Museo Kelvingrove de Glasgow: guía completa

Glasgow es conocida como una ciudad vibrante y también por su rico patrimonio artístico y cultural – y a nosotros nos encanta. Uno de sus íconos más importantes es el Museo de Kelvingrove, ilustre representante de la identidad urbana e histórica y considerado una joya por sus habitantes.

Kelvingrove Museum es una vitrina repleta de magníficos tesoros que ha maravillado a sus visitantes desde que abrió las puertas en 1901. Ubicado en un edificio espectacular, el Museo de Glasgow alberga una vasta colección de arte, naturaleza, historia, diseño y un sinfín de objetos y curiosidades repartidos en sus 22 galerías.

Con esta guía completa te llevaremos de visita por el Museo Kelvingrove de Glasgow. Vamos a recorrer sus galerías para descubrir algunas de sus famosas exhibiciones y nuestras obras favoritas; además de información útil para tu visita al Museo Kelvingrove e incluso la siniestra leyenda relacionada con su construcción. ¡Vamos allá!

Museo de Kelvingrove visto desde Kelvingrove park, Glasgow
Créditos fotografía: VisitScotland/Kenny Lam

Visitar el Museo Kelvingrove, en Glasgow

El Museo de Kelvingrove es un lugar imprescindible que ver en Glasgow. Es una de las atracciones más visitadas de toda Escocia y el segundo museo más popular de Reino Unido fuera de Londres. La arquitectura del Kelvingrove Art Gallery and Museum es una oda a la arquitectura, con su inconfundible fachada de piedra roja y la elegancia interior de sus galerías que recuerdan a un suntuoso palacio.

Está considerado el principal museo de Glasgow por su variada y ecléctica colección de 8.000 objetos que ofrece una experiencia extraordinaria a los sentidos y lo convierte en un museo de clase mundial. Su valiosa pinacoteca incluye pinturas de los grandes maestros como Monet, Gauguin, Renoir, Rembrandt y Van Gogh; y cuadros excepcionales como el famoso Cristo de San Juan de la Cruz de Salvador Dalí. Se complementa con las obras maestras de los coloristas escoceses, los Glasgow Boys y de Charles Rennie Mackintosh.

Explorar el Museo Kelvingrove es de las mejores cosas que hacer en Glasgow con niños por el montón de objetos para hacer volar la imaginación. Como por ejemplo Sir Roger, un gigantesco elefante asiatico que es el protagonista de su colección de animales.  También destacan un avión de combate Spitfire, un sarcófago egipcio, armaduras medievales, un órgano de tubos que da conciertos y mucho más. Entretenimiento garantizado durante horas.

Historia y arquitectura

La Galería de Arte y Museo Kelvingrove está en Argyle Street, en el West End, uno de los barrios más dinámicos de Glasgow. Su inconfundible arquitectura embellece el paisaje urbano y se ha convertido en una de las fachadas más emblemáticas de la ciudad.

El Museo de Kelvingrove fue diseñado por Sir John W. Simpson y E.J. Milner Allen y se inauguró en 1901 como Palacio de Bellas Artes para la exposición internacional de Glasgow de ese año. La inconfundible estética del museo está inspirada en el estilo Barroco español, por lo que las torres evocan un poco a muchas de las iglesias españolas de ese período.

Museo de Kelvingrove, Glasgow
Créditos fotografía: VisitScotland/Paul Tomkins

El exterior de Kelvingrove Art and Museum está hecho de arenisca roja de la cantera Lochabriggs, cerca de Dumfries, que es un elemento constructivo característico de la arquitectura del  Glasgow de finales del siglo XIX. De las esculturas se encargaron destacados artistas de la época como George Frampton y William Shirreffs. Para el interior del Museo Kelvingrove se utilizó arenisca de Giffnock, al sur de Glasgow, de un color pardo moteado mucho más claro.

El Museo Kelvingrove estuvo cerrado por reformas y trabajos de restauración tres años. Fue reabierto por Su Majestad la Reina Isabel II en 2006 con un diseño interno más accesible para los visitantes, mayores comodidades y grandes espacios de exhibición.

Museo de Kelvingrove, glasgow
Créditos fotografía: VisitScotland/Kenny Lam

Curiosidades del Museo de Kelvingrove, Glasgow

El Museo de Kelvingrove es espléndido. Sin embargo, algo que sorprende a los visitantes es descubrir que la entrada trasera es mucho más grande que la delantera y está orientada a Kelvingrove Park. De hecho, es la vista más conocida del museo y la más fotografiada.

Esta curiosidad arquitectónica ha dado pie a una de las leyendas urbanas más persistentes en Glasgow. Se dice que el edificio que alberga el Kelvingrove Art Gallery fue construido accidentalmente al revés y que el arquitecto, al descubrir el error, quedó tan horrorizado que se suicidó arrojándose desde una de sus torres.

Lo cierto es que el edificio del Kelvingrove Museum se proyectó intencionalmente de esa manera para hacer del museo un espacio rodeado de vegetación para el disfrute de sus visitantes. Afortunadamente, el arquitecto John William Simpson viviría otros 32 años después de la construcción del Museo Kelvingrove y murió pacíficamente en su casa en Londres después de una exitosa carrera internacional.

Otra de las curiosidades relacionadas con el Museo Kelvingrove es su magnífico órgano de tubos construido en 1901. Es el protagonista del Hall Central y su espectacular tamaño con 2,889 tubos metálicos sobrecoge a los visitantes que quedan maravillados, tanto con la belleza de su antigua estructura victoriana como con las preciosas melodías que aún es capaz de emitir.

Se puede disfrutar de recitales diarios en el museo de Glasgow interpretados por virtuosos músicos que tienen la fortuna de darle vida a este centenario instrumento, considerado uno de los mejores de su tipo en el mundo. ¡La experiencia parece sacada de una película!

Qué ver en el Museo Kelvingrove de Glasgow

Los miles de objetos que conforman la peculiar y fascinante colección del Museo Kelvingrove de Glasgow ofrecen una emocionante aventura durante su recorrido. Algunas de estas piezas son auténticos iconos del lugar que le han dado su fama y el privilegio de ser uno de los museos más queridos de los escoceses y visitado por millones cada año.

Kelvingrove Art Gallery and Museum es perfecto para un día de entretenimiento familiar explorando sus galerías. Si no sabes qué ver, toma nota de nuestros objetos favoritos y obras de arte imprescindibles que no te puedes perder del Museo de Kelvingrove.

1. Cristo de San Juan de la Cruz de Dalí

Una de las pinturas más extraordinarias del mundo se exhibe en la galería Glasgow: City of Empire del Museo Kelvingrove. El Cristo de San Juan de la Cruz es la obra religiosa más popular del gran genio español Salvador Dalí. Se le considera una de las piezas más emblemáticas del museo de Glasgow y también de las más apreciadas por los visitantes.

El impresionante lienzo de dos metros pintado en California en 1951 muestra una perspectiva moderna y surrealista de Jesús crucificado, inspirado en un dibujo realizado por San Juan de la Cruz en el siglo XVI. Dalí describió el proceso de su obra que inició con un “sueño cósmico”, donde el protagonista del cuadro – sin rastros de sangre ni corona de espinas – flota sobre la bahía de Port Lligat, en la Costa Brava catalana. El artista usó la geometría y la metafísica para conquistar lo que él llamó el “Misticismo Nuclear”.

Cristo de San Juan de la Cruz de Dali en el Museo de Kelvingrove en Glasgow

Un hecho interesante es que el Cristo de San Juan de la Cruz de Dalí está considerada la pintura favorita de Escocia, según una encuesta del periódico The Herald de 2006. Fue el propio director del museo de Kelvingrove, Tom Honeyman, quien compró la obra al maestro de Figueras, lo que forjó una amistad de por vida. Otro dato curioso es que el modelo utilizado por Dalí para ver el efecto de la gravedad sobre el cuerpo fue el doble de acción de Hollywood Russ Saunders.

2. Mackintosh y el Glasgow Style

El Museo Kelvingrove expone en seis salas de su ala este la maestría del genio del Modernismo escocés, Charles Rennie Mackintosh, creador de una identidad artística única ante el mundo. Esta es la exhibición más grande de la ciudad que muestra la amplia gama de medios y técnicas de su pionero Glasgow Style como: vidrieras, textiles y bordados, orfebrería, esmalte, muebles y otros.

La exposición sigue un orden cronológico que muestra el desarrollo creativo de Mackintosh a lo largo de su carrera y ofrece un enfoque de su trabajo ubicado dentro del medio artístico y social de su época. Destaca la inconfundible Rosa de Glasgow – su diseño más conocido – y las sillas de respaldo alto; así como mobiliario, paneles decorativos y accesorios de iluminación de los salones de té de Miss Cranston que datan de 1900-1912.

3. Interior. The Orange Blind, de FCB Cadell

Francis Campbell Boileau Cadell firma esta evocadora obra de arte de 1914 donde una deslumbrante persiana naranja se adueña del espacio para hipnotizar al espectador. La pintura muestra una acogedora escena interior, en la que aparece una dama elegante sentada en una chaise longue frente a una mesa de té. Detrás, un hombre toca el piano y al fondo, el punto focal del cuadro: The Orange Blind.

FCB Cadell es uno de los cuatro artistas conocidos como los “coloristas escoceses”. Influido por el fauvismo y en particular por Henri Matisse, es famoso por sus retratos, sus pinturas de interiores de la New Town de su Edimburgo natal y sus paisajes de la isla de Iona. Se le considera el más elegante de los coloristas.

The Orange Blind, cuadro en el Museo de Kelvingrove en Glasgow

4. Retrato de Alexander Reid, Van Gogh

El modelo de este cuadro de 1887 es Alexander Reid, marchante escocés de arte y quien fuera compañero de piso de Van Gogh en París. Es otra de las grandes obras del museo Kelvingrove que es vista por más de un millón de personas al año.

La compleja amistad entre ambos surgió cuando Reid viajó de Escocia a Francia y se estableció cerca del Moulin Rouge para ampliar sus conocimientos de arte. Vincent le presentó a grandes artistas de la época y se dice que su relación llegó a ser muy estrecha y profunda.

Retrato de Alexander Reid, de Vincent Van Gogh en el Museo de Kelvingrove, Glasgow

Sin embargo, el vínculo se cortó en 1889 porque Van Gogh creía que Reid no hizo el esfuerzo de promover en Escocia su obra ni la de otros pintores. Van Gogh muere sin que llegaran a reconciliarse, sin embargo quedó para la posteridad el retrato postimpresionista de uno de los marchantes de arte más influyentes de Europa del siglo XIX y principios del XX.

5. Haggis

El humor de los glaswegians no solo queda patente en la estatua del Duque de Wellington con un cono de tráfico por sombrero, también se exhibe en el museo Kelvingrove en forma de un extraño animal ficticio: el haggis salvaje. Una simpática broma para decirles a los visitantes que el museo, además de ser un lugar para el aprendizaje, también puede ser una fuente de diversión.

Este Haggis es obra de los conservadores del museo de Glasgow quienes decidieron unir varias partes de especímenes de historia natural y crear una ingeniosa representación del plato típico escocés, si es que este existiera en el reino animal. El Haggis scoticus peludo y de patas cortas se puede observar en la galería Scotland’s Wildlife, al lado de un haggis tradicional.

Haggis en el Museo de Kelvingrove de Glasgow

6. Vétheuil, de Claude Monet

Esta obra de 1878, ubicada en el ala este del museo Kelvingrove, fue pintada al aire libre por Monet en apenas unas horas y directamente sobre el lienzo. El artista utilizó pinceladas pequeñas y apresuradas para capturar la belleza campestre del hermoso paisaje veraniego, el movimiento de las nubes y la brisa entre los árboles. Los vivos trazos rojos que se observan en primer plano son amapolas y en el fondo de la composición se distingue la torre de la iglesia del pueblo de Vétheuil.

Desde 1878 hasta 1881, Claude Monet vivió en esta pequeña villa, a orillas del río Sena, a medio camino entre París y Rouen. El artista pintó la vista que ofrece el cuadro desde una isla en el río. Este lugar representó para Monet una fuente de inspiración y donde también vivió profundos cambios en su vida, como la muerte de Camille, su primera esposa y el comienzo de una nueva etapa junto a Alice Hoschedé.

7. La Faruk Madonna, de Giuseppe Baldan

Esta obra se encuentra en la sala Every Picture Tells a Story, y lo que cuenta es tan conmovedor como la belleza de sus trazos. La Faruk Madonna fue realizada por el artista italiano Giuseppe Baldan sobre sacos de harina cuando él y otros compatriotas italianos eran prisioneros de guerra en un campo de concentración, al norte de África, durante la Segunda Guerra Mundial.

La pintura es una composición en tres partes donde la imagen central es una Virgen que sostiene en brazos a Jesús niño acompañada de dos ángeles. De fondo se observan las barracas de los prisioneros, la cerca vallada y el desierto sudanés. Fue realizada para adornar una pequeña capilla construida por los presos como fuente de fe y esperanza en medio de la violencia.

Al terminar la guerra, los soldados italianos rescataron las pinturas y se las entregaron al capitán Alfred Hawksworth, el oficial británico a cargo del campo, para que las cuidara. Fue un acto de gratitud y una señal de respeto por la forma humana en que había tratado a los prisioneros y honrado el arte.

8. The MacNab, de Sir Henry Raeburn

Una pintura impactante que representa la figura perfecta de un gran jefe de las Highlands del siglo XVIII. Estamos ante Francis Mor MacNab, jefe del clan MacNab, terrateniente y excéntrico personaje que medía 1,9 metros de altura. Esta estampa extraordinaria de 1918, realizada por el gran pintor escocés Sir Henry Raeburn, captura con todo detalle los elementos tradicionales de las míticas Tierras Altas y de los clanes escoceses en tiempos de revolución.

The MacNab muestra al excepcional escocés vestido con el uniforme de teniente coronel del regimiento Breadalbane Fencibles donde se puede observar el patrón de tartán escocés rojo del clan MacNab, el kilt, un sporran con cabeza de tejón y una gorra alta con plumas blancas. Va armado con puñal, espada y pistola, el carácter recio en el rostro. Al fondo, un encapotado paso montañoso de las míticas Highlands.

9. Sarcófago de Pa-Ba-Sa

En la galería Ancient Egypt del museo Kelvingrove se encuentra este magnífico sarcófago que data del siglo VII a.C., una pieza de importancia internacional por su incalculable valor patrimonial. Es el primero y el más antiguo de los enormes ataúdes de piedra que se hicieron bajo la 26ª dinastía saíta, vestigio de un raro arte funerario del período tardío egipcio reservado exclusivamente para miembros poderosos de la élite cercana al faraón.

Pa-ba-sa fue un noble egipcio y mayordomo principal de Nitocris I, hija de Psamético I, rey de Egipto del 664 al 610 a. C. El sarcófago tiene la forma de Osiris y contiene 22 inscripciones jeroglíficas talladas en el granito que simulan los vendajes de la momia. A los pies de esta pieza se encuentran las imágenes de las diosas Isis, Nephtys, Neith y Selket.

10. The Wassail, de Charles Rennie Mackintosh

The Wassail está ubicado en la sala este de la planta baja del museo Kelvingrove. Se trata de un precioso friso de pared realizado en 1900 por el gran exponente del Art Nouveau escocés, Charles Rennie Mackintosh. Fue un encargo especial para decorar la sala The Ladies Luncheon Room en los salones de té Ingram Street, de Miss Kate Cranston. Esta pieza es la única obra en yeso del artista y está elaborada en tela de arpillera tejida sobre un marco de madera adornado con cuerdas, alfileres de acero, cuentas y hojas de estaño.

Este friso mural representa seis figuras femeninas que dan la sensación de fluir delicadamente siguiendo un patrón decorativo en forma de enredadera. The Wassail está inspirado en una antigua ceremonia pagana de fertilidad celebrada en invierno que se practicaba para asegurar una buena cosecha al año siguiente. Mackintosh decoró la pieza con símbolos paganos, incluido el ojo que todo lo ve y el muérdago.

11. Sir Roger, el elefante

El animal disecado más querido de Glasgow que ha estado en exhibición en el museo Kelvingrove desde 1902. Sir Roger es un monumental elefante asiático que mide más de 3 metros. Está coronado por un avión de combate y es el protagonista absoluto del ala West Court del museo. En vida, Sir Roger fue un amable paquidermo de circo que pasó parte de su vida viajando hasta su retiro en 1897, cuando fue acogido en el zoológico de Glasgow. Era mimado por el personal y disfrutaba de paseos por el recinto.

Lamentablemente, Sir Roger desarrolló “musth”, una peligrosa condición causada por altos niveles de testosterona que vuelve a los elefantes sumamente violentos. Agredió a su cuidador y los trabajadores del lugar se negaron a limpiar su espacio. La situación se hizo insostenible, por el peligroso comportamiento y por el olor nauseabundo. 

Sir Roger the elephant en el Museo de Kelvingrove en Glasgow

El propietario del zoológico ordenó sacrificar al elefante, que fue acribillado a balazos una mañana de octubre mientras desayunaba. Su muerte fue noticia en todo el mundo y desde que lo trajeron del taxidermista al museo, Sir Roger sigue en pie observando a los visitantes con sus afables ojos vidriosos y sus enormes colmillos artificiales.

12. Spitfire LA 198, 602 City of Glasgow Squadron

Justo encima de Sir Roger se encuentra suspendido un avión Spitfire de 2,3 toneladas. Es un  extraordinario ejemplo de una aeronave de combate durante la Segunda Guerra Mundial e ícono de la defensa aérea británica en 1940 contra el Blitzkrieg nazi. Aunque el aparato que está en exhibición no voló durante la guerra, su historia y gloria son importantes para la ciudad.

El Spitfire LA198 que cuelga en el museo Kelvingrove es reconocido como el avión de posguerra mejor restaurado del Reino Unido. Sirvió con el Escuadrón 602 de la ciudad de Glasgow, con base en Abbotsinch, entre 1947 y 1949. Fue el primer escuadrón auxiliar del Reino Unido en recibir Spitfires.

13. Old Willie: The Village Worthy, de James Guthrie

La bella composición de luz y color de Guthrie muestran a un hombre escocés con su cara surcada por las arrugas de los años, su ropa sencilla de la faena diaria y una pose tranquila, apoyado contra una pared encalada. El retrato de Old Willie: The Village Worthy refleja la actitud directa y franca del pintoresco personaje de una forma tan auténtica que logra contarnos la historia de su vida, o por lo menos nos lleva a imaginarla.

Sir James Guthrie se convirtió en uno de los pintores destacados de los llamados Glasgow Boys, conocido por su realismo y por sus magistrales retratos. Una de estas obras maestras es el rostro del viejo Willie, un escocés común de la rural Kirkcudbright de 1886. Esta localidad de la región de Dumfries y Galloway se convirtió en una colonia de artistas donde se reunían para pintar el paisaje circundante y a la gente local realizando sus tareas cotidianas.

14. Armadura Alemana

Esta espectacular armadura medieval está elaborada en acero, cuero y latón y fue fabricada en Nuremberg. Data alrededor de 1560 y probablemente fue usada por el emperador Fernando I o algún miembro de su corte. Es una armadura excepcional, por su nivel de protección y maniobrabilidad gracias a un ingenioso sistema de cueros articulados y remaches deslizantes. Está decorada con delicados grabados de follaje ondulado y enredaderas.

Se sabe que cuando las fuerzas de Napoleón llegaron a Viena y saquearon la armería imperial se llevaron un grupo de armaduras encargadas por el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico para un gran torneo. Partes de estas armaduras se encuentran ahora en colecciones de todo el mundo y la que se exhibe en el museo Kelvingrove se compone de piezas de ese grupo.

15. The Scotsman, de Ron O’Donnell

The Scotsman de Ron O’Donnell es una fotografía a gran escala de más de 2 metros de ancho donde el artista recrea una escena cotidiana en la vida de un escocés común, pero como una sátira a los estereotipos de la cultura escocesa. Fechada en 1987, la obra muestra el interior de la sala donde habita este personaje rodeado de los tópicos que la gente considera “escoceses”: mucho tartán escocés, latas de galletas de mantequilla, cerveza McEwan’s, el periódico The Scotsman, el cómic The Dandy y otros elementos.

La obra se exhibe en la Scottish Identity Gallery del Kelvingrove Art Gallery and Museum de Glasgow e invita al espectador a reflexionar si la percepción de la cultura y el estilo de vida escocés se mantiene igual como en aquellos años ochenta o si habrá cambiado en la actualidad.

16. The Last of the Clan, de Thomas Faed

La escena que muestra este cuadro es totalmente sobrecogedora y muy significativa para entender parte de la historia de Escocia. Es una de las varias pinturas de Thomas Faed que tratan sobre la tragedia de las Highland Clearances y la emigración forzada de los habitantes de las Tierras Altas luego del fracaso de la revolución jacobita. Este tipo de pintura narrativa cargada de emociones y temas sociales fue muy popular en la época victoriana.

The Last of the Clan (1865) muestra a una familia abatida despidiendo en el muelle al último y más fuerte de sus miembros. Tal y como lo cuenta el artista, la obra describe el momento cuando John MacAlpine suelta la cuerda de amarre y corta simbólicamente el vínculo entre los que se van y los que se quedan. En el centro de la imagen aparece la figura de un anciano triste envuelto en un plaid gris sobre un pony lánguido. Se representa el duelo de haber perdido el hogar y el sustento, y la desesperanza de aquellos que quedan abandonados en la miseria.

17. Anna Pavlova, de John Lavery

John Lavery se convirtió a través de sus pinturas en un importante cronista de la alta sociedad de su época. Especializado en retratos, este maestro irlandés de los Glasgow Boys pintó  a muchos personajes famosos y uno de estos fue la célebre bailarina rusa, Anna Pavlova. La obra que vemos en el ala este de la planta baja del museo Kelvingrove fue el resultado de un encargo que el editor de The Illustrated London News le hizo a Lavery en 1911, para anunciar la segunda temporada de Pavlova en el Palace Theatre de Londres.

La bailarina interpretó de forma muy lenta y pausada la danza bacanal en el estudio del pintor, para que este pudiera captarla como si estuviera en el escenario. De este encuentro nace la magistral pieza que fue titulada en su momento “Pavlova como bacante”; aunque también es conocida como “El pañuelo rojo”. Lavery logra hipnotizar con sus luces teatrales, el cuerpo en trance y la energía de la sugestiva danza brotando del lienzo.

18. Órgano

Un magnífico órgano victoriano de tubos es la pieza protagónica del Centre Hall del museo Kelvingrove, que lleva más de cien años asombrando al público por su presencia elegante y monumental; así como por sus bellos recitales. Fue construido e instalado en 1901 por Lewis & Co. como un encargo para la sala de conciertos del Palacio de Bellas Artes durante la exposición internacional de Glasgow. Posteriormente, fue comprado por el antiguo ayuntamiento de Glasgow y colocado en el salón central en 1902.

El órgano del museo Kelvingrove ha pasado por procesos de restauración y conservación durante estos años. Actualmente, su caja frontal es de nogal y cuenta con más de dos mil tubos, algunos solo de exhibición. De lunes a sábado se puede disfrutar de un concierto gratuito a las 13 horas y los domingos a las 15 horas.

Tour por las salas del Museo Kelvingrove de Glasgow

La disposición de las galerías del museo Kelvingrove de Glasgow están configuradas en dos niveles (planta baja y primer piso) y distribuidas simétricamente alrededor de los patios o alas este y oeste, junto con el hall central. Si te preguntas qué ver en el museo de Kelvingrove y dónde se encuentra, te guiamos con un tour por cada una de sus salas.

Hall Central del Museo de Kelvingrove

Una vez que se traspasan las puertas de entrada del museo Kelvingrove, el Hall Central recibe a los visitantes haciendo gala de su exquisito techo abovedado de 106 metros de altura y los elegantes candelabros ornamentados. La luz del sol entra por los enormes ventanales realzando la belleza del patrón geométrico del piso de mosaico, el granito moteado de las paredes talladas y los arcos con escudos grabados. 

En la parte alta de la pared norte se encuentra el espectacular órgano de tubos de Lewis and Co. En este gran salón también está el mostrador de información, una cafetería y sillas para los visitantes.

East Court (Patio Este del Museo Kelvingrove)

Este espacio está dedicado a la expresión artística escocesa y mundial a través de la invaluable pinacoteca y las piezas de arte de grandes artistas. Si buscas el Cristo de San Juan de la Cruz de Salvador Dalí; las pinturas de los Glasgow Boys y los coloristas escoceses; los cuadros de los maestros franceses y holandeses o quieres seguir la huella del genio del modernismo, Charles Rennie Mackintosh, entonces disfrutarás recorriendo cada una de las galerías de este sector.

No te pierdas la excelente colección de arte impresionista y postimpresionista que incluye a Van Gogh, Monet y Cézanne; además de algunas joyas del estilo prerrafaelita. Si puedes, intenta imitar todas las expresiones faciales de las cabezas colgantes de Sophie Cave.

El East Court del museo Kelvingrove está dividido en los siguientes espacios: French Art, Scottish Colourists, Dutch Art, Every Picture Tells a Story, Scottish Identity in Art, Dalí’s Christ of St John of the Cross, Mackintosh and the Glasgow Style, Looking at Design, The Glasgow Boys, Art Discovery Centre y Looking at Art.

West Court (Patio Oeste del Museo Kelvingrove)

El ala oeste del museo Kelvingrove ofrece un emocionante viaje por la prehistoria, la historia escocesa y universal, la vida salvaje, la naturaleza y la cultura. Está repleto de objetos fascinantes y sorprendentes que harán las delicias de grandes y pequeños.

Son los dominios de Sir Roger, el grandioso elefante y del avión de combate Spitfire. Además, hay varios especímenes disecados de lugares remotos como el Serengeti y raros ejemplares ya extintos, sin olvidar al peculiar haggis salvaje.

Puedes imaginar una travesía por el antiguo Egipto y descubrir el sarcófago de Pa-Ba-Sa o convertirte en paleontólogo en búsqueda de los reptiles fósiles de Elgin. Hay lápidas vikingas; armas y armaduras antiguas; vestigios de la Edad del Bronce o de los últimos pescadores de perlas en Escocia.

El West Court del museo Kelvingrove está dividido en los siguientes espacios: Scotland’s Wildlife, Environmental Discovery Centre, Creatures of the past, Ancient Egypt, Glasgow Stories, Mini Museum, Cultural Survival, History Discovery Centre, Conflict and Consequence, Object Cinema, Scotland’s First People y Glasgow and the World.

Exposiciones Temporales

El museo Kelvingrove organiza anualmente un programa de exposiciones temporales que se exhiben en el nivel inferior de la planta baja, el cual tiene acceso desde el estacionamiento. En este espacio también se encuentra una cafetería y la tienda del museo.

Otras zonas del Museo Kelvingrove de Glasgow

El Museo Kelvingrove de Glasgow ofrece un par de espacios para el esparcimiento y la comodidad de los visitantes, como tomar un café, comer un delicioso platillo o comprar un bonito recuerdo. Te recomendamos que incluyas una visita a alguna de sus cafeterías o a su tienda exclusiva y disfrutes del buen trato de los glaswegians.

Cafeterías y restaurantes

  • KG Café: Este café – restaurante está situado en el nivel inferior del museo Kelvingrove con algunas mesas ubicadas en el área del invernadero con vistas al parque. Funciona con servicio de mesa y su menú ofrece entrantes, platos principales y postres; y también todo tipo de bebidas, incluidas las alcohólicas. Sus ingredientes son frescos y de proveedores locales.
  • KG Coffee Shop: Esta cafetería está situada en el hall central de la planta baja superior y es una opción más informal, con servicio de mostrador y una vista magnífica del salón principal. Ofrece una variedad de bebidas frías y calientes, sándwiches, bocadillos y repostería casera. Su disponibilidad de asientos está condicionada a los eventos que tengan lugar en el hall central.

Tienda

La variedad de productos inspirados en la colección del museo Kelvingrove y la cultura de Glasgow es para quedarse a vivir en la tienda, o por lo menos salir con un montón de sus bonitas piezas. Hay para todos los gustos, desde reproducciones de altísima calidad, libros, artesanías, joyería, ropa, decoración y mucho más. La tienda está ubicada debajo del hall central del museo.

Información práctica para visitar el Museo Kelvingrove en Glasgow

Planifica tu visita al museo Kelvingrove con la información práctica de esta sección. Conoce los horarios, la dirección y cómo llegar al museo de Glasgow.

¿Dónde está el Museo Kelvingrove de Glasgow?

Kelvingrove Art Gallery and Museum está ubicado en Argyle Street, en el West End de la ciudad de Glasgow, cerca de las riberas del río Kelvin y adyacente al parque Kelvingrove. La distancia desde el museo Kelvingrove a la Universidad de Glasgow es de apenas 300 metros.

Horarios del Museo de Kelvingrove

El museo Kelvingrove abre todos los días (excepto en los cierres festivos) en los siguientes horarios:

  • Lunes, jueves y sábado: 10 h – 17 h
  • Viernes y domingo: 11 h – 17 h
  • Cierres festivos los días: 24, 25, 26 y 31 de diciembre – 1 y 2 de enero.

Precios del Museo Kelvingrove

Kelvingrove Museum es gratis, pero siempre está bien hacer una donación para ayudar al mantenimiento y la conservación de los objetos. Lo recomendable es un donativo de unas 5 libras y hay varios lugares donde puedes dejar tu aportación.

Cómo llegar al Museo Kelvingrove de Glasgow

  • Tren: las estaciones de tren más cercanas son Partick, Charing Cross y Exhibition que están a 1.5 kilómetros del museo Kelvingrove.
  • Metro: la estación de metro más cercana es Kelvinhall, que está aproximadamente a una caminata de 10 minutos del museo de Glasgow.
  • Autobús: la parada de autobús frente al museo Kelvingrove, en Argyle Street, tiene servicios regulares desde ambas direcciones. Las empresas que operan la ruta son:
  • First Bus: líneas 2,3 y 77
  • McGill’s: línea 17
  • Los autobuses turísticos The City Sightseeing.

El museo Kelvingrove es un ícono de Glasgow que no puedes dejar de visitar. No solo es un museo, es un mundo ilimitado para explorar siglos de historia humana en diferentes épocas; el arte y sus genios; la asombrosa vida natural y mucho más. Cuéntanos cuál es tu galería favorita de este lugar emocionante.

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Patricia Cuni
Patricia Cuni

✍️ Journalist and travel writer.
💚 Living and loving #Scotland since 2005.
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