¿Qué ver en Viena en Navidad?

Decir que la Navidad en Viena se vive con mucha intensidad es quedarse corto… La Navidad en Viena son días para perderse por todos los mercados de Navidad, tomar vino caliente o refugiarse en cualquiera de los encantadores cafés de Viena, disfrutar de las luces que decoran cada rincón, comprar artesanía, pasear por los parques nevados y ver alguna exposición de arte.

Para mí la ciudad es un destino ineludible en cuanto empieza a hacer frío y a oscurecer pronto. Y quizás por eso se que lo mejor es disfrutarla paso a paso, sin prisas… Hay mucho por hacer y por ver, pero si visitas Viena en Navidad hay algunas que no te puedes perder. Más aún si a pesar del frío helador, la ciudad te recibe con un cielo azul como éste.

Viena desde el avión

Viena desde el avión

DÍA 1: Mercados y luces de Navidad

Un buen plan puede empezar con un paseo por el centro de Viena bajo la luz de las iluminaciones de Navidad. Empezamos por el Mercado de Navidad del Ayuntamiento, como siempre lleno hasta los topes y con una gran selección de comida, ponches, artesanía y todas las decoraciones navideñas que se puedan imaginar. Seguir andando por Dr. Karl-Renner-Ring hasta el Burgring y adentrarse en el Mercado de Navidad que hay frente al Kunsthistorisches Museum, especializado en artesanía. Y luego cruzar el Hofburg hasta el centro de Viena.

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

El Hofburg iluminado

El Hofburg iluminado

Si toda Viena se engalana para recibir la Navidad, en el centro el esplendor es máximo. El Graben es la calle comercial por excelencia. Peatonal y decorada como si fuera un gran salón de baile, es un placer andar bajo sus arañas de luces, mirar los escaparates y llegar sin darte cuenta ante la imponente catedral Stephansdom. Desde allí, bajo más luces y en un ambiente único, se puede dar la vuelta y pasar por dos de mis mercados de Navidad preferidos: Freyung y Am Hof.

Luces de Navidad en Graben, Viena

Luces de Navidad en Graben, Viena

DÍA 2: Museos, mercados y cafés

Para aprovechar las pocas horas de luz de los días de invierno, nada mejor que levantarse temprano, disfrutar de un buen desayuno austríaco (abundante y riquísimo, y perfecto para tomar fuerzas) y ponerse en marcha. Aprovechando que este año Austria ha celebrado el 150 aniversario de Gustav Klimt, nada mejor que una visita al Belvedere para disfrutar de la exposición temática sobre el genio del modernismo austríaco que le han dedicado. Ver El Beso en primera persona es una experiencia que no olvidaré nunca… El dorado es más dorado, la fuerza de la expresión de la mujer, las flores a sus pies… No tiene precio! Y si de regalo puedes pasear por unos jardines nevados, aún mejor.

“El beso” de Gustav Klimt (fuente: Wikimedia Commons)

Jardines del Belvedere nevados

Jardines del Belvedere nevados

Después de comer, es el momento ideal para dejarse seducir por la variedad del Mercado de Navidad frente a la Karlskirche, en Karlsplatz. El lugar es ideal si vais con niños porque vacían el estanque central y sustituyen el agua y la escultura de Henry Moore por ponis y animales de granja que se pueden tocar y alimentar. Después de algunas compras, vale la pena acercarse a la plaza de Schwarzenbergplatz, donde está el Monumento a la liberación rusa, que los soviéticos levantaron tras el fin de la II Guerra Mundial.

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Monumento a la Liberación en Viena

Monumento a la Liberación en Viena

El atardecer es el momento perfecto para tomar el metro y acercarse al Palacio de Schönbrunn para disfrutar de uno de los mercados de Navidad más especiales de Viena. Increíblemente abarrotado, vale muchísimo la pena porque hay tal cantidad de piezas de artesanía únicas que le darán el toque especial a cualquier casa. Además, el lugar es ideal para reponer fuerzas o entrar en calor con una buena taza de vino especiado caliente. Ah! Y para disfrutar de un pedazo de tarta de campeonato!

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Tarta de vainilla y chocolate

Tarta de vainilla y chocolate

DÍA 3: MuseumsQuartier y Spittelberg

Una mañana de domingo es perfecta para pasear tranquilamente por algunas de las zonas con más encanto y más alternativas de Viena.

Empezamos el día en el precioso parque Volksgarden, entre rosales protegidos del frío y templos de estilo griego que se funden con la nieve… Y seguimos hasta el  MuseumsQuartier, el barrio de los museos. Verdadero templo del arte contemporáneo, hasta su tienda de regalos merece una visita. En su interior hay varios museos, pero como no hay tiempo para todos, son muy recomendables el Leopold Museum y el MUMOK, dos moles imponentes que saciaran todas vuestras ganas de arte.

Volksgarden en invierno, Viena

Volksgarden en invierno, Viena

Museums Quartier en invierno

Museums Quartier en invierno

Si todavía no os habéis cansado de Mercados de Navidad, el del barrio bohemio de Spittelberg es excepcional. Situado en una zona peatonal llena de edificios antiguos y monísimos, sus paraditas tienen un toque arty muy diferente. Lleno de gente joven y alternativa, sirven el mejor punsch de Viena, así que no os los perdáis.

Ponche de frutas del bosque

Ponche de frutas del bosque

 

Me encanta viajar, descubrir rincones, perderme por callejuelas, encantarme con la inmensidad del mar, soñar despierta mientras me tomo un chocolate caliente con vistas a algun paisaje, explorar y dejarme llevar por la intuición. Con este blog, la idea es contaros mis experiencias viajeras, compartir información y aprender cada día un poco más.