno de los más emblemáticos es el Cementerio de Greyfriars.
Greyfriars Kirkyard es mucho más que una simple necrópolis con sus antiguas y desgastadas lápidas. Este lugar ha desempeñado un papel destacado en varios capítulos de la historia de Edimburgo, algunos bastante infames, y que aún hoy generan fascinación y escalofríos a partes iguales.
Con nuestra guía te llevaremos a través de las tumbas y monumentos del cementerio de Greyfriars para conocer sus leyendas espeluznantes, sus residentes más queridos, la estrecha relación que guarda con el mundo mágico y mucho más ¿Te atreves a dar un paseo por este cementerio de Edimburgo?

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ToggleHistoria del cementerio de Greyfriars
El cementerio de Greyfriars (Greyfriars Kirkyard) fue fundado en 1562, después de la Reforma escocesa, por autorización de María, reina de Escocia. La soberana cedió los terrenos de un monasterio franciscano al ayuntamiento de Edimburgo para que fuera usado como camposanto y así reemplazar el cementerio de la catedral de St Giles. Posteriormente, en el siglo XVII fue construida la iglesia parroquial de Greyfriars Kirk.
El nombre de Greyfriars Kirkyard proviene de su vínculo con los “frailes grises” (grey friars) de la orden de San Francisco de Asís, cuyos hábitos descoloridos eran símbolo de su voto de pobreza. Kirkyard se relaciona con la palabra Kirk del escocés antiguo que significa iglesia.
Greyfriars fue el primer lugar protestante levantado inmediatamente después de la Reforma escocesa. También llamado “la ciudad de los muertos”, el cementerio de Greyfriars recibió sus primeros moradores en el siglo XVI y llegó a alcanzar una superpoblación de cientos de miles de entierros, hasta que cerró sus puertas en la década de 1870.
En la actualidad, el Cementerio de Greyfriars es un lugar muy apreciado en la capital escocesa por su gran valor histórico y como un referente de la cultura popular de Edimburgo, que ha logrado trascender más allá de los siglos y las fronteras.

Leyendas del cementerio de Greyfriars
Una parte de la historia de Edimburgo está vinculada a la muerte y el Cementerio de Greyfriars es uno de esos lugares destacados en la ciudad con un pasado bastante oscuro. De aquí han surgido varias leyendas inquietantes que le han dado el reconocimiento como uno de los cementerios más embrujados de la capital de Escocia y también del mundo.
En 1645 la peste negra dejó miles de cadáveres a su paso por la ciudad. La Old Town no disponía de espacio suficiente para entierros adecuados, así que las enormes pilas de cuerpos acumuladas en Greyfriars Kirkyard fueron tapiadas con tierra y terminó por elevar el terreno del cementerio por encima del nivel de la calle. La gran afluencia de turistas de las últimas décadas ha erosionado la delgada capa de suelo de Greyfriars, por lo que algún hueso emerge ocasionalmente. Sí, parece increíble, pero es cierto.

A principios del siglo XIX, Edimburgo se convirtió en un referente mundial de la investigación médica, pero también en la capital del robo de cadáveres. La demanda de cuerpos humanos frescos para diseccionar ocasionó que los ladrones de tumbas no dieran tregua a los difuntos recién enterrados. El cementerio de Greyfriars aún conserva dos sepulturas con jaulas de hierro llamadas mortsafes, que eran alquiladas el tiempo suficiente para evitar que el cadáver de un ser querido terminara en el Edinburgh Medical College.
Las leyendas que más cautivan a los visitantesdel Cementerio de Greyfriars, son: la del perro Bobby Greyfriars, el Skye terrier más querido de Escocia; la de “Bloddy” Mackenzie, un cruento abogado que condenó a muerte a los Covenanters y al parecer sigue haciendo de las suyas desde el más allá; y si eres un potterhead querrás confirmar que los nombres de algunas lápidas de Greyfriars te suenan de algo, aunque J.K Rowling diga lo contrario.

El poltergeist de Bloody Mackenzie y el cementerio de Greyfriars
Sir George Mackenzie de Rosehaugh fue un prominente abogado y escritor escocés, autor de la primera novela escocesa; del primer libro de texto sobre derecho penal escocés y fundador de lo que actualmente es la National Library of Scotland. Lamentablemente, pasó a la posteridad como uno de los personajes más despiadados de la historia escocesa, a tal punto de ganarse con el tiempo el apodo de “Bloddy Mackenzie”.
En 1677, el rey Carlos II de Inglaterra nombró a Mackenzie como su Lord Advocate (defensor real) y como tal, el responsable de perseguir a los presbiterianos Covenanters que se negaban a plegarse al anglicanismo. Después de la derrota en 1679, en la batalla de Bothwell Brig, 1.200 rebeldes fueron encarcelados en una prisión a cielo abierto, considerada uno de los primeros campos de concentración de la historia.
La mayoría de los prisioneros murieron, ya fuera por la brutalidad del trato, las condiciones paupérrimas o por ejecución. Lord Mackenzie se cobró con creces la alta traición a la Corona. Tan satisfecho estaba del deber cumplido, que mandó a construir su elegante mausoleo al lado de la prisión de los Covenanters, para dormir finalmente el sueño eterno en 1691.
Con el paso de los siglos fue creciendo la leyenda oscura del atroz George “Bloddy” Mackenzie y su Mausoleo Negro. Algunas tradiciones antiguas hablan de cómo los estudiantes de la vecina escuela George Heriot’s School hacían el reto de invocar al sangriento abogado llamando a la puerta de su tumba mientras recitaban un popular verso en escocés.

Fue una noche de 1999 que un incidente intensificó la actividad de lo que muchos llaman el poltergeist de Bloddy Mackenzie, cuando un indigente irrumpió en su mausoleo. Además de profanar la cámara funeraria familiar con sus ataúdes, el desdichado tropezó en la oscuridad y al caer rompió el suelo dejando al descubierto un osario lleno de esqueletos no identificados, que se especula eran de una fosa común durante la peste.
Desde entonces, en Greyfriars Kirkyard existen cientos de testimonios y relatos de apariciones fantasmales, sensaciones extrañas y ataques violentos con empujones, moretones, rasguños y quemaduras atribuidos a Bloddy Mackenzie y a las almas torturadas que habitan en el Mausoleo Negro y sus alrededores. Los vecinos de las casas construidas junto a este sector han reportado objetos en movimiento, voces no identificadas y fenómenos inexplicables.

En noviembre de 1999, Colin Grant, ministro de una iglesia espiritista de Edimburgo realizó frente a Greyfriars Kirk y a la prensa local un supuesto exorcismo sin éxito. Dos meses después, Grant falleció de un ataque cardíaco no sin antes haber expresado su temor de que lo ocurrido en Greyfriars lo mataría. En los siguientes artículos (ambos en inglés) encontráis una foto de ese momento y mucha información al respecto: Death by ghost: did Mackenzie poltergeist kill colin grant in edinburgh? y Edinburgh Video Guide: Greyfriars Kirkyard, este último del medio The Scotsman.
Al parecer, ni los muertos ni sus verdugos han encontrado la paz en el cementerio de Greyfriars. Lo que sí podemos afirmar es que nada ha disuadido a los miles de curiosos que llegan a este cementerio de Edimburgo en búsqueda de un contacto con el más allá.
Tumbas y monumentos en el Cementerio de Greyfriars
En Greyfriars Kirkyard fueron enterrados muchos ciudadanos notables de Edimburgo como el poeta Allan Ramsay; James Craig, el arquitecto de la New Town, William Smellie, el creador de la Enciclopedia Británica y Walter Scott padre. Una de las pocas mujeres destacadas que yacen en el cementerio de Edimburgo es la filántropa Mary Erskine, fundadora de una escuela para niñas en 1704. Asimismo, en este lugar descansan numerosas personalidades importantes que impulsaron la Ilustración Escocesa como científicos, médicos, escritores y académicos.
El cementerio de Greyfriars alberga poco más de 700 lápidas, monumentos, tumbas y otras estructuras. Están consideradas dentro de las mejores de Escocia por su rico simbolismo sobre la muerte, y las más antiguas datan de principios del siglo XVII. Incluso un tramo del Muro de Flodden (Flodden Wall), la muralla defensiva de la ciudad construida en el siglo XVI aún forma parte estructural del cementerio.
Estatua de Bobby
Bobby Greyfriars, el pequeño terrier escocés que hizo historia en Edimburgo en el siglo XIX fue inmortalizado en una estatua de bronce ubicada cerca del cementerio de Greyfriars. Su fama ha dado la vuelta al mundo y muchos visitantes de la capital escocesa siguen las huellas de su leyenda.
El icónico monumento al perrito Bobby fue erigido en 1873 en honor a su lealtad inquebrantable. Se encuentra entre Chambers Street y Candlemaker Row, frente a uno de los mejores pubs de Edimburgo, el Greyfriars Bobby’s Bar, cuyo nombre fue inspirado en la leyenda del adorable perro escocés.

Una recomendación importante – que no nos cansaremos de repetirla – es no tocarle la nariz a la estatua de Bobby. No es una tradición ni tampoco atrae la buena suerte. Por culpa de un bulo turístico, este tipo de acciones dañan el patrimonio histórico y molestan mucho a los habitantes de Edimburgo.
La tumba de Bobby, el perro fiel
Uno de los símbolos del Cementerio de Greyfriars es la tumba del perro Bobby, ubicada cerca de la puerta principal. La historia cuenta que durante 14 años el pequeño Skye terrier resguardó la tumba de su dueño, John Gray, hasta que murió en 1872 dejando un legado de ternura y nobleza que conmovió a todo Edimburgo.
La lápida de granito rosa con el nombre de Bobby Greyfriars fue levantada en 1981, donde los admiradores de este devoto guardián peludo suelen depositar palos, pelotas o flores en señal de respeto y cariño. Si quieres descubrir más de esta celebridad canina, echa un vistazo a nuestra guía El perro Bobby de Edimburgo: la leyenda detrás de Greyfriars Bobby.

La iglesia de Greyfriars (Greyfriars Kirk)
Inaugurada oficialmente en la Navidad de 1620, Greyfriars Kirk es la primera iglesia construida en Edimburgo después de la Reforma en los terrenos del cementerio de Greyfriars. Este lugar fue clave para el movimiento presbiteriano y tiene un significado crucial dentro de la historia de Escocia. En frente de su púlpito se firmó en 1638 el llamado Pacto Nacional y a los firmantes se les conoció como los pactantes o Covenanters, quienes lucharon por las libertades civiles y religiosas de los escoceses.
La iglesia de Greyfriars fue utilizada como cuartel y como almacén de pólvora, sufrió explosiones e incendios; así como varios eventos que fueron modificando el edificio original. A partir del siglo XVIII se añadieron elementos significativos que renovaron el culto de la Iglesia de Escocia, como las vidrieras de colores y el órgano de tubos. Su estilo fusiona el gótico tardío con elementos del barroco.

El edificio actual de la iglesia de Greyfriars data de 1938, cuando fue sometido a una ambiciosa reconstrucción en su interior. Se presenta como una nave central de ocho tramos con pasillos y una estilizada arquería. Posee un hermoso techo de madera de secoya de California con relieves que muestran el saltire de San Andrés. Greyfriars Kirk mantiene la tradición de la congregación de las Highlands de Edimburgo que data de 1704 y alberga servicios regulares en idioma gaélico escocés.
La prisión de los Covenanters
La Reforma escocesa pagó una alta cuota de sangre y muerte en los terrenos de Greyfriars Kirkyard, donde se levantó una prisión en el siglo XVII por orden de Lord George “Bloody” Mackenzie.
Lo que actualmente se conoce como la prisión de los Covenanters, en el muro sur del cementerio de Greyfriars, muestra una parte de lo que fue la cárcel original. El campo de concentración abarcaba más de una hectárea y estaba rodeado por paredes altas que incluían parte del Flodden Wall y los muros colindantes con George Heriot’s School, para así formar un espacio fácilmente controlable. A partir de 1705 fueron autorizados enterramientos en esta área y se observan varios monumentos funerarios en el exterior de la puerta, que no existían en la época de la prisión.

Se dice que esta zona del cementerio está encantada y que se dan fenómenos paranormales debido al sufrimiento de los Covenanters. Por eso suele estar cerrada con un candado y no está habitualmente abierta al público. Si, por algún motivo, quieres entrar, tendrás que hacer uno de los tours (en inglés) de la empresa local City of the Dead. Tanto su tour Haunted Graveyard como el Double Dead te permitirán explorar la prisión de los Covenanters por la noche.
En la parte norte del cementerio de Greyfriars se encuentra el Monumento a los Mártires, erigido en 1709 en memoria de los 18.000 Covenanters que fueron horriblemente asesinados a causa de su fe.
Cementerio de Greyfriars y Harry Potter
El mundo mágico de Harry Potter tiene algún tipo de conexión con el Cementerio de Greyfriars, o eso es lo que los fans de la historia del niño mago creen fervientemente. Aunque, J.K Rowling ha negado cualquier vínculo de inspiración, no pasa desapercibida la gran similitud que existe entre los nombres de algunas lápidas y los personajes de la saga. No importa que la misma autora haya desmentido los rumores, los potterheads – y los operadores turísticos – han convertido al Cementerio de Greyfriars en un lugar perfecto para encontrar la magia.
La tumba de Voldemort en Edimburgo
Relativamente cerca de la verja que lleva al colegio George Heriot se encuentra una lápida negruzca y alargada en cuya piedra está grabado el nombre de Thomas Riddell Esquire, un general que murió en 1806. A pesar de que la ortografía difiere un poco, se puede ver un parecido con el nombre de Tom Marvolo Riddle, quien posteriormente sería conocido como el mago más tenebroso de todos los tiempos, Lord Voldemort.
Actualmente, el lugar se encuentra vallado dada la gran cantidad de visitas que recibe a diario y que han vulnerado el césped. El Ayuntamiento suele retirar periódicamente las ofrendas que dejan los fans, como cartas y otros objetos.

Inspiración en las lápidas
En una entrevista hecha a J.K Rowling en Barnes and Noble en 1999, le preguntaron cómo decidió nombrar a los personajes y lugares que aparecen en la historia de Harry Potter. Ella respondió que, aunque algunos son inventados, suele coleccionar nombres inusuales de “santos, topónimos, monumentos de guerra, lápidas.” Una parte de esta declaración coincide con las inscripciones que se leen en varias lápidas del Cementerio de Greyfriars y que pudieron ser fuente de inspiración para la autora (o, tal vez no).
Algunas de las más tumbas más buscadas por los fans en Greyfriars con nombres parecidos a los personajes de la saga son las de: William McGonagall, conocido como el peor poeta de Escocia; James Park Giles y su esposa Anne Potter, hija de Robert Potter; Elizabeth Moodie; Margaret Louisa Scrymgeour Wedderburn; Daniel Scrymgeour, inspector de escuela; y la losa funeraria de la familia Black.






Quizás la magia de la historia, la imaginación de los seguidores y el encanto místico del cementerio de Greyfriars se conjugaron para tejer las conexiones con el niño mago, y con nuestra guía de La Ruta de Harry Potter en Edimburgo: inspiración y ruta tras los pasos de J.K. Rowling encontrarás más lugares fascinantes para explorar.
Free tour Harry Potter
Si quieres seguir la pista de Harry Potter en la capital escocesa, te recomendamos algunos de los recorridos gratuitos por los lugares más emblemáticos relacionados con los libros de J.K Rowling. Uno de nuestros free tours favoritos es el de Viajar por Escocia, porque ofrece una experiencia muy entretenida y fuera de lo común. Aquí te dejamos varias opciones:
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Tour de los fantasmas de Edimburgo
Hay tantas leyendas paranormales en Edimburgo que la fama ganada hace de la capital escocesa un destino imperdible para los amantes del misterio. Nada como un tour de fantasmas por los lugares embrujados de la ciudad. Toma nota de los recorridos gratuitos que te vamos a recomendar a continuación:
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Si quieres vivir una experiencia aún más inquietante y explorar en la oscuridad de la noche el tenebroso legado de Bloddy Mackenzie y el Cementerio de Greyfriars, la cita es con el tour exclusivo de City of the Dead. Es el único operador turístico de Edimburgo con acceso al Mausoleo Negro y a la prisión de los Covenanters. Está en inglés y no es apto para personas sensibles.
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Otros cementerios de Edimburgo
Los cementerios de Edimburgo bien valen una visita para descubrir sus cautivadoras historias y el rico legado de la ciudad entre lápidas antiguas y agradables espacios ajardinados. Mira nuestra guía con la Ruta por los 20 cementerios de Edimburgo más bonitos y sigue la pista de cada uno de los sitios de nuestra lista:
- Greyfriars Kirkyard
- Canongate Kirkyard
- St. Cuthbert’s Kirkyard
- Old Calton Cemetery
- New Calton Cemetery
- Dean Cemetery
- Cementerio de St John’s
- Warriston Cemetery
- Dalry Cemetery
- Tumba de John Livingston
- Grange Cemetery
- Sciennes Jewish Burial Ground
- East Preston Street Burial Ground
- Rosebank Cemetery
- North Leith Burial Ground
- Cementerio de South Leith Parish Church
- Cramond Cemetery
- Corstorphine Old Parish Church Cemetery
- Liberton Kirk
- Cementerio de perros del Castillo de Edimburgo
Información práctica para visitar el cementerio de Greyfriars
Con estos datos útiles a continuación podrás planificar tu visita al cementerio de Greyfriars. Recuerda ser respetuoso y cuidar el invaluable patrimonio del lugar.
Horario
El cementerio de Greyfriars está abierto las 24 horas del día, todos los días de lunes a domingo.
Ubicación
Situado en el corazón del casco antiguo de Edimburgo, el cementerio de Greyfriars se encuentra en 26A Candlemakers Row.

Cómo llegar al Cementerio de Greyfriars
La manera más práctica de llegar al cementerio de Greyfriars es a pie, por su cercanía con las principales calles, barrios y atractivos turísticos de la Old Town como, la Royal Mile, Grassmarket o la Universidad de Edimburgo.
Puedes hacer uso del tren, ya que la estación Waverley está a solo 10 minutos andando. Si prefieres ir en coche, hay aparcamiento disponible en las inmediaciones de Chambers Street y Lauriston Place.
Bus
Una opción bastante práctica es utilizar el autobús. Muy cerca del cementerio de Greyfriars paran los autobuses 9, 23, 27, 35, 41 y 42 de Lothian Buses en las paradas de Forrest Road, Merchant Street y National Museum of Scotland.

Preguntas frecuentes sobre el cementerio de Greyfriars
Las preguntas más frecuentes de nuestros lectores las respondemos en esta sección.
¿Qué son las calaveras que vemos en las lápidas de los cementerios de Edimburgo?
Muchas de las tumbas y lápidas de Greyfriars Kirkyard presentan calaveras, esqueletos o huesos como ornamento. Este tipo de relieves son un clásico en las tumbas del siglo XVI y XVII como símbolo del “Memento Mori”, para recordar que todos moriremos algún día, sin importar la clase social. También son usuales las figuras como relojes de arena o flores marchitas. Aunque pareciera ser un estilo escultórico funerario bastante tétrico, su intención realmente era la de comunicar un mensaje sobre la certeza de la muerte y lo efímero de la vida.
¿Dónde está la tumba de Voldemort?
La que se cree que es la tumba de Voldemort está en el cementerio de Greyfriars, cerca de la verja que da acceso a George Heriot’s School.
¿Dónde está el cementerio de Harry Potter?
El cementerio de Harry Potter está en Edimburgo, donde algunas de las lápidas del cementerio de Greyfriars se relacionan con la historia del niño mago.
¿Quién es George Mackenzie?
Lord George Mackenzie fue un cruel abogado que persiguió a los Covenanters. Su infame proceder hizo que se ganara el apodo de “Bloddy” Mackenzie y se convirtiera en una de las leyendas oscuras del lugar. Está enterrado en el cementerio de Greyfriars, en lo que se conoce como el Mausoleo Negro, donde al parecer el poltergeist de Mackenzie genera actividad paranormal.

Anímate a visitar el cementerio de Greyfriars. Este lugar fascinante alberga dentro de sus antiguos muros una parte importante de la historia, la cultura y la espiritualidad de Edimburgo que vale la pena explorar. ¿Conocías sus leyendas? Nos encantaría leerte en los comentarios.
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